Entrevista a Cristina Manzano, Directora de ESGLOBAL, sobre cuatro prioridades de Europa

Entrevista a Cristina Manzano, Directora de ESGLOBAL, sobre cuatro prioridades de Europa

Consultamos en Madrid a la Dra. Cristina Manzano, miembro  del Consejo español del European Council on Foreign Relations ECFR y del Consejo Científico del think-tank Real Instituto Elcano. Cuatro asuntos claves de la agenda de Europa, las opiniones de la Directora de ESGLOBAL sobre la crisis de refugiados, la relación con Estados Unidos en la “era Trump”, las perspectivas del nuevo eje franco-alemán y la fragmentación de dos visiones de Europa que marca la posición de Polonia y Hungría frente al resto de países miembros.

Pregunta: queremos obtener una perspectiva real de la política exterior de Europa. El contexto nos escribe que transitamos la “era Trump”, y al comienzo de su gestión como presidente de EEUU envió una serie de señales a los europeos impulsándolos a tener más autonomía en su política exterior. Eso fue motivo de análisis, donde se ensayaron muchos escenarios y variables que estipulaban que Europa tendría que “arreglárselas por su propia cuenta”. ¿Qué ha pasado en la práctica? ¿Cuánta autonomía ha desarrollado la UE?
Dra. Cristina Manzano: Más que sobre la política exterior en general de la UE, Trump aludía a la seguridad y a la defensa. No era un mensaje nuevo; desde hace años Estados Unidos viene reclamando un mayor compromiso de los miembros europeos de la OTAN y una mayor contribución a las aportaciones a la Alianza. La Estrategia Global Europea, que se presentó a finales de junio de 2016, ya recupera el concepto de “autonomía estratégica”, de esa necesidad de que Europa pueda garantizar su propia seguridad.
Desde la llegada de Donald Trump al poder en lo que se ha avanzado en este sentido básicamente se traduce en dos aspectos: uno teórico y otro práctico. El teórico se enmarca en el proceso de reflexión lanzado por el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sobre el futuro de la UE, que incluye un documento específico sobre el futuro de la defensa y otro sobre el papel de la Unión en la globalización. En el primero plantea tres escenarios, incluyendo uno que va hacia una auténtica Unión de la Defensa, con todo lo que eso implica. Aunque no sea más que un ejercicio retórico, de momento, sí ha logrado generar un mayor debate europeo sobre la cuestión.
El aspecto práctico es que se ha puesto en marcha el Fondo Europeo de Defensa, que destina 5.500 millones de euros anuales para la investigación y las compras conjuntas en materia de defensa. Es también un paso importante en un mercado caracterizado por las acciones nacionales.

Pregunta: ¿cómo han afectado a Europa las fricciones entre Washington y Moscú? Teniendo presente que los europeos necesitan sostener relaciones comerciales con Rusia.
Dra. Cristina Manzano: es cierto que Europa, y en especial determinados países, tienen unas relaciones comerciales importantes con Rusia. Buena parte del gas que se consume en el Viejo Continente procede de allí. Sin embargo, los Estados miembros están mostrando una inusual unidad y firmeza a la hora de aplicar y mantener las sanciones a Rusia, pese a los perjuicios que implican a muchas economías europeas.
No hay que olvidar que la anexión rusa de Crimea, además de violar el derecho internacional, ha levantado nuevos fantasmas de seguridad en algunos países del Este de Europa, sobre todo en Polonia y en los Bálticos. A raíz de ello, por ejemplo, se ha puesto en marcha una misión de policía aérea en el Báltico, en el seno de la OTAN.
Así que, más allá de la postura americana hacia Moscú, los europeos también saben que tienen que defender sus valores y tranquilizar a sus socios.

Pregunta: ¿qué puede decirnos del ascenso de Macron al poder en Francia en cuanto al desarrollo de un eje franco-alemán para el liderazgo de la UE? ¿Cuánto está funcionando esta dupla y cuáles son los puntos débiles?
Dra. Cristina Manzano: hasta ahora el cambio ha sido más bien retórico. Macron ha ido anticipando algunos de los puntos de su agenda europea, lo que le ha permitido pulsar las reacciones en Berlín y en otras capitales. Pero todo estaba pendiente de los resultados de las elecciones alemanas que se celebraron el pasado domingo. Y seguirá pendiente durante algún tiempo más. La victoria de la CDU de Angela Merkel no es suficiente para gobernar. Todo indica que la salida más factible será una coalición con Los Verdes y con los liberales, pero estos han hecho una campaña con un fuerte contenido antieuropeo –al menos en cuanto en ir hacia una mayor integración económica y fiscal-.
Por otra parte, justo ayer Macron presentó su proyecto para Europa en un discurso en la Universidad de la Sorbona. En él apuesta por una Europa más unida e integrada, desde la economía a la defensa. Ha sido un discurso valiente y decidido, como hace tiempo no se oía, pero todavía está por ver su capacidad de movilización real y su encaje con el futuro gobierno alemán.

Pregunta: nos llegan noticias de Polonia y Hungría, del espacio del V4 (Grupo Visegrad). Observamos muchas editoriales críticas contra los gobiernos de Varsovia y Budapest. Pero estos países tienen una visión propia de la integración. ¿Puede Ud. comentarnos sobre esto? ¿Cuánto estas discrepancias impactan en la fragmentación de la UE o en su vida institucional?
Dra. Cristina Manzano: el problema, en mi opinión, no es que los países tengan visiones propias de la integración. La UE se basa precisamente en tratar de acercar las posturas divergentes que durante siglos tuvieron los países europeos. El problema es que tanto Polonia como Hungría están tomando decisiones que van directamente en contra del Estado de derecho y de los principios legales de la Unión. Los cambios realizados, por ejemplo, para controlar el poder judicial desde el Gobierno, van en ese sentido.
Lo mismo ocurre en Hungría, donde el gobierno de Víktor Orban lleva años tomando decisiones que van en contra de los valores de la UE, como reformas que afectan a los medios de comunicación, a la Constitución y a la ley electoral, con el fin de favorecer al partido en el poder. La última ha sido la de cerrar, por medio de una nueva ley sobre la propiedad de los centros educativos, la Central European University, financiada por el magnate húngaro-americano George Soros, lo que atenta directamente contra la autonomía universitaria.
El problema es que si la UE no responde con firmeza, transmite la idea de que cualquiera puede vulnerar las propias normas de la Unión. De momento, se ha abierto un procedimiento de infracción contra ambos, y contra la República Checa, por no admitir refugiados. Y se están estudiando sanciones por sus vulneraciones del Estado de derecho. Pero la respuesta es aún tímida.

Pregunta: no podemos dejar de preguntar por la crisis de refugiados en Europa. ¿Es la preocupación principal de la agenda de Bruselas? ¿Es un tema que divide a los europeos? ¿Qué nos puede decir de la militarización de fronteras?
Dra. Cristina Manzano: sigue siendo un tema importante, crítico, pero sospecho que en ningún caso la principal prioridad de Bruselas. De hecho, acaba de cumplirse el plazo que se habían dado los Estados miembros para acoger a 160.000 refugiados y la realidad es que solo se ha logrado reubicar a una cuarta parte. Y en España, menos todavía, la cantidad apenas supera un 11%.
Ha sido, desde luego, un factor importante en el ascenso de los populismos de extrema derecha, que han jugado ahí sus bazas de xenofobia, mezclando el tema con el del debate sobre la inmigración en general. Pero, por otra parte, la solidaridad es uno de los principios sobre los que se basa la UE y no podemos renunciar a él.
Sobre la militarización de las fronteras, se ha hecho necesaria, en parte, para atajar las actividades de las mafias que juegan con la vida de las personas. Pero evidentemente la cuestión va mucho más allá de su dimensión de seguridad. En estos años se está hablando mucho de refugiados e inmigrantes, pero todavía no ha habido un debate serio, a nivel realmente europeo, sobre cómo queremos configurar nuestras sociedades en el futuro.

Por Mg, Melisa Galvano Quiroga

Dra. Cristina Manzano. Lic. en Ciencias de la Información. Directora de ESGLOBAL (ex Foreing Policy en español). Miembro del European Council on Foreign Relations ECFR. Columnista en medios internacionales.
En Twitter: @ManzanoCr 

La voz de la diplomacia de Ucrania en Argentina, entrevista al Embajador Yurii Duidin

La voz de la diplomacia de Ucrania en Argentina, entrevista al Embajador Yurii Duidin

Pregunta: Ha habido una reunión de alto nivel entre el Presidente de Ucrania Petro Poroshenko en Washington con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿Qué reflexión puede Ud. compartir de este encuentro?
Yurii Diudin: El dato más importante es lo que le dijo Donald Trump a Poroshenko: que los Estados Unidos brindarán apoyo total a la posición ucraniana frente a la agresión rusa en el Este de Ucrania y en el asunto de Crimea. Entonces la agenda de cooperación tendrá una continuidad, ambos países firmarán una serie de acuerdos de apoyo técnico militar, de apoyo logístico a nuestro Ejército de parte de los Estados Unidos. Se trató de una visita muy productiva y exitosa, porque en dos días Petro Poroshenko tuvo siete reuniones con todos los jefes más importantes, desde el Presidente y el Vicepresidente hasta el Ministro de Defensa, Ministro de Energía, Secretario de Estado; así como con las autoridades del FMI y del Banco Mundial. Siendo esto una señal que los Estados Unidos siguen dando relevancia a la situación en Ucrania.

Pregunta: Entre los temas de conversación estuvo la cuestión de las sanciones, ¿no?
Yurii Diudin: Si, y ambos comparten la misma posición de seguir extendiéndolas. Cabe mencionar que el mismo día de la reunión entre los Presidentes, el 20 de junio, el Ministerio de Finanzas (Departamento del Tesoro) de los EEUU informó sobre la ampliación de las sanciones contra la Federación de Rusia por causa de la agresión rusa contra Ucrania.
Al respecto, es importante destacar que, por el momento, hay dos paquetes de sanciones. Uno que está ligado al tema de Crimea; donde el Secretario de Estado, Rex Tillerson dijo claramente que este paquete sólo será levantado cuando Rusia desocupe la península y la misma sea devuelta a Ucrania. El segundo es en referencia a la situación en el Este, en Donbás, donde la posición norteamericana también sostuvo que serán levantadas cuando la Federación Rusa cumpla con los Acuerdos de Minsk.

Pregunta: Luego de la visita de Poroshenko, ocurrió la votación de la UE de apoyar la extensión de las sanciones. ¿Cree Ud. que esto es parte de los efectos de la visita?
Yurii Diudin: En el marco de la última cumbre de la UE, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció que todos los líderes que componen el bloque europeo votaron a favor de continuar las sanciones por seis meses más, logrando la unanimidad. Sin embargo, no puedo decir que haya sido por el apoyo que tuvimos de parte de los Estados Unidos. Fue algo que muestra el apoyo europeo y que los asuntos de Ucrania están en la agenda de Bruselas.

Pregunta: Sin embargo, el conflicto en el este de Ucrania y la cuestión de Crimea parecían estar olvidados o congelados en la agenda de Bruselas y de Washington. Entonces, ¿qué lectura podemos hacer ahora con la reunión con Trump y la votación de la UE?.
Yurii Diudin: Esa era una percepción que ya está cambiando. Por ejemplo, el presidente francés Emmanuel Macron dijo que será necesario reunirse con los miembros del Cuarteto de Normandía (países quienes están llevando las negociaciones de Minsk) antes de la cumbre del G20 que será en Hamburgo en el mes de julio.
El presidente Macron hizo declaraciones muy sólidas en referencia a la unidad europea y en defensa a Ucrania, en los valores democráticos que estamos defendiendo en el enfrentamiento con Rusia.
Después de Washington nuestro presidente voló a Bruselas, se reunió con Merkel, con Tusk, con Macron y otros líderes de la UE. Aunque no parezca, debido a los problemas que tiene Bruselas con el Brexit, la crisis de refugiados o la amenaza terrorista, el tema de Ucrania está en la agenda.

Pregunta: Cuando hablábamos de la agenda entre la UE y Ucrania hacíamos referencia la promesa europea para la liberación de las visas, ¿cuáles son los asuntos que son parte de la relación Ucrania con UE en el presente?
Yurii Diudin: El asunto de visados ya está claro. Los ucranianos a partir del 11 de junio pueden entrar a Europa sin visado. Este ha sido uno de los logros de nuestro país más importantes en los últimos años, porque para ello tuvimos que cumplir con 144 criterios diferentes que la UE nos ha exigido. Por ejemplo, mejorar el control de migraciones y de fronteras, aumentar los niveles de seguridad de documentos con pasaportes biométricos, protocolos en la lucha anticorrupción hasta introducir un sistema de declaraciones del patrimonio de todos los funcionarios públicos más abierto en el mundo. Fue un proceso de dos años en donde conseguimos cumplir con todos los puntos necesarios para obtener la liberación de visas para todos los ciudadanos ucranianos. El presidente Poroshenko lo ha definido muy bien, cuando dijo que eso significa el último adiós al viejo imperio soviético.
Otro logro es que Holanda finalmente ratificó el Acuerdo de asociación de la UE con Ucrania. Faltaba este voto de los Países Bajos a favor, para conseguir la unanimidad de los miembros. Demoró un año en llegar a este resultado. Con todo este, ya en septiembre la asociación de Ucrania con la Unión Europea entrará en vigor completamente.

Embajador de Ucrania en Argentina Yurii Duidin

Pregunta: hablamos a nivel político, pero a nivel militar, se sigue discutiendo sobre la relación entre Ucrania y la OTAN. ¿Puede Ud. comentar al respecto?
Yurii Diudin: También tenemos un progreso en esta cuestión, porque el 8 de junio el Parlamento ucraniano aprobó una ley que proclama el deseo de nuestro país de adherirse a la OTAN como un objetivo a largo plazo de la política ucraniana. Esta es una cuestión que antes dividía a la población ucraniana y a los políticos, pero ahora se logró un consenso en el Parlamento en seguir una misma línea. Algo que dota de legitimidad a la aspiración de Ucrania de ingresar a la alianza transatlántica. El primer paso es acercase a la OTAN capacitando nuestro ejército, acercándonos a los estándares técnicos de las Fuerzas de la Alianza Atlántica, para luego evaluar nuestro ingreso. Nuestro Presidente fue muy claro: “si hubiéramos sido miembro de la Alianza no habríamos tenido lo que estamos teniendo ahora”, en referencia al artículo 5 que hace alusión a la seguridad colectiva.

Pregunta: Pero para el ingreso a la OTAN, estatutariamente, cuando un candidato tiene un conflicto interno irresuelto dentro de sus fronteras tiene impedido el ingreso a ser miembro.
Yurii Diudin: Es importante resaltar que no padecemos un conflicto interno sino una agresión, que es la rusa. Instalar el conflicto interno es parte de la propaganda que Rusia quiere imponer. No sólo hay milicianos que se levantaron para luchar contra su pueblo, sabemos que hay tropas rusas en el Este del país. Por eso es una agresión y no un conflicto interno.
Sin embargo, creo que no sería un impedimento absoluto, hay otras cuestiones por el momento que debemos cumplir para acercarnos cada vez más a estos bloques. Pero lo importante es recuperar el estado de bienestar que teníamos, el nivel de vida y así aproximarnos a los estándares europeos. Pero es un camino largo que estamos transitando, sabemos que queremos ir hacia la Unión Europea y por el buen camino.

Pregunta: Pero no todos los nacionales ucranianos tienen esa misma percepción de ir hacia Europa, en referencia a los que viven en las regiones de Luhansk y Donetsk que se los llaman pro rusos, pero no se siente “nacionales ucranianos”. ¿La voluntad de estos ciudadanos puede ser un problema para esos objetivos que Ud describe?
Yurii Diudin: No lo creo. El territorio del Este de Ucrania temporalmente ocupado por las fuerzas prorrusas compone sólo el 5% del todo territorio de Ucrania. Claro que en el área del conflicto hay diversidad de opiniones, pero su población comparando con el número total de todos los ciudadanos de Ucrania es minoría.

Pregunta: ¿Y cómo es el día a día de los ciudadanos del este, hay cruces bélicos constantes?
Yurii Diudin: Lamentablemente aún siguen los cruces bélicos. Si hay un día donde no hay un muerto ucraniano, hay un día de fiesta para nosotros. Hay violaciones del alto del fuego constantemente por parte de Rusia. Este es el primer punto a respetar en los Acuerdos de Minsk. Claro, los ucranianos debemos defendernos y responder a la agresión. Por ello, ningún acuerdo de Minsk está funcionando, ni siquiera la retirada de armamento pesado. Los rusos los retiran de día porque es cuando están presentes los observadores de la OSCE, pero luego a la noche este personal se retira y es allí donde vuelve a desplegar el armamento. Por esta razón nuestro interés es que haya una misión de paz, ya sea por ONU, la UE o la OSCE con misión policial u otro organismo.

Pregunta: Pero, ¿cuán posible es una misión independiente?, ¿qué dice Rusia de una misión de paz?
Yurii Diudin: Está en contra de la paz. No les interesa. Y para nosotros la situación es otra en muchos sentidos. Por lo mínimo, entendemos que mientras tengamos los 400 km de la frontera sin control será difícil poner fin al conflicto, porque es un agujero negro donde entra contrabando, armas, mercenarios y tropas rusas; entran los llamados “convoyes humanitarios” que nunca pudimos verificar su supuesto contenido de ayuda humanitaria. Pero cada vez que llegan esos convoyes, luego hay bombardeos.

Pregunta: ¿Y los planes políticos de autonomía de la región?
Yurii Diudin: Esa es una cuestión que se puede hablar. Pero antes de llegar a ese punto, primero debemos garantizar la seguridad y control de la frontera. No puede haber elecciones cuando hay bombardeos todos los días, es una cuestión indispensable, una situación sine qua non. Los observadores electorales no pueden hacer su labor en estas condiciones. Y si no hay elecciones democráticas y transparentes,de que procesos políticos podemos hablar.

Pregunta: En referencia a Crimea. Sabíamos que Ucrania haría un petitorio a la Corte Internacional de Justicia de la ONU. ¿En qué situación está eso?
Yurii Diudin: El primer paso era que la Corte Internacional de Justicia aceptó analizar el caso, finalmente, aceptó que podía tratar este asunto. Rusia se opuso diciendo que no tenía competencia, pero la Corte aceptó la queja de Ucrania, planteando la intensión de estudiar el caso en cuestión. Pero el proceso es muy largo. La siguiente etapa será el juicio en los méritos, ahora debemos presentar un petitorio para el junio de 2018. Luego Rusia tendrá un año para presentar su posición en respuesta al nuestro en el año 2019 etc.

Pregunta: La diplomacia ucraniana tiene que salir a comunicar su posición al mundo, un lugar táctico sería el Consejo de Seguridad. ¿Qué piensa?
Yurii Diudin: Ucrania es el miembro no permanente del Consejo, este año terminamos el periodo de dos años. En febrero asumimos la presidencia rotativa, durante ese mes hubo diferentes debates y presentamos documentos sobre la situación ucraniana. Tratamos que esté presente siempre, buscamos hacer valer nuestra voz cada vez que podemos. Pero en lo que toca nuestro caso en el Consejo siempre estamos frente al poder de veto de Rusia. Podemos recordar que en el marzo de 2014, cuando Rusia ya ocupó Crimea, en el Consejo de Seguridad de la ONU fue votado el proyecto de la resolución que debía expresar el apoyo de las Naciones Unidas a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Pero este proyecto fue vetado por Rusia. Luego casi la misma resolución fue votada en la Asamblea General de la ONU y fue aprobada por la mayoría de las naciones – 100 países votaron “por” y solo 11 “en contra”. Por ello, nos vemos que en la Asamblea General es donde generalmente conseguimos mayoría abrumadora a nuestros petitorios y es allí donde focalizamos nuestro esfuerzo de comunicar nuestra posición y ganar apoyo de la comunidad internacional.

Por Martín Pizzi
Relaciones Internacionales UCASAL

Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Muchos elementos, que van desde los fenómenos sociales a la evolución tecnológica, nos permiten argumentar que sin dudas, son tiempos del empoderamiento del ciudadano en el campo de las relaciones internacionales. Como nunca antes en la historia, la gente está conectada. Hoy, el ciudadano tiene poder y lo sabe, poder de cambiar la realidad e interactuar. Pero cuando se trata de la política exterior, ¿cómo se concreta esto? Debemos acudir a los espacios constituidos desde el sector público y por ello entrevistamos a quien está al frente del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina desde enero del 2016, a su Director, Fernando Lorenzo; quien comienza contando el origen de éste órgano. “El Consejo Consultivo de la Sociedad Civil fue creado en el 2003. En el mundo, hace años que se experimentaron nuevas prácticas de políticas públicas buscando incorporar a diferentes actores, entre ellos, la sociedad civil; puedo citar como evento representativo que produjo un importante impulso el “Orsamento Participativo” (modelo de presupuesto participativo) de Porto Alegre, en Brasil. En Estados Unidos, el vice-presidente Al Gore con su esquema de “policy construction”, que inspiró a muchos otros Estados a replicar un esquema de participación de la sociedad civil. Todo esto empezó a generar la participación de la sociedad civil en el debate de las políticas públicas, de modo que las decisiones que emprende el sector público se legitimizan desde la base y desde allí se construye el diseño legislativo y de gestión del Estado. De modo que el Consejo Consultivo de la Cancillería Argentina se ve impulsado por envión, y en su caso orientado a las políticas públicas de las relaciones exteriores. Como proceso experimental fue exitoso, formaron parte 2500 organizaciones; desde mi gestión se han impulsado nuevas comisiones como RSE, gobierno abierto, transparencia y lucha contra la corrupción. Buscamos que los compromisos internacionales luego puedan bregarse de manera interna, haciendo que desde la cúpula política los resultados se efectivicen para los ciudadanos.”

El Consejo se constituye como un órgano convocante y de consulta de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, académicos y referentes sociales, pero, aun así, gran parte de esa sociedad no conoce las labores del mismo. En tal sentido es útil poner un ejemplo que nos contó el Director. Un diplomático argentino que tiene que negociar por ejemplo un tratado de derechos humanos, primero pide las consultas a las comisiones que están a cargo de esa temática, se socializa la información que se va a negociar y en ese proceso de dar a conocer la situación, la sociedad civil propone determinados cambios o sugiere propuestas que son tenidas en cuenta por la misión diplomática encargada de la negociación.
Lorenzo, Magister en Políticas Públicas y Gerenciamiento en Desarrollo de Universidad de San Martin explica que “hace poco tiempo vivimos un caso que representa la dinámica que queremos darle al Consejo. Se está negociando compromisos a nivel ambiental en el COP22, la negociadora argentina de la Comisión de Asuntos Ambientales llamó al Consejo Consultivo avisando de su labor allí, solicitando socializar la información con el grupo a cargo. Se estableció una instancia de diálogo, donde los académicos allí presentes hicieron algunas críticas sobre algunos párrafos que había que cambiar sobre el documento que se va presentar. Las mismas fueron bien recibidas.”
Hablamos de un organismo que conecta lo domestico con lo internacional y allí el rol de las instituciones mundiales son importantes. La entidad en cuestión tiene una agenda con todos aquellos que tienen adaptada la participación de la sociedad civil. En una amena y clara explicación, Lorenzo contó la relevancia de mantener y seguir creciendo el nexo con el Mercosur mediante su Cumbre Social, también, UNASUR con su Foro de participación ciudadana y del mismo con la OEA y ONU. “Estuve hace poco en Ginebra representando al Consejo y lo tomaron como ejemplo en participación de la sociedad en Argentina”.
Hacemos referencia a una labor donde el empoderamietno del ciudadano se evidencia con su participación generando efectos notables, pero ello tampoco podría realizarse sin la participación de las ONG. Un asunto del que el Director agregó: “No sólo las ONG, también, los académicos referentes sociales, asociaciones civiles, son influyentes. En el Consejo participan actores que son sujetos con personaría jurídica,académicos y referentes sociales. La conformación de estos actores y su participación son muy importantes porque por lo general son desinteresados y apartidarios. Esto nos permite salirnos de las pujas ideológicas.”
Sin embargo, no debemos olvidar que el Consejo Consultivo es un organismo de la Cancillería, pero ante la inquietud de cómo se coordinan las agendas de ambos, Lorenzo, que es licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Kenedy, sostiene que “el trabajo es recepcionar las demandas y no imponer una demanda determinada. Tratamos de trabajar en la sociedad civil para la sociedad civil. Aunque tenemos autonomía trabajamos sobre una agenda común. Por ejemplo, cuando hay una reunión específica, convoco a la Comisión encargada de la temática pidiendo opiniones sobre la cuestión. Cuando la opinión de la sociedad civil no sea a favor de lo que esté negociando la Argentina, hay una instancia de diálogo de la sociedad con los presidentes o ministros de la reunión.”

Conversando y debatiendo sobre estas cuestiones, del rol del ciudadano, de la participación de lo doméstico en la agenda mundial, pueden concluir en el concepto de la Diplomacia Pública, que Lorenzo define como un todo que engloba todos los puntos expresados en esta nota. “La diferencia con la Diplomacia civil es que la Pública es más referente a nexo de los municipios o provincias con el mundo. Lo que se está cristalizando mediante un proyecto que surge desde nuestro Consejo es establecer una coordinación de la Diplomacia civil con la Pública. Hay misiones municipales, provinciales, nacionales, a veces convergen en un mismo lugar sin coordinación, de hecho, también hay misiones de la sociedad civil. Por eso la necesidad de coordinar.”
La diplomacia en el siglo XXI sufre transformaciones desde la evolución tecnológica y tiene complejidades en diferentes campos de acción, desde la diplomacia corporativa a la cultural, en tiempos donde cada vez más actores desean participar del ejercicio de la diplomacia y conectar sus intereses al mundo. Pero la diplomacia que involucra a la sociedad civil sin dudas que seguirá siendo uno de los elementos más relevantes para la política exterior de un país. El Director del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina nos contó detalles de las decenas de comisiones de trabajo que son parte de este órgano, y cómo es la dinámica que llevan mensualmente o tener una continuidad de años siguiendo cada una su propia agenda de forma independiente. Desde el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, muchas políticas han tenido impacto, pese a que no trasciende en la prensa o no pasa a ser noticia la labor de meses de trabajo para concretar una gestión; como ejemplo pueden saberse las actividades de las ONGs que tienen objetivos por la cuestión del cambio climático, donde su voz es muy relevante para la decisión de los políticos cuando Argentina tiene que llevar su posición al mundo.
Desde cuestiones como el deporte, la salud, la cultura o el comercio; diferentes temáticas son abordadas en el seno del Consejo Consultivo, con plena libertad para las ONGs participantes; y frente a los desafíos de la inserción de Argentina en el mundo, estas iniciativas cobran más relevancia por cuanto sin dudas, deben conocerse y multiplicarse.

Por Martín Rodríguez Osses
Relaciones Internacionales Universidad del Salvador

 

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