La actual crisis diplomática en el Golfo

La actual crisis diplomática en el Golfo

Los eventos en el curso de las relaciones internacionales se están produciendo a gran velocidad, abriendo interrogantes que solo el tiempo podrá develar cuáles serán las consecuencias y en qué realidades derivaran los mismos. La necesidad de estos tiempos está puesta en la reflexión en clave geopolítica; para descifrar la dinámica de esos eventos, para comprender cómo confluyen los intereses de los actores protagonistas, con el factor del espacio geográfico y del poder. Aquí el experto Dr. Paulo Botta nos ayuda a comprender algunas claves de la crisis que se ha desatado en el Golfo.

En las últimas dos semanas hemos asistido a una serie interesante de eventos en la zona del golfo que demuestra la peligrosidad inherente del sistema regional debido a actores con intereses muy divergentes.
En primer lugar el viaje del presidente de los Estados Unidos a Arabia Saudita ha significado para Riad dos cosas: En primer lugar la actualización de la vieja alianza forjada durante la segunda postguerra mundial (a pesar de que este país ha hecho de la ideología wahabita su interpretación oficial del Islam con todo lo que ello implica debido a que los principales grupos terroristas sunitas adscriben a esta posición) y en segundo lugar, ha fortalecido la percepción de que Irán es una amenaza regional tanto para Washington como para Riad.
Es por ello que no resulta sorprendente que el gobierno saudí haya interpretado esto como un “cheque en blanco” y pocos días después haya decidido (junto con su más cercano aliado regional, Emiratos Árabes Unidos) presionar al aliado díscolo, Qatar, que pretende llevar una política exterior más abierta hacia Irán (con quien comparte importantes yacimiento de gas) y no oculta su oposición ante la voluntad saudí de ser el líder regional árabe indiscutible del golfo.
La presión diplomática fue acompañada por los gobiernos de Egipto y Libia, dos aliados de Arabia Saudita y recibió el apoyo de Estados Unidos e Israel.
Lo paradójico es que Qatar es la base de 10000 tropas estadounidenses en la región, la más importante de hecho.
La decisión del gobierno de Irán y del de Turquía de apoyar a Qatar ha mostrado como se encuentran en estos momentos las alianzas de la región. El gobierno de Erdogan aprobó rápidamente una ley para permitir el despliegue de tropas turcas en Qatar donde desde 2013 hay una base de ese país.
Es un ejemplo más de la cercanía de las políticas exteriores de Ankara y Doha. Qatar y Turquía apoyan a los grupos vinculados con la Hermandad Musulmana que combaten contra el gobierno sirio y también apoyan a los grupos islamistas que combaten en Libia frente al gobierno libio reconocido internacionalmente y que cuenta con el apoyo de Arabia Saudita.
La decisión iraní, por su parte, de permitir a la aerolínea Qatar Airways usar su espacio aéreo y mostrar su voluntad de incrementar el intercambio comercial para evitar el estrangulamiento de la economía qatarí (cuyo única frontera terrestre es con Arabia Saudita y ha sido cerrada) ha generado, curiosa casualidad, el mayor atentado terrorista sufrido por la República Islámica de Irán en décadas.
El atentado en Teherán, en el Parlamento y en el mausoleo del Imám Jomeini, que dejó una docena de muertos y constituye es una ejemplo muy claro de la utilización del terrorismo de orientación salafista yihadista por parte de algunos estados de la región.
Ya sea que el responsable sea el Estado Islámico (ISIS) o los Muyaheddin-e-Jalq, lo cierto es que resulta muy inquietante que estados que acusan a otros estados de apoyar el terrorismo salafista-yihadista sean apoyados por los mismos teroristas!!
Se suele perder de vista que para los salafistas-yihadistas el primer enemigo no son los cristianos ni los judíos sino los musulmanes no sunitas, particularmente los shiitas.
Resulta muy claro que el denominado terrorismo salafista yihta es utilizado como una herramienta más en la guerra entre los estados con sus respectivos intereses nacionales. Cuando digo que es utilizado me refiero a que los estados pueden dar apoyo o simplemente dejar hacer a los terroristas cuando sus intereses así lo requieren.
Más allá de la gravedad de la situación, Arabia saudita y los Emiratos Árabes Unidos se han puesto en una situación muy compleja desde el punto de vista estratégico ya que no pueden volver atrás. O bien consiguen lo que desean de Qatar y el emirato se convierte en un apéndice de Riad o bien desisten de ello con las consecuencias que ello implica para su voluntad de ser las potencias regionales.
La crisis también ha demostrado que las organizaciones regionales más importantes, Consejo de Cooperación del Golfo y la Liga Árabe, son totalmente incapaces de resolver cualquier problema entre sus miembros. Son incapaces porque precisamente la ingeniería institucional que les dio origen tenía ese objetivo: Enmascarar intereses nacionales específicos bajo la apariencia de intereses comunes: los interés de Egipto en la conformación de la Liga Árabe y los saudíes en la conformación del Consejo de Cooperación del Golfo. Dicho esto de manera muy simplista.
En este complejo escenario, Alemania ha retirado sus tropas de la base dela OTAN en Turquía y el nuevo presidente francés (otro miembro de la OTAN) ha tomado la importante decisión de invitar al Presidente Putin a Paris para así demostrar que Francia está dispuesta a desempeñar un papel central en la política europea.
Habrá que esperar cual es la reacción de Rusia ante la crisis del golfo, seguramente Irán y Turquía intentarán, con diversos argumentos ganar su apoyo. La decisión de Moscú tendrá un impacto importante en el desarrollo de la crisis.

Por Dr. Paulo Botta
Analista internacional experto en Oriente Medio. Coordinador del Departamento Eurasia del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata. Doctor en Relaciones Internacionales de la Universidad Complutense de Madrid.
http://paulobotta.wixsite.com/paulobotta

Crisis de refugiados. La tragedia del Mediterráneo y el Derecho Internacional

Crisis de refugiados. La tragedia del Mediterráneo y el Derecho Internacional

   La ruta del Mediterráneo o la tragedia ocasionada por la migración desbordada hacia Europa. El marco de protección existente en el derecho internacional. 

El pasado 24 de mayo, Guardacostas italianos confirmaron el fallecimiento de al menos 34 migrantes, quienes murieron ahogados después de caer de una embarcación sobrecargada procedente de Libia [1]. El grupo de migrantes se trasladaba hacinado en un barco de madera y se estima que viajaban entre 500 y 700 personas. La embarcación navegaba a unas 20 millas náuticas de la costa de Zuara, 100 kilómetros al oeste de Trípoli.
El anterior, constituye tan sólo uno de los tantos casos que se presenta semanalmente, en donde mueren migrantes intentando llegar a las costas europeas. Según cifras de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), únicamente durante el 2016, 5.079 personas perdieron la vida en su intento de cruzar el mar Mediterráneo, en comparación con los 3.777 que perecieron en 2015 y los 3.279 que murieron en 2014 [2].
La problemática descrita abre un gran debate en el marco del derecho internacional, particularmente en tanto se cuestiona la protección que debe brindársele a los refugiados, y concretamente el papel y responsabilidad por parte de los Estados europeos frente a la reiteración de muertes de migrantes intentando entrar al continente, lo cual evidencia o bien que aún no se han adoptado las medidas adecuadas para mitigarlo, o que simplemente el tema no ha sido abordado en la esfera apropiada.
Bajo las anteriores consideraciones, se efectuará un análisis desde el punto de vista jurídico y considerando las variables de la coyuntura actual.

Derecho internacional sobre migración
Como primera medida, debe señalarse que actualmente no existe un instrumento jurídico exhaustivo a nivel internacional, que establezca el marco de gobernanza frente a la migración. No obstante, sí se dispone de una serie de normas que restringen, regulan y canalizan la autoridad del Estado en el ámbito de la migración.Dicha normatividad sobre la migración, emana en su mayor parte de las relaciones, negociaciones y prácticas entre Estados, con lo cual se encuentran consignadas en instrumentos de carácter no vinculante (soft law), así como en tratados multilaterales y bilaterales. El problema se suscita entonces al no haber uniformidad en su aplicación ni tener un carácter coercitivo, con lo cual muchas reglas han pasado a formar parte del derecho internacional consuetudinario.
Así las cosas, el derecho migratorio internacional tiene que ver con las responsabilidades y compromisos internacionales que los Estados han adquirido, los cuales fijan límites en la autoridad tradicional que los Estados tienen sobre asuntos de migración [3].
Visto lo anterior, cabe en éste punto abordar el aspecto del papel de los estados en el marco del derecho internacional de la migración, esto eso, su competencia, autoridad y responsabilidad.
En la actualidad, los Estados tienen un número de responsabilidades internacionales que restringen su autoridad sobre la migración (pese a la autonomía y autodeterminación que poseen dentro de sus límites geográficos), lo anterior, con base en la aplicación de los derechos humanos aceptados internacionalmente, los cuales limitan aquello que pueden y no pueden hacer a las personas dentro de su territorio.
Es por ello que existe un número de derechos humanos conocidos como “derechos relacionados con el movimiento”, los cuales son particularmente relevantes en materia de migración. La libertad de movimiento se encuentra consagrada como un principio fundamental en la Declaración Universal sobre Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre Derechos Civiles y Políticos, y se resume en los siguientes aspectos:

  • Cualquier persona que se encuentre legalmente dentro del territorio de un Estado deberá, dentro de ese territorio, tener el derecho a la libertad de movimiento y libertad para elegir su lugar de residencia.
  • Cualquier persona será libre de salir de cualquier país, incluyendo el suyo propio.
  • Los derechos antes mencionados no estarán sujetos a ninguna restricción, excepto a aquéllas establecidas en las leyes, las necesarias para proteger la seguridad nacional, el orden público, la salud pública o la moral, o los derechos y libertades de otros, y que sean consistentes con otros derechos reconocidos en la Convención.
  • Nadie deberá ser privado de manera arbitraria del derecho de entrar a su propio país.Bajo ese contexto, se puede hablar propiamente de la protección internacional a los refugiados, la cual a su vez se enmarca entre otros instrumentos, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) [4] , la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de las Naciones Unidas de 1951 [5], el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 [6] y para el caso europeo en  la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea del año 2000 [7]. A partir del marco legal descrito, se abordará a continuación la situación particular que se presenta respecto de la migración hacía Europa y las tragedias acontecidas en la denominada “Ruta del Mediterráneo”.Bajo ese contexto, se puede hablar propiamente de la protección internacional a los refugiados, la cual a su vez se enmarca entre otros instrumentos, en la Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) [4] , la Convención sobre el Estatuto de los Refugiados de las Naciones Unidas de 1951 [5], el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos de 1966 [6] y para el caso europeo en  la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea del año 2000 [7]. A partir del marco legal descrito, se abordará a continuación la situación particular que se presenta respecto de la migración hacía Europa y las tragedias acontecidas en la denominada “Ruta del Mediterráneo”.

La problemática de la migración hacia Europa
De acuerdo a cifras de la Alta Consejería de las Naciones Unidas para los Refugiados – ACNUR, se estima que durante el 2016, 7.495 migrantes y refugiados perdieron la vida en el mundo durante su travesía en busca de un país que los acoja. La ruta del Mediterráneo fue de lejos la más mortífera, aun considerando los grandes esfuerzos que han realizado las autoridades italianas al recatar y poner a salvo a miles de migrantes [8].  Italia continúa siendo el principal punto de entrada a Europa para migrantes del norte de África, después de que las llegadas a Grecia desde Turquía cayeran por prohibiciones. Según la agencia fronteriza de la Unión Europea (UE) Frontex, el número de migrantes llegados por mar a las costas italianas aumentó casi un 30 por ciento en el primer trimestre de 2017 (cerca de 24.250) en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Lo anterior, pone en evidencia un flujo más que alarmante y la demarcación de una problemática no únicamente para Italia, sino para la Unión Europea, pues por la ruta del Mediterráneo pasa cerca del 50% de los inmigrantes y refugiados que intentan entrar a ésta, la mayoría libios, sirios, eritreos y egipcios.
Al respecto, cabe resaltar lo manifestado por el Director General de la OIM, William Lacy Swing, quien afirmo: “Los migrantes arriesgan sus vidas porque están desesperados y se convierten en víctimas de criminales que se aprovechan de ello. Hay una creciente necesidad de cooperación internacional para enfrentar a los traficantes y contrabandistas, identificarlos y juzgarlos[9].
No obstante y como se ha remarcado, en atención al marco legal y al derecho internacional de la migración, no puede atribuírsele a Italia la responsabilidad en los centenares de muertos que devuelve el mar. Más aún, si se tiene en cuenta que el Mediterráneo es la frontera de toda Europa, que como unidad política tiene entonces la responsabilidad de buscar una solución a una tragedia humanitaria de estas dimensiones.
No obstante el incremento constante de migrantes muertos, los gobiernos nacionales europeos continúan discutiendo por la redistribución y el bloque se ve presionado para endurecer sus políticas migratorias.
No en vano, el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, dijo en una entrevista con “La Repubblica”[10] que “Italia merece el Premio Nobel de la Paz teniendo en cuenta lo que hace por salvar vidas en el Mediterráneo” y que dicho país “ha salvado el honor de Europa”.

El camino a seguir
Muchos políticos y observadores han señalado la necesidad de formar un “grupo de choque europeo”, el cual pueda encarar concretamente el fenómeno de la migración a nivel continental y no nacional, especialmente porque el mismo se está agudizando particularmente a partir del recrudecimiento de las guerras y conflictos actuales en África.
En ese sentido, se insiste en la necesidad de implementar urgentemente una política conjunta por parte de la Unión Europea, la cual se base en la protección de los derechos humanos de los inmigrantes, pero al tiempo atienda las consideraciones políticas y estructurales de los Estados, es decir, a sabiendas que no todos tienen la misma capacidad de dar asilo ni tampoco de garantizar la subsistencia de los inmigrantes. Cabe mencionar que el sistema de asilo italiano se encuentra actualmente bajo una inmensa presión de solicitudes.
Al respecto, es de anotar que a pesar del aumento de migrantes muertos en el intento por pasar el Mediterráneo, el número de refugiados que acogió Europa (2016) cayó a 364.000 personas, una reducción de dos tercios respecto a 2015.
Lo más alarmante es que pese a las tragedias reportadas, cada vez asciende el número de personas que parten desde África hacia Europa arriesgando sus vidas, lo cual pone en evidencia que existe una tendencia a que se presenten nuevos embarques y en consecuencia éstos se expongan a los riesgos que conlleva el viaje, pues los migrantes están dispuestos a todo por alcanzar las costas europeas. El drama humano radica en que para ellos, cualquier cosa es mejor que lo que viven en sus países de origen.
De otro lado, debe comenzar una seria política internacional de identificación, persecución y castigo a los traficantes y contrabandistas que se aprovechan de la desesperación de los inmigrantes, de manera que se logre frenar o al menos contener el fenómeno.
Desde la OIM se ha hecho ya un llamado para llevar el debate al más alto nivel, en el que participen tanto los países de destino, como los de origen y tránsito. Lo anterior con el fin de que de una vez por todas se tomen las acciones conjuntas necesarias que redunden en una solución al drama que viven actualmente los emigrantes ilegales, particularmente aquellos provenientes desde el norte de África.

Por Dr. Germán Zarama.
Abogado de la Universidad Javeriana, Magíster en RRII Universidad de Bologna (Italia). Investigador y consultor en políticas públicas, justicia, desarrollo y DD.HH. Actualmente trabaja en el Institute for Human Rights and Business, capítulo en Latinoamérica: http://creer-ihrb.org/ Twitter: @germanzarama

[1] La Repubblica. Dramma migranti nel canale di Sicilia: 34 morti, anche bambini. OIM: 156 dispersi in naufragio fantasma: http://www.repubblica.it/cronaca/2017/05/24/news/naufragio_al_largo_della_libia_morti-166288598/
[2] EFE. La ruta del Mediterráneo es la más letal del mundo por tercer año consecutivo. http://www.efe.com/efe/america/portada/la-ruta-del-mediterraneo-es-mas-letal-mundo-por-tercer-ano-consecutivo/20000064-3141680
[3] Derecho Migratorio Internacional. Volumen Uno: Fundamentos de Gestión de la Migración. OIM. Disponible en: http://www.iom.int/jahia/webdav/site/myjahiasite/shared/shared/mainsite/published_docs/books/EMM_sp_vol1_part2.pdf
[4] Artículo 14. 1. En caso de persecución, toda persona tiene derecho a buscar asilo, y a disfrutar de él, en cualquier país. 2. Este derecho no podrá ser invocado contra una acción judicial realmente originada por delitos comunes o por actos opuestos a los propósitos y principios de las Naciones Unidas.
[5] Artículo 33. — Prohibición de expulsión y de devolución (“refoulement”). 1. Ningún Estado Contratante podrá, por expulsión o devolución, poner en modo alguno a un refugiado en las fronteras de los territorios donde su vida o su libertad peligre por causa de su raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social, o de sus opiniones políticas. 2. Sin embargo, no podrá invocar los beneficios de la presente disposición el refugiado que sea considerado, por razones fundadas, como un peligro para la seguridad del país donde se encuentra, o que, habiendo sido objeto de una condena definitiva por un delito particularmente grave, constituya una amenaza para la comunidad de tal país.
[6] Artículo 7:
Nadie será sometido a torturas ni a penas o tratos crueles, inhumanos o degradantes. En particular, nadie será sometido sin su libre consentimiento a experimentos médicos o científicos.
[7] Artículo 18 – Derecho de asilo: Se garantiza el derecho de asilo dentro del respeto de las normas de la Convención de Ginebra de 28 de julio de 1951 y del Protocolo de 31 de enero de 1967 sobre el Estatuto de los Refugiados y de conformidad con el Tratado constitutivo de la Comunidad Europea.
[8] La misión de búsqueda y rescate de migrantes de la armada italiana, Mare Nostrum, rescató aunas 170.000 personas en el año en que estuvo en funcionamiento, hasta octubre de 2014. Por su parte Tritón, la misión de la Unión Europa que reemplazó a Mare Nostrum -con menor presupuesto y alcance que esta- rescató 11.000 migrantes en los últimos dos meses del pasado año.
[9] Ibíd.
[10] La Repubblica. Ue, Juncker: “Sulla crisi migratoria l’Italia ha salvato l’onore dell’Europa”. http://www.repubblica.it/esteri/2017/05/05/news/ue_juncker_sulla_crisi_migratoria_l_italia_ha_salvato_l_onore_dell_europa_-164673239/

Opiniones sobre Relaciones Internacionales, los graduados y el mercado laboral

Opiniones sobre Relaciones Internacionales, los graduados y el mercado laboral

Como sucede cada año, en este 2017 una nueva camada de jóvenes graduados en la carrera de las Relaciones Internacionales (RRII) sale al mercado laboral, y ello hace atrevernos a preguntar: ¿qué mercado? Ciertamente la búsqueda del puesto con la consigna “se busca profesional de las relaciones internacionales” no abunda en los avisos de ofertas laborales.
Hacemos referencia a un tema que en Equilibrium Global nos ocupa desde hace años, justamente, por intentar conocer y llevar a discusión, qué está pasando con las Relaciones Internacionales y el mercado laboral. Para “reaccionar” sobre esto buscamos emprender actividades que puedan mejorar lo que entendemos como “entorno” de las RRII, también, como es el caso de este artículo, sumar o llevar una mirada de esta realidad.
Como punto de partida, en Argentina y en muchas partes de la región hay un diagnóstico compartido, con muchas similitudes y realidades en común; el diagnóstico ya lo venimos describiendo hace tiempo y tiene una dificultad que se hace presente: hace falta una cultura internacionalista en el sector corporativo, en los gobiernos locales, en la prensa y en muchos ámbitos de la sociedad civil. Profesionales de esta disciplina son a los que suelen buscar para explicar y analizar acontecimientos de gran magnitud o impacto. Sin embargo, muchas veces terminan recurriendo, por desconocimiento, comodidad u oportunismo, a personas no formadas en el asunto, pero con la falsa creencia que están capacitados para hacerlo o, en el peor de los casos, a personas conscientes de sus limitaciones pero que están “en la obligación” de llenar ese espacio.
La postura institucional de Equilibrium Global ya la hemos expuesto en nuestras anteriores notas, donde poníamos en valor estas cuestiones y la cultura de emprender en esta disciplina. (1) (2)
Por ello, en esta oportunidad decidimos encarar una serie de consultas que nos ayuden a tomar una fotografía más finita del asunto “profesional de las relaciones internacionales y el mercado laboral”.
Entendemos, que se trata de buscar un enfoque a multinivel, sabiendo que la academia brinda un instrumento de formación que debe ser complementado por cada graduado, buscando experiencias y mejorando sus conocimientos. Sin embargo, también los actores del ámbito de las relaciones internacionales deben interactuar en cooperación para alcanzar acciones concretas que puedan transformar “esta realidad” y sensibilizar en la opinión pública de cuán valioso (y para qué es útil) es un profesional de las RRII.

En este sentido, hemos llevamos a cabo este escrito donde buscamos testimonios de los protagonistas, ya sean, autoridades académicas, del sector público y los propios graduados.  A cada uno de ellos le hemos preguntado sobre tres puntos que creemos claves: qué hace la academia; cómo definir los desafíos para “mejorar el entorno para la comunidad de las RRII”; y qué oportunidades laborales brinda el contexto actual.
Hoy, las Universidades dedican esfuerzos a motivar y capturar futuros estudiantes de esta carrera, que en algunos casos es una especialización que se extiende de las Ciencias Políticas, como en la Universidad de Buenos Aires (UBA) o Universidad Argentina de las Empresas (UADE). Pero veamos qué nos cuenta un graduado sobre cómo imaginaba proyectar su carrera cuando decidió estudiar la disciplina en cuestión. La Lic. Marina Tomassoti de UADE, nos cuenta: “respecto al camino o salida laboral, era una cuestión que ya lo pensaba al momento del inicio de la carrera. Si bien siempre estudié y trabajé (desde el momento cero), en mi caso comencé en una Cámara de Comercio Binacional, siempre fue mi interés poder dedicarme a la Diplomacia y Política Exterior argentina aspirando al Instituto del Servicio Exterior de la Nación (ISEN). De ahí mi acercamiento a entidades como el CARI (Consejo Argentino de Relaciones Internacionales). Sin embargo, luego de pasar por el Ministerio de Defensa, los caminos me derivaron en algo más académico y hoy hace más de 3 años me encuentro trabajando en UADE, dictando clases y a cargo de una Coordinación de Proyectos de Investigación en Ciencias Sociales”.
De los diferentes testimonios tomados de graduados, compartimos también el de la Lic. Carolina Lourdes Muñoz de UADE, quien agrega, al ingresar a la carrera, lo que más me interesaba era entrar al ISEN y convertirme en un Diplomático de carrera, algo que por ahora no pude lograr. Recuerdo que mi materia favorita en la universidad fue Derecho Internacional Público, es el día de hoy que aún recuerdo la Convención sobre el Derecho del Mar. Pero llegando al final de mi carrera encontré lo que se podría considerar un “milagro”, una búsqueda específica sobre Relaciones Internacionales para una unidad del Departamento de Defensa … ¡si! Específicamente solicitaban alumnos de RRII y allí me presenté, trabajé durante 6 años siendo el nexo comunicacional entre las unidades del interior y la mutual del ejército. Aprendí mucho en esos años, pero llegó un recorte presupuestario y mi trabajo paso a ser administrativo”.

El elemento pendiente que puede contribuir: hacer un diagnóstico
No existen datos oficiales de cuántos son los graduados de RRII cada año, tampoco hay una entidad que nuclee a todos ellos. La mayoría de las profesionales cuenta con un Colegio o ente que respalde sus respectivas profesiones. Es un detalle importante porque ello significa tener una institución formada para dar cuenta de los aspectos éticos y deontológicos de la profesión, como así también, garantizar el continuo perfeccionamiento de sus integrantes hacia la comunidad que los demanda, ofrecer un espacio para el debate privado de cuestiones que hacen al perfeccionamiento del ejercicio profesional, sin tener que gastos esfuerzos en hacerlo en lugares desinteresados de la cuestión, y finalmente defender a la profesión de iniciativas destinadas a su omisión, desconocimiento o reemplazo de menor calidad.
Esto da cuenta del estado de situación al que se enfrentan los egresados de la disciplina. Al respecto, es oportuno citar el testimonio de Carolina Muñoz: el ambiente de los profesionales de las Relaciones Internacionales es competitivo, tal vez sea la baja oferta laboral para los que se gradúan; la oferta laboral es escasa o nula, y muy pocos empleadores comprenden la diferencia entre un egresado de relaciones internacionales y uno de relaciones públicas, muchos llegan a creer que son lo mismo, lo cual a uno no hace más que desmotivarlo, o creen que estudias esta carrera porque la aspiración es ser presidente. No hay mercado laboral para aquel que sólo se haya graduado de relaciones internacionales, por lo que se hace urgente y necesario que tomemos las formaciones con orientaciones de tipo económico y/o político”.
Por su parte, Marina Tomassoti suma a lo comentado que, “la carrera de las Relaciones Internacionales cuenta con distintos think-tanks, ONGs o centros de estudios especializados. Si bien hay posibilidades de sumarse como voluntario en muchas de estas organizaciones, no hay casi ofertas de trabajo rentado y las formas de participar son en su mayoría ad honorem. Aunque es verdad que suman mucho a la hora de hacer curriculum, la realidad es que hoy es muy difícil llevar adelante una profesión basada en actividades no rentadas”.
Estamos haciendo referencia a cuestiones que describen un diagnóstico, que sin dudas tendría que tener como resultado repensar o revalorizar forzosamente cómo los propios estudiantes y graduados perciben la realidad laboral a la que enfrentan. Sin dejar de considerar también la perspectiva global, sabiendo que en muchos otros lugares como España o el resto de Latinoamérica hay muchas similitudes. Se trata de un contexto que experimenta crecientes dificultades, para lo cual hay que buscar soluciones para no quedarse relegado.
Lourdes Puente toma una mirada diferente desde su responsabilidad académica de la carrera de internacionales de la Universidad Católica “creo que el futuro para el egresado es muy auspicioso, porque lo que ocurre en el escenario internacional hoy en día tiene implicancia directa o indirecta en la política, en la economía y en la sociedad doméstica. Es muy difícil en cualquier profesión, en la misma cultura, abstraerse de lo que está ocurriendo en el mundo. En consecuencia, un analista internacional que pueda identificar los actores, los intereses, las tendencias, los comportamientos, se vuelve cada vez más necesario. De todas maneras, el profesional en RRII, también tiene que especializarse, porque el escenario global tiene muchos aspectos. Probablemente los requerimientos se vincularán también a esa especialidad, que podrá ser económica (comercial o financiera), política, cultural, medioambiental, jurídica, etc. La agenda global hoy es muy rica y muy compleja.  El profesional de las RRII cuenta con herramientas que le dan la capacidad para analizar el contexto general que enmarcará cualquier especialidad. En consecuencia, es basto el campo profesional. Inversores, empresas internacionales, ONG que defienden intereses particulares en todo el mundo, organismos públicos, todos requieren una visión internacional para tomar sus decisiones”.

¿Qué hace la academia?
“Acompañamos a los alumnos de las Carreras de grado del primero al último año, y a los graduados de grado y posgrado en su desarrollo tanto profesional como personal. Acercamos espacios e instancias para que se conozcan, identifiquen sus talentos, motivaciones e intereses, aprendan a encontrar oportunidades y desafíos profesionales y transiten los cambios en su vida profesional y personal. La Experiencia San Andrés continúa después de la graduación”, expresó Laura Bidegain en referencia a qué políticas implementan desde el equipo de Desarrollo Profesional de la Universidad de San Andrés, que ella coordina. Además, agrega que “las carreras de inserción no lineal, como es el caso de Relaciones Internacionales, representan un desafío diferente, porque la búsqueda laboral es más ´artesanal´. El gran desafío que enfrentan es el de transmitir con claridad y seguridad en qué consiste la profesión, qué competencias adquieren en la Universidad y qué habilidades pueden ofrecen en el mercado laboral.” 
Por su parte, desde la Universidad del Salvador, el Director del Centro de Graduados, Pablo Molteni, cuenta de las herramientas que ofrece su institución académica a través del portal de empleos llamado “Usal Trabajando”, donde importantes empresas y organizaciones publican sus búsquedas laborales. Molteni, que está en actividad desde 1999, remarca que mantener el vínculo, mantener informado a los graduados es una de las claves. “También existen otras modalidades que utiliza la Universidad para acompañar en este proceso a los graduados.  Buscamos que participen en Ferias de Empresas, ya sea de manera presencial u On-Line, donde se realizan presentaciones institucionales para comentarles a nuestra comunidad sus propuestas laborales vigentes. Es en estos espacios donde se ofrecen conferencias relativas a esta temática y brindan sus experiencias que son vitales para que los aspirantes mejores sus competencias. Intentamos que la relación siempre sea una experiencia educativa que se transforme en un valor de utilidad formativa para nuestros alumnos y graduados”.
Por su parte Laura Bidegaín insiste al respecto: “el joven debe hacerse cargo, ser un protagonista de su propio desarrollo. Alentamos a los estudiantes desde los primeros años a que identifiquen sus talentos e intereses y que conozcan experiencias de graduados y profesionales. Es esencial que puedan articular su valor frente a los potenciales empleadores. Se deben educar como empleadores´, mostrarles el valor que pueden aportar en cualquier ámbito de trabajo. Está en ellos. Son jóvenes con muchísimas habilidades y talentos, que pueden aportar en todos los ámbitos: privado, público y el mundo de las ONGs. Nuestros graduados de Relaciones Internacionales se insertan rápidamente en todos estos ámbitos. Al momento de su graduación, el 91% de nuestros graduados de dicha carrera trabaja.”
Desde la Universidad del Salvador, también comparte sus opiniones la Directora de Dra. Mariana Colotta, que remarca que frente a estos desafíos desde su Universidad, una respuesta es “trabajar sistemática y constantemente en la adaptación de los contenidos de los diferentes programas destinados a formar profesionales de las Relaciones Internacionales, con el objetivo fundamental de complementar su solidez académica con la generación de herramientas y capacidades que les permita desempeñarse en el mundo de lo público, lo privado, de los organismos internacionales y de las organizaciones no gubernamentales y privadas.” En referencia a lo que hace la academia al respecto, la Dra. Colotta agregó mediante un ejemplo concreto que “la Facultad de Ciencias Sociales, en esta última década, se ha orientado a la internacionalización a través de la generación y participación en redes internacionales auspiciadas por el Ministerio de Educación, como por ejemplo el proyecto Conformación de la ´Red Universitaria de Posgrados Especializados en América Latina (RUPEAL)´, compuesta por la Misión de Universidades argentinas a la Universidad Nacional de Colombia& Quot en consorcio con la Maestría en Estudios Sociales Latinoamericanos (UBA) y la Maestría en Estudios Políticos Latinoamericanos (Universidad Nacional de Colombia). También, el Proyecto ´Red Universitaria de Promoción de Posgrados en Asia´, en consorcio con Maestría en Integración Latinoamericana (UNTREF) y Doctorado en Ciencias Sociales (FLACSO), mediante el cual se realizó en 2014 la visita de las autoridades de la Maestría en Relaciones Internacionales a la India y se prevé una segunda misión en 2017.

 
¿Qué hacer para mejorar el “ambiente” de las relaciones internacionales?
Desde la Universidad de San Andrés Laura Bidegain se enfoca en el rol de cada profesional, explicando que, “nos focalizamos en el autoconocimiento, en la educación desde la experiencia con pasantías o experiencias cortas (mini pasantías, job shadows), acercamos las experiencias de los graduados y profesionales, ´enseñamos a los jóvenes a buscar´ en forma creativa, articulamos lo académico con lo práctico: acercamos los mundos universitarios a la experiencia real, desmitificamos la carrera. Educamos al reclutador. Mostramos el valor de la carrera y de la educación integral. También trabajamos activamente con los profesores para acercar el mundo del trabajo al aula.”
El punto de partida puede ser un disparador, que frecuentemente compartimos en Equilibrium Global, y es sobre preguntarnos del nivel de internacionalización de nuestra sociedad, de cuánto importan los asuntos globales al ciudadano. En este sentido Carolina Lourdes Muñoz agrega a lo comentado que, “la presencia de medios especializados en los asuntos globales es realmente muy poca a nivel nacional, aún faltarían más espacios informativos que aborden los temas de la agenda internacional.”
A la pregunta ¿cómo mejorar el entorno para los profesionales de las relaciones internacionales?, los propios graduados se imaginan algunas ideas prácticas, también realizables, como cuenta Muñoz: “se debería promover encuentros donde se explique a la comunidad qué y cómo trabaja un profesional de esta disciplina, qué hace, cuál es su rol, cuál es su campo laboral; se deberían llevar adelante ferias, foros de las relaciones internacionales, donde no solo el encuentro y expositores de nivel nacional e internacional se hagan presentes, sino que también haya espacios para nuevos o recientes graduados. Por ejemplo, como los formatos de charlas TED, donde personas de la sociedad puedan tener espacios para contarles experiencias o consejos a quienes empiezan o están por terminar la carrera, con motivo a que no se desalienten; que, si ponen pasión y compromiso, ¡la oportunidad llega! Espacios donde haya bibliografía que por estos lados del continente escasean”.
En la voz de la Universidad del Salvador, el Director de la Carrera de Relaciones Internacionales, Nicolás Comini, brinda precisiones sobre lo que considera relevante para trabajar en mejorar el entorno de las RRII. Comini explica de cómo orientan su gestión desde USAL: la generación de mesas de trabajo multisectorial, de exposiciones y debates con protagonistas de diferentes áreas; la puesta en marcha de seminarios que incorporen actores nacionales e internacionales, públicos, privados y no gubernamentales; la cooperación vía proyectos de investigación, pasantías y becas son sólo algunos ejemplos que permiten pensar en la diagramación de redes que contribuyan a la consolidación de ecosistemas en los cuales los graduados puedan contar con un marco general respecto de las principales oportunidades vigentes en materia de inserción laboral en el campo de las Relaciones Internacionales”.

De cara al futuro: mejorar competencias y percibir nuevas oportunidades
Los desafíos de la formación continua, adquirir experiencias y desarrollar vínculos van a la par de mejorar las competencias profesionales desde la versatilidad. Algunas claves como recomendaciones, no para un futuro lejano sino para el presente, bien las describe Lourdes Puente: “desde el primer es importante que lo estudiantes día vayan en búsqueda de que temática los interesa más y vayan orientando su carrera en función de ese asunto (economía, energía, finanzas, empresas, política de un área específica, recursos naturales, temas militares, medio ambiente, etc), porque ayuda a ir especializándose en un área.  Y en lo posible que sus trabajos y tesis tengan relación con esa elección.”
La autoridad académica de UCA para las Relaciones Internacionales, Dra. Lourdes Puentes reafirma en esta misma línea sobre la necesidad de ver la realidad de los graduados, “porque nadie se convence de lo que no cree. La importancia de la necesidad de nuestra profesión es algo en lo que tenemos que creer nosotros. Para convencer al otro que necesita en el insumo de sus decisiones un profesional de los nuestros, tiene que ver con que nosotros demostremos esa diferencia”. Y sintetiza sus consejos considerando que “ambos (estudiantes y graduados), que estudien a los clásicos.  Algo que parece básico, pero que es elemental. El poder se debate desde antes de que el mundo se conociera como es. Y el hombre fue siempre el mismo. Hay mucha actualidad y enseñanza, y esos contenidos van a iluminar mucho el análisis del presente durante toda la vida profesional. Cada vez que se leen, después de haber recorrido un camino, nos dicen algo diferente. Por eso, no es lo mismo leerlos en la etapa de estudiantes, que 10 años después. Vale la pena volver”.
Para algunos graduados, los pasos de lograr una identificación propia como profesionales es algo estratégico para su perfil, ya sea en alguna materia o región específica, como seguridad, comercio, economía; pero este no es el único camino para un graduado, la disciplina es multivectorial, abriendo puertas a nuevos estudios que permitan dar versatilidad. Así que muchos estarán transitando un dilema sobre definir los asuntos que más le motivan frente a los que más pueden representar oportunidades futuras.
Una interesante perspectiva desde el sector público, la aporta el Director de Relaciones Internacionales del Gobierno de la Ciudad de Buenos Ares, Francisco Resnicoff, quien ve con optimismo el futuro, porque observa el contexto actual trazando un paralelo con la evolución del mercado laboral para los graduados de las Ciencias Política. Resnicoff, que forma parte del think-tank CIPEC, explica que hace años la situación para los egresados de la carrera de Ciencias Políticas estaba cargada de incertidumbre por el futuro laboral; sin embargo, los propios graduados fueron sabiéndose abrir un camino y cada vez más la sociedad supo que sus conocimientos podrían ser muy productivos. Así, en forma creciente, en los últimos años, más oportunidades se han abierto para las Ciencias Políticas en las ONGs, en el sector público y en las empresas. Resnicoff remarca que para la especialización de las Relaciones Internacionales seguramente se irá traspolando la misma realidad, por lo que el futuro será pletórico en oportunidades. Y como para validar para esta proyección, Francisco Resnicoff cuenta que la “Nueva Agenda Global” que establecen los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible presentados por Naciones Unidas son un desafío para todas las ciudades donde los graduados de Relaciones Internacionales tendrán un gran campo de acción para trabajar.
En este sentido, la Dra Mariana Colotta comparte la visión de que “la realidad actual, aunque signada por fuertes cambios y una evidente inestabilidad en la escena global y regional, brinda enormes oportunidades para los especialistas en la materia, teniendo en cuenta el proceso de internacionalización tanto de los gobiernos nacionales, provinciales y locales, como de una multiplicidad de actores que no pueden desarrollarse sin tener en cuenta el contexto en el cual se desempeñan”.
Este reporte, elaborado en Buenos Aires, muestra sin dudas una realidad compartida en muchos otros lugares. Cuando tomamos una vista ligera de todo lo que tiene Argentina (y sus vecinos) por trabajar en la internacionalización (entendida a multinivel, Estados, gobiernos locales, sector privado, y más) podemos considerar que, sin dudas, los profesionales de las Relaciones Internacionales tienen por delante un gran campo para desarrollar sus competencias y contribuir en la inserción de Argentina al mundo, de cada país de Sudamérica en la esfera global. Aún parece que falta mucho para que esto pueda materializarse, es entonces un asunto a seguir discutiendo, pero a sabiendas que es una tarea que demanda responsabilidad y compromiso de varios actores. Existen otras opiniones todavía por consultar y seguramente muchas otras perspectivas, desde Equilibrium Global seguiremos hablando de “ecosistema” de las relaciones internacionales, porque no se trata de una responsabilidad individual, nadie sólo podrá cambiar la realidad que lo rodea, nadie individualmente podrá cambiar el mundo.

Por Martín Pizzi
Relaciones Internacionales UCASAL

 

(1) Melisa Galvano, Un puente llamado “Profesional de la Relaciones Internacionales”. Equilibrium Global. 2015. http://equilibriumglobal.com/un-puente-llamado-profesional-de-la-relaciones-internacionales/ 
(2) Ariel Zaiser, Relaciones Internacionales, es posible una: ¿cultura de emprender? Equilibrium Global. 2016. http://equilibriumglobal.com/relaciones-internacionales-es-posible-una-cultura-de-emprender/

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