De Astaná a Ginebra, nuevas oportunidades en las conversaciones por Siria

De Astaná a Ginebra, nuevas oportunidades en las conversaciones por Siria

La expectativa de lograr en el 2017 un acuerdo que lleve la paz a Siria es aún posible. Es posible desde los esfuerzo del proceso de paz, donde la diplomacia busca superar fracasos para alcanzar un punto de negociación que ponga fin a la guerra que ya cumplió seis años. La continuidad del diálogo podemos seguirla desde el aporte del diplomático uruguayo Dr. Ramiro Rodríguez Bausero, que nos ofrece un detalle con interpretación del nuevo capítulo de Ginebra, desde la anterior publicación cuando varias de las partes involucradas se reunieron en la cumbre de Astaná que comenzara ya en enero de este año. Aquí una perspectiva que nos permite ver con alguna gota de optimismo el proceso que tiene menos participación de Estados Unidos. Estas reflexiones nos ayudan a seguir cómo evoluciona, muy lentamente por cierto, el diálogo para para el ansiado acuerdo de paz que ponga fin a esta espantosa tragedia que vive el pueblo sirio.

El pasado 15 de marzo culminó en Astaná, Kazajstán, una nueva ronda de conversaciones relativas a la guerra civil siria. Los negociadores volvieron a sus lugares de origen luego de dos días de reuniones sin ningún progreso sustancial bajo la manga.
A diferencia de la primera reunión en la capital kazaja el 24 de enero, en esta oportunidad las facciones rebeldes no se hicieron presentes en las conversaciones, debido principalmente a las incesantes muestras de violencia que todavía siguen marcando el conflicto sirio y a la prosecución de los enfrentamientos. El único acuerdo alcanzado en esta nueva ronda de conversaciones es el referido al compromiso de Turquía, Rusia e Irán de reunirse durante los primeros días del mes de mayo.
A la semana siguiente los encuentros continuaron el Ginebra – Ginebra V-, luego de que el enviado especial de Naciones Unidas, Steffan de Mistura anticipara a la comunidad internacional que no esperaran grandes avances en esta nueva parada negociadora, justamente por la complejidad de toda la situación y las muestras que las partes involucradas estaban dando de no querer avanzar hacia un acuerdo – naturalmente complejo – que contemple sus intereses.
La agenda de las conversaciones está conformada por cuatro canastas: la canasta 1, referida al logro de una gobernanza interna inclusiva y no sectaria, para lo cual se propone un plazo de seis meses. Las propuestas respecto de este punto son tan variadas como las ideas de cada actor involucrado respecto del modelo de país que debe emerger del conflicto, desde soluciones más federalistas hasta otros planteamientos que directamente propenden a una balcanización del país.
La canasta 2 es la que se centra en alcanzar un proyecto de nueva constitución para Siria, para lo cual también se impone un plazo de seis meses; la número 3  trabaja para la realización de elecciones libres en un plazo de 18 meses, celebradas bajo supervisión de Naciones Unidas,  para las cuales todos los ciudadanos sirios, incluyendo los que se encuentran en el exterior, puedan participar.
Finalmente se presenta una nueva canasta, la número 4, que refiere a los asuntos de contra terrorismo, seguridad, y medidas de construcción de confianza. Respecto de la inclusión de esta canasta 4, incorporada a instancia del gobierno sirio, la misma fue rechazada por el HNC, el Alto Comité Negociador que nuclea a casi toda la oposición “rebelde” del país. Este hecho, sumado a la diferencia de visiones respecto del futuro Estado, impulsó a los representantes del Consejo Nacional Kurdo a retirarse del Alto Comité, precisamente por sentirse no respetados en sus “derechos constitucionales” y por no lograr el apoyo a la solución federal impulsada por ellos en el seno del Comité.

Otro punto importante que también contribuye a obstaculizar el avance de las conversaciones es el relativo a las diferencias que existen respecto del papel de Naciones Unidas como intermediario de estas negociaciones. En este sentido, el gobierno sirio prefiere mantener este esquema de conversaciones indirecto – a través del Enviado Especial de ONU -, a diferencia de los rebeldes que son defensores de un diálogo directo con los representantes del gobierno sirio.
Históricamente ha sido difícil llevar adelante conversaciones de paz mientras el conflicto en el campo de batalla sigue desarrollándose y continúa marcando el ritmo de aquellas. Negociaciones emblemáticas se han llevado adelante con marchas y contramarchas de acuerdo a los avances o derrotas en el frente de guerra. En este caso particular, ambas partes del conflicto – gobierno y grupos rebeldes – se acusan mutuamente de seguir llevando adelante acciones en el terreno; del lado del gobierno de al-Assad, respecto de la reciente ofensiva rebelde en la provincia central de Hama, y del lado de las fuerzas opositoras, las acusaciones de que el gobierno está atacando zonas civiles, como escuelas y centros médicos, así como de estar realizando arrestos arbitrarios de entre la población.
Como fuera mencionado los tres países auspiciantes de las negociaciones, Turquía, Rusia e Irán, acordaron en Astaná volverse a reunir a principios de mayo, luego de celebrar reuniones de consultas de expertos en Teherán a mediados de abril. Sobre esta nueva reunión en la capital iraní, Mistura pretende que los tres Estados garantes contribuyan a revitalizar el cese al fuego acordado en diciembre de 2016, cuyas continuas violaciones de ambas partes constituyen el principal obstáculo para el logro de una solución duradera. En este sentido, se destaca el hecho de que Irán se erige oficialmente en tercer garante de este proceso, consolidando un triunvirato de Estados aparentemente dispuestos a acompañar y garantizar el proceso en un país donde convergen importantes intereses de cada uno de ellos. Por lo expuesto, es fundamental lograr el apoyo de estos países a un tortuoso camino hacia una salida del conflicto sirio, tratando de superar las recíprocas suspicacias sobre los apoyos de Rusia e Irán el régimen de los Assad, y de Turquía a algunas facciones rebeldes[1], y de ese modo trabajar mancomunadamente para poner fin a una guerra que ya ingresó en su séptimo año, con un saldo de más de 400,000 muertos, la mitad de la población del país fuera de sus hogares y una crisis humanitaria y de refugiados sin precedentes.

Por Dr. Ramiro Rodríguez Bausero
Diplomático de la República Oriental del Uruguay. Analista Internacional. Docente. Académico del Consejo Uruguayo para las Relaciones Internacionales.

[1] Amén de las acusaciones por parte del gobierno de que los grupos opositores responden a manipulaciones de Arabia Saudita y Qatar, además de Turquía.

Reseña de la cumbre de Astaná:

Entre las amenazas: una oportunidad. Trump – México y América Latina

Entre las amenazas: una oportunidad. Trump – México y América Latina

La llegada de Trump a la presidencia de Estados Unidos y sus primeras decisiones en relación a la región han hecho tambalear la relación especial establecida desde inicio de los años noventa con México, mediante la firma del el Tratado de Libre Comercio de América del Norte. (TLCAN)
Los acontecimientos pueden tratarse como problemas u oportunidades. El presidente estadounidense, en una de sus primeras decisiones, retiró a su país del Tratado de Asociación Transpacífica (TPP por su siglas en inglés), firmado por Washington con 11 países de la cuenca del Pacífico, seguido de la promesa de renegociar el TLCAN. Esto que podría ser visto por muchos como una tragedia, podría significar una oportunidad para que México se pueda “acercar” a Sudamérica y así potencie su integración intrarregional. En la actualidad el intercambio comercial bilateral entre México y Estados Unidos es mayor a la suma del comercio de Estados Unidos con Japón, Alemania y Corea del Sur. México es el Líder Exportador en América Latina (la mitad de toda la manufactura avanzada). Para México, Argentina es un socio muy importante. Argentina es la segunda economía en América del Sur, además de ser miembro fundador del Mercosur e integrante del G20.
El comercio bilateral entre ambos países ha crecido exponencialmente en los últimos años, en 2016 superó los dos mil trescientos millones de dólares, mientras que la inversión mexicana en Argentina entre 2005 y 2013 estuvo cercana a los 4 mil millones de dólares. Como destaca un reciente informe del Banco Mundial “Mejores vecinos: Hacia una renovación de la integración en América Latina”,  las exportaciones internas son muy bajas comparadas con otras regiones, lo que abre una nada despreciable ventana de oportunidad para perseguir una  “ambiciosa” agenda de integración. Como señala el vicepresidente del BM para América Latina y el Caribe, Jorge Familiar, “una integración intrarregional más robusta nos volverá más competitivos en el escenario mundial” y permitirá ofrecer “una vía para reactivar el crecimiento económico necesario para disminuir la pobreza y promover la prosperidad compartida”. De este modo, mientras que el mundo pareciera encaminarse al proteccionismo; América Latina -a través de Alianza del Pacífico y sus esfuerzos de acercamiento con Mercosur y los signatarios del malogrado TPP-,   podría aprovechar esta situación y convertirla en una oportunidad. Esa es la posibilidad que tiene hoy nuestra política exterior: apostando a la región antes que, al resto del mundo, América Latina debería aprender de su pasado mediato e inmediato y reforzar la integración regional abierta al mundo. Pragmatismo antes que hermandad, pero con resultados positivos para todos nuestros países.

Dra Constanza Mazzina
Doctora en Ciencia Política. Docente en grado y postgrado. Investigadora  

Mg. Juan José Sainz de la Maza
Licenciado en Estudios del Desarrollo Internacional por la Universidad de California (UCLA) y Master en Administración de Empresas No Lucrativas por la Universidad de San Diego (USD), candidato a Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Belgrano en Argentina.

Entrevista Embajador de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed

Entrevista Embajador de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed

Transitamos tiempos de incertidumbre en el contexto internacional donde se producen eventos que impactan a todas los puntos del planeta, donde los cambios que se generan en el curso de las relaciones internacionales se producen de diferentes formas, en diferentes contextos, pero muchos están relacionados entre sí. Medio Oriente sigue siendo la “zona caliente”, donde la geopolítica de las grandes potencias hacen su juego, donde los choques multiculturales, multiétnicos y multireligiosos se canalizan de varias formas, incluso violentas. Desde nuestro oficio de acercar al ciudadano las voces de la diplomacia, Equilibrium Global dialogó con el Embajador del Estado de Palestina en Argentina Husni M.A. Abdel Wahed. Quien compartió reflexiones de los temas claves de la agenda internacional y la posición de Palestina en su objetivo de ser reconocido como Estado.

Pregunta: Como punto de partida nos gustaría conocer la posición de Palestina sobre un evento trascendental en la agenda internacional: Donald Trump en la Casa Blanca.
Husni M.A. Abdel Wahed: el pueblo de Estados Unidos ha elegido libremente al líder de su Nación. Pero como Estados Unidos es una gran potencia que tiene intereses en todas partes, que interviene muchas veces en forma brusca y desmedida en diferentes sitios y momentos, especialmente en Medio Oriente, entonces, sí, los pueblos árabes podemos a opinar sobre la política exterior de Washington, porque nos perjudica directamente en muchas oportunidades. Aquí tomo una frase de la Canciller de Argentina Susana Malcorra, que dijo sobre la elección de Trump, “esto ha descolocado a todos”. Son palabras muy sabias, acertadas en su descripción. En el caso de Palestina, como en muchos otros, aún no hay una política definida por parte del Presidente Trump. Por un lado, dice una cosa, luego otra diferente; es algo que Estados Unidos no ha acostumbrado a hacer. Esto demuestra poca seriedad por parte de esta administración. Sobre el tema Palestina, aquí tomo para graficar las palabras de un senador norteamericano que fue precandidato en las últimas elecciones, Bernie Sanders dijo en un foro de la comunidad judía que, a Trump le da lo mismo si la solución es de dos Estados o de un Estado, donde el flamante presidente trata este tema muy superficialmente como si fuera elegir entre una Coca-Cola o una Pepsi-cola. Esto opina Bernie Sanders, dejando reflejada la actitud de Trump hacia una falta de respeto para la política, y el pueblo palestino.

Pregunta: pero el Trump ya ha dado algunas señales políticas, ha tenido un encuentro bilateral con el Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu.
Husni M.A. Abdel Wahed: La verdad, es poco serio. Quiero recordar que, en marzo 2016, en el marco de la campaña del partido republicano, Trump advertía que él sería imparcial. Decía que no iba a tomar partido en el conflicto palestino-israelí. Claro que el aparato del lobby político se activó, incluso presionó y chantajeó para inclinar las posiciones del nuevo Presidente. Trump se retractó de sus promesas y expresó lealtad a Israel. De este modo él es un rehén de Benjamín Netanyahu. Al respecto, complemento con un dato reciente: el nuevo Secretario General de la ONU, Antonio Guterres se aprestaba a designar a un ex Primer Ministro palestino como enviado especial para Libia, pero la Sra. Nikki Haley, Representante Estados Unidos en Naciones Unidas, vetó este nombramiento. Días siguientes, el Sr. Netanyahu se jactó de decir que él “impidió” esta designación del ex Primer Ministro Salam Fayadb como representante de la ONU para Libia. También se jactó en decir que, por sugerencia de él, Estados Unidos evaluaría retirarse del Consejo de Derechos Humanos de la ONU. Posteriormente, Nikki Haley anunció a la prensa que evaluaba su participación en este órgano de DDHH de las Naciones Unidas. Esto muestra que hay más que palabras, hay hechos que evidencian que, quién tiene poder de mando es el actual Primer Ministro de Israel.

Pregunta: Justamente, Estados Unidos por primera vez abandonaría la solución de dos Estados. ¿Puede explicarnos su postura al respecto de esta solución?
Husni M.A. Abdel Wahed: puedo decir que, durante mucho tiempo, la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) tenía como estrategia y objetivo un solo Estado; independiente, democrático y laico, donde todos los ciudadanos, independientemente de su origen, color, ideología o religión, sean iguales. La solución de dos Estados fue una idea occidental, de las grandes potencias occidentales. Hoy esta línea es positiva y viable, pero si aún fuera un solo Estado con igualdad de condiciones no tendríamos problemas, pero siempre y cuando los palestinos contemos con los mismos derechos y deberes que todos los ciudadanos de este único estado. Esto sería más fácil para los palestinos, porque como es mi caso, que soy refugiado, yo podría volver a la tierra de mis padres, en nuestro pueblo de origen que está en lo que hoy es Estado de Israel y que fue ocupado en el año 1948. Para muchos, un solo Estado es posible, podríamos volver a nuestras tierras de origen, pero siempre en un estado con igualdad. A juzgar hoy, creemos que esto no va a ser así, sino un Estado con dos sistemas.  Uno democrático para los judíos y otra realidad para los palestinos, que no aceptaríamos ser ciudadanos de cuarta o quinta categoría.

Pregunta: Hablamos de Palestina y hacemos referencia a una de las regiones más “calientes” del mundo, donde allí predomina la principal preocupación de los líderes mundiales: el autodenominado Estado Islámico. ¿Afecta a Palestina? ¿Qué apreciación nos puede dar al respecto?
Husni M.A. Abdel Wahed: hay que recordar sus orígenes, son bandas terroristas. Los primeros que llegaron a nuestra región son occidentales, independientemente de su religión. Y sus víctimas han sido los ciudadanos árabes, independientemente de su credo. Y el producto de las políticas y el accionar de estas bandas terroristas es el desmantelamiento de varios Estados árabes. Por lo tanto, los principales afectados de estos bárbaros terroristas llamado ISIS, son los pueblos árabes. Entonces, aquí vale hacerse la pregunta ¿al servicio de quién está el Estado Islámico? Y, ¿quién es el beneficiario? Hay un solo beneficiario, y es el Estado de Israel. ¿No les parece curioso que el EI no se ha pronunciado con advertencias de intentar hacer daño a Israel? ¿Con la tecnología que hay hoy, acaso no se ha podido ubicar, limitar financiamiento y saber de sus redes?  Quisiera remarcar que no hay conexión entre ISIS y ciudadanos palestinos, apenas unos pocos individuos han integrado esta red extremista. Pero repito, a muchos les interesa que el Estado Islámico funcione, entre otras cosas para justificar el fundamentalismo judío que hoy gobierna Israel. A estas alturas de la historia nos quieren convencer de que aceptemos Estados basados en la religión, mientras que la historia misma nos enseña que la separación de la Iglesia del Estado ha sido la fuente de desarrollo de las Naciones en occidente. Entonces, cómo podemos aceptar los Estados basados en religión. Todo esto es argumento para justificar prácticas que hoy implementa el poder ejecutivo de Israel. El Estado Islámico es un instrumento que ha sido utilizado para debilitar al mundo árabe, cuando ya cumpla este rol, será desecho, ya sea por alguna coalición internacional o de cualquier otra forma. Realmente, nunca el ISIS ha tenido tanta fuerza como para hacer tanta destrucción. Si hizo tanto daño y destrucción, es porque se le permitió. Pasaron años del asedio y terror.

Pregunta: En referencia a al reconocimiento de Palestina como Estado de la comunidad internacional. ¿Qué nos puede decir sobre la división de Palestina? ¿Es un obstáculo para el reconocimiento? 
Husni M.A. Abdel Wahed:
Aunque existe la división, es un pretexto para obstaculizar el reconocimiento. Pero más allá de cómo lo quieran ver, de si existe o no división, Israel ocupaba y ocupa el territorio palestino. Israel es un actor que influye en la división, no es ajeno, siembra la división en Palestina, incluso, ello es parte de la política israelí. Por ello, los palestinos no debemos caer en ese juego. Hay muchos esfuerzos para la reunificación. También hay otros factores externos que influyen, no es sólo Israel. El islam político, más específicamente, el movimiento de hermanos musulmanes, cuya filial en Palestina es Hamas, es un actor que trasciende las fronteras palestinas, es un actor trasnacional. A pesar de que los Hermanos Musulmanes no triunfan en otras tierras, hacen todos los esfuerzos para que no fracasen en Palestina. El gobierno palestino fijo para el 13 de mayo elecciones municipales y Hamas se reúsa a permitir tales elecciones en Gaza. Entonces, ¿si se trata de elegir a representantes para conformar los municipios y brindar servicios a los ciudadanos, por qué Hamas no lo permite? Inevitablemente hay intereses de Hamas que no abandonará fácilmente. Pero les puedo asegurar que hay muchos esfuerzos para la reunificación y paz palestina.

Pregunta: Por otro lado, en referencia al máximo órgano rector de las relaciones internacionales, Naciones Unidas tienen un nuevo Secretario General, Antonio Guterres, ¿qué nos puede decir al respecto desde perspectiva palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: un alto cargo elegido por todos los componentes de Naciones Unidas, que son los países miembros. Por lo tanto, es un producto del consenso, un ejercicio del multilateralismo que cuenta con el aval del Consejo de Seguridad. Pero el rol del Secretario General en los últimos años ha sido muy limitado, principalmente por la injerencia de las grandes potencias. Entonces no creo que varie mucho la postura, ya sea, desde las buenas intenciones a la práctica. Sea del anterior, del actual Secretario General o del venidero; se trata del “sistema”, que requiere urgentemente reformarse. Y esto, no es una demanda de los palestinos, todos los países tienen una inquietud similar con la excepción de aquellos que son directamente beneficiarios del actual status-quo.

Pregunta: Nos gustaría adentrarnos a América Latina y más precisamente a las relaciones bilaterales con Argentina. ¿Cómo la describiría?
Husni M.A. Abdel Wahed: La relación con Argentina es histórica. Yo siempre destaco que Argentina ha tenido una política de Estado hacia Palestina y el conflicto palestina-israelí. Desde el año 1947 hasta el presente, se ha mantenido el interés argentino, independientemente del gobierno de turno.

Pregunta: El ejercicio de la diplomacia en foros multilaterales, como Unesco, ha sido muy valioso para Palestina. Pero ¿qué sucede con los Parlamentos y sus acciones políticas favorables a Palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: Ojalá los gobiernos de esos Parlamentos respeten la voluntad de sus pueblos. Lamentablemente, la mayoría de los países occidentales, cuyos Parlamentos han votado reconociendo a Palestina, no fue traducido en un reconocimiento del Poder Ejecutivo. Entonces, sería oportuno hacer esta pregunta a esos Gobiernos.

Pregunta: ¿Cree que la opinión pública internacional es solidaria a la causa palestina?
Husni M.A. Abdel Wahed: creo que sí. Una muestra de ello fue con las agresiones israelíes a nuestro pueblo, como lo sucedido en Gaza. Diferentes ciudades han protestado sobre lo ocurrido. Un elemento que quisiera destacar es la ruptura de los grandes monopolios de medios de comunicación, emergencia la presencia de medios alternativos, que han permitido una visión diferente y un enfoque y lectura distinta. Con la revolución tecnológica y estos medios alternativos, quien busca la verdad la podrá encontrar. Esto permite que la opinión pública tenga acceso a una información abarcativa, pudiendo tener una mirada crítica.

Pregunta: Finalmente, nos gustaría preguntarle cómo ingresó usted a la Diplomacia.
Husni M.A. Abdel Wahed: Todo palestino por las condiciones de vida, por las condiciones de nuestro pueblo, tiene que ser parte de alguna acción de lucha por la libertad de nuestro pueblo. Nosotros como representantes del pueblo palestino hemos optado por la vía pacífica, política y diplomática. Esto se ha traducido en un reconocimiento masivo a nivel internacional sobre la diplomacia palestina. Este reconocimiento es también reconocimiento a nuestra lucha. Por ello, para nosotros no es un simple trabajo.

Pregunta: Estamos en la era de tecnología, como bien dijo usted. ¿Es también la era de la Diplomacia digital?
Husni M.A. Abdel Wahed: Nosotros creemos que todos métodos pacíficos son importantes en nuestra lucha sin excepción. Yasir Arafat decía en los 70, que la revolución palestina es el bisturí de un cirujano, el pincel de un artista, es la pluma de un escritor. Esta es la revolución palestina.

Por Martín Pizzi
Relaciones Internacionales UCASAL

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