Tras los sucesos que desataron una crisis política en Ucrania producto de las fricciones entre la Unión Europea y Rusia sobre Kiev: acudimos a las reflexiones de la experta académica Svetlana Cebotari para saber de cómo se ven las cosas desde Moldavia. Desde Chisinau, las presiones ejercidas por los distintos poderes de actores interestatales siguen muy vigentes hacia la búsqueda de ganar influencia. Moldavia, abraza en su frontera a Ucrania y también, tiene un mapa social dividido en pro-occidentales que aspiran ingresar a la UE y pro-rusos, que buscan sostener la perspectiva hacia Moscú.  Desarrollo de Vanina Soledad Fattori para entrevistar a Lic. Svetlana Cebotari en Chissinau.

Vanina Fattori: El punto de partida es explicar al lector que tu generación, que a pertenecido a la Unión Soviética, donde hablan el idioma ruso y han compartido el crecimiento de la niñez y la juventud siendo el centro de poder e influencia ubicado en Moscú. Hoy, se observa en Ucrania un fuerte sentimiento anti-ruso, pero parece que muchos de los argumentos tienen que ver con el pasado. Que sucede en Moldavia, también podemos saber de una sociedad polarizada, es el “factor Rusia” el eje de las divisiones.
Svetlana Cebotari: Cada época en la historia de la humanidad ha tenido diferentes formas y procesos cuando se trató de la presencia de poderes que tuvieron influencia e impusieron dominación a otros pueblos.
Moldavia, durante varios siglos fue influenciada por varios poderes: el imperio austriaco, el imperio Otomano, el imperio ruso y finalmente por ex Unión Soviética.
Hoy, en la República de Moldavia, en conformidad con la Constitución del Estado, el idioma oficial es el moldavo (el rumano). El país se encuentra en la intersección de tres grandes culturas y dos religiones. En lo que respecta a la primera, la cultura occidental, la cultura eslava y la cultura oriental. Conforme a la religión: el cristianismo (el catolicismo y el ortodocso) y el islamismo (Turquía), que fueron influenciados por la cultura de los grandes poderes. De esta manera, tras el imperio ruso y después de la Unión Soviética el idioma ruso predomina en todo este espacio post-soviético, en todas las ex.repúblicas y todos aquellos ciudadanos de más de 20 años de edad tienen al ruso como como segunda lengua.
En el caso de Moldavia, durante la etapa de dominación de la Unión Soviética, existieron libertades en factores culturales que permitieron sostener la identidad moldava, como es el caso del idioma. Así es que varias generaciones han podido estudiar en moldavo y llevar adelante libremente las prácticas culturales.
Pero yendo al presente, comparativamente con lo que se ve reflejado en la sociedad ucraniana; también Moldavia es una sociedad divida. Una parte de los moldavos, aspira tejer un destino con Europa y tiene un profundo sentimiento anti-ruso. Otra parte de la población en Moldavia tiene tracción hacia Moscú, por lo tanto busca conservar y sostener raíces pro-rusas.

Vanina Fattori: Sobre el asunto “Ucrania”, la UE y Rusia usaron “zanaorias y bastones”, para motivar una alianza con Kiev pero también para marcar advertencias y costos. En el caso de Chisináu, que ofrece Rusia, que ofrece la UE. Cuales serían los costos de ceder ante una u otra posición.
Svetlana Cebotari: La existencia de una sociedad polarizada está potenciada también por fracciones políticas que pujan por acceder al poder del Estado.
Hablando de Moldavia, podemos decir que durante 22 años de independencia, el Estado ha balanceado entre Occidente y Este (entre la UE y Federación Rusa). Esta polarización de la sociedad esta causada por los esfuerzos que se encuentran en la propia gobernanza del país, que no ha estado exenta de crisis políticas. En el presente, los partidos políticos de esta gobernanza son: la Alianza Europea (formada del Partido Demócrata de Moldova-PDM, el partido Liberal Demócrata de Moldova-PLDM, el Partido Liberal-PLM )  y la oposición con el Partido de los Comunistas de Moldova-PCRM. La Alianza Europea tiene una orientación hacia Bruselas, por su parte el PCRM presenta una orientación pro rusa y desean la integración del Estado con la Unión Económica Euroasiática. De aquí surge la existencia de las divergencias que fluyen hoy día en la sociedad moldava, lo mismo ocurre en Ucrania  pero con otro nivel de tensión.


La existencia de las divergencias entre los partidos también están causadas por el sostén de las fuerzas políticas exteriores, que no están  interesadas en la situación doméstica en sí misma, sino que sólo buscan aumentar su poder e influencia. Como así lo desarrolla la Federación Rusa, aspirando a expandir su poder regional. En este caso, en las relaciones de Rusia con Occidente se esta utilizando el principio de la “Anaconda” (se refiere la autora a lento proceso de presión). Al mismo tiempo, Moscú, que sufrió grandes pérdidas territoriales, hace todo lo posible para mantener su influencia en el  espacio ex-soviético, como ser en los caso de República Moldavia y Ucrania.

Vanina Fattori: Cuáles serían los ejes estratégicos que más beneficiarían a Moldavia, los que miren hacia la Unión Euroasiática que impulsa Rusia; la asociación estratégica con la UE o bien una posición pragmática que busque el equilibrio y provecho del entorno geopolítico. 
Svetlana Cebotari:  Los últimos eventos del 28-29 Noviembre en Vilnus nos demuestran la rivalidad y la confrontación de los intereses estratégicos de tres poderes en este espacio: UE, EEUU y  la Federación Rusa. Esta última, por varios métodos esta imponiendo su influencia a través: de la  presencia del ejercito militar en la zona Este (Transnistria) de la República Moldavia; del sostén del separatismo en los países de la zona del Cáucaso; de la presencia del ejercito de Rusia en Crimea (Ucrania). No debemos olvidar que todos estos países son ex-Repúblicas soviéticas, que en el presente son miembros del Partenariado del Este (Partenariado Oriental).
Otro método de Rusia para  mantener la  influencia en esos Estados es a través de medidas económicas, como ser  los embargos e impuestos; motivando a la baja en calidad y precio de los productos vendidos en los mercados rusos. Por ejemplo la República Moldavia con el embargo sobre el vino desde Septiembre hasta el presente; Ucrania con el embargo sobre el chocolate ucraniano en octubre 2013. Estos son solamente los más recientes de los muchos ya existentes casos de presión en el comercio. Y así sucede con el caso de la República Moldavia ha evidenciado las iniciativas de acuerdo con la UE, aunque ello no significa que se convierta de inmediato en un miembro pleno, pero gracias a este Acuerdo estará liberalizado el régimen de los visados y el régimen del comercio.


Lo que sucede en Ucrania producto de la decisión de último momento de Kiev en negarse a firmar el Acuerdo de Asociación, es una evidencia de la influencia del Kremlin.
Para el caso de Chisinau, la Federación Rusa tiene un método muy interesante para ejercer su influencia, y es con el gigante “Gazprom”, en donde Moldavia es dependiente de la energía de Rusia, quien provee el 60% que se consume en el país. Pero también, en la relación general con Moscú, no debemos olvidar el aspecto social. Casi la mitad de los emigrantes se encuentran en la Federación Rusa, y frecuentemente es utilizando este indicador a favor de Moscú, se manipula y se amenaza a Moldavia con la expulsión de los emigrantes moldavos.
Teniendo en consideración la posición geográfica y estratégica, la República Moldavia tiene que realizar su política exterior y su interés nacional desde una posición pragmática. El país tiene que mantener buenas relaciones con la UE, y con los países de la comunidad de los Estados Independientes (CEI). Hasta ahora  la CEI es un vasto mercado para los productos moldavos. Es importante saber que para ser aceptados en el mercado occidental, los productos moldavos deben ajustarse a los estandartes y normas europeas. En la realidad, la economía de Moldavia está muy poco desarrollada, con muy poco peso para incidir y negociar, la mayor parte de su economía se basa sobre remesas que vienen del espacio europeo o  de la CEI.
A la luz del efecto político en Ucrania, en Moldavia esto no ha ha sorprendido sino que es un capítulo más de las tiranteces que existen en nuestra región. Como país ex-soviético, que en presente aspira a la integración europea, la República de Moldavia debe realizar una política exterior muy pragmática, basada sobre los valores del interés nacional. Pero, antes de  estar aceptada en el espacio económico europeo, Moldavia tiene que resolver sus problemas  internos, como ser: la integridad territorial en la controversia con Transnistria;  el desarrollo económico;  la adaptación a las exigencias normativas y de  calidad de los productos autóctonos a los estandartes europeos. Muy importante es el respecto de las leyes y de los derechos humanos, donde Moldavia tiene mucho por gestionar en forma interna para dar una perspectiva  mas favorable hacia el exterior.

Desarrollo & Contenido
Vanina Fattori 

Svetlana Cebotari: Relaciones Internacionales Moldova State University. Periodista, Director in Department of International Relations Moldava University. 

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