La voz de la diplomacia de Ucrania en Argentina, entrevista al Embajador Yurii Duidin

La voz de la diplomacia de Ucrania en Argentina, entrevista al Embajador Yurii Duidin

Pregunta: Ha habido una reunión de alto nivel entre el Presidente de Ucrania Petro Poroshenko en Washington con el Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. ¿Qué reflexión puede Ud. compartir de este encuentro?
Yurii Diudin: El dato más importante es lo que le dijo Donald Trump a Poroshenko: que los Estados Unidos brindarán apoyo total a la posición ucraniana frente a la agresión rusa en el Este de Ucrania y en el asunto de Crimea. Entonces la agenda de cooperación tendrá una continuidad, ambos países firmarán una serie de acuerdos de apoyo técnico militar, de apoyo logístico a nuestro Ejército de parte de los Estados Unidos. Se trató de una visita muy productiva y exitosa, porque en dos días Petro Poroshenko tuvo siete reuniones con todos los jefes más importantes, desde el Presidente y el Vicepresidente hasta el Ministro de Defensa, Ministro de Energía, Secretario de Estado; así como con las autoridades del FMI y del Banco Mundial. Siendo esto una señal que los Estados Unidos siguen dando relevancia a la situación en Ucrania.

Pregunta: Entre los temas de conversación estuvo la cuestión de las sanciones, ¿no?
Yurii Diudin: Si, y ambos comparten la misma posición de seguir extendiéndolas. Cabe mencionar que el mismo día de la reunión entre los Presidentes, el 20 de junio, el Ministerio de Finanzas (Departamento del Tesoro) de los EEUU informó sobre la ampliación de las sanciones contra la Federación de Rusia por causa de la agresión rusa contra Ucrania.
Al respecto, es importante destacar que, por el momento, hay dos paquetes de sanciones. Uno que está ligado al tema de Crimea; donde el Secretario de Estado, Rex Tillerson dijo claramente que este paquete sólo será levantado cuando Rusia desocupe la península y la misma sea devuelta a Ucrania. El segundo es en referencia a la situación en el Este, en Donbás, donde la posición norteamericana también sostuvo que serán levantadas cuando la Federación Rusa cumpla con los Acuerdos de Minsk.

Pregunta: Luego de la visita de Poroshenko, ocurrió la votación de la UE de apoyar la extensión de las sanciones. ¿Cree Ud. que esto es parte de los efectos de la visita?
Yurii Diudin: En el marco de la última cumbre de la UE, el presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anunció que todos los líderes que componen el bloque europeo votaron a favor de continuar las sanciones por seis meses más, logrando la unanimidad. Sin embargo, no puedo decir que haya sido por el apoyo que tuvimos de parte de los Estados Unidos. Fue algo que muestra el apoyo europeo y que los asuntos de Ucrania están en la agenda de Bruselas.

Pregunta: Sin embargo, el conflicto en el este de Ucrania y la cuestión de Crimea parecían estar olvidados o congelados en la agenda de Bruselas y de Washington. Entonces, ¿qué lectura podemos hacer ahora con la reunión con Trump y la votación de la UE?.
Yurii Diudin: Esa era una percepción que ya está cambiando. Por ejemplo, el presidente francés Emmanuel Macron dijo que será necesario reunirse con los miembros del Cuarteto de Normandía (países quienes están llevando las negociaciones de Minsk) antes de la cumbre del G20 que será en Hamburgo en el mes de julio.
El presidente Macron hizo declaraciones muy sólidas en referencia a la unidad europea y en defensa a Ucrania, en los valores democráticos que estamos defendiendo en el enfrentamiento con Rusia.
Después de Washington nuestro presidente voló a Bruselas, se reunió con Merkel, con Tusk, con Macron y otros líderes de la UE. Aunque no parezca, debido a los problemas que tiene Bruselas con el Brexit, la crisis de refugiados o la amenaza terrorista, el tema de Ucrania está en la agenda.

Pregunta: Cuando hablábamos de la agenda entre la UE y Ucrania hacíamos referencia la promesa europea para la liberación de las visas, ¿cuáles son los asuntos que son parte de la relación Ucrania con UE en el presente?
Yurii Diudin: El asunto de visados ya está claro. Los ucranianos a partir del 11 de junio pueden entrar a Europa sin visado. Este ha sido uno de los logros de nuestro país más importantes en los últimos años, porque para ello tuvimos que cumplir con 144 criterios diferentes que la UE nos ha exigido. Por ejemplo, mejorar el control de migraciones y de fronteras, aumentar los niveles de seguridad de documentos con pasaportes biométricos, protocolos en la lucha anticorrupción hasta introducir un sistema de declaraciones del patrimonio de todos los funcionarios públicos más abierto en el mundo. Fue un proceso de dos años en donde conseguimos cumplir con todos los puntos necesarios para obtener la liberación de visas para todos los ciudadanos ucranianos. El presidente Poroshenko lo ha definido muy bien, cuando dijo que eso significa el último adiós al viejo imperio soviético.
Otro logro es que Holanda finalmente ratificó el Acuerdo de asociación de la UE con Ucrania. Faltaba este voto de los Países Bajos a favor, para conseguir la unanimidad de los miembros. Demoró un año en llegar a este resultado. Con todo este, ya en septiembre la asociación de Ucrania con la Unión Europea entrará en vigor completamente.

Embajador de Ucrania en Argentina Yurii Duidin

Pregunta: hablamos a nivel político, pero a nivel militar, se sigue discutiendo sobre la relación entre Ucrania y la OTAN. ¿Puede Ud. comentar al respecto?
Yurii Diudin: También tenemos un progreso en esta cuestión, porque el 8 de junio el Parlamento ucraniano aprobó una ley que proclama el deseo de nuestro país de adherirse a la OTAN como un objetivo a largo plazo de la política ucraniana. Esta es una cuestión que antes dividía a la población ucraniana y a los políticos, pero ahora se logró un consenso en el Parlamento en seguir una misma línea. Algo que dota de legitimidad a la aspiración de Ucrania de ingresar a la alianza transatlántica. El primer paso es acercase a la OTAN capacitando nuestro ejército, acercándonos a los estándares técnicos de las Fuerzas de la Alianza Atlántica, para luego evaluar nuestro ingreso. Nuestro Presidente fue muy claro: “si hubiéramos sido miembro de la Alianza no habríamos tenido lo que estamos teniendo ahora”, en referencia al artículo 5 que hace alusión a la seguridad colectiva.

Pregunta: Pero para el ingreso a la OTAN, estatutariamente, cuando un candidato tiene un conflicto interno irresuelto dentro de sus fronteras tiene impedido el ingreso a ser miembro.
Yurii Diudin: Es importante resaltar que no padecemos un conflicto interno sino una agresión, que es la rusa. Instalar el conflicto interno es parte de la propaganda que Rusia quiere imponer. No sólo hay milicianos que se levantaron para luchar contra su pueblo, sabemos que hay tropas rusas en el Este del país. Por eso es una agresión y no un conflicto interno.
Sin embargo, creo que no sería un impedimento absoluto, hay otras cuestiones por el momento que debemos cumplir para acercarnos cada vez más a estos bloques. Pero lo importante es recuperar el estado de bienestar que teníamos, el nivel de vida y así aproximarnos a los estándares europeos. Pero es un camino largo que estamos transitando, sabemos que queremos ir hacia la Unión Europea y por el buen camino.

Pregunta: Pero no todos los nacionales ucranianos tienen esa misma percepción de ir hacia Europa, en referencia a los que viven en las regiones de Luhansk y Donetsk que se los llaman pro rusos, pero no se siente “nacionales ucranianos”. ¿La voluntad de estos ciudadanos puede ser un problema para esos objetivos que Ud describe?
Yurii Diudin: No lo creo. El territorio del Este de Ucrania temporalmente ocupado por las fuerzas prorrusas compone sólo el 5% del todo territorio de Ucrania. Claro que en el área del conflicto hay diversidad de opiniones, pero su población comparando con el número total de todos los ciudadanos de Ucrania es minoría.

Pregunta: ¿Y cómo es el día a día de los ciudadanos del este, hay cruces bélicos constantes?
Yurii Diudin: Lamentablemente aún siguen los cruces bélicos. Si hay un día donde no hay un muerto ucraniano, hay un día de fiesta para nosotros. Hay violaciones del alto del fuego constantemente por parte de Rusia. Este es el primer punto a respetar en los Acuerdos de Minsk. Claro, los ucranianos debemos defendernos y responder a la agresión. Por ello, ningún acuerdo de Minsk está funcionando, ni siquiera la retirada de armamento pesado. Los rusos los retiran de día porque es cuando están presentes los observadores de la OSCE, pero luego a la noche este personal se retira y es allí donde vuelve a desplegar el armamento. Por esta razón nuestro interés es que haya una misión de paz, ya sea por ONU, la UE o la OSCE con misión policial u otro organismo.

Pregunta: Pero, ¿cuán posible es una misión independiente?, ¿qué dice Rusia de una misión de paz?
Yurii Diudin: Está en contra de la paz. No les interesa. Y para nosotros la situación es otra en muchos sentidos. Por lo mínimo, entendemos que mientras tengamos los 400 km de la frontera sin control será difícil poner fin al conflicto, porque es un agujero negro donde entra contrabando, armas, mercenarios y tropas rusas; entran los llamados “convoyes humanitarios” que nunca pudimos verificar su supuesto contenido de ayuda humanitaria. Pero cada vez que llegan esos convoyes, luego hay bombardeos.

Pregunta: ¿Y los planes políticos de autonomía de la región?
Yurii Diudin: Esa es una cuestión que se puede hablar. Pero antes de llegar a ese punto, primero debemos garantizar la seguridad y control de la frontera. No puede haber elecciones cuando hay bombardeos todos los días, es una cuestión indispensable, una situación sine qua non. Los observadores electorales no pueden hacer su labor en estas condiciones. Y si no hay elecciones democráticas y transparentes,de que procesos políticos podemos hablar.

Pregunta: En referencia a Crimea. Sabíamos que Ucrania haría un petitorio a la Corte Internacional de Justicia de la ONU. ¿En qué situación está eso?
Yurii Diudin: El primer paso era que la Corte Internacional de Justicia aceptó analizar el caso, finalmente, aceptó que podía tratar este asunto. Rusia se opuso diciendo que no tenía competencia, pero la Corte aceptó la queja de Ucrania, planteando la intensión de estudiar el caso en cuestión. Pero el proceso es muy largo. La siguiente etapa será el juicio en los méritos, ahora debemos presentar un petitorio para el junio de 2018. Luego Rusia tendrá un año para presentar su posición en respuesta al nuestro en el año 2019 etc.

Pregunta: La diplomacia ucraniana tiene que salir a comunicar su posición al mundo, un lugar táctico sería el Consejo de Seguridad. ¿Qué piensa?
Yurii Diudin: Ucrania es el miembro no permanente del Consejo, este año terminamos el periodo de dos años. En febrero asumimos la presidencia rotativa, durante ese mes hubo diferentes debates y presentamos documentos sobre la situación ucraniana. Tratamos que esté presente siempre, buscamos hacer valer nuestra voz cada vez que podemos. Pero en lo que toca nuestro caso en el Consejo siempre estamos frente al poder de veto de Rusia. Podemos recordar que en el marzo de 2014, cuando Rusia ya ocupó Crimea, en el Consejo de Seguridad de la ONU fue votado el proyecto de la resolución que debía expresar el apoyo de las Naciones Unidas a la soberanía e integridad territorial de Ucrania. Pero este proyecto fue vetado por Rusia. Luego casi la misma resolución fue votada en la Asamblea General de la ONU y fue aprobada por la mayoría de las naciones – 100 países votaron “por” y solo 11 “en contra”. Por ello, nos vemos que en la Asamblea General es donde generalmente conseguimos mayoría abrumadora a nuestros petitorios y es allí donde focalizamos nuestro esfuerzo de comunicar nuestra posición y ganar apoyo de la comunidad internacional.

Por Martín Pizzi
Relaciones Internacionales UCASAL

Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Entrevista Fernando Lorenzo, Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina.

Muchos elementos, que van desde los fenómenos sociales a la evolución tecnológica, nos permiten argumentar que sin dudas, son tiempos del empoderamiento del ciudadano en el campo de las relaciones internacionales. Como nunca antes en la historia, la gente está conectada. Hoy, el ciudadano tiene poder y lo sabe, poder de cambiar la realidad e interactuar. Pero cuando se trata de la política exterior, ¿cómo se concreta esto? Debemos acudir a los espacios constituidos desde el sector público y por ello entrevistamos a quien está al frente del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina desde enero del 2016, a su Director, Fernando Lorenzo; quien comienza contando el origen de éste órgano. “El Consejo Consultivo de la Sociedad Civil fue creado en el 2003. En el mundo, hace años que se experimentaron nuevas prácticas de políticas públicas buscando incorporar a diferentes actores, entre ellos, la sociedad civil; puedo citar como evento representativo que produjo un importante impulso el “Orsamento Participativo” (modelo de presupuesto participativo) de Porto Alegre, en Brasil. En Estados Unidos, el vice-presidente Al Gore con su esquema de “policy construction”, que inspiró a muchos otros Estados a replicar un esquema de participación de la sociedad civil. Todo esto empezó a generar la participación de la sociedad civil en el debate de las políticas públicas, de modo que las decisiones que emprende el sector público se legitimizan desde la base y desde allí se construye el diseño legislativo y de gestión del Estado. De modo que el Consejo Consultivo de la Cancillería Argentina se ve impulsado por envión, y en su caso orientado a las políticas públicas de las relaciones exteriores. Como proceso experimental fue exitoso, formaron parte 2500 organizaciones; desde mi gestión se han impulsado nuevas comisiones como RSE, gobierno abierto, transparencia y lucha contra la corrupción. Buscamos que los compromisos internacionales luego puedan bregarse de manera interna, haciendo que desde la cúpula política los resultados se efectivicen para los ciudadanos.”

El Consejo se constituye como un órgano convocante y de consulta de la sociedad civil, organizaciones no gubernamentales, académicos y referentes sociales, pero, aun así, gran parte de esa sociedad no conoce las labores del mismo. En tal sentido es útil poner un ejemplo que nos contó el Director. Un diplomático argentino que tiene que negociar por ejemplo un tratado de derechos humanos, primero pide las consultas a las comisiones que están a cargo de esa temática, se socializa la información que se va a negociar y en ese proceso de dar a conocer la situación, la sociedad civil propone determinados cambios o sugiere propuestas que son tenidas en cuenta por la misión diplomática encargada de la negociación.
Lorenzo, Magister en Políticas Públicas y Gerenciamiento en Desarrollo de Universidad de San Martin explica que “hace poco tiempo vivimos un caso que representa la dinámica que queremos darle al Consejo. Se está negociando compromisos a nivel ambiental en el COP22, la negociadora argentina de la Comisión de Asuntos Ambientales llamó al Consejo Consultivo avisando de su labor allí, solicitando socializar la información con el grupo a cargo. Se estableció una instancia de diálogo, donde los académicos allí presentes hicieron algunas críticas sobre algunos párrafos que había que cambiar sobre el documento que se va presentar. Las mismas fueron bien recibidas.”
Hablamos de un organismo que conecta lo domestico con lo internacional y allí el rol de las instituciones mundiales son importantes. La entidad en cuestión tiene una agenda con todos aquellos que tienen adaptada la participación de la sociedad civil. En una amena y clara explicación, Lorenzo contó la relevancia de mantener y seguir creciendo el nexo con el Mercosur mediante su Cumbre Social, también, UNASUR con su Foro de participación ciudadana y del mismo con la OEA y ONU. “Estuve hace poco en Ginebra representando al Consejo y lo tomaron como ejemplo en participación de la sociedad en Argentina”.
Hacemos referencia a una labor donde el empoderamietno del ciudadano se evidencia con su participación generando efectos notables, pero ello tampoco podría realizarse sin la participación de las ONG. Un asunto del que el Director agregó: “No sólo las ONG, también, los académicos referentes sociales, asociaciones civiles, son influyentes. En el Consejo participan actores que son sujetos con personaría jurídica,académicos y referentes sociales. La conformación de estos actores y su participación son muy importantes porque por lo general son desinteresados y apartidarios. Esto nos permite salirnos de las pujas ideológicas.”
Sin embargo, no debemos olvidar que el Consejo Consultivo es un organismo de la Cancillería, pero ante la inquietud de cómo se coordinan las agendas de ambos, Lorenzo, que es licenciado en Relaciones Internacionales de la Universidad Kenedy, sostiene que “el trabajo es recepcionar las demandas y no imponer una demanda determinada. Tratamos de trabajar en la sociedad civil para la sociedad civil. Aunque tenemos autonomía trabajamos sobre una agenda común. Por ejemplo, cuando hay una reunión específica, convoco a la Comisión encargada de la temática pidiendo opiniones sobre la cuestión. Cuando la opinión de la sociedad civil no sea a favor de lo que esté negociando la Argentina, hay una instancia de diálogo de la sociedad con los presidentes o ministros de la reunión.”

Conversando y debatiendo sobre estas cuestiones, del rol del ciudadano, de la participación de lo doméstico en la agenda mundial, pueden concluir en el concepto de la Diplomacia Pública, que Lorenzo define como un todo que engloba todos los puntos expresados en esta nota. “La diferencia con la Diplomacia civil es que la Pública es más referente a nexo de los municipios o provincias con el mundo. Lo que se está cristalizando mediante un proyecto que surge desde nuestro Consejo es establecer una coordinación de la Diplomacia civil con la Pública. Hay misiones municipales, provinciales, nacionales, a veces convergen en un mismo lugar sin coordinación, de hecho, también hay misiones de la sociedad civil. Por eso la necesidad de coordinar.”
La diplomacia en el siglo XXI sufre transformaciones desde la evolución tecnológica y tiene complejidades en diferentes campos de acción, desde la diplomacia corporativa a la cultural, en tiempos donde cada vez más actores desean participar del ejercicio de la diplomacia y conectar sus intereses al mundo. Pero la diplomacia que involucra a la sociedad civil sin dudas que seguirá siendo uno de los elementos más relevantes para la política exterior de un país. El Director del Consejo Consultivo de la Sociedad Civil de la Cancillería Argentina nos contó detalles de las decenas de comisiones de trabajo que son parte de este órgano, y cómo es la dinámica que llevan mensualmente o tener una continuidad de años siguiendo cada una su propia agenda de forma independiente. Desde el Consejo Consultivo de la Sociedad Civil, muchas políticas han tenido impacto, pese a que no trasciende en la prensa o no pasa a ser noticia la labor de meses de trabajo para concretar una gestión; como ejemplo pueden saberse las actividades de las ONGs que tienen objetivos por la cuestión del cambio climático, donde su voz es muy relevante para la decisión de los políticos cuando Argentina tiene que llevar su posición al mundo.
Desde cuestiones como el deporte, la salud, la cultura o el comercio; diferentes temáticas son abordadas en el seno del Consejo Consultivo, con plena libertad para las ONGs participantes; y frente a los desafíos de la inserción de Argentina en el mundo, estas iniciativas cobran más relevancia por cuanto sin dudas, deben conocerse y multiplicarse.

Por Martín Rodríguez Osses
Relaciones Internacionales Universidad del Salvador

 

Las Cancillerías del mundo se ocupan del concepto Hackathon

Las Cancillerías del mundo se ocupan del concepto Hackathon

Hoy, como nunca antes en la historia de la humanidad, los ciudadanos del mundo están conectados. La evolución tecnológica se vive de forma acelerada, y ya atraviesa todos los aspectos de la vida cotidiana: desde las más sencillas tareas domésticas hasta las decisiones de más alto impacto son auxiliadas o llevadas a cabo con un soporte tecnológico o a través de alguna solución que esta puede proveer.
La dinámica de la tecnología impacta en la producción y el comercio, en los fenómenos sociales también. Y las Relaciones Internacionales y puntualmente la diplomacia no escapan a esta cuestión.
Desde las primeras reticencias al telégrafo (al que oportunamente se lo acusó de impedir la buena y seria reflexión para las resoluciones más relevantes de las altas esferas), todo progreso en el ámbito de las comunicaciones contó a los diplomáticos entre sus primeros beneficiarios directos: primero la inmediatez y velocidad, y luego la seguridad en las mismas fueron progresos rápidamente explotados por las cancillerías del mundo.
Por supuesto hoy, el ejercicio de la diplomacia también se desarrolla en las redes sociales, haciendo uso de todas las herramientas que ofrece la tecnología y desde que comenzara a expandirse el concepto de E-diplomacia, en estos tiempos también hay que hablar de otro concepto: el Hackathon.
Hackathon es un concepto de “encuentro”, o más bien de workshop; donde se reúnen programadores, startups, desarrolladores, los nuevos “Makers”; participando de una jornada para buscar soluciones en red, en equipo, en cooperación. Y los Hackathons toman diferentes temáticas, desde las finanzas hasta la salud, desde el turismo hasta la educación, desde el agro hasta el comercio.

La diplomacia se ocupa del Hackathon
El Big Data, el “Internet de las Cosas”, la Cuarta Revolución Industrial”, irrumpen mientras se debate sobre el imperativo de innovar, mientras se atraviesa de la “era del conocimiento” buscando contener las imperfecciones de la etapa de la globalización caracterizada por los tiempos de mayor incertidumbre. Las exigencias de adaptación tienen un nuevo eje: el factor tiempo.
Con sobreabundancia de información y datos, con las complejidades para organizaciones y gobiernos por organizar y tamizar esa información para hacerla accesible al usuario y llevar beneficios para el Estado de Bienestar de la gente.
Con este escenario las Cancillerías del mundo buscan ajustar sus desafíos impulsando eventos propios con el concepto de Hackathon.
Las experiencias de Estados Unidos, Francia, Hungría, Rumania, Suiza, y en nuestra región Colombia. Los ministerios de asuntos exteriores han trabajado con la comunidad de las TICs para interactuar con el talento, la creatividad de todos aquellos que desde la sociedad civil pueden ofrecer soluciones para mejorar las problemáticas y los desafíos que caben para la agenda de la política exterior de cada país. Todo esto ha sido muy reciente, pero sólo en 2016 se llevaron a cabo varios encuentros desde donde podemos conocer algunos resultados:

  • Alemania: creó una aplicación móvil para y por los migrantes, desarrollando un software cuyo propósito es informar a los migrantes sobre los servicios, las políticas, los programas, etc., y mantenerlos actualizados del entorno cambiante de donde se encuentren.
  • Francia: desarrolló una plataforma web para aquellos ciudadanos que viajen al exterior puedan encontrar a sus compatriotas en los países de destino.
  • Israel: crearon plataformas web destinadas al turista como al ciudadano del mundo con el fin de mejorar la Marca País.
  • Colombia: Creó una Plataforma Virtual para fomentar la Libertad de Prensa, facilitando el acceso a las opiniones y visiones de los Líderes Locales.
  • En Suecia, podemos destacar dos ejemplos. Porque allí el disparador de la convocatoria han sido dos preguntas: ¿cómo un programador de redes puede mejorar la libertad de expresión y la tolerancia en el mundo? Y, ¿cómo innovar para la sostenibilidad de alimentos en el mundo? Y en otro Hackathon, la diplomacia sueca buscó crear estrategias para la reconstrucción de las economías devastadas por la guerra y la sociedad civil, centrándose así en promover el concepto de cooperante y motivar a la gente a llevar sus ideas para ayudar a aquellos más vulnerables.
  • Y también hay casos donde las iniciativas de armar un Hackathon provinieron desde las ONGs, para temáticas que tienen componentes transnacionales. Como fue el modelo que encararon desde “Global Diplomacy Lab”, que en este Hackathon lanzaron un proyecto innovador: crear pulseras con dispositivo de seguimiento con GPS incorporado, para colocárselas a niños refugiados en su tránsito por países de Europa. La “idea-fuerza” es buscar que estas pulseras sean entregadas en los puestos fronterizos de Turquía y en los puntos de entrada en los Estados miembros de la UE. Los familiares de estos niños podrían ser informados de la importancia de estas pulseras para mantener a sus hijos seguros. La solución integral busca que los niños no acompañados puedan ser informados en un idioma apropiado para su edad. Si los traficantes intentan retirar las muñequeras de los niños, las pulseras emitirán una alarma que activará una alerta en el sistema, enviada al UNICEF ya la OIM. Sobre esta temática también quieren hacer más Hackathons para promover este proyecto y la solución de las pulseras.
  • En Serbia, que se llevará a cabo el Hackathon de la Unión Europea, el “Belgrado-Meu”, tiene la particularidad que se desarrolla con patrocinio parlamentario y con la participación de jóvenes de diferentes países de la UE.
  • En un modelo mixto, el caso de Vietnam, donde allí la diplomacia de Suecia y Holanda patrocinaron un Hackathon para los temas de seguridad alimentaria, buscando que la gente pueda crear soluciones desde la tecnología que mejoren el entorno para las regiones de Vietnam más vulnerables en cuanto al acceso a los alimentos. Y las respuestas fueron muy evolucionadas, ya que se buscaron mecanismos para integrar a productores, actores de la cadena de distribución, ONGs, minoristas y consumidores. Una muestra que inclusive, el Hackaton habilita elementos de “soft-power”, ya que un Cancillería puede participar en la agenda de otro Estado ayudando a resolver cuestiones locales.

Cuando se trata de las relaciones internacionales y el concepto del Hackathon, el repaso de los asuntos de la política exterior lleva a identificar de las temáticas donde hay mucho campo para trabajar; donde estos eventos de “Hackathon” pueden contribuir en cuestiones como la movilidad de las personas, la protección de fronteras, el turismo y la instalación de la “marca país”, gobierno abierto y participación ciudadana. Por citar otro caso, la autonomía de los gobiernos locales abre un gran espectro de temáticas por desarrollar.
El formato de Hackathon en los casos donde son impulsados por las propias Cancillerías, son verdaderos vehículos que llevan ideas y capital intelectual para mejorar la realidad en la agenda de la política exterior; pero no solo hay que apoyarse en los emprendedores del sector TICs, sino los académicos de las relaciones internacionales, las ciencias políticas y el derecho, tienen mucho que aportar.
Las oficinas diplomáticas del mundo, algunas ya lo concretaron y otras deberán hacerlo, a sabiendas que en la sociedad civil pueden encontrar, no sólo la legitimidad de sus acciones, sino también mucho conocimiento que pueda facilitar la tarea del sector público y abrir canales de participación ciudadana.
En Argentina, en la región, el concepto del “Hackathon” para la política exterior está en agenda abierta por iniciar sus primeros pasos.

Por Guillermo Axel Castillo
Relaciones Internacionales UCASAL

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