Bulgaria asume el rol continuador de las sesiones del Consejo anticipando un lema (“Unidos, somos fuertes”) que, lejos de reafirmar una verdad ampliamente aceptada, refleja el miedo que no cesa de crecer y desgastar los mismos cimientos de la Unión Europea. Desde Madrid, comentarios de Javier Bordón Osorio sobre las claves de la Presidencia de Bulgaria en el Consejo de la UE para el primer semestre del 2018.

La presidencia del Consejo de la UE –la institución intergubernamental por excelencia en la función legislativa de la Unión, que reúne a los ministros nacionales de los Estados miembros en función del asunto a tratar- se rige, desde el Tratado de Lisboa en 2009, por un sistema de rotación semestral que, a su vez, compartimenta las presidencias en “troikas” o grupos de tres, con afán de garantizar una mayor coherencia y asiduidad entre turnos.
En lo que será su primera presidencia al frente de dicho órgano, a partir del 1 de enero y por un periodo de seis meses hasta junio de 2018, el Estado búlgaro ha adoptado su consigna nacional como recordatorio de la esencia del proyecto europeo, y como advertencia para la tendencia ascendente que empuja en la dirección opuesta.

Las prioridades y el programa de la presidencia del Consejo de la UE, además de atender a la situación comunitaria y los retos del momento, se encuentran precedidos por el programa del “trío” de Estados miembros que fija los objetivos para los próximos 18 meses. Estonia pasará el relevo al final del año, y Austria cerrará el ciclo tras la salida búlgara. No obstante, desde 2014 –y con fecha de vencimiento en 2020-, las líneas políticas generales de las presidencias vienen de uno u otro modo condicionadas por la célebre Agenda Estratégica del Consejo Europeo, cuyos pilares vertebradores se resumen en:

1) Una Unión de empleo, crecimiento y competitividad.
2) Una Unión que capacita y protege a todos los ciudadanos.
3) Una Unión de la Energía con una política climática con perspectiva de futuro.
4) Una Unión de libertad, seguridad y justicia.
5) La Unión como actor fuerte a nivel mundial.

Los mismos epígrafes encabezan los apartados del documento tripartito y, de manera fundamental, se evidencian en el desglose más específico del programa de Bulgaria. Sin embargo, su marco estratégico denota la consideración de un eje que sólo aparece difusamente en la presidencia estonia: el énfasis en la indivisibilidad y estabilidad del proceso europeo de integración, aludiendo a prioridades como el consenso y la cohesión y, por lo tanto, haciendo eco de la voluntad plasmada en la Declaración de Roma en marzo de este año. Dicho texto se impulsó como respuesta a la niebla de incertidumbre que acompaña los progresivos avances de la salida de Reino Unido, de forma que los otros 27 Estados miembros quisieron reafirmar su compromiso con la Unión.

En palabras del Ministro de Exteriores de Bulgaria, Radi Naydenov, la Presidencia de su país “se basará en ideas de conservar el modelo integracionista como método para superar los problemas”. El hecho de que se prioricen el consenso y la cohesión, es decir, garantizar el desarrollo colectivo en el seno de la UE, no se debe exclusivamente al Brexit, sino a la multiplicidad de fracturas que están surgiendo en cuestiones de primer orden en la agenda de la Unión. Al fervor inicial provocado por la aspiración de estructurar un programa de defensa potente y completo, le están siguiendo dificultades en encontrar terreno común. La mayor preocupación deriva de la Francia de Emmanuel Macron y la “Initiative Européenne d’Intervention” (Iniciativa Europea de Intervención), la cual, según Carnegie Europe, aleja peligrosamente a uno de los actores europeos con mayor poderío y afán militar de los objetivos comunitarios. Por otro lado, frente a un clima favorable para profundizar en el imperativo de la Unión Económica y Monetaria, los Estados acreedores se niegan a promulgar los mecanismos anticrisis que, si bien trastocarían su posición privilegiada en el status quo actual, se ajustarían al principio de solidaridad igualmente codificado en el programa búlgaro. Es más, con cierta arbitrariedad, “Macron y Merkel dejaron claro que pretenden acordar por su cuenta la nueva arquitectura de la eurozona en 2018”, tal y como relata el diario El País.

A los anteriores espacios prioritarios, Bulgaria suma la competitividad. Es un concepto muy recurrente desde la crisis económica y a menudo se usa con ambigüedad para, en determinadas ocasiones, evitar caer en compromisos políticos, según las periodistas Claudia Pérez y Lucía Abellán. Este término abarca las metas de crecimiento económico, creación de empleo y explotación de nuevos mercados –foco sobre el mercado único digital-, pero también las necesidades de seguridad y resiliencia ante los desafíos de la migración, la inestabilidad vecinal y el terrorismo. La combinación de todo ello se vincula al deseo de consolidar el protagonismo de la Unión Europea en el escenario mundial.

Puesto que el panorama postcrisis ha cambiado menos de lo esperado, los retos a superar tampoco lo han hecho. Éstos se pueden reducir a dos ámbitos: economía y seguridad. La presidencia búlgara intentará ejercer como intermediaria de cara al próximo marco financiero plurianual y la esperada reforma de la Política Agrícola Común (PAC), en un contexto marcado por el problema estructural del desempleo juvenil. Asimismo, proseguirá la labor de articular el Mercado Único Digital, cuyas expectativas prevén un alto rendimiento en un novedoso aspecto para la integración económica. En cuanto al segundo grupo de políticas, a la reiterada voluntad de mejorar la protección exterior y profundizar en la estructura permanente de defensa, se incorpora la prioritarización del acercamiento a los Balcanes Occidentales, en aras de estrechar lazos para una futura ampliación de la UE en una región que ha servido tanto de lugar de tránsito como de bloqueo, durante la crisis migratoria. Por ello, el enfoque que se está dando a la política de vecindad es principalmente securitario, pues se concibe como una región esencial para la estabilidad del proyecto europeo.

En definitiva, la actitud de Bulgaria se aferrará al arduo cometido de “seguir adelante”. Su llegada a la presidencia puede generar un estímulo renovador de suma importancia si logra atajar los intereses polarizados en el Consejo de la UE, y recuperar el principio de solidaridad como un valor atractivo para los Estados miembros que aún perciben cierta maniobrabilidad para actuar por su cuenta. Desde los primeros pasos de las Comunidades Europeas, se asumió que la Unión no podría existir sin Francia ni Alemania. A día de hoy, la premisa de “nosotros dirigimos y todos nos beneficiamos” ha dejado de ser válida: si los Estados acreedores no se convencen de la necesidad de transformar el status quo, de que no vale integrar sin consensuar, la UE corre el riesgo de enfermar de disfuncionalidad como consecuencia de las fuerzas centrífugas que surgen en su seno, y que alejan a los países miembros de su eje.

Por Javier Bordón Osorio
Relaciones Internacionales en la Universidad Complutense de Madrid.

Fuentes/Referencias:
-Consejo de la Unión Europea. http://www.consilium.europa.eu/es/council-eu/presidency-council-eu/
-Consejo Europeo. http://www.consilium.europa.eu/es/european-council/role-setting-eu-political-agenda/
-Programa Tripartito del Consejo de la UE. http://data.consilium.europa.eu/doc/document/ST-9934-2017-INIT/es/pdf
-Conclusiones del Consejo Europeo y Agenda Estratégica para la Unión en Tiempos de Cambio. http://register.consilium.europa.eu/doc/srv?l=ES&f=ST%2079%202014%20INIT
-La Declaración de Roma (Texto Completo). http://es.euronews.com/2017/03/25/texto-completo-lea-la-declaracion-de-roma
-Presidencia de Estonia. https://www.eu2017.ee/
-Presidencia Búlgara: Prioridades y Programa. https://eu2018bg.bg/en/home
-El País, “Berlín y París pretenden diseñar por su cuenta la reforma de la zona euro”. https://elpais.com/internacional/2017/12/15/actualidad/1513361745_069568.html
-Carnegie Europe, “France Moves from EU Defense to European Defense”. http://carnegieeurope.eu/strategiceurope/74944
-Radio Bulgaria, “La presidencia búlgara de la UE: prioridades y políticas”. http://bnr.bg/es/post/100801557
-German Foreign Policy, “European Intervention Initiative”. https://www.german-foreign-policy.com/en/news/detail/7423/

Para seguir las novedades y el proceso de la gestión del gobierno de Bulgaria en la Presidencia del Consejo de la Unión Europea en el primer semestre del 2018: https://eu2018bg.bg/en/home 

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