Entrevista al Premio Nobel Dr. Mario Molina

Entrevista al Premio Nobel Dr. Mario Molina

Compartimos una reseña de la entrevista radial que Equilibrium Global realizó al investigador mexicano Dr. Mario Molina. Quien fue pionero en describir problemas sobre el desgaste de la capa de ozono como consecuencia de la emisión de ciertos gases industriales, los clorofluorocarburos (CFC), labor que que le mereció el reconocimiento de Premio Nobel de Química. El académico Dr. Mario Molina preside un centro de investigación y promoción de políticas públicas que lleva su nombre, donde realiza estudios estratégicos sobre energía y medio ambiente, particularmente en los campos de cambio climático y calidad del aire. En el contacto telefónico con Buenos Aires, compartió las siguientes reflexiones:

Equilibrium Global: Le pedimos que nos cuente acerca de esta interpretación conceptual sobre su investigación científica que lo llevó a ser merecedor del Permio Nobel de Química en el año 1995.
Dr. Mario Molina: La investigación que llevé a cabo, que luego me conectó con el Premio Nobel, es sobre un problema ambiental global de la atmosfera. Con mi colega Sherwood Rowland habíamos hecho predicciones de que ciertos compuestos industriales, los llamados CFC (clorofluorocarbonos), que se usaban como refrigerantes y también como propelentes en latas de aerosol, iban a afectar a la capa de ozono, una capa que rodea a todo el planeta y que nos protege de la radiación dañina, la radiación ultravioleta del sol.
Esta hipótesis la elaboramos en los años 70 y se pudo probar luego con mucha claridad y verificar con bases científicas, que efectivamente estos compuestos industriales estaban dañando a esta capa protectora tan importante que tenemos en el planeta y por fortuna, esto también llevo al acuerdo internacional conocido como el Protocolo de Montreal, que básicamente resolvió el problema.

Equilibrium Global: Hoy usted se encuentra trabajando desde el Centro Mario Molina, esta institución que usted ha fundado. Cuéntenos ¿qué políticas públicas están desarrollando que tienen un impacto o transformación en la realidad social?
Dr. Mario Molina: Nosotros trabajamos sobre todo con políticas públicas sobre temas de energía y de medio ambiente. Dos temas sobre los que hemos tenido un impacto importante son: Primero, el de calidad de aire, un problema muy serio en el Valle de México, ya que es una ciudad de más de 20 millones de habitantes en un valle donde se acumulan las emisiones contaminantes, sobre todo de los automóviles. Hemos logrado resultados, sobre todo, trabajando con distintos niveles de gobierno, para fomentar políticas públicas que disminuyan esas emisiones y de esta manera, que la ciudad de México, que hasta hace poco era una de las más contaminadas del planeta, mejore mucho su situación. Por esta razón, tenemos que seguir trabajando porque aún no se ha resuelto el problema.
El segundo tema sobre el cual hemos trabajado de cerca con el gobierno de México, pero también a nivel internacional, es el del cambio climático. Aquí logramos un papel importante para que se firmara este acuerdo, que se celebró el año pasado, el Acuerdo de París, donde prácticamente todos los países del planeta se comprometieron a reducir las emisiones de los contaminantes que están cambiando el clima.
Nosotros realizamos estudios sobre qué tipo de energías limpias se pueden implementar en México para que sea económicamente factible y para que México se comprometiera, como efectivamente lo hizo, a reducir las emisiones contaminantes. De esta manera, colaboramos con el resto del planeta para enfrentar este problema tan serio que tenemos.

Equilibrium Global: Frente a la advertencia de varios especialistas sobre un “punto sin retorno” en el caso de que la temperatura media mundial continúe en ascenso, ¿no cree que sea el momento de tomar medidas más agresivas con el fin de revertir el calentamiento global?MarioMEx
Dr. Mario Molina: Sí, estoy de acuerdo. El gran éxito de este acuerdo de Paris es que, por primera vez en 20 años y luego de varios intentos, se llega a un compromiso con el cual prácticamente todos los países están de acuerdo. Pero no es suficiente para evitar que el aumento de la temperatura global rebase los 2 grados centígrados. No es que 2 grados sea cuando comience a haber daños, sino que ya vemos daños con los cambios extremos del clima, como las inundaciones, las sequias y los huracanes, cambios que ya estamos percibiendo.
Sin embargo, la meta de no ir más allá de los 2 grados sí es alcanzable, porque se puede lograr con un costo económico muy razonable, mucho menor que el costo que provocan los daños, pero no hemos llegado a eso aún, así que es nada más un primer paso y por ello, debemos seguir trabajando.
Desde la comunidad científica, estamos tratando de comunicar mejor. Yo dirigí uno de los trabajos en la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias (AAAS), donde advertimos que el riesgo que corremos si no tomamos las medidas necesarias de que suba la temperatura, que son unos 3 o 4 grados, las consecuencias serían muy costosas. Necesitamos continuar luchando agresivamente para reducir las emisiones. Insisto en que esto se puede realizar con un costo económico muy reducido, y con creatividad, se puede hacer de tal manera que las economías progresen y que disminuya la pobreza a nivel global.

Equilibrium Global: Con respecto a la labor que lo ha llevado a ganar el Premio Nobel sobre la advertencia del uso de gases CFC, ¿qué diagnósticos realiza usted al respecto luego de más de 30 años de haber iniciado esta investigación? ¿Se han llegado a lograr los cambios en los usos de gases contaminantes y evitar la destrucción de la capa de ozono? ¿Qué reflexión nos puede brindar al respecto?
Dr. Mario Molina: El trabajo conectado con el Premio Nobel podemos decir que fue un éxito extraordinario que se identifica con el acuerdo internacional del Protocolo de Montreal. Demostramos y sentamos un precedente de que se pueden resolver los problemas ambientales globales, si todos los países del planeta se ponen de acuerdo. Ya lo hicieron una vez con ese ejemplo conectado con nuestro Premio Nobel. Además, hemos visto con mediciones recientes que ese acuerdo ya está dando sus resultados, ya que se está recuperando la capa de ozono, aún si sabemos que es un proceso muy lento, porque los compuestos industriales permanecen muchas décadas y hasta siglos en el medio ambiente, así que sabemos que la recuperación no puede ser rápida, pero es un ejemplo muy importante para poder enfrentar también el problema del cambio climático global que estábamos viviendo.

Equilibrium Global: ¿Que reflexión nos puede compartir acerca del rol, la responsabilidad y la labor que tienen los medios de comunicación en sensibilizar a la opinión publica sobre estas cuestiones?
Dr. Mario Molina: Es muy importante la comunicación de los medios porque sobre estos problemas el público en general está muy mal informado, sobre todo con el cambio climático. Han habido también campañas para desprestigiar a la ciencia del cambio climático que han estado bien financiadas por grupos de interés, por lo que es muy importante que los medios aclaren la situación y es muy importante que nosotros, desde la comunidad científica, trabajando con economistas y con otros especialistas, podamos explicarle al público, en términos relativamente sencillos, que nos conviene mucho resolver este problema, sino todos salimos perdiendo. Por supuesto, es un problema muy grave para las futuras generaciones,  pero también es un problema para la actualidad, porque ya estamos viendo los impactos que están ocurriendo y que resultan tan costosos en muchas partes del planeta.

Equilibrium Global: Nos encontramos muchas veces con ciertos grupos de cabildeo que de alguna manera transmiten un mensaje donde son contrarios a estas investigaciones y a la voz de los científicos que es un aval que demuestra cuán real son los cambios climáticos que estamos viendo hoy en día. Usted ha recorrido el mundo, ¿puede darnos una apreciación acerca de esos grupos que están negando la existencia del cambio climático?
Dr. Mario Molina: Sí. Uno de los problemas serios es el cuello de botella a nivel internacional sobre el problema del cambio climático, que se politizó en EEUU, y el Partido Republicano está tomado como dogma cuestionar la ciencia del cambio climático. Pero muchos republicanos, incluso científicos amigos míos, están tratando de convencer al resto de que eso es un error enorme. Además, está ya muy bien establecido con encuestas que la gran mayoría de los científicos, más del 97% de los expertos en cambio climático, están totalmente de acuerdo con que, no sólo el clima ya está cambiando, sino que además, hay una gran probabilidad de que esos cambios tengan su origen en actividades humanas, así que las pruebas científicas están ya muy bien claras. Pero también, lo que se encuentra muy bien documentado, es por qué ha habido tanta confusión en la prensa y aquí repito lo que decía antes, porque ha habido una inversión cuantiosa con fondos importantes precisamente de relaciones públicas para confundir al público.
Por fortuna esto ya está cambiando también en Estados Unidos y las encuestas también nos dicen que estos intentos ya están cambiando y que la gran mayoría de las personas ya están comenzando a aceptar lo que ya es evidente para la mayoría de los científicos. Esto nos lleva con optimismo a entender que sí es posible poder enfrentar este problema a nivel global, todos los países del planeta.

Esta entrevista se realizó para el semanario de actualidad internacional en radio de Equilibrium Global en Agosto 2016. Por radio www.conexionabierta.com.ar

Sobre el perfil del Premio Nobel de Química Dr. Mario Molina: http://centromariomolina.org/

70 años de ONU, desafíos para el liderazgo

70 años de ONU, desafíos para el liderazgo

La Organización de las Naciones Unidas (ONU), creada luego del Tratado de San Francisco de junio de 1945, ha sabido modificar la estructura conocida por entonces de los organismos internacionales. Por primera vez aparecía una entidad internacional universal dedicada a la cooperación internacional, a la prohibición del uso de la fuerza entre los Estados y a la solución pacífica de las controversias internacionales.
A diferencia de lo que había sucedido con la Sociedad de Naciones, creada al concluir la Primera Guerra Mundial, las Naciones Unidas nutria las esperanzas de la comunidad internacional por alcanzar un espacio de debate y colaboración capaz de habilitar áreas de intercambio y resolver (o al menos cercenar) las disputas entre los Estados.
Es menester recordar que la ONU le otorgó una categoría especial a los Estados ganadores de la Segunda Guerra (China, Estados Unidos, Francia, Reino Unido y la por entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), lo que se traduciría más adelante en un sinfín de acuerdos por mantener el statu quo, entre los que podemos señalar los del campo nuclear.
La ONU empezó su funcionamiento en un clima inestable de comienzo de Guerra Fría, el que se originó a partir de la Guerra de Corea (1950-1953) generando, incluso, una alteración en su propio ordenamiento. Simplemente recordar la “Resolución Pro Paz”. Lo que es indudable, es que en un intento por replicar figuras similares del pasado, la ONU trataba de ofrecer, entre otras herramientas, un nuevo instrumento para la diplomacia internacional: la figura del Secretario General.
En el artículo 99 de la Carta de las Naciones Unidas se establece que el Secretario General puede llamar la atención del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, órgano dedicado a velar por el mantenimiento de la paz y seguridad internacional. No obstante, la figura del Secretario General parecería ser simbólica. En términos prácticos, es la figura visible de la Organización.
Podemos destacar en tal sentido que excepto el británico Gladwyn Jebb, el que ocupó el mencionado cargo por menos de un año, las potencias han sabido liberar ese cargo a representantes de países de segundo y hasta de tercer orden. Podemos recordar hechos significativos como el del sueco Dag Hammarskjöld, quién trató de mediar en el conflicto del Canal de Suez de 1956 y creó en aquella ocasión la figura de las “Operaciones para el Mantenimiento de la Paz”; el birmano U Thant, quien colaboró durante la guerra de Vietnam; hasta considerar a Kofi Annan, ganador del Premio Nobel de la Paz en 2001. Al parecer la figura del Secretario General estaba en aumento en cuanto a su interferencia como figura de la diplomacia y la paz, aunque esa tendencia pareció perderse con la llegada del actual Secretario General, el surcoreano Ban Ki-moon, quién asumiera sus funciones en 2007.
La actual guerra civil en Siria, el avance del Ejército Islámico, la crisis migratoria en Medio Oriente y África, las crisis e intervenciones en Yemen y Bahréin, la invasión aliada en Afganistán; la mal llamada “Primavera Árabe”, la guerra civil en la República del Congo, Boko Haram en Nigeria, la disputa por el Ártico, el cambio climático, la continua inestabilidad entre las Coreas, así como también entre Paquistán y la India… Un sinfín de alternativas para ver los dotes del Secretario General de la ONU en un mundo que requiere de nuevos canales de interacción. No obstante, el actual Secretario parece ser un desconocido para las tapas de los diarios más importantes del mundo. Un perfil, quizás, demasiado correcto para los tiempos que corren y la necesidad de rencauzar determinadas pujas políticas.
En contraposición, aparecen los Directores Generales de Organismos especializados, alguno de ellos miembros de lo que se conoce como “La Familia de las Naciones Unidas”. El egipcio Mohamed ElBaredei quién siendo Director General del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) supo desafiar a los Estados Unidos diciendo que Iraq no tenía armas nucleares. Posición que lo llevara a obtener el Premio Nobel de la Paz en 2005. Del mismo modo, Rogelio Pfirter, diplomático argentino, quién dirigió entre 2002 y 2010 la Organización contra la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) con una activa y destacada participación en la crisis de Siria, podría ser un buen caso de lo antes mencionado.
Para concluir, es importante mencionar la necesidad que tiene el actual contexto internacional por contar con líderes capaces de acercar e interceder entre las partes de un conflicto. En esta ocasión, merece la pena considerarse las funciones y actividades del Secretario General de las Naciones Unidas así como de los distintos órganos especializados. Respecto del primero, es importante que recupere el rol activo que supo tener así como su prestancia a los diversos escenarios. En relación a los Directores Generales, la dedicación a temas particulares les da una ventaja para entender y participar activamente en ese contexto. Puede ser una herramienta útil en un complejo entorno político.

Por Lic. Mariano López Ferrucci
Académico – Analista Internacional-

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