Julie Bishop, rostro de la diplomacia australiana

Julie Bishop, rostro de la diplomacia australiana

Julie Isabel Bishop es una líder política australiana que nació el 17 de Julio de 1956 en la ciudad de Lobethal. En el presente desempeña el cargo de Ministro de Relaciones Exteriores de Australia y la vicepresidencia del Partido Liberal, sirviendo como miembro de la Cámara de Representantes para el distrito Curtin desde 1998.
Es una figura pública que ha dejado marcado su sello en la arena política, puesto que es la primera mujer en ejercer el cargo de Canciller de Australia, como así también  la primera mujer como “líder adjunto” del Partido Liberal.
Julie Bishop, una personalidad con una base de estudio concerniente al ámbito jurídico. Estudió derecho en la Universidad de Adelaida en 1978 y tiempo después se formó en Harvard Business School. A partir de entonces comenzó a ejercer como especialista en litigios comerciales para la firma Perth Clayton Utz, convirtiéndose en socio en 1985, y socio-director en 1994.
En el transcurso de su larga carrera profesional vemos que se ocupó del Ministerio de la Tercera Edad durante el año 2003 y luego se desenvolvió como Ministro de Educación y Ciencia, y Ministro Asistente en Asuntos de Mujer.  También ha sido miembro de varios comités parlamentarios y políticos incluidos en calidad de Presidente del Comité Permanente Conjunto sobre Tratados. Asimismo, es miembro del Instituto Australiano de Gestión y ha ocupado diversos cargos, entre ellos del Tribunal de Apelaciones de Planeamiento Urbano de Australia Occidental, Miembro del Claustro de la Universidad de Murdoch y directora del Servicio de Radiodifusión Especial y el Comité para la Desarrollo Económico Australia. julie Bishop AU
Ejerciendo oficio de su labor, hemos podido observar en el mes de Enero su presencia en el exterior, visitando a Estados Unidos para participar como oradora y exponente de la conferencia organizada por el Centro Estratégico de Estudios Internacionales de Washington, realizada en la sede de Universidad de Sydney, con motivo de sellar la relación “Australia-EEUU: Alianza en una Asia Emergente – Siglo XXI”, así fue titulado su discurso[1]. Allí defendió la gestión de su gobierno, concerniente desarrollo de operaciones conjuntadas de inteligencia que lleva a cabo junto al país de visita.
Consiguientemente, mostró su aprobación hacia el plan del presidente Barack Obama para reformar el accionar de las agencias de inteligencia. A la luz de ello, la líder australiana emitió su opinión acerca de lo sucedido con el caso del ex analista de la Agencia de Seguridad Nacional, Edward Snowden, expresando que la filtración de documentos secretos fue un acto de traición sin precedentes; agregando además que “las actividades de inteligencia son acerca de nuestra seguridad nacional, nuestros intereses nacionales y la protección de la seguridad de nuestros ciudadanos”.[2]
No debemos desviar atención a estas pertinentes declaraciones, debido al actual marco de fricción que se hace presente entre Australia e Indonesia, dicho foco de tensión se debe a la publicación de documentos (filtrados por Snowden) que revelan que autoridades indonesias, como altos funcionarios y hasta el propio presidente, fueron víctimas de acciones de inteligencia por parte del gobierno de Australia.
Un punto de controversias ha sido recientemente sus declaraciones de escepticismo sobre el proceso de paz en Medio Oriente donde ha expresado al medio “The Times of Israel” que “la comunidad internacional debe abstenerse de llamar a los asentamientos de colonos israelíes como “ilegales” en virtud del derecho internacional, sin esperar a que se determine finalmente el estado legal hasta que se alcance  un acuerdo con los palestinos”. Esta declaración de abstenerse a condenar la construcción de viviendas más allá de la denominada “línea Verde” y conceder un mensaje a Israel, es interpretada por la prensa como un intento diplomático de buscar que se congele la continuidad de estos planes, simplemente diciendo que el hecho de que los asentamientos se están ampliando es también una muestra de la necesidad de que las partes a llegar rápidamente a un acuerdo de paz [3].

En otro de los sucesos relevantes al frente de la cartera de Relaciones Exteriores es el capítulo que ha tenido en las diferentes reuniones personalizadas con Joe Biden, vicepresidente de Estados Unidos, y con altos funcionarios de seguridad nacional; Julie Bishop declaró que va a profundizar su relación de seguridad con Estados Unidos lo que le valió algunas críticas por ser moderada con la política de espionaje de Washington.
Por otro lado, sostuvo que esto no significa que se generarse alguna tirantez en el fortalecimiento de sus lazos económicos con China, dejando en claro que Australia puede desarrollar ambas relaciones sin inconvenientes en clara respuesta al pragmatismo que el país procura llevar como línea sostenida en sostener el equilibrio regional.
Australia es uno de los países que más se destaca en cuanto al empoderamiento de género en la alta política, conocer del perfil de Julie Bishop es saber de esta líder que hoy es el rostro de la diplomacia australiana.

Desarrollo & Contenido
Martín Rafael López

Fuente Biografía Oficial de Julie Isabel Bishop:  http://www.julie-bishop.com/sample-page
Twitter: https://twitter.com/JulieBishopMP


[1] “US-Australia: The Alliance in an Emerging Asia.” Speech by Julie Isabel Bishop.  Washington  D.C. 22 January 2014
http://foreignminister.gov.au/speeches/2014/jb_sp_140122.html
[2] “Allied spying saves lives: Julie Bishop”. Medio The Australian. 23/01/2014.
http://www.theaustralian.com.au/national-affairs/policy/allied-spying-saves-lives-julie-bishop/story-e6frg8yo-1226808057863#
[3]  http://www.timesofisrael.com/australia-fm-dont-call-settlements-illegal-under-international-law/
Para Australia, en Afganistán, la victoria nunca fue una opción

Para Australia, en Afganistán, la victoria nunca fue una opción

Compartimos recurso desde el “Lowy Institute” de Australia, una vez más siguiendo los sucesos relevantes del “factor Afganistán”, en cuenta regresiva para la retirada de tropas internacionales y la incertidumbre en la cual se encuentra el país. Martín Rafael López prepara un reporte de las opiniones del experto  Dr. Rodger Shanahan, una vez más consultamos a este miembro del “Instituto Lowy” de Política Internacional, donde reflexiona sobre el papel de Australia en la guerra en Afganistán y el impacto en el país. 

Desde el momento en que George Bush comprometió cientos de miles de soldados, cientos de billones de dólares y el enfoque de los cerebros políticos y militares de Washington para invadir y ocupar Irak y dejar un número relativamente pequeño de fuerzas para llevar a cabo una operación de contención en Afganistán, cualquier posibilidad de victoria estaba perdida. La tecnología es maravillosa pero las personas tienen su atracción propia, y salvo durante el corto período durante el avance, la coalición nunca tuvo la cantidad suficiente de personas para resolver los múltiples problemas que aquejan a Afganistán.
Pero en Afganistán, lo opuesto a la victoria no es la derrota. El Afganistán del 2014 será diferente al del 2001. Este no será un modelo de democracia y nunca lo fue. El control del gobierno nunca estuvo y no va a llegar a todos los rincones de Afganistán. La corrupción no va a desaparecer y era irrealista asumir que se iría. Pero el control del gobierno se puede ejercer a través de los principales centros de población; el enfoque talibán de ordenar la sociedad a expensas del desarrollo de un Estado ha sido reemplazado por un Estado en desarrollo que opera en una sociedad conservadora; una clase media urbanizada esta emergiendo intermitentemente; y la educación y atención médica han mejorado dramáticamente a través de la década de presencia de la coalición. El objetivo inicial más importante de la misión, para impedir a los terroristas el libre uso de Afganistán como un área de planificación, formación y zona de espera para los ataques contra Occidente, se ha logrado en gran medida.  Ellos han re-emergido en otras áreas pero están fracturados y a la defensiva. No es un triunfo seguro, pero está muy lejos de ser una derrota.

Tal vez es la naturaleza de los conflictos modernos, y una lección que Australia y Occidente deberían aprender. Quizás sea el momento, después de más de una década de guerra en países lejanos, para cambiar nuestras expectativas de lo que consideramos una victoria. Los triunfos y las derrotas serán relativos, más que medidas absolutas. La victoria ya no se mide en la rendición total, sino en dejar una sociedad con un Estado justo y capaz de gobernar mejor que antes de que las operaciones militares comiencen y con un mayor potencial de desarrollo. No es una garantía de desarrollo, sino un potencial. Con esa medida Irak podría ser considerado un fracaso y Afganistán un éxito. Después de todo, hoy Kabul se ve positivamente tranquilo en comparación con Bagdad o Damasco.Rodge
Australia jugó el papel de manera irregular pero cada vez más comprometido como socio militar. Durante mucho tiempo fuimos reticentes a tomar el mando de Uruzgán. Australia finalmente se dio cuenta que era posible que todos pudieran salir más o menos al mismo tiempo. La provincia no era ni la más ni la menos peligrosa en Afganistán, como lo atestigua la muerte de 40 soldados y cientos de personas heridas. A última hora, Australia vio el potencial para un mayor enfoque holístico gubernamental y esperamos con optimismo que el conocimiento que hemos obtenido de esta experiencia sea utilizado para informar mejor estos procesos para futuras contingencias. Uruzgán ha tenido una significante inversión en ayuda al desarrollo, mediante la construcción de escuelas y clínicas. Pero a menos  que el gobierno afgano no equipe aquellas escuelas y clínicas con sus respectivos maestros y médicos, nuestro legado será que hemos construido pero no desarrollado la provincia.
En cuanto a la gestión de la alianza, nuestra experiencia con Afganistán habrá sido más positiva que Irak. Mientras que Estados Unidos estaba dispuesto a cualquier socio en su diplomáticamente huérfana aventura iraquí, Australia estaba dispuesta a proporcionar personal y entrenadores incorporados de su cuartel general, pero cuando finalmente accedió a enviar un grupo de trabajo eligió la provincia más segura. En Afganistán, la aceptación del riesgo creció como centro de atención. Una década de operaciones ha hecho que el ejército, en particular, esté mejor equipado y experimentado de lo que ha sido durante décadas. También cuenta con una generación de oficiales y soldados experimentados en operaciones dentro de un entorno de coalición en una sociedad compleja. Esperemos que esta generación haya aprendido que la victoria y la derrota son ahora términos relativos.

Desarrollo & Contenido & Adaptación al español
Martín Rafael López – Universidad Católica de La Plata

Foto: Dr. Roger Shanahan
Ex oficial del ejército, con amplio servicio en el Grupo Batallón de Paracaidistas (PBG) y ha tenido servicio operacional con la ONU en el sur del Líbano y Siria, con el PBG en Timor Oriental, en Beirut como oficial de enlace militar durante la guerra de 2006 y en Afganistán en varias ocasiones desde 2008 a los fines de llevar a cabo investigaciones operacionales. También se ha enviado a las embajadas australianas en Riad y Abu Dhabi. Dr. Shanahan tiene master en Relaciones Internacionales y Estudios de Oriente Medio de la ANU, y un doctorado en Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Sydney. Ha escrito numerosos diario y medios de comunicación, tanto artículos de política como  autor de las publicaciones Clanes, las Partes y los clérigos: los chiíes del Líbano .

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