El Derecho a la Alimentación: una deuda histórica, muy presente

El Derecho a la Alimentación: una deuda histórica, muy presente

Desde el año 1979, la Comunidad Internacional celebra el 16 de Octubre como el “Día Mundial de la Alimentación”. Esta fecha fue establecida en el marco de la Conferencia  Número 20 de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), con el objetivo de concientizar sobre el problema que representan los alimentos en la agenda de política internacional.
Para este año 2015, el lema de la FAO es la “Protección social y agricultura para romper el ciclo de la pobreza rural”, consigna muy significativa porque es la fecha meta de los Objetivos del Milenio, en el cual se plasma como Primer Objetivo la “Erradicación de la pobreza extrema y el hambre”.Hunger ASIA
La pregunta clave para entender la situación alimentaria es ¿Por qué hay personas que mueren de hambre cuando existe producción suficiente de alimentos? La respuesta tiene diferentes ejes a considerar para dar en el blanco, de un problema que pareciera ser más ético y moral que productivo. Ante esta gran pregunta, una deuda pendiente es la implementación del Derecho a la Alimentación como tal,  porque no solamente hay que asegurar la producción sino esencialmente su distribución y acceso. Respecto a esto, como primer punto, se señala que la mala distribución del ingreso, entre lo múltiples males que genera contribuye a que las personas no accedan a los alimentos que existen.
El Derecho a la Alimentación, es clave para entender que el acceso a los alimentos es el primer motor de vida del ser humano. En ese sentido, se destaca que en la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, se reconoce el derecho a una alimentación adecuada. Los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, implicaron un amplio trabajo sobre la necesidad de reconstruir la economía mundial y el sistema alimentario. En 1976 se ratifica el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (PIDESC), el cual en su Artículo 11 Párrafo 1 establece “… el derecho de toda persona a un nivel de vida adecuada para si y su familia, incluso adecuada alimentación” y, en el Párrafo 2 “…el derecho fundamental de toda persona a estar protegida contra el hambre…”. De este Pacto también deriva el concepto de “derecho a la alimentación adecuada”. En la Observación General No.12 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales se afirma “El Derecho a la Alimentación Adecuada se ejerce cuando todo hombre, mujer o niño, ya sea sólo o en común con otros, tiene acceso físico y económico en todo momento, a la alimentación adecuada o a medios para obtenerla” También la Observación General No.12  establece además los siguientes estándares para el Derecho al Alimento

Adecuación: Los alimentos disponibles para el consumo humano deben ser adecuados respecto de las condiciones sociales, culturales y ambientales de la persona, y no deben contener sustancias nocivas. La dieta debe contener la mezcla de nutrientes necesaria para una vida sana.
Disponibilidad: Todas las personas deben poder obtener alimentos ya sea por medio del mercado o contando con los medios para producirlos. El alimento debe estar disponible en cantidades suficientes para satisfacer las necesidades físicas de las personas.
Accesibilidad: Se trata de la accesibilidad física y económica. El precio de los alimentos debe ser tal que no represente una carga desproporcionada para los ingresos y que no impida el goce de otros derechos. La accesibilidad significa que todos deben tener particularmente los grupos desfavorecidos como los niños, los discapacitados y los ancianos.
Sustentabilidad: La provisión de alimentos para satisfacer las necesidades actuales de la población no debe poner en peligro su disponibilidad de largo plazo. Las prácticas como el pastado excesivo de ganado, la deforestación, y la contaminación del agua y el suelo mediante el uso de pesticidas son perjudiciales para la disponibilidad futura o la Seguridad de los alimentos.

Una vez comprendido porque motivo se torna imperante la implementación del Derecho a la Alimentación, nuevamente se hace hincapié en las dos grandes visiones desde las cuales se abarca la temática: Seguridad Alimentaria y Soberanía Alimentaria. Ambas tienen una conceptualización diferente por el aspecto que toman como esencial.
Respecto al concepto de Seguridad Alimentaria, se señala que en 1989 bajo el marco de la XII Conferencia Mundial de la FAO, se establece que “El objetivo final de la Seguridad Alimentaria en todo el mundo es asegurar que toda la gente tenga, en todo el momento, acceso físico y económico a los alimentos básicos que necesite (…) la Seguridad Alimentaria debe tener tres propósitos específicos: asegurar la producción alimentar adecuada; obtener la máxima estabilidad en el flujo de tales alimentos y garantizar el acceso a los alimentos disponibles a los que necesitan”.  Por su parte, el concepto de Soberanía Alimentaria fue propuesto en el año 1996 por Vía Campesina, definiéndolo como  el “el derecho de los pueblos, de sus países o uniones de Estados a definir su alimentación y su agricultura, a proteger y regular la producción y el mercado nacional de los productos agrícolas con el objetivo de conseguir los objetivos de desarrollo sostenible, a determinar el grado de autosuficiencia”. Es decir que configura la autodeterminación de los pueblos de definir sus políticas alimentarias.
Como conclusión para conmemorar este día, es importante tener presente que la Comunidad Internacional se encuentra ante el desafío de generar respuestas para un tema clave no solamente de la agenda actual sino también  de cara los cambios que se aproximan por el aumento demográfico y la disparidad generada por la mala distribución del ingreso. Respecto al  debate sobre cuál de los dos conceptos es más pertinente para abordar la temática, quizás la respuesta más salomónica se vincularía con la capacidad de realizar un abordaje desde las dos concepciones. Tomando las fortalezas y riqueza que aporta cada término para poder dar una respuesta global a un tema que sin duda tiene un carácter transversal que tal como ha manifestado el Papa Francisco “El reto del hambre y de la malnutrición no tiene sólo una dimensión económica o científica, que se refiere a los aspectos cuantitativos y cualitativos de la cadena alimentaria, sino también y sobre todo una dimensión ética y antropológica”.

Por Mg. Melisa Galvano Quiroga
Académica Universidad del Belgrano – Universidad del Salvador. Mg. en Relaciones Internacionales USAL, doctorando en Relaciones Internacionales.

La seguridad alimentaria en la ASEAN: el caso de Filipinas

La seguridad alimentaria en la ASEAN: el caso de Filipinas

“Es un escándalo que todavía haya hambre  y
malnutrición en el mundo.
 Nunca pueden ser consideradas
 un hecho normal al que hay que acostumbrarse,
como si formara parte del sistema”[1].
Papa Francisco

“Erradicar la pobreza extrema y el hambre” es el primer objetivo de la Declaración del Milenio establecida en el año 2000. El inicio de un nuevo siglo invitó a la comunidad internacional a comprometerse para trabajar conjuntamente por los temas de agenda más importantes.  El paso del tiempo y la llegada del 2015, el año meta convocó a la comunidad internacional a evaluar el trabajo realizado durante dicho periodo. En términos de cifras, se establece que el 70 % de los grupos que sufren de hambre viven en zonas rurales; a nivel mundial se identifican 852 millones de personas subalimentadas de manera crónica y la cara más trágica de está realidad se encuentra representada por una cifra que indica que 100. 000 personas mueren cada día de hambre o de sus consecuencias, siendo la mitad de ellos niños. En contraste con esta situación, el aumento de la riqueza va en alta al igual que la producción de alimentos con lo cual se puede establecer que existe capacidad de dar respuesta alimentara a los millones de personas que padecen hambre, de allí que es clave comprender el principal problema es el acceso a los mismos por la ausencia de consideración del Derecho a la alimentación como el principal derecho humano.
Durante el transcurso de estos años, muchos países han empezado a trabajar sobre la importancia de tipificar el Derecho a la Alimentación como un derecho básico del núcleo duro de los derechos humanos.  Al momento de abordar la temática de la alimentación surge el paradigma de la Seguridad Alimentaria, definido en términos de : a. Disponibilidad: La existencia de cantidades suficientes de alimentos de calidad adecuada para satisfacer las necesidades de todos, sea obtenidos a través de la producción de un país o zona, o “imputándolos” de otras zonas del mismo país; b. Acceso: Las personas deben acceder a los recursos –ingresos monetarios o tierra, agua,  capital, tecnología apropiada, etc.- que le permitan obtener los alimentos necesarios; c. Utilización: Utilización biológica a través de una alimentación adecuada, agua potable, sanidad y atención médica, para lograr un estado de bienestar nutricional  que satisfaga todas las necesidades fisiológicas. Este concepto pone de relieve la importancia de los insumos  “no alimentarios” en la seguridad alimentaria; y d. Estabilidad: Posibilidad de cubrir las variaciones estacionales de alimentos mediante un flujo constante a lo largo del tiempo; no deben  faltar  tampoco como consecuencia de situaciones estructurales o coyunturales o situaciones de crisis económicas o ambientales. En paralelo durante la década del noventa, con una agenda internacional diversificada de temas surge el concepto de Soberanía Alimentaria como una nueva forma de abordar la problemática focalizada en la importancia de incluir las pautas culturales reconociendo el derecho de autodeterminación de los pueblos de sus políticas alimenticias. Considera que las comunidades  rurales, no pueden prescindir de sus culturas y hábitos alimentarios.

Perspectiva ASEAN
Si bien el derecho a la alimentación ocupa un lugar principal en la agenda de política internacional, cada región tiene su propia concepción de la misma según las necesidades que engloba. Un caso particular para mirar, es la situación de los países que forman la ASEAN[2]. En ese sentido hay varios factores que se cruzan y giran alrededor del tema. La primera variable para considerar es que en esta región existe un alto porcentaje de población rural, esta realidad conecta con la segunda variable de análisis que es el rol de la agricultura en el sistema económico y social, que se consolidad como la principal fuente de ingresos y de empleo. La mano de obra rural es muy intensa y si bien durante los últimos años se ha logrado disminuir los índices de pobreza lo cierto es que un tercio de la población aún vive con menos de dos dólares al día. La tercera variable de análisis es el cambio climático, que durante los últimos años ha tenido una importancia significativa en esta región que ha sufrido numerosos daños ocasionados por desastres naturales entre los que se destacan las grandes sequías o el en el otro extremo los tsunamis que han afectado directamente las zonas rurales destruyendo la agricultura. Este dato no es menor si se considera el rol predominante que tiene la pequeña agricultura en el Sudeste de Asia existiendo aproximadamente unos 100 millones de este tipo de agricultores para quienes recursos como la tierra y el agua son primordiales.Filipinas.38

Un antecedente importante sobre la concepción de estos temas de los países del Sudeste Asiático ha sido el Foro Económico Mundial sobre Asia del Este que se desarrolló el año pasado en Filipinas y que sirvió como ocasión propicia para plantear la necesidad de una Nueva Visión de la Agricultura reuniendo a los diferentes sectores involucrados porque esto se torna clave para avanzar en soluciones. Así como el tema debe ser abarcado desde un estudio multidisciplinario que considere la implicancia de las múltiples variables planteados así también la convergencia de los diferentes sectores se torna clave, entre ellos se menciona la participación de agentes privados, públicos y de la sociedad civil en su conjunto.

Para este año el desafío es establecer la Iniciativa “Grow Asia” (Cultivar Asia) en el marco de la cooperación de los gobiernos de la región de ASEAN, la Secretaría de ASEAN y el Foro Económico Mundial. Sobre esto se menciona que en la 47º Reunión de Ministros Económicos de la ASEAN llevada adelante entre el 22 y 25 de agosto de 2015, los ministros de Economía del bloque trabajaron sobre la planificación de  una estrategia para los próximos años entre lo que se destaca el establecimiento de la Comunidad Económica de ASEAN con fecha estimada para fin del presente año. La misma, se basará en tres pilares fundamentales: comunidad política y de seguridad, comunidad económica y la comunidad sociocultural. En este marco, la Iniciativa Grow Asia, servirá como una plataforma para catalizar las demandas y necesidades que surjan en torno a las acciones pertinentes para garantizar la seguridad alimentaria y el desarrollo agrícola sostenible.

El caso: Filipinas
Cada país miembro del bloque ha llevado adelante su propio trabajo acorde a la situación interna. En ese sentido, Filipinas el pasado 20 de Febrero ha dado un salto cualitativo en la materia al firmar las Normas de Desarrollo y Reglamentos de la Ley de Seguridad Alimentaria o Ley de la República 10611. Esta normativa se da en el marco de la política que se conoce como “de la granja al tenedor” estableciendo la línea de pensamiento desde donde se abarca el tema. Fueron firmadas por la Secretaría de Agricultura de Filipinas y la Secretaría de Salud mostrando una vez mas la transversalidad de un tema clave. El nuevo reglamento abarca diferentes cuestiones y tiene como objetivo principal proteger la salud del consumidor y facilitar el acceso a los mercados de alimentos locales y productos alimenticios. Se establecen los requisitos normativos que deben cumplir las empresas alimentarias así como las funciones específicas del Departamento de Agricultura, el Departamento de Salud, las Unidades de Gobierno Local y el Departamento del Interior y Gobierno Local en la aplicación de las normas de seguridad alimentaria basadas en datos científicos.
En el caso de Filipinas, como primer punto se señala que el sector agrícola es clave para cumplir con la seguridad alimentaria en especial la producción de arroz. Respecto al cuadro de situación alimentario en el país, la FAO [3] ha realizado una investigación por medio de la cual establece que del análisis de los programas arroceros ejecutados en lo últimos 30 años se apunta a la relación de producción en cuanto al suministro interno y su consumo. Como tendencia general, se pueden establecer 20 años de déficit y 10 de superávit.
Este informe toma como base la encuesta realizada en 1993 por el Instituto de Investigaciones Alimentarias y Nutricionales en el cual se registró una tendencia general de disminución de consumo de calorías, hierro, calcio y ácido ascórbico para el periodo 1978-1993. Las causas podrían relacionarse con ineficiencias de mercado vinculadas especialmente a la distribución de alimentos y limitaciones de los ingresos. Para el período 1978-1982 se señaló un incremento del 2 por ciento en el consumo de alimentos, pero entre 1982 y 1993 decreció hasta en un 12 por ciento. Pero para el  año 2000 la fundación STRIVE realizó una encuesta socioeconómica por medio de la cual se estableció que diez de las principales provincias arroceras de Filipinas mostraron mejoras en las ingestas nutricionales, que oscilaban entre el 7 por ciento (hortalizas) y el 22 por ciento (cereales). Un punto importante sobre estas tendencias es que el logro de la seguridad alimentaria.
Un factor importante para analizar el sector es el  índice de crecimiento demográfico, el cual se torna un elemento clave para explicar el crecimiento de la demanda  alimentaria porque como se ha planteado en párrafos precedente, la temática cruza múltiples variables y la disponibilidad de alimentos es solamente una parte del problema de la seguridad alimentaria. La otra cara es el poder de compra de la población que se refleja en indicadores tales como los niveles de los ingresos y los precios de los alimentos.  Por su parte, el Departamento de Agricultura filipino centra la atención en el logro de la seguridad alimentaria y en el alivio de la pobreza. En ese sentido, el plan de desarrollo agrícola a medio plazo de 1999-2004 apunta a una reducción de la incidencia de la pobreza de 44 por ciento en 1997 a 30 por ciento en 2004.

Para concluir,  se señala que el progreso en la materia durante los últimos años se ha plasmado especialmente en la tipificación del derecho a la alimentación. Cada país ha trazado su propio camino en base a las necesidades y demandas más importantes. En el caso de Filipinas al igual que en la región, la agricultura tiene un rol preponderante con varios desafíos entre los que se destacan las cuestiones climáticas por la vulnerabilidad externa que le genera al sistema. Independientemente, del abordaje que se haga de la temática es importante resaltar que el acceso y la distribución de los alimentos es el gran punto clave que se debe sortear.

Por Lic. Melisa Galvano Quiroga
Analista Internacional – Académica – Magíster en Relaciones y Negociaciones Internacionales – Doctorando en Relaciones Internacionales

[1] Papa Francisco – Jornada Mundial de la Alimentación – Junio 2015.
[2] ASEAN – Asociación de Naciones del Sudeste Asiático- fue establecida el 22 de Agosto de 1967 y en la actualidad se encuentra conformada por los siguientes países: Brunei, Camboya, Indonesia, Laos, Malasia, Myanmar, Filipinas, Singapur, Tailandia y Vietnam.
[3] FAO – Acuerdo sobre la agricultura de la OMC, la experiencia de subejecución. Situación de la situación alimentaria en Filipinas-.

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