Claves de la política exterior de Azerbaiyán. Entrevista a Peter Tase.

Claves de la política exterior de Azerbaiyán. Entrevista a Peter Tase.

Consultamos al experto en Peter Tase, observador de la actualidad en Eurasia, para que pueda contarnos de algunas claves de la política exterior de Azerbaiyán. De origen albanés, Peter Tase repasa los sucesos de la agenda mundial y el impacto en la región del Cáucaso, en Azerbaiyán. La situación de conflicto con Armenia por los territorios ocupados de Nagorno-Karabaj y el factor de la “diplomacia cultural”, el soft-power de la diplomacia de Bakú.

Primeramente, es muy dificil disociar un contexto global excluyendo a Estados Unidos. ¿Puede Ud. comentar si las decisiones del Presidente Donald Trump, si las fricciones que continúan con Rusia o la reciente crisis diplomática en el Golfo, han afectado a la estabilidad de la región del Cáucaso?
Peter Tase: Para responder este punto podría tomar un punto de partida que ayuda a brindar un contexto; Heydar Aliyev, quien es el líder nacional y figura política simbólica de la Republica de Azerbaiyán, ha logrado en la década de 1990 el fortalecimiento de las relaciones bilaterales entre Bakú y Washington. Dichas relaciones siguen firmes, se han ido consolidando e incluso puedo decir que hoy son intensas.
La visita a Bakú de Ray Mabus, Secretario de Fuerzas Navales de Estados Unidos, el 7 de noviembre del 2015 es un evento relevante, que actualiza una hoja de ruta para la cooperación militar entre ambas naciones. En dicha ocasión el Secretario Ray Mabus mantuvo una reunión con el Presidente Aliyev y las autoridades del Ministerio de defensa de Azerbaiyán.
Durante este año, la seguridad y la paz en la región del Cáucaso han llevado preocupación a la Casa Blanca. El conflicto bélico provocado por Armenia en el suelo soberano de Azerbaiyán es un problema candente; donde las Fuerzas Armadas de Armenia, frecuentemente emprenden acciones armadas en contra de la población civil en la línea del contacto y atacan brutalmente – con armamentos de gran tamaño – a las posiciones de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán; violando en esta manera a las leyes y tratados internacionales, vulnerando las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad. Algo que representa una desvalorización de declaraciones oficiales y la labor diplomática de gobiernos de numerosos países de peso pertenecientes al mundo occidental.
Las continuas fricciones en torno al conflicto en la Provincia de Nagorno – Karabakh (territorio soberano que pertenece a la Republica de Azerbaiyán) y sus siete distritos que están alrededor que han sido ocupados ilegalmente, es provocado por el ejército de la Republica de Armenia y el actual gobierno del Jefe de Estado Serzh Sargsyan, el deterioro de la situación que es un tema de preocupación en los pasillos del Departamento de Estado. Estados Unidos continúa con su misma posición, junto a la mayoría de los países que forman parte del Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas han defendido la soberanía territorial de la Republica de Azerbaiyán, han condenado la invasión de más del veinte por ciento de territorio soberano de Azerbaiyán por las Fuerzas Armadas de la Republica de Armenia.
Recordemos que el máximo órgano de las Naciones Unidas, el Consejo de Seguridad, ha emitido cuatro resoluciones al respecto, haciendo un llamamiento desde la base jurídica que Armenia desconoce sistemáticamente.
Por otra parte, las rupturas diplomáticas entre Washington y Doha; la guerra contra el Estado Islámico en Siria e Iraq; el estado de las relaciones entre la Casa Blanca y el Kremlin; son asuntos que están ocupando un espacio importante en la prensa internacional y por tal motivo la opinión pública en general no está bien informada sobre lo que sucede a diario con las provocaciones y hostilidades realizadas por las tropas armadas de Armenia en contra de la población civil de Azerbaiyán y de las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán en la zonas fronterizas ocupadas.
Además, hay que destacar la desinformación sobre el prolongado conflicto de Nagorno – Karabakh que brindan varias agencias de prensa como: Reuters; Radio Free Europe y otros medios de comunicación en Europa y América Latina. Por este motivo, la opinión pública está mayoritariamente desinformada o tiene una información muy limitada sobre la realidad en el terreno y las múltiples violaciones de las leyes internacionales por el Gobierno de Armenia.
El conflicto sigue su curso pero los recientes eventos de la agenda política internacional no han significado un impacto que haya llevado cambios en la situación del Cáucaso, tampoco han llevado perjuicio alguno a la política exterior de Azerbaiyán.

Pregunta: otro evento relevante de la política mundial tiene que ver con China, con su impulso de la “Nueva Ruta de la Seda”. ¿Puede Ud. comentar sobre la relación de los intereses de Azerbaiyán en el marco de la proyección que teje Beijing?
Peter Tase: la Republica de Azerbaiyán juega un papel fundamental en la ejecución de la ‘Nueva Ruta de la Seda’ (por razones de su ubicación geográfica, por el constante crecimiento económico y la estabilidad macroeconómica mantenida por el Gobierno del Presidente Ilham Aliyev); se trata de un plan ambicioso que, sin lugar a dudas, tendrá un futuro brillante en Eurasia y con su correspondiente trascendencia a escala global. Gracias a esta iniciativa, los productos industriales y agrícolas de la nación azerí ocuparan un lugar táctico en los mercados regionales. La conexión de Azerbaiyán en torno al proyecto “One Belt-One Road” se traduce en un potencial a favor la integración y también abre más oportunidades; significando elementos que suman al prestigio de nuestro país en el sistema internacional.
El espacio geográfico de Eurasia es una enorme región continental que aglutina a los países de Europa y Asia, donde están los países que aportan mayor dinamismo a la economía mundial. Esta mega región se está convirtiendo rápidamente en el único mercado más integrado, que cubrirá más del 65 por ciento de la población, el 75 por ciento de los recursos energéticos y el 40 por ciento del PIB en el mundo.  Las incesantes mejoras en los proyectos de infraestructura, las nuevas las rutas ferroviarias y logísticas, las inversiones en la región; son elementos que consolidaran el rol fundamental que juega Azerbaiyán en los mercados internacionales. La Ruta de la Seda es un proyecto que favorece a las relaciones exteriores de nuestro país, siendo socio que puede exponer su performance y confiabilidad entre todas las naciones involucradas en esta iniciativa. La apuesta por la diversificación de la economía productiva, los niveles de recursos energéticos, y la estabilidad política, son ejes estratégicos y que juegan a favor para que Azerbaiyán desarrolle un papel protagónico en Eurasia y proyecte de manera positiva su política exterior.

Pregunta: y una mirada táctica para leer la geopolítica en el Cáucaso tiene que ver con los proyectos de conectividad y el factor energético. ¿Puede Ud. comentar brevemente algunas palabras sobre la política energética de Azerbaiyán?
Peter Tase: la Republica de Azerbaiyán es uno de los productores de petróleo más antiguos del mundo. Los primeros pozos de petróleo en el mundo fueron perforados en Bakú en el 1847. En el 1910, Azerbaiyán se convirtió en el primer productor de petróleo a nivel mundial, la producción de petróleo alcanzo más de 11,5 millones de toneladas. En el 2008, Azerbaiyán tenía, como reservas de petróleo crudo, más de siete mil millones de barriles y 1,37 trillones de metros cúbicos con reservas de gas natural.  Las principales reservas de petróleo se encuentran en la costa del Mar Caspio, en el ejido marítimo de Azerbaiyán-Chirag-Guneshli (ACG). Como referencia, ACG en el 2008 representó más del 80 por ciento de la producción total del petróleo de Azerbaiyán.
El 20 de setiembre del 1994, con la firma del convenio “Contrato del Siglo”, por el líder nacional de Azerbaiyán Heydar Aliyev y las grandes Empresas provenientes de ocho países, empezó el desarrollo de estos tres mayores depósitos de petróleo; ‘Azeri’, ‘Chirag’ y ‘Guneshli’, que empezó las actividades de extracción en el 1997.  Este contrato histórico ha tenido una importancia estratégica y ha sido muy valioso en la protección, admirable progreso y el desarrollo económico de Azerbaiyán.
Después de la independencia, la producción del petróleo en Azerbaiyán tuvo una caída entre los años 1992 – 1997. En el 1997, la producción alcanzo un mínimo de 9,1 millones de toneladas. En el 2000, el nivel de producción subió a los 14 millones de toneladas por año. En el 2005, Azerbaiyán logro un nivel de producción de 22,4 millones de toneladas por año. En el 2008, Azerbaiyán alcanzó una producción de 870 mil barriles de petróleo por día y en el 2010 alcanzo más de un millón de barriles de petróleo por día.
Teniendo en cuenta estos recursos energéticos y el aporte de ellos en la economía de Azerbaiyán, la seguridad de los oleoductos es un asunto de interés para los países de la Unión Europea, Azerbaiyán, Georgia y Turquía. Se trata de una conexión central en la geopolítica entre Europa y Asia, que hace posible el transporte de los recursos energéticos hacia Europa occidental y requiere un contexto que garantice su seguridad. 


En el 1999, fue descubierto, el territorio con gas natural de Shah Deniz, lo cual es la reserva de gas natural, más grande de Azerbaiyán. El existente sistema de tuberías en la infraestructura energética se encuentra muy vulnerable. Dicho sistema se utiliza para exportar las reservas de petróleo y gas del Mar Caspio hacia los mercados internacionales. El oleoducto Bakú-Tbilisi-Ceyhan (BTC) tiene una extensión de 1,768 kilómetros y transporta el petróleo desde la zona de ACG y el gas de Shah Deniz por el tramo Azerbaiyán – Georgia – Turquía.
Al mismo tiempo, Azerbaiyán exporta productos petroquímicos, los cuales ocupan un lugar importante en la economía productiva de Bakú y son demandados por los mercados más exigentes de Europa y Estados Unidos.

Pregunta: cuando llegan noticias de Azerbaiyán muchas veces cuentan que la frontera con Armenia y los territorios ocupados y la preocupación constante de un escalado nivel del conflicto. ¿Nos puede contar en qué situación se encuentra en la actualidad? ¿Hubo algunos avances?
Peter Tase: actualmente no se puede observar una mejoría en la situación del trágico conflicto de Nagorno-Karabakh, provocado por Armenia y que ha causado muchos daños materiales y humanos; y por sobre todo, ha mantenido toda la región en un estado de inseguridad constante. En los últimos años, el gobierno de Azerbaiyán ha hecho todo lo posible por buscar una solución pacífica a este conflicto por medio de negociaciones. Siguiendo las directrices del Grupo Minsk, el formato de negociación multilateral para la resolución del conflicto. El Presidente Ilham Aliyev ha expresado constantemente su disponibilidad de cooperar hacia una solución de dicho conflicto armado por medios pacíficos. Esto afecta a todo el Cáucaso, pero a Armenia en particular, que viene padeciendo las consecuencias del estancamiento económico y de tener un entorno de inseguridad regional; producto de extenderse la ocupación del territorio soberano de la Republica de Azerbaiyán por las tropas militares armenias.
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que las Fuerzas Armadas de Armenia siguen causando daños materiales, matando a vidas humanas, con las violaciones del cese de fuego que Ereván está produciendo con mayor frecuencia.
El 15 de junio de este 2017, las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán sufrieron daños materiales mientras estaban tratando de prevenir otros actos graves de provocación armada ejecutados por los líderes militares de Armenia. En esta ocasión, en las confrontaciones del 15-16 de junio (2017) murieron seis soldados de Armenia y una cantidad de otros soldados armenios fueron heridos.
Las tropas armadas de Armenia siguen utilizando armas de gran calibre y varios modelos de artillería, asaltando a las posiciones militares de Azerbaiyán, ubicados en la línea de contacto.
Las unidades de las Fuerzas Armadas de Armenia continúan ejecutando actos de provocación armada en la línea de contacto con las Fuerzas Armadas de Azerbaiyán, cerca del territorio de Azerbaiyán, Nagorno-Karabakh.  Debemos recordar que Armenia está violando las cuatro resoluciones del Consejo de Seguridad en las Naciones Unidas, las leyes internacionales y dañando el estado de seguridad y estabilidad en la región del Cáucaso.
Además de la necesidad de que las partes realmente se sometan al imperio de la ley, la historia ofrece datos que contribuyen a comprender la situación. Es importante resaltar que el Kanato de Karabakh (1747-1805) fue el último estado independiente, gobernado por los azerbaiyanos, que fue tomado luego por el Imperio Ruso. En el año 1750, los armenios constituían solo el ocho por ciento de la población en dicha región, y el grupo étnico de azerbaiyanos constituía más de noventa y dos por ciento de la población.
Durante las décadas de 1780 – 1800, la presencia del pueblo Armenio (provenientes del Medio Oriente) empezó a aumentarse en la región de Karabakh, mientras el pueblo indígena azerí fue gradualmente expulsado. Estos eventos llevan a comprender que, pese a la complejidad del conflicto, son evidentes los elementos que demuestran de la ocupación por parte de fuerzas del ejército de Armenia en los territorios que internacionalmente se reconocen como parte integral de Azerbaiyán.

Pregunta: y quisiéramos saber sobre el “soft-power” de la diplomacia de Azerbaiyán, en referencia a la gran actividad de encuentros internacionales que se llevan a cabo en este país.
Peter Tase: Azerbaiyán es anfitrión de numerosos eventos y conferencias internacionales gran envergadura y con mucha resonancia en la opinión pública. Anualmente se llevan a cabo en Bakú foros políticos donde participan presidentes y jefes de estado de varios gobiernos europeos y asiáticos, líderes de todo el mundo se dan cita en Azerbaiyán. Algunos de estos eventos son: el Foro Internacional Humanitario de Bakú; el reconocido “Bakú Forum” organizado por el Centro Internacional Nizami Ganjavi; y la Escuela de Verano organizado por el Centro Internacional del Multiculturalismo de Bakú (bajo la gestión del Prof. Dr. Kamal Abdullayev). Por otro lado, actividades culturales y del deporte, como el Festival Eurovisión o la competición de la Fórmula UNO, entre incontables visitas de artistas internacionales. La acción de la diplomacia de Azerbaiyán es un pilar para el desarrollo de esta agenda que promueve el turismo y la capacidad de infraestructura que cuenta el país para organizar exitosamente eventos de alto nivel, a la vez que es un ámbito de promoción los valores identitarios y de la cultura de nuestra nación. De mostrar los encantos turísticos que tiene Azerbaiyán, conocido como “La Tierra del Fuego”.
Por otra parte, puedo contar que el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bakú ha fortalecido las relaciones bilaterales entre Azerbaiyán y varios países de América Latina, entre ellos Colombia y Panamá. Este año se publicó un libro que contiene una selección de 10 poemas que reflejan la historia de la poesía de Azerbaiyán en dos periodos (el primero representado por Nizami Ganyavi y el segundo periodo, por Seyid Imadeddín Nasimí), material que asimismo representa a los mayores exponentes de la poesía de Colombia desde la época pre-colombina a la actualidad (participan los escritores Rafael Pombo, José Asunción Silva, Porfirio Barba Jacob, León de Greiff, Aurelio Arturo y Fernando Charry Lara). Este volumen fue recopilado por los poetas colombianos Juan Felipe Robledo y Catalina González. Dicha publicación bilingüe: “Antología de Poemas de Colombia y Azerbaiyán,” fue presentada en la Biblioteca Científica de la Academia Nacional de las Ciencias en Bakú. El 16 de junio del 2017, la Canciller Nacional de Colombia María Ángela Holguín, empezó su visita oficial a Bakú; mantuvo una reunión con el Presidente de la República de Azerbaiyán, el señor Ilham Aliyev y otras autoridades del gobierno. Estas son muestras de cómo el factor cultural es un elemento vital de la diplomacia.
Recientemente, la ministra Holguín se reunió con el Canciller Elmar Mammadyarov con el motivo de la IV reunión de Consultas Políticas entre Colombia y Azerbaiyán.  Ambos Ministros de Relaciones Exteriores dialogaron sobre las posibilidades de cooperación en las siguientes áreas: política, económica y agricultura. Ambas naciones avanzarán en el sector agro-industrial en una agenda de intereses complementarios.
En otro ejemplo de los vínculos con América Latina nos lleva a octubre del 2015, cuando el Ministro de Relaciones Exteriores de Azerbaiyán Elmar Mammadyarov mantuvo una reunión con la Sra. Isabel de Sant Malo de Alvarado, vicepresidenta y Ministra de Relaciones Exteriores de Panamá. Ambas autoridades sellaron un convenio bilateral de consultas políticas y agenda de cooperación entre ambas naciones.
En el caso de Argentina, las relaciones han tenido un desarrollo importante en los últimos años; particularmente en la cooperación cultural, política y comercial.
Desde hace años que Azerbaiyán ocupa un lugar activo en la palestra naciones, posición ganada por el reconocido a su estabilidad y seguridad, tanto de su gobierno como de sus instituciones y su economía; también por su hospitalidad y porque ha mostrado al mundo un perfil que lo caracteriza como país de convivencia pacífica y de tolerancia religiosa (contribuyendo a los valores para el fortalecimiento del multiculturalismo), siendo que conviven pacíficamente musulmanes, judíos, católicos y cristianos. Dichos valores son un pilar central para el establecimiento de relaciones bilaterales inter-estatales y el ejercicio de la diplomacia. Azerbaiyán, como socio confiable que somete su política exterior al imperio de la ley, ha venido apostando a la diplomacia cultural. Estos principios se adoptaron en la estrategia-país que adoptó Azerbaiyán desde su independencia; en tiempos dominados por un ambiente de confusión en todo el espacio post-soviético se logró una organización política con progreso socioeconómico desde la gestión del Gobierno de Ilham Aliyev.

Entrevista desarrollada por Martín Pizzi.

Desde Boca Ratón, Florida. Por Peter Tase
Analista Internacional. Periodista. Columnista en “Eurasia Hoy”, Foreign Policy News” y medios de prensa de actualidad internacional. Site: www.petertase.com

¿Es OTSC la OTAN de Rusia en Asia Central?

¿Es OTSC la OTAN de Rusia en Asia Central?

La Organización del Tratado de Seguridad Colectiva se firmó hace 25 años pero no se puso en práctica hasta el 2002. A pesar de ser poco conocida, los expertos destacan su papel para mantener la paz en Asia Central y su carácter eminentemente defensivo.
La OTSC (Organización del Tratado de Seguidad Colectiva) celebra un doble aniversario en 2017. El acuerdo que dio nombre a la alianza político-militar de los países de la antigua URSS se firmó hace 25 años, en 1992, pero no se llevó a la práctica durante diez años. En los años 90 el espacio postsoviético vivió un conflicto tras otro: la guerra de Nagorno Karabaj (1992 – 1994), la guerra civil de Tayikistán (1992 – 1997), la guerra entre Georgia y Abjasia (1992 – 1993), y los conflictos en el territorio ruso de Chechenia (1994 – 1996 y 1999-2000).
A principios de la década del año 2000 la situación se estabilizó, lo cual permitió construir una organización internacional en toda regla basada en el acuerdo de 1992: Rusia, Belarús, Kazajistán, Armenia, Kirguistán y Tayikistán crearon la OTSC en mayo de 2002. Los objetivos recogidos en los estatutos de la organización se mantienen inalterables: “reforzar la paz, la seguridad internacional y regional, proteger la independencia, la integridad territorial y la soberanía de los países miembros desde una postura colectiva”.

La sombre de Afganistán
Antes de la institucionalización de la OTSC, en 2001, los países miembros crearon un contingente militar conjunto: las Fuerzas Colectivas de Respuesta Rápida (KSBR por sus siglas en ruso). Los expertos señalan que la razón principal para preparar una estrategia de defensa conjunta fue la amenaza de la expansión del terrorismo en Asia Central procedente de Afganistán, donde entre 1996 y 2001 gobernaron los extremistas talibanes.

Ejercicios militares y medidas contraterroristas
Las cosas sucedieron de otro modo: en Afganistán se inició una operación de la coalición internacional y las repúblicas postsoviéticas evitaron un ataque a gran escala por parte de los extremistas. Sin embargo, la OTSC como órgano de seguridad colectiva se ha ido desarrollando: en 2009 surgió una agrupación de tropas más amplia que las KSBR: las KSOR (Fuerzas Colectivas de Respuesta Operativa). Actualmente, las KSBR y las KSOR cuentan con unos 25.000 soldados en total.
La OTSC por ahora no ha participado en ningún conflicto armado real. No obstante, cada año la organización lleva a cabo ejercicios militares conjuntos en los que perfecciona las habilidades en la lucha contra guerrilleros y en las operaciones contra el crimen organizado. En 2017 se esperan importantes ejercicios en los que participarán las KSOR y las KSBR, así como algunas misiones de paz.
Yulia Nikítina, investigadora del Instituto Estatal de Relaciones Internacionales de Moscú, señala que la actividad de la OTSC es sin duda útil desde el punto de vista militar: los ejercicios conjuntos ayudan no solo a desarrollar sistemas de acción durante un posible conflicto, sino también para elevar la cualificación de los soldados. Por otra parte, según señala en una entrevista para RBTH Alexéi Malashenko del centro Carnegie de Moscú, el verdadero potencial de la OTSC se desconoce, porque la organización nunca ha participado en conflictos reales. “Nadie ha visto nunca la organización en acción. Los ejercicios conjuntos son una buena práctica, pero esto siempre es distinto de los combates reales”, señala Malashenko.

¿Para qué sirve la OTSC?
Al mismo tiempo, los especialistas opinan que la propia existencia de la OTSC permite evitar conflictos. “Hace 15 años la mayoría de los expertos preveían una nueva ola de enfrentamientos armados en regiones como Asia Central. Ninguno de ellos sucedió –recuerda a RBTH Serguéi Karagánov, decano de la facultad de política mundial de la Escuela Superior de Economía-. En gran medida porque Rusia y otros países comenzaron a colaborar reforzando sus ejércitos”. En este sentido, opina el politólogo, la alianza es totalmente eficaz.
Vladímir Zharijin, director adjunto del Instituto de Países de la CEI, está de acuerdo con Karagánov: según el experto, la OTSC se creó como bloque defensivo y cumple sus funciones a la perfección. Además de la lucha contra el terrorismo, Zharijin menciona otra tarea de la OTSC: “Con la ayuda de esta organización, Rusia ofrece a sus aliados de la CEI un ‘paraguas nuclear’ que incrementa la estabilidad en los países de la OTSC”. En otras palabras, una misión extraoficial de la OTSC es evitar las ‘revoluciones de colores’ en los países miembros, señala Zharijin.

La OTAN rusa
En la prensa occidental la OTSC a menudo se compara con la OTAN, aunque suele señalarse que esta comparación no es del todo correcta. Por ejemplo, el analista de Stratfor Eugene Chausovsky subraya en su artículo Why Russia’s Military Alliance Is Not the Next NATO que en la OTSC no hay acuerdo general en muchas cuestiones políticas. Los gobiernos de Belarús y Kazajistán pueden mostrar su independencia frente a la política de Moscú y establecer relaciones con Occidente, por lo que no se puede decir que exista una postura política única en la OTSC.
Los expertos rusos señalan también otra diferencia entre la OTSC y la OTAN. “La alianza del Tratado del Atlántico Norte se creó como bloque defensivo ante todo para los países occidentales y pensado para contener el comunismo –recuerda Vladímir Zharijin-. Ahora sus tareas y el ámbito de sus responsabilidades han cambiado y la OTAN ha salido de las fronteras de Europa para convertirse en una alianza más expansiva”. La OTSC, en cambio, sigue siendo puramente una organización defensiva con los mismos objetivos que cuando fue fundada hace 15 años.

Por Oleg Yegorov.
Analista Internacional.

Publicado originalmente en “Russia Beyond The Headlines” en https://es.rbth.com/

Reflexiones sobre el factor Crimea. Javier Morales desde Madrid

Reflexiones sobre el factor Crimea. Javier Morales desde Madrid

El asunto de Crimea parece haber pasado a un segundo plano en la agenda entre Estados Unidos y Rusia, incluso, ha mermado la atención para la Unión Europea. A tres años de los sucesos que dieron comienzo a la crisis de Ucrania y que representaron un punto de fricción entre Rusia y Occidente consultamos al experto español Dr. Javier Morales de GE-EURASIA para comprender si este conflicto ha caído a una situación de “atolladero” o “congelado”. Pero a tres años de concretarse la adhesión de la península de Crimea a la Federación Rusia, y pese a que esto no es reconocido por occidente, el analista Javier Morales ve irreversible este proceso pese a que entiende que hay ilegalidad en el mismo.

Pregunta – Queremos consultar sobre el asunto de Crimea. Ya han sucedido tres años y el punto de partida es consultar su opinión de la relación de este acontecimiento de separación de la península de Ucrania con la revolución del Maidán, con el estallido de la crisis. ¿Puede Ud. comentar su opinión de los orígenes de este punto de conflicto entre Rusia y Ucrania?
Dr. Javier Morales: la ocupación de Crimea por fuerzas rusas fue ordenada por Putin inmediatamente después de que se produjera en Kiev la toma del poder por parte de los partidos opositores, como resultado de la revolución del Euromaidán de febrero de 2014. No es posible entender un acontecimiento aisladamente del otro.
Recordemos que el 21 de febrero se había firmado un acuerdo con la mediación de varios gobiernos europeos entre el todavía presidente Yanukovich y la oposición, en el que se aceptaba poner fin a las protestas en la plaza de la Independencia (el “Maidán”) de Kiev a cambio de establecer un gobierno de concentración nacional con representantes de la oposición. Además, se preveía un adelanto de las elecciones presidenciales a finales de ese mismo año. Sin embargo, los manifestantes anunciaron que no respetarían el acuerdo y sólo aceptarían una salida inmediata de Yanukovich. Ante la posibilidad de un golpe de estado, y el abandono por algunos de sus partidarios, el presidente huyó de la capital hacia su feudo tradicional del Donbass. Esto fue aprovechado por los opositores para rodear el parlamento, impidiendo con agresiones la entrada de los diputados progubernamentales, y permitiendo así una votación (claramente irregular y al margen del procedimiento constitucional de impeachment) en la que se destituyó a Yanukovich y se estableció un gobierno provisional, sin ningún miembro del Partido de las Regiones hasta entonces en el poder.
La intervención de Rusia se produce como respuesta a este acontecimiento. En primer lugar, porque la ausencia en ese momento de un gobierno legamente constituido les proporcionaba una conveniente excusa: si Ucrania carecía de autoridades legítimas con las que negociar, se trataría de un “Estado fallido” en el que Rusia se podría sentir obligada a poner orden, para mantener la estabilidad en la región. Con el fin de reforzar este argumento, la propaganda del Kremlin alentó los rumores de que los grupos paramilitares de ultraderecha presentes en el Maidán se dirigirían a continuación a Crimea, para realizar una limpieza étnica entre la población de origen ruso. Esto era sin duda exagerado: aunque esos grupos existían y habían empleado la violencia durante las protestas en Kiev, no había indicios de que supusieran una amenaza inminente para las vidas de los habitantes de Crimea.
En segundo lugar, la ocupación de Crimea y su posterior incorporación a la Federación Rusa fue una represalia o castigo de Putin a Ucrania, por haber derrocado a un presidente aliado de Rusia. En ese momento, la sensación del Kremlin era de humillación y derrota: se habían visto superados por los acontecimientos, no consiguiendo evitar el triunfo de la revolución contra Yanukovich mientras aún era posible detenerla. Ocupar Crimea les ofrecía una pequeña victoria que mostrar ante su opinión pública, para justificar que se había “enseñado una lección” a los ucranianos sobre el precio de desafiar a Rusia. No obstante, aunque Moscú consiguió su objetivo (la popularidad de Putin aumentó del 65% al 82%), la realidad es que Rusia fue una perdedora neta de la crisis de Ucrania en 2013-2014.
Finalmente, existía un tercer motivo para la intervención rusa: la importancia geoestratégica de la base naval de Sebastopol, sede de su Flota del Mar Negro. Si la Ucrania post-Maidán hubiera obligado a la marina rusa a abandonarla, para más adelante solicitar el ingreso en la OTAN, Rusia se arriesgaba a encontrarse con una base naval de la Alianza Atlántica en la ruta de salida de sus buques hacia el Mediterráneo. La combinación de estos tres factores, unida a la incertidumbre sobre la evolución de la crisis, explica por qué Putin adoptó una decisión tan arriesgada.

Pregunta – ¿Tenemos que decir “adhesión” de Crimea a la Federación Rusia o “anexión”?
Dr. Javier Morales: lo que se produjo en Crimea fue de iure una anexión unilateral por parte de Rusia, violando la soberanía e integridad territorial de Ucrania; que el gobierno provisional en Kiev hubiese llegado al poder de forma irregular no significaba que el propio Estado ucraniano hubiese desaparecido, ni que su soberanía hubiera quedado anulada. Por otra parte, como sabemos por otros contextos (el caso de Cataluña fue muy recordado entonces en los medios españoles, aunque las similitudes con Crimea eran escasas), el derecho de autodeterminación sólo se aplica a la independencia de territorios bajo dominación colonial. De no ser así, es necesario un acuerdo entre las autoridades del Estado y del territorio en cuestión para celebrar un referéndum en el marco de la legalidad, como sucedió en Escocia. Ninguna de estas situaciones existía en Crimea, donde las tropas rusas se desplegaron sin autorización de las autoridades ucranianas y ampararon un referéndum que no permitía la propia legislación del país.

Pregunta – En el contexto actual, ¿qué perspectivas puede Ud. considerar para una resolución, siendo que la postura de Kiev es irrenunciable a recuperar el control de Crimea?
Dr. Javier Morales: la independencia y posterior adhesión de Crimea como sujeto de la Federación Rusa es hoy una realidad de facto, que posiblemente sea ya irreversible a pesar de su ilegalidad; entre otras razones, por haber sido apoyada realmente por la mayoría de la opinión pública local. Por tanto, se trata de una cuestión mucho más compleja que una simple invasión extranjera de la que Ucrania pudiera en el futuro “liberar” a sus ciudadanos, ya que entre los crimeos existía un sentimiento de identidad nacional rusa desde mucho antes de dichos acontecimientos. Lo cual, por supuesto, no justifica ni reduce la responsabilidad de Rusia por unas acciones ilegales que ella misma había considerado inadmisibles en otras situaciones: por ejemplo, en la intervención de la OTAN en la guerra de Kosovo de 1999.
En cualquier caso, aunque lógicamente Kiev no va a renunciar a su soberanía sobre Crimea (a la que define ahora como un territorio “temporalmente ocupado”), la superioridad militar de Rusia es tan abrumadora que plantear una futura reconquista la fuerza es completamente irreal. También es reveladora la actitud de la OTAN: pese a haber apoyado con sus declaraciones públicas la revolución del Maidán, no se mostró nada dispuesta a enfrentarse militarmente a Rusia para expulsar a sus tropas de Crimea. A no ser que en un futuro se alcanzase un acuerdo bilateral mediante el que Rusia devolviera la península al control de Ucrania (posibilidad que ahora parece muy remota), la situación continuará previsiblemente sin cambios: control ruso de facto, pero no reconocido por Ucrania ni por la mayoría de la comunidad internacional.

Pregunta – ¿Qué papel juega este conflicto con el incremento de las tensiones entre los diferentes actores del sistema internacional?
Dr. Javier Morales: la crisis de Ucrania no fue la causa del deterioro de las relaciones entre Rusia y Occidente, sino su resultado. Los intentos de acercamiento (el llamado “reset”) entre la Administración Obama y el entonces presidente ruso Medvedev acabaron por fracasar; desde 2012, tras el retorno de Putin a la presidencia, los enfrentamientos diplomáticos han sido frecuentes. Esta tensión es la que explica que en Ucrania, donde ambas potencias trataban de arrastrar al país a sus respectivas esferas de influencia, se prefiriera la acción unilateral a la búsqueda de una solución negociada; la cual hubiera permitido, por ejemplo, una Ucrania más abierta al comercio con la UE pero sin tener que romper por ello sus tradicionales vínculos económicos y culturales con Rusia.
En el momento actual, se está produciendo un realineamiento de las alianzas de Estados Unidos, que algunos consideran que dará lugar a un nuevo “reset” o incluso una alianza plena entre Washington y Moscú. No obstante, las expectativas de este acercamiento parecen exageradas, ya que existen limitaciones objetivas al margen de actuación de Trump que ya le están obligando a moderar alguna de sus primeras decisiones. Por ejemplo, no parece probable que Estados Unidos se atreva a reconocer la soberanía rusa sobre Crimea, con lo cual daría la imagen de haber traicionado a Ucrania y perdería su credibilidad como superpotencia leal con sus aliados.

Pregunta – ¿Ve alguna posibilidad de externalización o repetición de este tipo de conflictos en el espacio post-soviético?
Dr. Javier Morales: los recursos que Rusia puede dedicar a intervenir en su vecindario no son ilimitados, más aún cuando ahora Siria ha pasado al primer plano de la agenda internacional y requiere de Moscú un esfuerzo diplomático y militar considerable. Todo esto apunta hacia un impasse a corto-medio plazo, en el que los “conflictos congelados” de Transnistria, Osetia del Sur, Abjasia, Nagorno-Karabaj o el Donbass se seguirán manteniendo latentes debido a la falta de condiciones para cualquier solución negociada. Sin embargo, la tensión acumulada en la región, los precedentes de pasadas intervenciones unilaterales y el bloqueo de las vías negociadoras pueden llevar a que cualquier incidente menor dé lugar a una escalada bélica en un corto periodo de tiempo; incluso aunque no se trate de una decisión premeditada por parte de Rusia, sino de una mera reacción improvisada ante los acontecimientos sobre el terreno o a la actuación imprudente de los distintos actores locales.

Por Martín Rodríguez Osses
Relaciones Internacionales de la Universidad del Salvador

Javier Morales es profesor de Relaciones Internacionales en la Universidad Europea de Madrid, y codirector del Grupo de Estudios de Europa y Eurasia (GEurasia). Es doctor en Relaciones Internacionales por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido miembro asociado senior del Russian and Eurasian Studies Centre de la Universidad de Oxford. Su principal línea de investigación es la política exterior y de seguridad de Rusia, especialmente sus relaciones con EE.UU., la UE y la OTAN.
Más info: http://geurasia.eu/javier-morales/

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