Habiendo lanzado una invasión directa al territorio azerbaiyano, en la noche del 25 al 26 de febrero de 1992 ocurre en la ciudad de Jodyalí, uno de los hechos más trágicos e impiadosos de todo lo que fue la agresión armenia contra la población civil de Azerbaiyán.
Jodyalí, ubicada al suroeste de Azerbaiyán, fue atacada por las fuerzas armadas de Armenia, con la participación directa del Regimiento de Fusileros Motorizados n.º 366 respaldado por la ex URSS.
La ciudad fue bloqueada por tres flancos y fue invadida por sorpresa durante la madrugada.
Civiles, niños, mujeres y ancianos; intentaron huir a través de los gélidos caminos hacia los bosques nevados. Pero fueron asesinados con especial crueldad por las formaciones armadas armenias.
La evaluación general de las causas y consecuencias de la agresión, las pruebas existentes dejan absolutamente claro que los crímenes cometidos en Jodyalí no fueron aislados ni esporádicos; sino que formaron parte de una política, práctica generalizada y sistemática de atrocidades motivadas por el odio y la intolerancia étnicos y religiosos.
Los instrumentos jurídicos del derecho internacional, observando la dimensión de esta agresión; categoriza como genocidio. Se estaba perpetrando una limpieza étnica, los civiles azerbaiyanos eran deportados de sus tierras por su condición étnica y con el uso de la fuerza.
Periodistas locales y extranjeros pudieron llegar en helicóptero entre 28 de febrero y el 1 de marzo. Representantes de The Independent; Le Journal; Le Monde; La Croix; The Sunday; The Times; Izvestiya; y otros medios del mundo, ellos presenciaron in situ la horrorosa escena.
Los hechos fueron reflejados a la prensa internacional: “los armenios atacaron Jodyalí, atacaron a las familias. El mundo entero fue testigo de los cadáveres desfigurados”. Ellos relataron con detalles las atrocidades perpetradas y lo atestiguaron con fotos.
La memoria sobre Jodyalí
Fue en marzo de 1994 cuando Heydar Aliyev, el entonces presidente de la República de Azerbaiyán emitió un decreto especial sobre esta tragedia por el cual se declara el 26 febrero como día de luto nacional en memoria del genocidio de Jodyalí.
Lamentablemente, la mayoría de los perpetradores encontraron refugio y protección en Armenia y otros países, siguen gozando de impunidad. Esto hace a la negación y el desconocimiento de sus crímenes; de sus responsabilidades.
Desde entonces, Azerbaiyán ha adoptado medidas decisivas para investigar y enjuiciar las graves violaciones del derecho internacional humanitario y del derecho internacional, en plena conformidad con su legislación nacional y sus obligaciones internacionales.
Hoy han pasado 34 años de la masacre en Jodyalí. En estos tiempos, Azerbaiyán, habiendo recuperado su integridad territorial, busca impulsar la firma de un tratado de paz definitiva para dejar atrás dos guerras en el Cáucaso Sur.
Los hechos violentos del siglo pasado sufridos en territorio propio; estarán por siempre en la memoria del pueblo azerbaiyano. Como cada 26 de febrero, se honrará con un minuto de silencio en cada rincón del país a todas las víctimas de Jodyalí.
La puesta en valor de este suceso, sabemos bien en Azerbaiyán, contribuye a generar conciencia para que nunca más se repitan atrocidades a este nivel y se respeten las normas fundamentales del derecho internacional para la contribución de la paz para el mundo.
Por S.E. Ramzi Teymurov
Embajador de la República de Azerbaiyán en Argentina, concurrente en Bolivia, Chile, Uruguay y Paraguay. En X @RamzITeymurov





