Compartimos otra publicación de la serie de artículos “Perspectiva India”, donde la experta Dra. Lía Rodríguez de la Vega nos acerca mensualmente un material para una proximidad con la agenda actual de la India. Aquí en análisis sobre otro suceso de impacto en el país, las elecciones en dos Estados, en Assam y en West Bengal; donde van a votar unos 170 millones de habitantes. Pocas noticias llegan de la India al lector hispanoparlante, y hay mucha información que merece ser interpretada, contextualizada y analizada para entender su impacto. Aquí el foco sobre la situación política con el nuevo proceso electoral donde hay cambios históricos en la mayor democracia del mundo, en esta nota la académica del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales nos ayuda a conocer de la actualidad de India; que será la nación más poblada del planeta en un futuro próximo y por ello, tenemos que tomar una proximidad.

El 4 de abril se abre un ciclo de elecciones en cuatro estados indios y un territorio de la Unión (West Bengal, Assam, Tamil Nadu, Kerala y el territorio de la Unión, Puducherry), que supone la participación de alrededor de 170 millones de votantes y la elección de 824 representantes del pueblo.
Tal movimiento social y político no solamente es relevante en lo que hace a la cantidad de personas implicadas sino al alcance local y nacional que sus resultados pueden tener. Sin embargo, su importancia ha permanecido fuera del centro de la mirada pública, dada la atención de los medios al suicido de Rohit Vemula – becario estudiante de doctorado Dalit de la Universidad de Hyderabad, cuya muerte sacudió India al inicio de este año-, la detención de Kanhaiya Kumar y otros estudiantes, la acusación de sedición y los movimientos sociales en favor y en contra de las distintas posturas relacionadas a ambos sucesos, que se fueron sucediendo y continúan inflamando el ambiente.
En el caso del estado de West Bengal, están en juego 294 asientos de la Asamblea legislativa unicameral del estado. La primera fase de la elección se desarrollará entre el 4 y el 11 de abril, mientras que las otras fases se extenderán hasta el 5 de mayo.
En la elección anterior (2011), ganó el poder el All India Trinamool Congress (TCM)-surgido en 1998, como escisión del Congreso Nacional Indio-, liderado por Mamata Banerjee -su fundadora y actual Ministro en Jefe del estado-, que logró dar fin de ese modo a 34 años de gobierno del Frente de Izquierda (alianza compuesta por diversos partidos, a saber: el CPI/Partido Comunista Indio, el Partido Socialista Revolucionario, el All India Forward Bloc, el Partido Comunista Revolucionario de India, el Marxist Forward Bloc, el Partido Samajwadi, el Partido Socialista Democrático, el Congreso Bangla Biplobi, el Partido Indio de los Trabajadores y el Partido Indio Bolchevique).
En este estado, de acuerdo al censo de 2011, el hinduismo está representado por el 70.54% de la población, el Islam es practicado por el 27.01 % de las personas del estado -constituyéndose en la segunda mayor comunidad religiosa del mismo- y el Budismo continúa siendo importante en la zona del Himalaya, en las colinas de Darjeeling.
La novedad de este año es que por primera vez en la historia del estado, los partidos de izquierda constituyeron una alianza con el Partido del Congreso y aunque la misma se declara como informal, ambas partes se muestran activas en el impulso a los candidatos propios y del otro. Cabe ver la performance de esta alianza, impensable hace algunos años, frente a los enemigos comunes de ambos: All India Trinamool Congress y el Partido Bharatiya Janata.  Mientras el BJP ambiciona tener alguna buena performance en este estado, las encuestas señalan una victoria de Mamata Banerjee, es decir, que continuaría en el poder el TCM.


En el estado de Assam, por otro lado, alrededor de 20 millones de votantes acudirán a votar en distintas fases, que se desarrollarán entre el 4 de abril y el 5 de junio, para los asientos en juego de la Asamblea Legislativa, de las 126 circunscripciones del estado.
Tomando los datos del censo de 2011, el panorama religioso aquí muestra que 61.5% de los habitantes se declara hindú, 34.22% islámico (Assam posee la segunda mayor población islámica del país y de sus 32 distritos, 9 son de mayoría islámica (Dhubri, Goalpara, Barpeta, Morigaon, Nagaon, Karimganj, Hailakandi, Darrang y Bongaigaon). Las minorías cristianas están representadas por un poco menos del 4 % y la población de Scheduled Tribes es de 13 %, de los cuales los Bodos representan el 40 %).
La novedad de estas elecciones en Assam es que por primera vez en la historia de este estado, el Partido Bharatiya Janata tiene la posibilidad de una pelea real por acceder a la Jefatura del estado -hasta ahora había sido segundo e incluso tercero en la contienda electoral-. Ese cargo es ocupado hoy por Tarun Gogoi, del Congreso Nacional Indio, quien lo ocupa tras ganarlo durante tres elecciones sucesivas, desde 2001.
Assam es un estado en el que el sensible tema de la migración ilegal desde Bangladesh ha generado a lo largo de los años tensiones, actos violentos y tema de campaña y en tal sentido, Aminul Islam, líder de All India United Democratic Front (AIUDF), siente que esta es una vuelta más de la lucha contra la violencia comunal y liga su destino al de los islámicos Rohingyas, blanco de ataques y exclusión en Myanmar.  Frente a ello, Himanta Biswa Sarma, el manager de la campaña del Partido Bharatya Janata, responde que son algunos sectores islámicos los que generan tensiones con esta retórica comunal y agrega “somos todo para los islámicos indios y ellos están con nosotros”. La participación en votos emitidos que van al BJP en Assam ha ido creciendo con los años, destacándose ese crecimiento de manera particular en las elecciones nacionales que llevaron a Modi al puesto de Primer Ministro del país y pareciera que ese crecimiento se ha dado en parte a costa de uno de sus socios actuales en las elecciones, el Asom Gana Parishad (AGP) (el otro socio es el Frente de la Población Bodo). Sin embargo, habrá que ver como juegan la demora en el cumplimiento de la promesa hecha en la campaña de 2014 acerca de conceder el estatus de Scheduled Tribe a 6 tribus, el descontento que se produjo en algunos sectores del BJP tras el histórico acuerdo sobre la tierra con Bangladesh, incluso una reciente medida a través de la cual el gobierno nacional permitió el asentamiento de hindúes bangladeshíes en Assam.

En el estado de Kerala -el de mayor alfabetización del país-, por más de 45 años, ningún partido ha logrado ganar elecciones sucesivas y siempre se ha producido la alternancia entre gobiernos de izquierda (recordemos que Kerala tuvo el primer gobierno comunista en India, tras las elecciones de 1957, bajo dirigido por E. M. S. Namboodiripad) y el Congreso Nacional Indio.
Las elecciones, que implican la participación de alrededor de 26 millones de votante para la elección de representantes de 140 circunscripciones del estado, se iniciarán el 16 de mayo.
54.72 % de su población es de creencia hindú, 26.56 % islámica y 18.38 % cristianos. Sumado a ellos, hay muy pequeñas comunidades budistas, jainas y sikhs. La población de las Scheduled Caste (SC) constituye por su parte el 9.8 % de la población total del estado, mientras que la de Scheduled Tribes constituye el 1. 14 % de la misma.
El actual Jefe del Estado es Oommen Chandy, del Congreso Nacional Indio, que buscará una victoria histórica en la obtención de un segundo término, mientras se sabe que el BJP ha venido trabajando de manera particular sobre el electorado vulnerable (especialmente la comunidad Ezhava, que forma parte de las Other Backward Classes/OBC), tradicionalmente votante de la izquierda, quedando por ver los resultados de tal acción.
Algo similar sucede en el estado de Tamil Nadu, donde el 16 de mayo (extendiéndose hasta el 22 del mismo mes) se inician las elecciones para cubrir 234 asientos de la Asamblea Legislativa.
De acuerdo al censo de 2011, 87.6 % son hindúes, 5.9 % islámicos, 6.1 % cristianos, etc. La población de las Scheduled Castes constituye el 20.01 % de la población total del estado y el de Scheduled Tribes, el 1.10%.
Desde 1989, el poder ha venido oscilando entre el Partido All India Anna Dravida Munnetra Kazhagam (AIADMK) -partido Dravidiano, al que pertenece la actual Jefe del Estado, J. Jayalalithaa, que va por su quinto mandato no consecutivo, y tercer mayor partido en el Lokh Sabha) y  Dravida Munnetra Kazhagam (DMK).
El Congreso Nacional Indio ha estado fuera del poder en este estado clave del sur de India por casi 50 años y ha venido apoyando a uno u otro de los partidos mencionados. Esta vez, fue Gulam Nabi Azad, uno de los  líderes del partido, quien anunció su alianza con el DMK. Por su parte, el BJP, que no tiene una base fuerte en este estado, parece haber intentado concretar una alianza con el AIADMK, de la que no aparece ninguna buena noticia concreta y la actitud crítica hacia Jayalithaa, del ministro Goyal parece si no dar por cerrado el tema, evidenciar claramente la molestia del BJP respecto de tal no concreción.
Mientras las encuestas señalan una victoria de Jayalalithaa, lo que aseguraría un cuarto período consecutivo de gobierno del  AIADMK, cabe ver cómo impacta, por ejemplo, su tan criticado manejo de las inundaciones en Chennai, las críticas que le hiciera recientemente el ministro Piyush Goyal, también uno de los líderes del BJP, Tamilisai Soundararajan, etc.
En el caso de Puducherry, Territorio de la Unión -y tercera región más densamente poblada de India-, las elecciones también se inician el 16 de mayo, con un electorado que deberá elegir a los miembros de las 30 circunscripciones de sus territorios no continguos.


En la actualidad, gobierna el  General retirado Ajay Kumar Singh, del  All India N R Congress (AINRC), partido regional creado en 2011, como una escisión del Congreso Nacional Indio y que forma la denominada Alianza Democrática Nacional, con el Partido Bharatiya Janata.
Las elecciones de 2016 se presentan así como una prueba importante para los participantes, con interrogantes de peso, cuyas dinámicas pueden tener alcances mayores. Queda por ver si el BJP podrá efectivamente hacerse del poder en el estado de Assam y si podrá tener un desempeño destacado en Kerala y West Bengal. Por su parte, cabe ver si el Partido del Congreso, podrá retener Assam y Kerala (siendo un socio no muy grande en la victoria de Bihar).  Todo estos futuros posibles alcanzarán a los líderes nacionales de cada espacio político, pudiendo fortalecer a Modi y Amit Shah, en el caso del BJP o a Sonia y Rahul Gandhi, en el caso del Congreso. Para la izquierda, por otro lado, su desempeño en Kerala y West Bengal tiene una importancia crítica. Finalmente, para Mamata Banerjee será su primera elección legislativa estando en el poder, funcionando de alguna manera como un testeo acerca de su gestión hasta el momento. Los resultados indicarán además la dirección de estados en los que la violencia comunal ha sido más marcada y permitirán también hacer algún seguimiento del impacto de políticas públicas desarrolladas al interior mismo de India y en relación a otros estados (como el acuerdo con Bangladesh, firmado el  6 de junio de 2015, mediante el cual ambos países ratificaron un acuerdo territorial que estuvo paralizado durante cuatro décadas, sobre los enclaves existentes en ambos, que implicaba a más de 50.000 residentes en ellos), pudiendo verse los efectos del promocionado impacto de lo accionado sobre el consumo de carne (mientras 5 estados indios gobernados por el BJP o sus aliados prohibieron el consumo de carne, cabe recordar por ejemplo, que la comunidad Ezhava de Kerala, consume carne, al igual que los Nair, de entre las castas más altas de ese estado; los brahmanes vegetarianos constituyen no más que alrededor de 3 % de la población allí) y las políticas prometidas y aún por cumplir, testeando la tolerancia de los electorados (un reciente estudio de ABP News-Nielsen, mencionado por The Washigton Times, señaló que mientras el 54 % de los participantes  apoya la gestión nacional de Modi, el 47 % considera que no cumplió sus promesas de campaña, siendo este el mayor número de detractores desde su victoria en 2014).

Por Dra. Lía Rodriguez de la Vega
Analista Internacional – Académica
Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales CARI
Ex. Directora de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y Africa ALADAA

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