Demostración de poder entre Estados Unidos y Corea del Norte

Demostración de poder entre Estados Unidos y Corea del Norte

Hablar de Estados Unidos y Corea del Nortes es referirse a un gran juego de poder de disuasión que describe las competencias geopolíticas en el Asia Pacífico. La demostración de poder nuclear es una amenaza constante, amenazas que forman dilemas de seguridad, amenazas que encienden las alarmas ante un eventual ataque directo entre ambos Estados. Pero como dijo el Ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Seguei Lavrov, “Estados Unidos no atacará porque sabe que Corea del Norte tiene armas nucleares”. La intensión de norcorea no es una guerra de disparos, sino el desarrollo de capacidades militares y nucleares que sirvan a objetivos estratégicos de supervivencia y protección de la fuerza, por ello, pareciera ser que el aumento de las tensiones es útil sólo para el régimen norcoreano. Sobre este escenario hay un gran flujo de información que, a veces, nos lleva a perder la dimensión del conflicto en sí. Por este motivo, compartimos esta infografía realizada por nuestra analista Sofia Cossar Lambertini para comparar el poderío de Estados Unidos y Corea del Norte con el propósito comprender con datos claros y concisos la dimensión de esta tirantez geopolítica que pone en vilo a la comunidad internacional cada vez que Donald Trump y Kim Jung Un se desafían. Compartimos desde Equilibrium Global este recurso que diseñamos en formato infografía que sintetiza los datos relevantes de este asunto de gran preocupación mundial.

 

Tensiones en Asia del Sur: la relación India y China

Tensiones en Asia del Sur: la relación India y China

Compartimos otra publicación de la serie de artículos “Perspectiva India”, donde la experta Dra. Lía Rodríguez de la Vega nos acerca mensualmente un material para una proximidad con la agenda actual de la India. Aquí un repaso de los eventos relevantes en la relación de India con China para una comprensión de las tensiones del presente. Los antecedentes históricos que permiten observar qué significado tiene Pakistán y el Tibet en las fricciones entre China e India, también cómo han sido los pasos que ha dado la diplomacia con señales políticas para etapas de acercamiento y enfriamiento en la relación entre los dos gigantes de Asia. Pero hoy está el liderazgo de Narendra Modi y ante una nueva una cumbre BRICS la India parece intentar mostrar un cambio político que impacta en las relaciones internacionales de India, en su forma de posicionarse con China. Como remarcamos sobre las publicaciones de la académica Rodríguez de la Vega del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales, saber de India es clave, ya que será la nación más poblada del planeta en un futuro próximo y por ello, tenemos que tomar una proximidad.

Agosto de 2017 encuentra al mundo saturado con noticias de una escalada entre India y China, por disputas limítrofes que generaron desde ambos países, con retóricas de guerra, que retrotraen a pasados enfrentamientos y al hecho puntual de que ambos países poseen armamento nuclear, al igual que Pakistán, aliado de China y en disputa permanente con su vecina India.
India y China mantienen relaciones diplomáticas desde 1947, primero con el gobierno de la República de China y tras el triunfo de la revolución comunista en la China continental, con el gobierno de la República Popular China -previo reconocimiento indio, en 1949-. Sin embargo, el surgimiento de la India como estado trajo al centro de la escena el problema de la determinación de sus nuevos límites, atendiendo a la consideración de si ellos habían sido fijados por costumbre o a través de tratados. Al respecto, La República de China expresó su no reconocimiento de la línea McMahon (frontera entre el noreste de la India y Tíbet, propuesta por Henry McMahon, negociador británico, en el Tratado de Simla, de 1914),  pero no atendió el tema de modo particular en ese momento, debido a la complejidad de su propia situación interna. Por su parte, la República Popular China, al asumir el poder, renunció a todos los acuerdos extranjeros anteriores como tratados desiguales, impuestos durante el “siglo de humillación”, exigiendo la renegociación de todas las fronteras.
Sería la cuestión del Tíbet la que cooptaría la atención de la relación bilateral (India basaba su relación con Tíbet en el Tratado de Simla y sus acuerdos complementarios de comercio), en cuyo marco la expulsión de los chinos de Tíbet, en1949 precipitaría la situación. En 1950, efectivos del Ejército Popular de Liberación se abrieron paso hacia Tíbet y en 1951 se firmó entre las partes el Acuerdo de las Diecisiete Cláusulas para la “liberación pacífica” del Tíbet. Aunque las notas intercambiadas sobre el tema por ambos gobiernos evidencian las tensiones surgidas, India reconocería la soberanía china sobre Tíbet, mediante el acuerdo de 1954. Así, ese mismo año, la primera constitución china creó la Región Autónoma del Tíbet y en 1959, insurgentes proclamaron la independencia del Tíbet, sin conseguir reconocimiento de Estados Unidos y el Reino Unido, aunque contaron con una resolución de Naciones Unidas, en la que se pedía respeto por los derechos humanos de su pueblo. La consiguiente represión del levantamiento y la huida del Dalai Lama hacia la India provocaron el deterioro de la relación entre India y China, activando el diferendo limítrofe entre ellos, hasta llegar a la guerra en 1962 (coincidentemente con la crisis de los misiles en Cuba), que implicó una momentánea ocupación china del territorio en Arunachal Pradesh -que devendría un estado indio en 1987-, retrocediendo rápidamente las fuerzas chinas a la Línea McMahon y devolviendo prisioneros indios, en 1963. A tal instancia de guerra se llegó precisamente por una diferente interpretación de la formación de la frontera: mientras India sostiene que gran parte de la misma ha sido definida por tratados internacionales, China aduce que existe una frontera tradicional delimitada por la costumbre. Desde la perspectiva china, la frontera con India tiene una extensión aproximada de 2.000 kilómetros y está dividida en tres zonas: la occidental (que señala la frontera entre China, India y Pakistán y la disputa alude a la zona de Aksai Chin), la media (que abarca desde el extremo sudeste del sector oeste hasta el lugar donde concurren los límites entre India, China y Nepal, con la zona de Juwa, Qure, San, Congsha, Bolinsanduo, Wure,Xiangzha y Labudi, en disputa) y la oriental (que abarca desde la concurrencia de los límites de India, China y Bután hasta la zona donde concurren los límites entre India, China y Birmania). Por su parte, India señala que  la disputa incluye también la frontera entre el Tíbet y Sikkim (que se incorporaría como estado indio en 1975, tras un referéndum entre su población acerca de tal incorporación y sobre el cual, algunos aducen que China habría reconocido la soberanía india, atendiendo a la publicación de un mapa chino,que lo incluye en el territorio indio, en el World Affairs Year Book 2003-2004 y a su no clasificación de Sikkim como estado independiente) y entre la zona de Cachemira controlada por Pakistán y Xinjiang.

Resuelta en 1948 la disputa por Junagadh (que se convirtió en parte del estado indio de Saurashtra hasta 1956, en que Saurashtra se convirtió en parte del estado de Bombay, que a su vez se dividiría en 1960 en otros dos estados,  Gujarat y Maharashtra, es hoy uno de los distritos de Saurasthra en Gujarat), India y Pakistán mantuvieron la disputa por la región de Cachemira, que cada uno ocupa de modo parcial. La zona de ocupación pakistaní limita con la región de Xinjiang (en el noroeste chino, con mayoría étnica uigur y religiosa islámica -por la presencia  uigur y de la minoría china Hui)  y en razón de ello, en 1961, el gobierno de Pakistán propuso a China negociar un acuerdo definitivo de límites, pero las autoridades chinas optaron por la firma de un acuerdo provisional, atendiendo a la situación de Cachemira. Por su parte, el gobierno de la India, sostiene que dicho tratado es ilegal. 


Diversas circunstancias fueron modificando el conflicto entre India y Pakistán,  tales como el progresivo deterioro del vínculo de China con India y su acercamiento a Pakistán;  cambios en la política exterior pakistaní; el apoyo de la URSS a India (recordemos el Tratado de Paz, Amistad y Cooperación entre ambos, en 1971, que aludía a una cooperación estratégica mutua e implicaba un desvío de la trayectoria de no alineamiento de la India y era visto por China como un paso más en la política de cercamiento de la Unión Soviética hacia China), etc.
Firmado el tratado de límites, en 1963, China otorgó ayuda económica a Pakistán y anunció su apoyo a ese país en la segunda guerra indo-pakistaní (1965), aunque su posición resultó sobre todo retórica. Ese enfrentamiento armado duró cinco semanas, ocasionó miles de bajas en ambos contendientes y derivó en un mandato de las Naciones Unidas de alto el fuego y la Declaración de Tashkent, que restauró el status quo. Las secuelas de esa guerra de 1965 produjeron un cambio dramático en el enfoque de seguridad de Pakistán, en lo que ha sido llamado la “cuerda floja triangular”, un intento complejo de mantener buenos lazos con los Estados Unidos (que había declarado su neutralidad en la guerra), al tiempo que cultivar lazos con China y la Unión Soviética.
La Revolución Cultural en China profundizó las tensiones en su relación con India y en 1967 hubo nuevos choques en la frontera Tíbet-Sikkim (cuando este último era todavía un Protectorado de la India) -precedidos de numerosos incidentes y acusaciones-, con enfrentamientos en las zonas de Nathu La y Cho La. Si bien se produjo el retiro de los embajadores y el éxito militar acompañó a la India, las partes mantuvieron las relaciones diplomáticas.

La tercera guerra indo – pakistaní (1971) representó una amenaza concreta para China, en tanto la independencia de Pakistán Oriental (ahora, Bangladesh, que había logrado tal independencia con apoyo de India), implicaba el desmembramiento de su socio estratégico en la contención de India, Pakistán.  En ese marco, China rechazó tal independencia y vetó las propuestas para el ingreso de Bangladesh a las Naciones Unidas. Finalmente, en 1975, China reconoció al gobierno popular de Bangladesh y estableció relaciones diplomáticas con ese país, siendo esto la antesala de la normalización de sus vínculos con India, produciéndose otra vez la acreditación de embajadores chino e indio respectivamente, en 1976 y recomenzando el intercambio comercial, en 1977.
En 1979, el entonces Ministro de Relaciones Exteriores indio, Atal Bihari Vajpayee, (en el gabinete del Primer Ministro Morarji Desai), visitó China, donde reconoció la existencia de una disputa de límites entre ambos países (al tiempo que se producía la intervención militar de China en Vietnam) y en 1981, se produjo la visita del Ministro de Relaciones Exteriores chino a la India, comienzando las conversaciones diplomáticas sobre los límites disputados y China habilitó la ruta Kailash-Manasarovar, posibilitando así la reanudación de las peregrinaciones desde la India hacia el Tíbet (al monte Kailash, considerado residencia de Shiva para los hinduistas, hogar de Chakrasamvara para los budistas tántricos y objeto de peregrinación para ambos, junto a los jainistas).
En lo que hace al panorama económico, en 1984 los gobiernos firmaron un protocolo comercial que otorga mutuamente el principio de nación más favorecida (lo que permitiría potenciar su comercio hasta que, en 2008, China se convirtiera en el mayor socio comercial de India, desplazando a los Estados Unidos).
En 1985, la relación bilateral se tensó nuevamente ante la decisión del parlamento indio de elevar a nivel de estado a la región de Arunachal Pradesh, que China reclama como parte del sur de Tíbet. Esa decisión, sumada a los movimientos militares indios en la zona de Tawang, fueron considerados por China, una provocación y estalló otra vez el conflicto en 1987, encontrándose luego representantes de ambos países en Bum La, para discutir la situación, tras el paso del Ministro de Relaciones Exteriores indio, N. D. Tiwari, por China. A correlato de ello, sería la visita del Primer Ministro Rajiv Gandhi, en 1988, la que constituiría un punto de inflexión en la relación, al negociar la resolución del problema de límites simultáneamente al desarrollo de los otros ámbitos de la relación bilateral, comprometiéndose a proteger la paz y tranquilidad en la zona de la Línea de Control Actual hasta tanto resolvieran el problema de límites, al tiempo que establecieron un mecanismo de diálogo a nivel ministerial, creando el Grupo de Trabajo Conjunto sobre el Problema Fronterizo y el Grupo Conjunto Científico-Técnico y Económico-Comercial.
En 1992, se produjo la visita a China del Ministro de Defensa indio, Sharad Pawar (primer ministro de esa cartera en visitar el vecino país) y la reapertura del Consulado chino en Mumbai y del Consulado indio en Shangai. Posteriormente, en 1993, el Primer Ministro indio, Narashimba Rao firmó un acuerdo sobre el Mantenimiento de la Paz y la Tranquilidad a lo largo de la Línea de Control Actual en las Áreas Fronterizas, durante su visita a China. En 1994, China anunció que no solamente favorece una solución negociada sobre Cachemira sino que también se opone a la independencia de la región.

En 1995, se abrió en Nueva Delhi un Centro Cultural y Económico de Taipei, que sirve como representación de la República de China y opera como contraparte de una Asociación India-Taipei, en Taiwán, con el objeto de mejorar las relaciones entre ambos países, sin que hubiese expresión de ningún comentario por parte de la República Popular de China. En 1996, Jiang Zemin, Presidente chino, visitó India (el primero en hacerlo, desde el establecimiento de relaciones diplomáticas en 1950), impulsando la negociación de la cuestión limítrofe. En 1998, bajo el gobierno del entonces Primer Ministro Vajpayee (el primero fuera del Partido del Congreso en completar el término de 5 años), se realizaron  dos pruebas nucleares indias  en Pokhran, dirigidas contra China y Pakistán, volviendo a perturbarse la relación bilateral y modificando a su vez, las relaciones entre India y los Estados Unidos.

En 1999, estalló la cuarta guerra indo-pakistaní o Guerra de Kargil, en que las fuerzas militantes de Cachemira, con apoyo de militares pakistaníes, cruzaron la Línea de Control ingresando en Kargil, ubicada en la zona de ocupación india de Jammu y Cachemira. India repelió el ataque y el Primer Ministro paquistaní, Nawaz Sharif y su Canciller buscaron respaldo político chino, pero no lo  obtuvieron y hacia el fin de ese mismo año, Sharif fue derrocado por el entonces Jefe del Ejército paquistaní, Pervez Musharraf, que permanecería en el gobierno por 9 años. Con su llegada al poder se inició una nueva etapa en las relaciones indo-pakistaníes, signada por la amenaza nuclear, la fijación de Musharraf por el agua de Cachemira (recordemos que una razón vital tras la demanda de Cachemira por parte  de Pakistán, se relaciona a la  necesidad de prevenir un conflicto entre Punjab y Sindh, y una posible secesión de Sindh y Balochistán, resultando los ríos Jhelum y  Chenab, tributarios del Indo y que fluyen en la región en disputa, una fuente de agua y seguridad alimentaria para Pakistán, dado que el sistema del río Indo, sobre el cual hay un tratado firmado entre ambos países, es un sistema hídrico crucial para Pakistán, en el que el 92 % de la tierra es árida o semi árida) y la política anti terrorista de Estados Unidos (que implicó una declaración de alianza con occidente en el combate al terrorismo, por parte de Musharraf y un cambio sustancial en la política exterior de Pakistán).
Mientras en 2003 se produjo la histórica visita del Primer Ministro Vajpayee a China, en cuyo marco se firmaron 11 documentos sobre cuestiones económicas, sociales y políticas, en 2004, ambos países propusieron la apertura de los Pasos de Nathu la y Jelep la, en Sikkim y por primera vez en su comercio bilateral, sobrepasaron los 10 mil millones de dólares.
En 2005, los Primeros Ministros Wen Jia Bao y Manmohan Singh firmaron una declaración conjunta, que establece que las partes buscarán la resolución política del problema de límites. En 2009, el Banco Asiático de Desarrollo, reconoció a Arunachal Pradesh como parte de India y aprobó un crédito para que el país llevara adelante un proyecto de desarrollo en esa zona, con la consiguiente protesta de China. En 2010, en una visita del Primer Ministro chino, Wen Jiabao a la India, ambos países acordaron establecer un mecanismo de diálogo estratégico y económico para la discusión de cuestiones macroeconómicas estratégicas compartiendo sus mejores prácticas individuales e identificando campos  para mejorar la cooperación. En 2012, China expresó públicamente su posición acerca de que los lazos entre ambos países  podrían constituir la “asociación bilateral más importante del siglo” y en la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi, el presidente chino, Hu Jintao, sostuvo que “es  política inquebrantable de China desarrollar la amistad sino-india, profundizar la cooperación estratégica y buscar el desarrollo común“. 


Habiendo existido en años posteriores, distintos momentos de tensión por diversas cuestiones (reclamos de China sobre Tawang, distrito de Arunachal Pradesh; una supuesta invasión china al territorio de Arunachal Pradesh en 2016; la visita del Dalai Lama a Tawang en 2017, etc.),  ya en la actualidad y previo al incidente de Sikkim, cabe señalar que India estuvo ausente en el Foro que China realizó sobre el Cinturón y la Ruta de la Seda, en mayo de 2017, en protesta porque una de las iniciativas dentro de esa ruta es un corredor comercial entre China y Pakistán, que además pasa por una zona de Cachemira que India considera ocupada por Pakistán e incluye al Puerto de Gwadar, en la provincia pakistaní de Balochistán, muy rica en recursos aunque pobre en desarrollo y cuya insurgencia es apoyada por India, según denuncia Pakistán (generándose incluso convergencias en la diáspora de balochis e indios, en protestas contra Pakistán), acusación que por otro lado, extiende también a Afganistán (cuya dinámica interna motivaría un comentario acusatorio del presidente norteamericano Donald Trump, el 21 de agosto de 2017,  sobre la acogida de grupos terroristas por parte de Pakistán, que provocaría la pública defensa de este último por parte de China).

En junio de 2017, soldados chinos comenzaron a extender un camino a través del territorio de Doklam, área disputada entre China y Bután (comprende una meseta y un valle, situada entre el valle de Chumbi del Tíbet al norte, el valle de Ha de Bután al este y el estado de Sikkim de la India. al oeste). El área es considerada por Bután parte de su territorio desde 1961, aunque China lo considera suyo, en base a la Convención de 1890, de Calcuta. India, como aliado cercano de Bután, desplegó tropas para detener el proyecto de construcción, lo que llevó a China a acusar a la India de traspasar tierras chinas, instando a que India retire sus tropas mientras India propone que ambos las retiren. En el caso de esta disputa, la determinación india  de asegurar el área de triple unión se debe a que la misma conduce a un punto de su propia vulnerabilidad estratégica, el Corredor de Siliguri, que conecta el noreste del país con el resto del mismo. China por lo tanto, busca abordar su propia vulnerabilidad estratégica mediante la ampliación del Valle de Chumbi y al mismo tiempo concentrar su atención en el punto más vulnerable de India. Paralelo a ello, en el ámbito comercial, India impuso derechos antidumping sobre 93 productos chinos, al tiempo que un medio chino, parte del grupo de publicación del Partido Comunista, instó a las firmas chinas a “reconsiderar los riesgos” de invertir en la India.
Puede finalmente especularse que el actual accionar chino en la zona está guiado por la intención de mantener su diferencial de poder con la India y ser  reconocida como la fuerza dominante. Sin embargo, el riesgo de una acción en contra de India es el de potenciar su imagen intervencionista y de tendencias imperiales, imagen por lo demás opuesta a la que parece tratar de proyectar. De igual modo, el gobierno de la India enfrentará la reelección en 2019 y tampoco le convendría un enfrentamiento armado con China. El factor económico de más de 70.000 millones de dólares de intercambio bilateral, sumado a una larga tradición de intercambios diplomáticos parecen también contribuir a una visión que aleja cualquier acción de guerra, más allá de las retóricas esgrimidas.

Así, la visita del Primer Ministro indio Narendra Modi y su Consejero de Seguridad Nacional, Ajit Kumar Doval (a quien se le atribuye el cambio doctrinal en la política de seguridad de la India en relación con Pakistán, pasando esta de “defensiva” a “ofensiva- defensiva”) a China, en ocasión de la Cumbre de BRICS, que se desarrollará en Shanghai y Xiamen, entre el 31 de agosto y el 4 de septiembre, constituirá un momento crucial para dialogar con la contraparte china y estimar el margen real existente para volver ambos sobre los pasos ya dados, no sin tener en cuenta que la relación aparece signada por distintas situaciones de potencial conflicto, que hacen esperar futuras tensiones, a lo que se agrega la cuestión del agua  (existen cuatro ríos que fluyen de China hacia India, pero China posee la ventaja estratégica sobre ellos y su decisión de construir grandes represas y desviar el agua en beneficio propio causará, seguramente, otras fricciones).

Por Dra. Lía Rodriguez de la Vega
Analista Internacional – Académica
Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales CARI
Ex. Directora de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y Africa ALADAA

Claves de la política exterior de Azerbaiyán. Entrevista a Peter Tase.

Claves de la política exterior de Azerbaiyán. Entrevista a Peter Tase.

Consultamos al experto en Peter Tase, observador de la actualidad en Eurasia, para que pueda contarnos de algunas claves de la política exterior de Azerbaiyán. De origen albanés, Peter Tase repasa los sucesos de la agenda mundial y el impacto en la región del Cáucaso, en Azerbaiyán. La situación de conflicto con Armenia por los territorios ocupados de Nagorno-Karabaj y el factor de la “diplomacia cultural”, el soft-power de la diplomacia de Bakú.

Primeramente, es muy dificil disociar un contexto global excluyendo a Estados Unidos. ¿Puede Ud. comentar si las decisiones del Presidente Donald Trump, si las fricciones que continúan con Rusia o la reciente crisis diplomática en el Golfo, han afectado a la estabilidad de la región del Cáucaso?
Peter Tase: Para responder este punto podría tomar un punto de partida que ayuda a brindar un contexto; Heydar Aliyev, quien es el líder nacional y figura política simbólica de la Republica de Azerbaiyán, ha logrado en la década de 1990 el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Bakú y Washington. Dichas relaciones siguen firmes, se han ido consolidando e incluso puedo decir que hoy son intensas.
La visita a Bakú de Ray Mabus, Secretario de Fuerzas Navales de Estados Unidos, el 7 de noviembre del 2015 es un evento relevante, que actualiza una hoja de ruta para la cooperación militar entre ambas naciones. En dicha ocasión el Secretario Ray Mabus mantuvo una reunión con el Presidente Aliyev y las autoridades del Ministerio de defensa de Azerbaiyán.
Durante este año, la seguridad y la paz en la región del Cáucaso han llevado preocupación a la Casa Blanca. El conflicto bélico provocado por Armenia en el suelo soberano de Azerbaiyán es un problema candente; donde las Fuerzas Armadas de Armenia, frecuentemente emprenden acciones armadas en contra de la población civil en la línea del contacto y atacan brutalmente – con armamentos de gran tamaño – a las posiciones de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán; violando en esta manera a las leyes y tratados internacionales, vulnerando las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad. Algo que representa una desvalorización de declaraciones oficiales y la labor diplomática de gobiernos de numerosos países de peso pertenecientes al mundo occidental.
Las continuas fricciones en torno al conflicto en la Provincia de Nagorno – Karabakh (territorio soberano que pertenece a la Republica de Azerbaiyán) y sus siete distritos que están alrededor que han sido ocupados ilegalmente, es provocado por el ejército de la Republica de Armenia y el actual gobierno del Jefe de Estado Serzh Sargsyan, el deterioro de la situación que es un tema de preocupación en los pasillos del Departamento de Estado. Estados Unidos continúa con su misma posición, junto a la mayoría de los países que forman parte del Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas han defendido la soberanía territorial de la Republica de Azerbaiyán, han condenado la invasión de más del veinte por ciento de territorio soberano de Azerbaiyán por las Fuerzas Armadas de la Republica de Armenia.
Recordemos que el máximo órgano de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, ha emitido cuatro resoluciones al respecto, haciendo un llamamiento desde la base jurídica que Armenia desconoce sistemáticamente.
Por otra parte, las rupturas diplomáticas entre Washington y Doha; la guerra contra el Estado Islámico en Siria e Iraq; el estado de las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin; son asuntos que están ocupando un espacio importante en la prensa internacional y por tal motivo la opinión pública en general no está bien informada sobre lo que sucede a diario con las provocaciones y hostilidades realizadas por las tropas armadas de Armenia en contra de la población civil de Azerbaiyán y de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán en la zonas fronterizas ocupadas.
Además, hay que destacar la desinformación sobre el prolongado conflicto de Nagorno – Karabakh que brindan varias agencias de prensa como: Reuters; Radio Free Europe y otros medios de comunicación en Europa y América Latina. Por este motivo, la opinión pública está mayoritariamente desinformada o tiene una información muy limitada sobre la realidad en el terreno y las múltiples violaciones de las leyes internacionales por el Gobierno de Armenia.
El conflicto sigue su curso pero los recientes eventos de la agenda política internacional no han significado un impacto que haya llevado cambios en la situación del Cáucaso, tampoco han llevado perjuicio alguno a la política exterior de Azerbaiyán.

Pregunta: otro evento relevante de la política mundial tiene que ver con China, con su impulso de la “Nueva Ruta de la Seda”. ¿Puede Ud. comentar sobre la relación de los intereses de Azerbaiyán en el marco de la proyección que teje Beijing?
Peter Tase: la Republica de Azerbaiyán juega un papel fundamental en la ejecución de la ‘Nueva Ruta de la Seda’ (por razones de su ubicación geográfica, por el constante crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica mantenida por el Gobierno del Presidente Ilham Aliyev); se trata de un plan ambicioso que, sin lugar a dudas, tendrá un futuro brillante en Eurasia y con su correspondiente trascendencia a escala global. Gracias a esta iniciativa, los productos industriales y agrícolas de la nación azerí ocuparan un lugar táctico en los mercados regionales. La conexión de Azerbaiyán en torno al proyecto “One Belt-One Road” se traduce en un potencial a favor la integración y también abre más oportunidades; significando elementos que suman al prestigio de nuestro país en el sistema internacional.
El espacio geográfico de Eurasia es una enorme región continental que aglutina a los países de Europa y Asia, donde están los países que aportan mayor dinamismo a la economía mundial. Esta mega región se está convirtiendo rápidamente en el único mercado más integrado, que cubrirá más del 65 por ciento de la población, el 75 por ciento de los recursos energéticos y el 40 por ciento del PIB en el mundo.  Las incesantes mejoras en los proyectos de infraestructura, las nuevas las rutas ferroviarias y logísticas, las inversiones en la región; son elementos que consolidaran el rol fundamental que juega Azerbaiyán en los mercados internacionales. La Ruta de la Seda es un proyecto que favorece a las relaciones exteriores de nuestro país, siendo socio que puede exponer su performance y confiabilidad entre todas las naciones involucradas en esta iniciativa. La apuesta por la diversificación de la economía productiva, los niveles de recursos energéticos, y la estabilidad política, son ejes estratégicos y que juegan a favor para que Azerbaiyán desarrolle un papel protagónico en Eurasia y proyecte de manera positiva su política exterior.

Pregunta: y una mirada táctica para leer la geopolítica en el Cáucaso tiene que ver con los proyectos de conectividad y el factor energético. ¿Puede Ud. comentar brevemente algunas palabras sobre la política energética de Azerbaiyán?
Peter Tase: la Republica de Azerbaiyán es uno de los productores de petróleo más antiguos del mundo. Los primeros pozos de petróleo en el mundo fueron perforados en Bakú en el 1847. En el 1910, Azerbaiyán se convirtió en el primer productor de petróleo a nivel mundial, la producción de petróleo alcanzo más de 11,5 millones de toneladas. En el 2008, Azerbaiyán tenía, como reservas de petróleo crudo, más de siete mil millones de barriles y 1,37 trillones de metros cúbicos con reservas de gas natural.  Las principales reservas de petróleo se encuentran en la costa del Mar Caspio, en el ejido marítimo de Azerbaiyán-Chirag-Guneshli (ACG). Como referencia, ACG en el 2008 representó más del 80 por ciento de la producción total del petróleo de Azerbaiyán.
El 20 de setiembre del 1994, con la firma del convenio “Contrato del Siglo”, por el líder nacional de Azerbaiyán Heydar Aliyev y las grandes Empresas provenientes de ocho países, empezó el desarrollo de estos tres mayores depósitos de petróleo; ‘Azeri’, ‘Chirag’ y ‘Guneshli’, que empezó las actividades de extracción en el 1997.  Este contrato histórico ha tenido una importancia estratégica y ha sido muy valioso en la protección, admirable progreso y el desarrollo económico de Azerbaiyán.
Después de la independencia, la producción del petróleo en Azerbaiyán tuvo una caída entre los años 1992 – 1997. En el 1997, la producción alcanzo un mínimo de 9,1 millones de toneladas. En el 2000, el nivel de producción subió a los 14 millones de toneladas por año. En el 2005, Azerbaiyán logro un nivel de producción de 22,4 millones de toneladas por año. En el 2008, Azerbaiyán alcanzó una producción de 870 mil barriles de petróleo por día y en el 2010 alcanzo más de un millón de barriles de petróleo por día.
Teniendo en cuenta estos recursos energéticos y el aporte de ellos en la economía de Azerbaiyán, la seguridad de los oleoductos es un asunto de interés para los países de la Unión Europea, Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Se trata de una conexión central en la geopolítica entre Europa y Asia, que hace posible el transporte de los recursos energéticos hacia Europa occidental y requiere un contexto que garantice su seguridad. 


En el 1999, fue descubierto, el territorio con gas natural de Shah Deniz, lo cual es la reserva de gas natural, más grande de Azerbaiyán. El existente sistema de tuberías en la infraestructura energética se encuentra muy vulnerable. Dicho sistema se utiliza para exportar las reservas de petróleo y gas del Mar Caspio hacia los mercados internacionales. El oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) tiene una extensión de 1,768 kilómetros y transporta el petróleo desde la zona de ACG y el gas de Shah Deniz por el tramo Azerbaiyán – Georgia – Turquía.
Al mismo tiempo, Azerbaiyán exporta productos petroquímicos, los cuales ocupan un lugar importante en la economía productiva de Bakú y son demandados por los mercados más exigentes de Europa y Estados Unidos.

Pregunta: cuando llegan noticias de Azerbaiyán muchas veces cuentan que la frontera con Armenia y los territorios ocupados y la preocupación constante de un escalado nivel del conflicto. ¿Nos puede contar en qué situación se encuentra en la actualidad? ¿Hubo algunos avances?
Peter Tase: actualmente no se puede observar una mejoría en la situación del trágico conflicto de Nagorno-Karabakh, provocado por Armenia y que ha causado muchos daños materiales y humanos; y por sobre todo, ha mantenido toda la región en un estado de inseguridad constante. En los últimos años, el gobierno de Azerbaiyán ha hecho todo lo posible por buscar una solución pacífica a este conflicto por medio de negociaciones. Siguiendo las directrices del Grupo Minsk, el formato de negociación multilateral para la resolución del conflicto. El Presidente Ilham Aliyev ha expresado constantemente su disponibilidad de cooperar hacia una solución de dicho conflicto armado por medios pacíficos. Esto afecta a todo el Cáucaso, pero a Armenia en particular, que viene padeciendo las consecuencias del estancamiento económico y de tener un entorno de inseguridad regional; producto de extenderse la ocupación del territorio soberano de la Republica de Azerbaiyán por las tropas militares armenias.
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que las Fuerzas Armadas de Armenia siguen causando daños materiales, matando a vidas humanas, con las violaciones del cese de fuego que Ereván está produciendo con mayor frecuencia.
El 15 de junio de este 2017, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán sufrieron daños materiales mientras estaban tratando de prevenir otros actos graves de provocación armada ejecutados por los líderes militares de Armenia. En esta ocasión, en las confrontaciones del 15-16 de junio (2017) murieron seis soldados de Armenia y una cantidad de otros soldados armenios fueron heridos.
Las tropas armadas de Armenia siguen utilizando armas de gran calibre y varios modelos de artillería, asaltando a las posiciones militares de Azerbaiyán, ubicados en la línea de contacto.
Las unidades de las Fuerzas Armadas de Armenia continúan ejecutando actos de provocación armada en la línea de contacto con las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán, cerca del territorio de Azerbaiyán, Nagorno-Karabakh.  Debemos recordar que Armenia está violando las cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas, las leyes internacionales y dañando el estado de seguridad y estabilidad en la región del Cáucaso.
Además de la necesidad de que las partes realmente se sometan al imperio de la ley, la historia ofrece datos que contribuyen a comprender la situación. Es importante resaltar que el Kanato de Karabakh (1747-1805) fue el último estado independiente, gobernado por los azerbaiyanos, que fue tomado luego por el Imperio Ruso. En el año 1750, los armenios constituían solo el ocho por ciento de la población en dicha región, y el grupo étnico de azerbaiyanos constituía más de noventa y dos por ciento de la población.
Durante las décadas de 1780 – 1800, la presencia del pueblo Armenio (provenientes del Medio Oriente) empezó a aumentarse en la región de Karabakh, mientras el pueblo indígena azerí fue gradualmente expulsado. Estos eventos llevan a comprender que, pese a la complejidad del conflicto, son evidentes los elementos que demuestran de la ocupación por parte de fuerzas del ejército de Armenia en los territorios que internacionalmente se reconocen como parte integral de Azerbaiyán.

Pregunta: y quisiéramos saber sobre el “soft-power” de la diplomacia de Azerbaiyán, en referencia a la gran actividad de encuentros internacionales que se llevan a cabo en este país.
Peter Tase: Azerbaiyán es anfitrión de numerosos eventos y conferencias internacionales gran envergadura y con mucha resonancia en la opinión pública. Anualmente se llevan a cabo en Bakú foros políticos donde participan presidentes y jefes de estado de varios gobiernos europeos y asiáticos, líderes de todo el mundo se dan cita en Azerbaiyán. Algunos de estos eventos son: el Foro Internacional Humanitario de Bakú; el reconocido “Bakú Forum” organizado por el Centro Internacional Nizami Ganjavi; y la Escuela de Verano organizado por el Centro Internacional del Multiculturalismo de Bakú (bajo la gestión del Prof. Dr. Kamal Abdullayev). Por otro lado, actividades culturales y del deporte, como el Festival Eurovisión o la competición de la Fórmula UNO, entre incontables visitas de artistas internacionales. La acción de la diplomacia de Azerbaiyán es un pilar para el desarrollo de esta agenda que promueve el turismo y la capacidad de infraestructura que cuenta el país para organizar exitosamente eventos de alto nivel, a la vez que es un ámbito de promoción los valores identitarios y de la cultura de nuestra nación. De mostrar los encantos turísticos que tiene Azerbaiyán, conocido como “La Tierra del Fuego”.
Por otra parte, puedo contar que el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bakú ha fortalecido las relaciones bilaterales entre Azerbaiyán y varios países de América Latina, entre ellos Colombia y Panamá. Este año se publicó un libro que contiene una selección de 10 poemas que reflejan la historia de la poesía de Azerbaiyán en dos periodos (el primero representado por Nizami Ganyavi y el segundo periodo, por Seyid Imadeddín Nasimí), material que asimismo representa a los mayores exponentes de la poesía de Colombia desde la época pre-colombina a la actualidad (participan los escritores Rafael Pombo, José Asunción Silva, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Aurelio Arturo y Fernando Charry Lara). Este volumen fue recopilado por los poetas colombianos Juan Felipe Robledo y Catalina González. Dicha publicación bilingüe: “Antología de Poemas de Colombia y Azerbaiyán,” fue presentada en la Biblioteca Científica de la Academia Nacional de las Ciencias en Bakú. El 16 de junio del 2017, la Canciller Nacional de Colombia María Ángela Holguín, empezó su visita oficial a Bakú; mantuvo una reunión con el Presidente de la República de Azerbaiyán, el señor Ilham Aliyev y otras autoridades del gobierno. Estas son muestras de cómo el factor cultural es un elemento vital de la diplomacia.
Recientemente, la ministra Holguín se reunió con el Canciller Elmar Mammadyarov con el motivo de la IV reunión de Consultas Políticas entre Colombia y Azerbaiyán.  Ambos Ministros de Relaciones Exteriores dialogaron sobre las posibilidades de cooperación en las siguientes áreas: política, económica y agricultura. Ambas naciones avanzarán en el sector agro-industrial en una agenda de intereses complementarios.
En otro ejemplo de los vínculos con América Latina nos lleva a octubre del 2015, cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán Elmar Mammadyarov mantuvo una reunión con la Sra. Isabel de Sant Malo de Alvarado, vicepresidenta y Ministra de Relaciones Exteriores de Panamá. Ambas autoridades sellaron un convenio bilateral de consultas políticas y agenda de cooperación entre ambas naciones.
En el caso de Argentina, las relaciones han tenido un desarrollo importante en los últimos años; particularmente en la cooperación cultural, política y comercial.
Desde hace años que Azerbaiyán ocupa un lugar activo en la palestra naciones, posición ganada por el reconocido a su estabilidad y seguridad, tanto de su gobierno como de sus instituciones y su economía; también por su hospitalidad y porque ha mostrado al mundo un perfil que lo caracteriza como país de convivencia pacífica y de tolerancia religiosa (contribuyendo a los valores para el fortalecimiento del multiculturalismo), siendo que conviven pacíficamente musulmanes, judíos, católicos y cristianos. Dichos valores son un pilar central para el establecimiento de relaciones bilaterales inter-estatales y el ejercicio de la diplomacia. Azerbaiyán, como socio confiable que somete su política exterior al imperio de la ley, ha venido apostando a la diplomacia cultural. Estos principios se adoptaron en la estrategia-país que adoptó Azerbaiyán desde su independencia; en tiempos dominados por un ambiente de confusión en todo el espacio post-soviético se logró una organización política con progreso socioeconómico desde la gestión del Gobierno de Ilham Aliyev.

Entrevista desarrollada por Martín Pizzi.

Desde Boca Ratón, Florida. Por Peter Tase
Analista Internacional. Periodista. Columnista en “Eurasia Hoy”, Foreign Policy News” y medios de prensa de actualidad internacional. Site: www.petertase.com

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