Entre las amenazas: una oportunidad. Trump – México y América Latina

Entre las amenazas: una oportunidad. Trump – México y América Latina

La llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos y sus primeras decisiones en relación a la región han hecho tambalear la relación especial establecida desde inicio de los años noventa con México, mediante la firma del el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. (TLCAN)
Los acontecimientos pueden tratarse como problemas u oportunidades. El presidente estadounidense, en una de sus primeras decisiones, retiró a su país del Tratado de Asociación Transpacífica (TPP por su siglas en inglés), firmado por Washington con 11 países de la cuenca del Pacífico, seguido de la promesa de renegociar el TLCAN. Esto que podría ser visto por muchos como una tragedia, podría significar una oportunidad para que México se pueda “acercar” a Sudamérica y así potencie su integración intrarregional. En la actualidad el intercambio comercial bilateral entre México y Estados Unidos es mayor a la suma del comercio de Estados Unidos con Japón, Alemania y Corea del Sur. México es el Líder Exportador en América Latina (la mitad de toda la manufactura avanzada). Para México, Argentina es un socio muy importante. Argentina es la segunda economía en América del Sur, además de ser miembro fundador del Mercosur e integrante del G20.
El comercio bilateral entre ambos países ha crecido exponencialmente en los últimos años, en 2016 superó los dos mil trescientos millones de dólares, mientras que la inversión mexicana en Argentina entre 2005 y 2013 estuvo cercana a los 4 mil millones de dólares. Como destaca un reciente informe del Banco Mundial “Mejores vecinos: Hacia una renovación de la integración en América Latina”,  las exportaciones internas son muy bajas comparadas con otras regiones, lo que abre una nada despreciable ventana de oportunidad para perseguir una  “ambiciosa” agenda de integración. Como señala el vicepresidente del BM para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, “una integración intrarregional más robusta nos volverá más competitivos en el escenario mundial” y permitirá ofrecer “una vía para reactivar el crecimiento económico necesario para disminuir la pobreza y promover la prosperidad compartida”. De este modo, mientras que el mundo pareciera encaminarse al proteccionismo; América Latina -a través de Alianza del Pacífico y sus esfuerzos de acercamiento con Mercosur y los signatarios del malogrado TPP-,   podría aprovechar esta situación y convertirla en una oportunidad. Esa es la posibilidad que tiene hoy nuestra política exterior: apostando a la región antes que, al resto del mundo, América Latina debería aprender de su pasado mediato e inmediato y reforzar la integración regional abierta al mundo. Pragmatismo antes que hermandad, pero con resultados positivos para todos nuestros países.

Dra Constanza Mazzina
Doctora en Ciencia Política. Docente en grado y postgrado. Investigadora  

Mg. Juan José Sainz de la Maza
Licenciado en Estudios del Desarrollo Internacional por la Universidad de California (UCLA) y Master en Administración de Empresas No Lucrativas por la Universidad de San Diego (USD), candidato a Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Belgrano en Argentina.

Entrevista Embajador de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed

Entrevista Embajador de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed

Transitamos tiempos de incertidumbre en el contexto internacional donde se producen eventos que impactan a todas los puntos del planeta, donde los cambios que se generan en el curso de las relaciones internacionales se producen de diferentes formas, en diferentes contextos, pero muchos están relacionados entre sí. Medio Oriente sigue siendo la “zona caliente”, donde la geopolítica de las grandes potencias hacen su juego, donde los choques multiculturales, multiétnicos y multireligiosos se canalizan de varias formas, incluso violentas. Desde nuestro oficio de acercar al ciudadano las voces de la diplomacia, Equilibrium Global dialogó con el Embajador del Estado de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed. Quien compartió reflexiones de los temas claves de la agenda internacional y la posición de Palestina en su objetivo de ser reconocido como Estado.

Pregunta: Como punto de partida nos gustaría conocer la posición de Palestina sobre un evento trascendental en la agenda internacional: Donald Trump en la Casa Blanca.
Husni M.A. Abdel Wahed: el pueblo de Estados Unidos ha elegido libremente al líder de su Nación. Pero como Estados Unidos es una gran potencia que tiene intereses en todas partes, que interviene muchas veces en forma brusca y desmedida en diferentes sitios y momentos, especialmente en Medio Oriente, entonces, sí, los pueblos árabes podemos a opinar sobre la política exterior de Washington, porque nos perjudica directamente en muchas oportunidades. Aquí tomo una frase de la Canciller de Argentina Susana Malcorra, que dijo sobre la elección de Trump, “esto ha descolocado a todos”. Son palabras muy sabias, acertadas en su descripción. En el caso de Palestina, como en muchos otros, aún no hay una política definida por parte del Presidente Trump. Por un lado, dice una cosa, luego otra diferente; es algo que Estados Unidos no ha acostumbrado a hacer. Esto demuestra poca seriedad por parte de esta administración. Sobre el tema Palestina, aquí tomo para graficar las palabras de un senador norteamericano que fue precandidato en las últimas elecciones, Bernie Sanders dijo en un foro de la comunidad judía que, a Trump le da lo mismo si la solución es de dos Estados o de un Estado, donde el flamante presidente trata este tema muy superficialmente como si fuera elegir entre una Coca-Cola o una Pepsi-cola. Esto opina Bernie Sanders, dejando reflejada la actitud de Trump hacia una falta de respeto para la política, y el pueblo palestino.

Pregunta: pero el Trump ya ha dado algunas señales políticas, ha tenido un encuentro bilateral con el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Husni M.A. Abdel Wahed: La verdad, es poco serio. Quiero recordar que, en marzo 2016, en el marco de la campaña del partido republicano, Trump advertía que él sería imparcial. Decía que no iba a tomar partido en el conflicto palestino-israelí. Claro que el aparato del lobby político se activó, incluso presionó y chantajeó para inclinar las posiciones del nuevo Presidente. Trump se retractó de sus promesas y expresó lealtad a Israel. De este modo él es un rehén de Benjamín Netanyahu. Al respecto, complemento con un dato reciente: el nuevo Secretario General de la ONU, Antonio Guterres se aprestaba a designar a un ex Primer Ministro palestino como enviado especial para Libia, pero la Sra. Nikki Haley, Representante Estados Unidos en Naciones Unidas, vetó este nombramiento. Días siguientes, el Sr. Netanyahu se jactó de decir que él “impidió” esta designación del ex Primer Ministro Salam Fayadb como representante de la ONU para Libia. También se jactó en decir que, por sugerencia de él, Estados Unidos evaluaría retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Posteriormente, Nikki Haley anunció a la prensa que evaluaba su participación en este órgano de DDHH de las Naciones Unidas. Esto muestra que hay más que palabras, hay hechos que evidencian que, quién tiene poder de mando es el actual Primer Ministro de Israel.

Pregunta: Justamente, Estados Unidos por primera vez abandonaría la solución de dos Estados. ¿Puede explicarnos su postura al respecto de esta solución?
Husni M.A. Abdel Wahed: puedo decir que, durante mucho tiempo, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tenía como estrategia y objetivo un solo Estado; independiente, democrático y laico, donde todos los ciudadanos, independientemente de su origen, color, ideología o religión, sean iguales. La solución de dos Estados fue una idea occidental, de las grandes potencias occidentales. Hoy esta línea es positiva y viable, pero si aún fuera un solo Estado con igualdad de condiciones no tendríamos problemas, pero siempre y cuando los palestinos contemos con los mismos derechos y deberes que todos los ciudadanos de este único estado. Esto sería más fácil para los palestinos, porque como es mi caso, que soy refugiado, yo podría volver a la tierra de mis padres, en nuestro pueblo de origen que está en lo que hoy es Estado de Israel y que fue ocupado en el año 1948. Para muchos, un solo Estado es posible, podríamos volver a nuestras tierras de origen, pero siempre en un estado con igualdad. A juzgar hoy, creemos que esto no va a ser así, sino un Estado con dos sistemas.  Uno democrático para los judíos y otra realidad para los palestinos, que no aceptaríamos ser ciudadanos de cuarta o quinta categoría.

Pregunta: Hablamos de Palestina y hacemos referencia a una de las regiones más “calientes” del mundo, donde allí predomina la principal preocupación de los líderes mundiales: el autodenominado Estado Islámico. ¿Afecta a Palestina? ¿Qué apreciación nos puede dar al respecto?
Husni M.A. Abdel Wahed: hay que recordar sus orígenes, son bandas terroristas. Los primeros que llegaron a nuestra región son occidentales, independientemente de su religión. Y sus víctimas han sido los ciudadanos árabes, independientemente de su credo. Y el producto de las políticas y el accionar de estas bandas terroristas es el desmantelamiento de varios Estados árabes. Por lo tanto, los principales afectados de estos bárbaros terroristas llamado ISIS, son los pueblos árabes. Entonces, aquí vale hacerse la pregunta ¿al servicio de quién está el Estado Islámico? Y, ¿quién es el beneficiario? Hay un solo beneficiario, y es el Estado de Israel. ¿No les parece curioso que el EI no se ha pronunciado con advertencias de intentar hacer daño a Israel? ¿Con la tecnología que hay hoy, acaso no se ha podido ubicar, limitar financiamiento y saber de sus redes?  Quisiera remarcar que no hay conexión entre ISIS y ciudadanos palestinos, apenas unos pocos individuos han integrado esta red extremista. Pero repito, a muchos les interesa que el Estado Islámico funcione, entre otras cosas para justificar el fundamentalismo judío que hoy gobierna Israel. A estas alturas de la historia nos quieren convencer de que aceptemos Estados basados en la religión, mientras que la historia misma nos enseña que la separación de la Iglesia del Estado ha sido la fuente de desarrollo de las Naciones en occidente. Entonces, cómo podemos aceptar los Estados basados en religión. Todo esto es argumento para justificar prácticas que hoy implementa el poder ejecutivo de Israel. El Estado Islámico es un instrumento que ha sido utilizado para debilitar al mundo árabe, cuando ya cumpla este rol, será desecho, ya sea por alguna coalición internacional o de cualquier otra forma. Realmente, nunca el ISIS ha tenido tanta fuerza como para hacer tanta destrucción. Si hizo tanto daño y destrucción, es porque se le permitió. Pasaron años del asedio y terror.

Pregunta: En referencia a al reconocimiento de Palestina como Estado de la comunidad internacional. ¿Qué nos puede decir sobre la división de Palestina? ¿Es un obstáculo para el reconocimiento? 
Husni M.A. Abdel Wahed:
Aunque existe la división, es un pretexto para obstaculizar el reconocimiento. Pero más allá de cómo lo quieran ver, de si existe o no división, Israel ocupaba y ocupa el territorio palestino. Israel es un actor que influye en la división, no es ajeno, siembra la división en Palestina, incluso, ello es parte de la política israelí. Por ello, los palestinos no debemos caer en ese juego. Hay muchos esfuerzos para la reunificación. También hay otros factores externos que influyen, no es sólo Israel. El islam político, más específicamente, el movimiento de hermanos musulmanes, cuya filial en Palestina es Hamas, es un actor que trasciende las fronteras palestinas, es un actor trasnacional. A pesar de que los Hermanos Musulmanes no triunfan en otras tierras, hacen todos los esfuerzos para que no fracasen en Palestina. El gobierno palestino fijo para el 13 de mayo elecciones municipales y Hamas se reúsa a permitir tales elecciones en Gaza. Entonces, ¿si se trata de elegir a representantes para conformar los municipios y brindar servicios a los ciudadanos, por qué Hamas no lo permite? Inevitablemente hay intereses de Hamas que no abandonará fácilmente. Pero les puedo asegurar que hay muchos esfuerzos para la reunificación y paz palestina.

Pregunta: Por otro lado, en referencia al máximo órgano rector de las relaciones internacionales, Naciones Unidas tienen un nuevo Secretario General, Antonio Guterres, ¿qué nos puede decir al respecto desde perspectiva palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: un alto cargo elegido por todos los componentes de Naciones Unidas, que son los países miembros. Por lo tanto, es un producto del consenso, un ejercicio del multilateralismo que cuenta con el aval del Consejo de Seguridad. Pero el rol del Secretario General en los últimos años ha sido muy limitado, principalmente por la injerencia de las grandes potencias. Entonces no creo que varie mucho la postura, ya sea, desde las buenas intenciones a la práctica. Sea del anterior, del actual Secretario General o del venidero; se trata del “sistema”, que requiere urgentemente reformarse. Y esto, no es una demanda de los palestinos, todos los países tienen una inquietud similar con la excepción de aquellos que son directamente beneficiarios del actual status-quo.

Pregunta: Nos gustaría adentrarnos a América Latina y más precisamente a las relaciones bilaterales con Argentina. ¿Cómo la describiría?
Husni M.A. Abdel Wahed: La relación con Argentina es histórica. Yo siempre destaco que Argentina ha tenido una política de Estado hacia Palestina y el conflicto palestina-israelí. Desde el año 1947 hasta el presente, se ha mantenido el interés argentino, independientemente del gobierno de turno.

Pregunta: El ejercicio de la diplomacia en foros multilaterales, como Unesco, ha sido muy valioso para Palestina. Pero ¿qué sucede con los Parlamentos y sus acciones políticas favorables a Palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: Ojalá los gobiernos de esos Parlamentos respeten la voluntad de sus pueblos. Lamentablemente, la mayoría de los países occidentales, cuyos Parlamentos han votado reconociendo a Palestina, no fue traducido en un reconocimiento del Poder Ejecutivo. Entonces, sería oportuno hacer esta pregunta a esos Gobiernos.

Pregunta: ¿Cree que la opinión pública internacional es solidaria a la causa palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: creo que sí. Una muestra de ello fue con las agresiones israelíes a nuestro pueblo, como lo sucedido en Gaza. Diferentes ciudades han protestado sobre lo ocurrido. Un elemento que quisiera destacar es la ruptura de los grandes monopolios de medios de comunicación, emergencia la presencia de medios alternativos, que han permitido una visión diferente y un enfoque y lectura distinta. Con la revolución tecnológica y estos medios alternativos, quien busca la verdad la podrá encontrar. Esto permite que la opinión pública tenga acceso a una información abarcativa, pudiendo tener una mirada crítica.

Pregunta: Finalmente, nos gustaría preguntarle cómo ingresó usted a la Diplomacia.
Husni M.A. Abdel Wahed: Todo palestino por las condiciones de vida, por las condiciones de nuestro pueblo, tiene que ser parte de alguna acción de lucha por la libertad de nuestro pueblo. Nosotros como representantes del pueblo palestino hemos optado por la vía pacífica, política y diplomática. Esto se ha traducido en un reconocimiento masivo a nivel internacional sobre la diplomacia palestina. Este reconocimiento es también reconocimiento a nuestra lucha. Por ello, para nosotros no es un simple trabajo.

Pregunta: Estamos en la era de tecnología, como bien dijo usted. ¿Es también la era de la Diplomacia digital?
Husni M.A. Abdel Wahed: Nosotros creemos que todos métodos pacíficos son importantes en nuestra lucha sin excepción. Yasir Arafat decía en los 70, que la revolución palestina es el bisturí de un cirujano, el pincel de un artista, es la pluma de un escritor. Esta es la revolución palestina.

Por Martín Pizzi
Relaciones Internacionales UCASAL

Cultura y poder en la India: la batalla por la prohibición de Jallikattu

Cultura y poder en la India: la batalla por la prohibición de Jallikattu

Compartimos otra publicación de la serie de artículos “Perspectiva India”, donde la experta Dra. Lía Rodríguez de la Vega nos acerca mensualmente un material para una proximidad con la agenda actual de la India. Aquí en análisis para profundizar en un asunto del factor cultural, que tiene que ver con la milenaria tradición de Jallikattu. Lía Rodríguez de la Vega nos ayuda a entender el significado de esta costumbre y a qué conflictividad se enfrenten los cambios culturales en la India. El caso de Jallikattu permite ver el peso de un simbolismo en la sociedad India, qué significa esta práctica que se entiende como un deporte pero que tiene que ver con los animales. Como remarcamos sobre las publicaciones de la académica Rodríguez de la Vega del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, saber de India es clave, ya que será la nación más poblada del planeta en un futuro próximo y por ello, tenemos que tomar una proximidad.

La cultura puede entenderse como las normas, actitudes y prácticas simbólicas y estructuradas por las que se percibe, articula y experimenta las relaciones sociales, definiendo de esta manera la cultura en y por esas relaciones, que se predican al poder. La incorporación de la cultura por parte de los actores sociales, suma la consideración de las identidades sociales, que remite a grupos de repertorios culturales a través de los cuales lo sujetos delimitan simbólicamente sus fronteras. Las identidades sociales se producen a través de la diferencia, pero también aluden a la desigualdad y la dominación, de manera que las prácticas de marcación (que permiten señalar lo que es propio de los sujetos/colectivos sociales considerados) están ligadas a la conservación o confrontación de diversas jerarquías sociales, políticas, etc.
En ese marco, numerosas batallas que comprometen elementos identitarios han tenido ya lugar en la India y es poco probable que ésta sobre Jallikattu sea la última. Entre tales antecedentes, pueden mencionarse la abolición de la práctica de sati (costumbre que refiere a la inmolación de la viuda en la pira mortuoria de su marido o pocos días después, prohibida por los ingleses en el siglo XlX, siendo tal  prohibición profundizada a través del Indian Sati Prevention Act, de 1988), el tema de un nuevo matrimonio de las viudas (cabe recordar aquí la Hindu Widows’ Remarriage Act, de 1856; la Hindu Marriage Act de 1955; la Hindu Succession Act de 1956; la Hindu Minority and Guardianship Act de 1956, la Hindu Adption and Maintenance Act de 1956, etc.), el movimiento contra el sistema de castas (sobre el cual bien vale tener presente el legado fundante de Ambedkar, las diversas iniciativas que dentro y fuera del país desarrollan activistas de origen Dalit, incluso el alcance de la temática en la Equality Act de 2010, en el Reino Unido, etc.), que continúa agitando las circunstancias, más allá de la letra de la Constitución del país, entre otros.
Sumado a ello, en años recientes, se han podido ver discursos y actitudes que denotan una perspectiva más progresista en  cuestiones que durante años habían sido puestas fuera del alcance del debate en India. Distintos episodios trajeron otra vez al género al centro de la escena y en ese contexto, las mujeres se han manifestado públicamente y legalmente por el acceso a distintos lugares sagrados, reservados hasta ese momento para hombres, como el caso de los templos de Sabarimala en Kerala (cuyos representantes alegaban que no habían ingresado mujeres en 1500 años) y  de Shani Shinganpur en Maharashtra,  cuya posibilidad de acceso ha sido ganada por el apoyo de decisiones judiciales, obteniendo resonancia y visibilidad a lo largo de toda la India (de hecho, en el caso de Maharashtra, el Alto Tribunal de Bombay extendió el levantamiento de cualquier prohibición de ingreso a todos los templos del estado); el de la  mezquita Haji Ali Dargah Trust, en Mumbai, que permitió finalmente la entrada de mujeres al santuario de un mausoleo del siglo XV, que contiene los restos del santo sufí Haji Ali, tras una batalla legal prolongada; la famosa mezquita de Lucknow, Eidgah Aishbagh, que permitió el ingreso de las mujeres para ofrecer la oración de Eid-ul-Fitr dentro de Eidgah, etc. Más allá de ello, otros casos quedan aún por ser modificados, como el caso del templo Patbausi Satra, de Assam, que por iniciativa del gobernador del Estado permitió por un breve tiempo el ingreso de mujeres pero luego reimplantó la prohibición; el caso del templo del Señor Kartikeya, en Pushkar, cuya prohibición se sostiene en la idea de que el dios maldice a las mujeres en vez de bendecirlas; el de diversos templos en Rajasthan y Madhya Pradesh, que imponen distintas reglas para permitir el ingreso de mujeres, etc. Por otro lado, las mujeres llegaron también a la justicia contra el sistema de Triple talaq y la poligamia (en diciembre de 2016, el Alto Tribunal de Allahabad declaró que considera inconstitucional el principio de triple talaq, abriendo inimaginables trayectorias que aluden al extenso tema de las Leyes Personales en India, ya de por sí agitado por la propuesta gubernamental de un Código Civil Uniforme).

En el caso que nos ocupa, numerosos tamiles a través del mundo (el estado de Tamil Nadu tiene una población de poco más de 60 millones de personas y hay un buen número de personas que reside en otros países) se unieron para protestar contra la prohibición de la Corte Suprema (2014) contra Jallikattu, actividad que da en llamarse deporte, donde se “doma” un toro, que se lleva a cabo en distintas partes del estado, durante las celebraciones de Pongal, el festival tamil de la cosecha, que se extiende durante 4 días. La muy numerosa protesta popular en favor de la festividad (en la que participaron muchos jóvenes estudiantes y profesionales y fue apoyada por diversos actores de Kollywood, industria fílmica local, entre los cuales puede mencionarse a Rajinikanth, Kamal Haasan, Vijay, etc.), encontró en este momento eco en el apoyo de los partidos políticos estatales  y en el reaseguro del Primer Ministro Modi, acerca de que “todos los esfuerzos están siendo hechos para cumplir las aspiraciones culturales de las personas”. Tras una acción positiva del gobierno central en tal sentido, el Gobernador de Tamil Nadu, Vidyasagar Rao (BJP), aprobó la ordenanza que permite a Jallikattu ser sostenido a través del estado, durante la celebración de la festividad, en enero de 2017.

La primera prohibición contra Jallikattu se produjo en marzo de 2006, como decisión del Alto Tribunal de Madras. El defensor L Shaji Chellan había archivado una petición de mandato judicial con el Tribunal, buscando el permiso para conducir un carro tirado por un toro de raza castrado, en una carrera rekla (carreras tan populares como Jallikattu y también celebradas durante el mismo festival de Pongal), en Thaniankootam, en el distrito Ramanathapuram. Tras escuchar el caso, la juez Banumathi (actualmente,  juez de la Corte Suprema india y además cristiana, lo cual provocó suspicacias), amplió el alcance del juicio y prohibió tanto las carreras rekla como Jallikattu, citando la Prevention of Cruelty to Animals Act (PCAA), de 1960. Entre 2009 y 2014, diversas instancias estatales se expidieron acerca de la festividad, avanzando en su prohibición. En enero de 2016, el Ministerio de Ambiente, Bosques y Cambio Climático enmendó su notificación de 2011, permitiendo  Jallikattu y también el uso de carros con toros de raza castrados, a través de los estados de Maharashtra, Karnataka y Gujarat, con condiciones específicas. Esta notificación fue desafiada por PETA, el Animal Welfare Board of India (AWBI)  y otras organizaciones, que apoyan la PCAA (que agregó los toros a la notificación de 1991, que prevenía el uso y adiestramiento de ciertos animales para performance), ante la Corte Suprema. PETA insiste en que la crueldad no se limite al acto de  matar, sino que incluya el sufrimiento innecesario y la tortura inducida en animales para el entretenimiento humano, sosteniendo el deber del Estado y los ciudadanos indios de asegurar esto (bien cabe recordar aquí el contexto de contacto y conflicto crecientes entre humanos y animales en la India, debido al crecimiento de la población india, al turismo y también a la sequía). En julio de 2016, la Corte Suprema, revirtió esa decisión del gobierno y prohibió otra vez Jallikattu. Por su parte, los defensores de la festividad sostienen que los campesinos y agricultores se han inclinado hacia el desarrollo de variedades altas de ganado, afectando de modo desproporcionado a las clases nativas de toros, debido a los procesos de mecanización, entre otros y que Jallikattu provee de orgullo y honor a quienes mantienen estas especies nativas. Agregan no ver ninguna acción para la prohibición del uso de otros animales como caballos utilizados en carreras, elefantes, etc., frente a las que se dan en contra de este “deporte” al que atribuyen una antigüedad de 2000 años.

Para diversos observadores, a la prédica del conflicto “tradición-cambio cultural”, se une un componente de género importante, en tanto Jallikattu es un espectáculo ostensible de masculinidad (lo cual suele ser reafirmado por numerosas películas de cine tamil, en que la doma de toros ensalza la masculinidad y el estatus social del héroe). Se agregan a ello además, el hecho de ser una práctica casteísta, tomando en cuenta que hasta hace poco tiempo no se permitía  que los Dalits participaran de tal celebración y el factor económico, asociado a la cría de toros, las apuestas realizadas en el marco de este “deporte” y los premios.
La oposición a Jallikattu no resulta en absoluto difícil, atendiendo a cualquier espacio considerable de daño a los animales implicados y a sus implicancias simbólicas -entre ellas, las de género-, sin embargo pareciera que la protesta no es estrictamente sobre Jallikattu en sí misma sino más bien, como señalara Visvanathan, acerca de cómo los tamiles ven lo que consideran la opresión de la cultura dravidia, de la producción (y reproducción) de su localidad, del no cuestionamiento de esta “tradición” como forma de su existencia moderna y como un elemento de su núcleo identitario, en un claro mensaje de falta de confianza con respecto a la élite política y judicial de Delhi, que termina estableciendo juicios de valor e influye en la decisión  sobre el tema, confrontando de esta manera tal jerarquía. A correlato de esto, la cuestión de Jallikattu trae a consideración el tema de los festivales nativos en general y evidencia el escenario de disputa de legitimidades valorativas, que traduce esos clivajes de poder asociados a identidades específicas.
Los debates sobre animales en la India (y en cualquier otro lugar) resultan siempre condicionados por quienes detentan poder y suelen evidenciar contradicciones. Ejemplo de ello resulta la prohibición de matanza de vacas, establecida en la mayoría de los estados indios y del consumo de su carne (extendida también), que aunque llegó hasta a significar el linchamiento del islámico Mohammad Akhlaq, en Uttar Pradesh,  sospechado de haber matado y consumido carne de vaca (2015), no encuentra en absoluto correlato en el hecho de que India sea el principal exportador de carne vacuna del mundo (siendo además el quinto país en la producción de esa carne y el séptimo en su consumo doméstico). Otro ejemplo es el de la Wildlife Protection Act (1972), que si bien protege por ejemplo a los osos, habiendo prohibido el gobierno central a los “osos danzarines”, debido a dificultades en la aplicación, puede observarse “osos bailarines” en destinos turísticos como Shirdi, Shani Shinganapur  Ahmadnagar e incluso las afueras de la misma ciudad de Mumbai. Esos ejemplos se multiplican en los monos, los animales usados en filmaciones, las peleas de gallos, etc.
A ello se suma el hecho del riesgo que suponen estas circunstancias para el imperio de la ley en el país, en la medida en que “ceder” ante estas “aspiraciones culturales” una vez, establece un muy peligroso precedente. ¿Cómo se establecerá a futuro la legitimidad de los reclamos de base similar y su alcance público?, ¿en qué asuntos se atenderán las leyes y decisiones legales vigentes y no las “aspiraciones culturales” de las personas”?

El debate mayor en términos de beneficios para los animales contra elementos  y prácticas culturales, resulta todavía un ámbito de compleja interacción  para los actores sociales indios, en general y los políticos y  judiciales, en particular (entre otras cosas porque está imbricado de cuestiones relativas al poder y disputas simbólicas entre grupos sociales, como sucede en las otras partes del mundo donde estos temas ya son motivo de discusión y protestas). La consideración moral acerca de esta temática es un acto voluntario y libre, es decir, los derechos no son naturales, son otorgados por quienes pueden y desean hacerlo y este marco de discusión sobre los seres co-vivientes de los humanos ha registrado un avance contínuo, que se va extendiendo, en todo el mundo. Tal discusión acerca de las muchas dinámicas de cultura y poder presentes en esta potencia emergente, forman parte de lo que aún precisa dirimirse profundamente, en el contexto de las aspiraciones indias de poder global, con el escenario de fondo de una globalización que ya discute la temática (ejemplo de ello es la recomendación de incorporar el bienestar animal a las prácticas sobre animales y agricultura en el mundo, hecha en el Encuentro Mundial por la Seguridad Alimentaria, llevado a cabo en Roma, en 2016) y tomando en cuenta que aunque el moderno movimiento de bienestar animal se inició en occidente, existen varios antecedentes y uno de ellos, muy importante, es el del mismo Emperador budista Ashoka, en la India del siglo lll AC.

Por Dra. Lía Rodriguez de la Vega
Analista Internacional – Académica
Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales CARI
Ex. Directora de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y Africa ALADAA

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