A dos años de la asunción del gobierno de Cambiemos al poder el objetivo de su política exterior quedó en evidencia y fue puesto en marcha: diversificar las relaciones abriéndose al mundo. La reinserción de Argentina a nivel mundial fue una de las ambiciones declaradas del gobierno desde un primer momento. De esta manera, se retomaron algunas relaciones, sobre todo se recompusieron lazos políticos con países occidentales, y se dejaron de lado otras que se habían profundizado en la etapa kirchnerista.

Domínguez (2008) define una política pragmática como aquella caracterizada por tener propósitos claros, metas definidas, instrumentos eficaces, conciencia de costos, vocación de ganancia y cumplimiento de sus obligaciones. En términos generales, dos años después y en balance, podríamos argumentar que la política exterior argentina tiene esas bases aunque todavía no es certero si cosechará sus frutos.Los primeros dos años de gestión, más allá de las metas iníciales que fijaron el “piso” a partir del que Argentina se relacionaría, se caracterizaron por una serie de visitas internacionales de los principales líderes de occidente que marcaron un giro con respecto a las administraciones anteriores. 

Como muestra el gráfico, si bien han visitado el país varios mandatarios con poder a nivel mundial, las visitas de Obama (Estados Unidos) y Ángela Merkel (Alemania) fueron las más relevantes. La de Obama, que ocurrió al final de su segundo mandato presidencial, marcó la “bienvenida” a Argentina en el mundo y si bien no se pudo plantear una agenda de relación bilateral, simbólicamente significó mucho para un país que intentaba cambiar de rumbo. La visita de Merkel, ya en el año 2017, también constituyó un paso importante en los objetivos establecidos. La Canciller alemana elogió la gestión macrista y anunció que estaban muy complacidos con el rumbo económico y las reformas que se estaban realizando. Asimismo, la acompañóuna delegación de empresas que evaluarían “múltiples” inversiones en Argentina. La lista de visitas no concluye con ellos. Durante los primeros dos años de gestión pasaron por el país: FrancoisHollande (Francia), Shizo Abe (Japón), Justin Trudeau (Canadá), MatteoRenzi (Italia), Michel Temer (Brasil), Enrique Peña Nieto (México), Tabaré Vázquez (Uruguay), Horacio Cartes (Paraguay), Rosen Plevneliev (Bulgaria) BorutPahor (Eslovenia) y otras figuras importantes de Montenegro, Qatar y Australia.  Por otro lado, también visitaron el país Doris Leuthand, de Suiza, y el italiano Sergio Matarella[1]. El amplio espectro de visitas muestra la voluntad reinsercionsta del país durante el periodo analizado.

Por otro lado, con acciones concretas el gobierno buscó “normalizar” la situación jurídica, institucional y económica de la argentina. Así, una de las primeras medidas fue el arreglo con los “fondos buitres” para crear una situación “confiable” respecto a la capacidad de endeudamiento, poder de pago de la Argentina y “clima apto para negocios”. Al mismo tiempo, participó de la cumbre de Davos (enero 2016), que constituye una de las principales cumbres económicas mundiales demostrando la voluntad argentina de “volver” al ruedo. Con la misma intensión, el gobierno organizo un “mini” Davos (septiembre 2016), con sede en Argentina.

Otra de las grandes puestas simbólicas fue la elección de Argentina como sede del G20 a realizarse en noviembre de 2018, lo cual constituye una señal de la confianza del mundo hacia el país.

Por otro lado, a nivel regional, se intentó reforzar el rol de Argentina como líder, considerando el mal momento que está atravesando Brasil. La postura argentina se caracterizó, sin embargo, por una alianza con Brasil más que por una competencia y el relanzamiento del Mercosur fue la meta. Asimismo, el acercamiento a la Alianza del Pacifico también han constituido uno de los objetivos. Finalmente, el tema de Venezuela fue considerado por el gobierno como controversial y desde el primer momento, el gobierno distinguió que estaba en contra de las acciones no democráticas que estaba llevando adelante Venezuela y finalmente esta postura se cristalizó en la suspensión del mencionado país del Mercosur.

La política exterior durante los dos primeros años de gobierno de cambiemos ha estado caracterizada por una gran presencia presidencial en el manejo de las relaciones bilaterales y por la diversificación de las relaciones con el objetivo de reinsertarse al mundo. Compartimos la reflexión de Russell y Tokatlian (2016): “la idea del cambio que traía Macri no se limitaba a aspectos específicos de la política exterior; implicaba otra identidad internacional para el país, otra visión del mundo y, en consecuencia, otros ejes ordenadores de la acción externa (…) Macri postulaba una Argentina activa, acrítica y abierta al proceso de globalización, en claro contraste con las posturas proteccionistas y de cuestionamiento del kirchnerismo. En breve, Macri y su círculo íntimo mostraron una adhesión franca y un singular optimismo respecto del proceso de globalización y de sus bondades para una Argentina dispuesta cambiar de rumbo. Al mismo tiempo, suponían que esta adhesión sería rápidamente recompensada con la llegada de importantes inversiones al país. “

Por lo dicho, la reinserción de Argentina a nivel mundial podría considerarse exitosa: el país normalizó las relaciones con los organismos financieros internacionales, está asumiendo un papel de liderazgo junto a Brasil en la región, recibió elogios de los principales líderes mundiales y logró espacios significativos en ámbitos multilaterales de poder (G20/ ONU). Si bien el primer paso ya está dado, el gran desafío del gobierno de Cambiemos en los próximos dos años restantes es seguir poniendo en práctica el diálogo y la negociación desde una posición que le permita formar parte de las decisiones internacionales y ganar preponderancia mundial en una comunidad cada vez más compleja y demandante de cooperación entre los distintos Estados. Asimismo, la “lluvia” de inversiones, uno de los objetivos principales, aún no se materializo, lo que no implica que el gobierno no continúe trabajando para llegar a eso.

Desde una política de estado y más allá de esta administración, Argentina debe aprender a sostener en el tiempo los acuerdos que realiza y a buscar las mejores oportunidades que permitan su crecimiento, alejándose de los discursos que generen enemistades, cumpliendo los compromisos adoptados y reconociendo los costos que tienen las decisiones inmediatas, aunque las consecuencias las paguen las próximas generaciones.

Por Dra. Constanza Mazzina y Lic. Manuela González Cambel

[1]Diario Popular. Record de Visitas Internacionales en el primer año de Macri. Disponible en: https://www.diariopopular.com.ar/politica/record-visitas-internacionales-el-primer-ano-macri-n274688
El cronista. Tres Visitas internacionales que marcan el rumbo. Disponible en:  https://www.cronista.com/columnistas/Tres-visitas-de-Europa-que-marcan-rumbo-20170613-0002.html

 

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