Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Muchos elementos, que van desde los fenómenos sociales a la evolución tecnológica, nos permiten argumentar que sin dudas, son tiempos del empoderamiento del ciudadano en el campo de las relaciones internacionales. Como nunca antes en la historia, la gente está conectada. Hoy, el ciudadano tiene poder y lo sabe, poder de cambiar la realidad e interactuar. Pero cuando se trata de la política exterior, ¿cómo se concreta esto? Debemos acudir a los espacios constituidos desde el sector público y por ello entrevistamos a quien está al frente del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina desde enero del 2016, a su Director, Fernando Lorenzo; quien comienza contando el origen de éste órgano. “El Consejo Consultivo de la Sociedad Civil fue creado en el 2003. En el mundo, hace años que se experimentaron nuevas prácticas de políticas públicas buscando incorporar a diferentes actores, entre ellos, la sociedad civil; puedo citar como evento representativo que produjo un importante impulso el “Orsamento Participativo” (modelo de presupuesto participativo) de Porto Alegre, en Brasil. En Estados Unidos, el vice-presidente Al Gore con su esquema de “policy construction”, que inspiró a muchos otros Estados a replicar un esquema de participación de la sociedad civil. Todo esto empezó a generar la participación de la sociedad civil en el debate de las políticas públicas, de modo que las decisiones que emprende el sector público se legitimizan desde la base y desde allí se construye el diseño legislativo y de gestión del Estado. De modo que el Consejo Consultivo de la Cancillería Argentina se ve impulsado por envión, y en su caso orientado a las políticas públicas de las relaciones exteriores. Como proceso experimental fue exitoso, formaron parte 2500 organizaciones; desde mi gestión se han impulsado nuevas comisiones como RSE, gobierno abierto, transparencia y lucha contra la corrupción. Buscamos que los compromisos internacionales luego puedan bregarse de manera interna, haciendo que desde la cúpula política los resultados se efectivicen para los ciudadanos.”

El Consejo se constituye como un órgano convocante y de consulta de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, académicos y referentes sociales, pero, aun así, gran parte de esa sociedad no conoce las labores del mismo. En tal sentido es útil poner un ejemplo que nos contó el Director. Un diplomático argentino que tiene que negociar por ejemplo un tratado de derechos humanos, primero pide las consultas a las comisiones que están a cargo de esa temática, se socializa la información que se va a negociar y en ese proceso de dar a conocer la situación, la sociedad civil propone determinados cambios o sugiere propuestas que son tenidas en cuenta por la misión diplomática encargada de la negociación.
Lorenzo, Magister en Políticas Públicas y Gerenciamiento en Desarrollo de Universidad de San Martin explica que “hace poco tiempo vivimos un caso que representa la dinámica que queremos darle al Consejo. Se está negociando compromisos a nivel ambiental en el COP22, la negociadora argentina de la Comisión de Asuntos Ambientales llamó al Consejo Consultivo avisando de su labor allí, solicitando socializar la información con el grupo a cargo. Se estableció una instancia de diálogo, donde los académicos allí presentes hicieron algunas críticas sobre algunos párrafos que había que cambiar sobre el documento que se va presentar. Las mismas fueron bien recibidas.”
Hablamos de un organismo que conecta lo domestico con lo internacional y allí el rol de las instituciones mundiales son importantes. La entidad en cuestión tiene una agenda con todos aquellos que tienen adaptada la participación de la sociedad civil. En una amena y clara explicación, Lorenzo contó la relevancia de mantener y seguir creciendo el nexo con el Mercosur mediante su Cumbre Social, también, UNASUR con su Foro de participación ciudadana y del mismo con la OEA y ONU. “Estuve hace poco en Ginebra representando al Consejo y lo tomaron como ejemplo en participación de la sociedad en Argentina”.
Hacemos referencia a una labor donde el empoderamietno del ciudadano se evidencia con su participación generando efectos notables, pero ello tampoco podría realizarse sin la participación de las ONG. Un asunto del que el Director agregó: “No sólo las ONG, también, los académicos referentes sociales, asociaciones civiles, son influyentes. En el Consejo participan actores que son sujetos con personaría jurídica,académicos y referentes sociales. La conformación de estos actores y su participación son muy importantes porque por lo general son desinteresados y apartidarios. Esto nos permite salirnos de las pujas ideológicas.”
Sin embargo, no debemos olvidar que el Consejo Consultivo es un organismo de la Cancillería, pero ante la inquietud de cómo se coordinan las agendas de ambos, Lorenzo, que es licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Kenedy, sostiene que “el trabajo es recepcionar las demandas y no imponer una demanda determinada. Tratamos de trabajar en la sociedad civil para la sociedad civil. Aunque tenemos autonomía trabajamos sobre una agenda común. Por ejemplo, cuando hay una reunión específica, convoco a la Comisión encargada de la temática pidiendo opiniones sobre la cuestión. Cuando la opinión de la sociedad civil no sea a favor de lo que esté negociando la Argentina, hay una instancia de diálogo de la sociedad con los presidentes o ministros de la reunión.”

Conversando y debatiendo sobre estas cuestiones, del rol del ciudadano, de la participación de lo doméstico en la agenda mundial, pueden concluir en el concepto de la Diplomacia Pública, que Lorenzo define como un todo que engloba todos los puntos expresados en esta nota. “La diferencia con la Diplomacia civil es que la Pública es más referente a nexo de los municipios o provincias con el mundo. Lo que se está cristalizando mediante un proyecto que surge desde nuestro Consejo es establecer una coordinación de la Diplomacia civil con la Pública. Hay misiones municipales, provinciales, nacionales, a veces convergen en un mismo lugar sin coordinación, de hecho, también hay misiones de la sociedad civil. Por eso la necesidad de coordinar.”
La diplomacia en el siglo XXI sufre transformaciones desde la evolución tecnológica y tiene complejidades en diferentes campos de acción, desde la diplomacia corporativa a la cultural, en tiempos donde cada vez más actores desean participar del ejercicio de la diplomacia y conectar sus intereses al mundo. Pero la diplomacia que involucra a la sociedad civil sin dudas que seguirá siendo uno de los elementos más relevantes para la política exterior de un país. El Director del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina nos contó detalles de las decenas de comisiones de trabajo que son parte de este órgano, y cómo es la dinámica que llevan mensualmente o tener una continuidad de años siguiendo cada una su propia agenda de forma independiente. Desde el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, muchas políticas han tenido impacto, pese a que no trasciende en la prensa o no pasa a ser noticia la labor de meses de trabajo para concretar una gestión; como ejemplo pueden saberse las actividades de las ONGs que tienen objetivos por la cuestión del cambio climático, donde su voz es muy relevante para la decisión de los políticos cuando Argentina tiene que llevar su posición al mundo.
Desde cuestiones como el deporte, la salud, la cultura o el comercio; diferentes temáticas son abordadas en el seno del Consejo Consultivo, con plena libertad para las ONGs participantes; y frente a los desafíos de la inserción de Argentina en el mundo, estas iniciativas cobran más relevancia por cuanto sin dudas, deben conocerse y multiplicarse.

Por Martín Rodríguez Osses
Relaciones Internacionales Universidad del Salvador

 

Creando oportunidades para América Latina

Creando oportunidades para América Latina

Se decía que luego del hostigamiento que #DonaldTrump planteó contra su vecino del sur, durante su campaña y ya sentado en la Casa Blanca contra, México debía mirar hacia América Latina desde otra perspectiva. Eso, parece estar ocurriendo. Se inician las #IIRondadeNegociaciones en la Cancillería Argentina. Los expertos Dra Constanza Mazzina (Argentina) y Mg. Juan José Sainz de la Maza (México) explican el contexto que define en forma categórica una realidad: es tiempo de oportunidades en América Latina.

Mientras en Argentina se debatía acerca de un paro nacional de labores y sus alcances o limitaciones, cerca, muy cerca, otra Argentina empezaba a abrirse al mundo. El World Economic Forum on Latin America tuvo lugar a la sombra de los vaivenes argentinos cotidianos, con menos prensa que las manifestaciones, pero con resultados de largo plazo. Más de 1,200 líderes del mundo, entre cancilleres, ministros y empresarios, concurrieron al evento. Éste puede ser entendido como la antesala de la reunión del G20, mesa privilegiada donde se sientan en común países desarrollados y emergentes, que tendrá lugar el año próximo, también en Argentina.
En este marco, la agenda de la política exterior argentina se acelera. El tiempo de Argentina parece estar marcado por el ritmo que sus nuevos socios le reclaman y que sus propias necesidades internas le imponen.
En todos los casos, esto constituye una oportunidad para Argentina y para la región. Si Argentina concreta el apoyo de los dos grandes de América Latina, Brasil y México, tiene la gran chance de ser la vocera de una región a la deriva, pero también de afianzar una agenda propia para el beneficio de una Latinoamérica que siempre buscó y priorizó interlocutores y socios externos.
Los tres socios forman parte del G20, y ya han comenzado las reuniones trilaterales para fijar la agenda y delinear posibilidades y puntos de encuentro. Argentina delegó en los primeros años del siglo XXI el liderazgo subregional al Brasil de Lula da Silva. Luego del impeachment a su sucesora, Dilma Rousseff, Brasil se debate en una larga agonía jaqueado por la corrupción que le impide ejercer el liderazgo que tuvo en los últimos años. Por su parte, México se vinculó estrechamente con los Estados Unidos desde la firma del TLCAN a inicios de los años noventa, sin embargo, esa relación especial parece quedar en entredicho en las vicisitudes políticas del Presidente Donald Trump. En aquella época, Argentina veía en la Venezuela de Chávez un socio y un amigo, pero dejaba de lado a otros socios cercanos, y posiblemente más confiables que el proyecto bolivariano, como Chile o Uruguay.  Hoy los tres grandes del continente tienen un llamado para unirse, como nunca antes.   El destino parece inexorable.
Con una agenda marcada por los jaques a la democracia y la amplísima brecha entre ricos y pobres, la región es el lugar en el mundo donde se combina la más grande brecha con la aceptación a las reglas de juego democráticas. Esto constituye un enorme desafío para todos y, un país como Argentina, tiene la inmensa oportunidad, pero también la responsabilidad de forjar una región capaz de consolidar la democracia y reducir las inequidades.

Dra Constanza Mazzina
Doctora en Ciencia Política. Docente en grado y postgrado. Investigadora  

Mg. Juan José Sainz de la Maza
Licenciado en Estudios del Desarrollo Internacional por la Universidad de California (UCLA) y Master en Administración de Empresas No Lucrativas por la Universidad de San Diego (USD), candidato a Doctor en Ciencias Políticas por la Universidad de Belgrano en Argentina.

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