Influencia de los medios en la política internacional – Encuesta

Influencia de los medios en la política internacional – Encuesta

A lo largo de los años, los medios de comunicación fueron tomando un rol cada vez más importante dentro de la sociedad, influyendo no solo en los destinatarios de las noticias sino también en aquellos que las protagonizan. David Smith, el entonces Director del Centro de Información de Naciones Unidas en Buenos Aires, sostiene que los medios de comunicación dejaron de ser el nexo entre la realidad y los espectadores y pasaron a tener un rol primordial en el impacto y magnitud de los acontecimientos globales. Los medios de comunicación tienen un papel indispensable dentro de las relaciones internacionales, llegando al punto de existir un vínculo tan fuerte que ambos intervienen recíprocamente en sus agendas.
Con la aparición de ciertas herramientas como el Internet, su participación en los acontecimientos mundiales ha ido variando, de tal forma que hoy tiene un impacto de gran magnitud que se considera que es más efectivo comunicar un determinado dato a la sociedad a través de los medios, que haciéndolo mediante la prensa de las propias cancillerías.
El factor imagen y la percepción internacional son consideraciones vitales a tener en cuenta para construcción de poder y la “marca país” del Estado. Los países y los mandatarios usan sus herramientas políticas, sus propios comunicadores, para formar su mejor perfil y transmitir sus atributos a la comunidad internacional. En Sudamérica, la predominancia y el poder de la prensa tiene un molde occidental, y esto puede definir ver al mundo desde un solo “lente” o “mirada”. Sucede con gran parte de los comunicadores sociales, en TV, radio o en la prensa escrita, quienes confeccionan las noticias toman como base mayoritariamente fuentes occidentales.

Nuevo año, nueva encuesta
Este año consideramos nuevamente, desde Equilibrium Global, consultar a profesionales que se dedican al estudio de las relaciones internacionales, quienes se han formado con conocimientos teóricos, quienes siguen los temas de la actualidad mundial y quienes tienen la “gimnasia” de la lectura de papers; a ellos acudimos para saber de sus opiniones.Press.32
Nos planteamos, ¿qué dirían ellos si tan sólo se les preguntará sobre el rol de los medios de comunicación masivos en el curso de los sucesos globales? ¿Podrían ser capaces de filtrar los estereotipos de los formadores de opinión para tener una mirada analítica y evitar las imposiciones de los grandes medios para moldear las interpretaciones de sus receptores? ¿qué dirían los profesionales de las relaciones internacionales si se les preguntará sobre el rol de los medios de comunicación masivos en el curso de los sucesos globales? ¿Cómo se filtran los estereotipos de los formadores de opinión para tener una mirada analítica y evitar las imposiciones de los grandes medios para moldear las interpretaciones de sus receptores?
Buscamos tener una percepción y conocer, a través de consultas de manera anónima, qué tienen para decir los profesionales de las relaciones internacionales de Argentina y la región. En este caso, para ver qué opinan sobre la imagen de diferentes Estados y líderes políticos en relación a cómo los medios de comunicación presentan sus respectivos perfiles. Es importante resaltar que está dirigida sobre aquellos Estados que no padecen guerra o conflicto bélico, tal como Siria, Iraq, etc.

Luego de procesar metodológicamente las respuestas obtenidas y tras su recolección de datos, vemos que del total de los encuestados, el 40% respondió que Rusia es el Estado que más “mala prensa” tiene en Occidente, seguido por China con el 35% y Venezuela con el 20%.
Sin embargo, cuando se preguntó sin opciones sobre quién es el líder más influyente en la política internacional, el 55% piensa que es Vladimir Putin y por debajo Barack Obama con el 45%.
Por otro lado, en relación a “mala imagen” de los líderes mundiales en la prensa. Aunque Rusia salió como el Estado con “mala prensa”, en este caso, Putin no fue el más votado, debido a su popularidad, siendo que la mayoría de los encuestados lo considera como el líder más influyente.
Pero, el presidente chino, Xin Jinping, fue quien se llevó la mayoría, con el 60%, detrás Nicolás Maduro con un 25%. Un dato a considerar, que demuestra la mirada regionalista de los encuestados, puesto que entre las opciones los encuestados no utilizaron la opción que tenían para agregar un mandatario a su criterio.
Asimismo, que el 57% de los jóvenes dedicados a las relaciones internacionales recomendarían Washington Post para estar informados, seguido de El País con el 30% y de New York Times con 13%. Una pregunta que fue dirigida a libre albedrío y que la lista coleccionada de las respuestas marca una tendencia mayoritaria hacia los mecanismos de información con mirada estadounidense.
Justamente éste refleja un indicador a tener en cuenta, porque las últimas dos consultas estuvieron dirigidas al poder de tracción que tienen los medios en el curso de la política internacional. Es así, que estableciendo un “barómetro” de nivel creciente del 1 al 10, el 80% seleccionó que el ciudadano es condicionado por lo que mira y lee en nivel 9. Ese mismo porcentaje arrojó cuando se preguntó sobre el nivel de influencia en la toma de decisiones de los líderes mundiales, considerando un 8 en la escala establecida.
Sin dudas la prensa ejerce presión en todas las dimensiones políticas y sociales, es una herramienta de poder más, donde hoy los Estados deben tenerla presente cuando gestionan sus agendas.

Preguntas

  1. ¿Cuál de estos Estados cree usted que tienen mala prensa en los medios occidentales? Aquí se citan 5, usted puede agregar uno más si tiene en consideración alguno que no esté estipulado.
  • 40%
  • 20%
  • 35%
  • Irán. 5%
  • Otro que usted considere: —
  1. Siguiendo con la metodología de pregunta anterior, ¿Cuál de estos líderes considera usted que están mal vistos o con “mala prensa” por los medios occidentales? También ordénelo jerárquicamente en una escala de nivel decreciente de mayor a menor. Si tiene en su consideración un mandatario que aquí no se nombra, puede agregarlo.
  • Vladimir Putin – Rusia. 15%
  • Xin Jinping – China. 60%
  • Nicolas Maduro – Venezuela. 25%
  • Otro que usted considere: —
  1. Si usted tuviera que elegir a los 3 líderes políticos internacionales más influyentes, desde su interpretación, ¿quiénes serían aquellos mandatarios o jefes de Estado que tienen impacto en el curso de las relaciones internacionales?
  • Vladirmir Putin. 55%
  • Barack Obama. 45%
  1. Usted como profesional de relaciones internacionales, desde su mirada y consideración, qué medios recomendaría al público para que se informe sobre los sucesos internacionales más transcendentales. Elija sólo 3 medios, sin necesidad de ordenarlos jerárquicamente.
  • New York Times. 13%
  • Washington Post. 57%
  • El País España. 30%
  1. Si tuviéramos que medir en una escala del 1 al 10 sobre la capacidad de control, de poder e influencia, que tienen los medios sobre las percepciones de los ciudadanos, cuál sería su medición. Mencione un valor del 1 al 10, considerando el 1 el nivel más bajo y 10 el más alto.
  • 1: 2:            3:            4:            5:            6:            7:         8: 20%      9: 80%        10:
  1. Finalmente, ¿Y si tuviéramos que medir la capacidad de control, poder e influencia, de los medios sobre las tomas de decisiones de los líderes políticos mundiales? Menciones un valor del 1 al 10. Considerando 1 el nivel más bajo y 10 el más alto.
  • 1: 2:            3:            4:            5:            6:            7:         8: 80%      9: 20%        10:

 

Agradecemos la participación de todos los jóvenes de las relaciones internacionales, que fueron partícipe de esta encuesta, tanto estudiantes como graduados de diferentes universidades de Argentina, México, Perú y Chile: Universidad Torcuato Di Tella, Universidad Nacional Autónoma de México, Universidad de Buenos Aires, Universidad Nacional de Rosario, Universidad del Salvador, Universidad Católica de Córdoba, Universidad Católica de Santiago del Estero, Universidad Abierta Interamericana, Universidad Champagnat, Universidad Católica de La Plata, Universidad del Sur – Cancún, Universidad Nacional de Sur, Universidad Siglo XXI, Universidad Argentina de la Empresa, Universidad Internacional de Caribe, Universidad Nacional de San Martin, Universidad Nacional de Cuyo.

Desarrollo & Contenido
Vanina Soledad Fattori

La OTAN: defensa avanzada, geopolítica ignorada

La OTAN: defensa avanzada, geopolítica ignorada

Con el fin de “modernizar la defensa y disuasión de la OTAN, a principios de febrero de 2016 los ministros de Defensa de los países de la Alianza Atlántica impulsaron una serie de medidas que, básicamente, implican el establecimiento de una presencia reforzada, multinacional y rotativa en la zona este de la OTAN, es decir, en las adyacencias del territorio de Rusia.
Entonces, el secretario general de la OTAN destacó que la decisión adoptada en Bruselas significaba una medida defensiva de la organización política-militar, y que estaba plenamente en línea con las obligaciones internacionales en ese espacio de la Alianza.2
Frente a esta avanzada geopolítica-militar de la OTAN, es importante destacar que no representa novedad alguna, pues la misma forma parte de la política relacionada con las ganancias de poder que ha seguido Occidente desde el mismo final de la guerra fría, cuando predominaron en Estados Unidos los enfoques que planteaban no una “estrategia de vigilancia y contención” ante Rusia, como la recomendada por el diplomático George Kennan como “procedimiento estratégico” ante el desafío que suponía el poder de la Unión Soviética en 1945, sino una estrategia centrada en imposibilitar que Rusia, en tanto “Estado continuador” de la URSS, se convirtiera eventualmente en un nuevo reto de escala.
Varias fueron las iniciativas para lograr dicho propósito, siendo sin duda la más decisiva la ampliación de la OTAN. La organización, desafiando la experiencia, no sólo se mantuvo más allá del fin de contexto de pugna interestatal bipolar para el que fue creada en 1949, sino que también habría dejado de lado presuntas promesas hechas por Occidente a Rusia sobre las que se habría pactado el fin de la contienda y la reunificación alemana en términos occidentales, es decir, sin abandonar Alemania la OTAN y sin presencia de soldados rusos en su territorio.
Hacia fines de los años noventa la OTAN se extendió. Primero para dar cobertura político-militar a los denominados “OTAN-maníacos” (principalmente Polonia), y luego al verdadero este de Europa como así también al sur-este: los países del Báltico, Rumania, etc.
De modo que en estricto sentido geopolítico, la “defensa avanzada” de la OTAN nunca tuvo un carácter defensivo: en lugar de practicar lo que Zbigniew Brzezinski ha denominado “pluralismo geopolítico”, concepto que hubiera significado considerar los intereses y percepciones geopolíticas de todos, la OTAN practicó una “geopolítica de uno”, es decir, una defensa y promoción de medidas unilaterales casi hasta lo impensable, esto es, hasta los espacios sensibles o “líneas geopolíticamente rojas” de Rusia. Lo que ha sucedido en Georgia en 2008 y lo que viene ocurriendo en Ucrania desde fines de 2013 hasta hoy, sólo se comprende si ante todo se consideran esos términos, luego tal vez otros.
Tampoco se sostiene lo marcadamente defensivo de la iniciativa de Bruselas, si consideramos que desde antes del final de la guerra fría la OTAN había modificado su concepción de organización de defensa, para adoptar un patrón estratégico-militar pro-activo, basado en sostener una prueba de fuerza con el poderío del entonces Pacto de Varsovia en territorio de Europa del este y lograr la victoria.
En breve, la decisión de la OTAN de reforzar su presencia en el este de Europa implica una continuidad respecto con la política dirigida a afirmar ganancias de poder o posiciones de fuerza preventivas frente a “las amenazas  provenientes de Rusia”, según las palabras del secretario de Defensa estadounidense, Ashton Carter.
La defensa avanzada no significa que la OTAN se base en lo que en “política entre naciones” se denomina realismo. Más bien, ello se sitúa en el terreno de la ignorancia geopolítica, es decir, en la irreflexión e irrespeto frente a patrones de cuño centralmente territorial que para Rusia han sido, son y continuarán siendo vitales.

Una reflexión realista hace tiempo habría desaconsejado la ampliación de la OTAN más allá de Europa central, es decir, una ampliación sin restricciones geopolíticas. Consideremos, por caso, las reflexiones de un gran realista como las hechas en 2001 por el desaparecido Kenneth Waltz: “La razones para expandir la OTAN son débiles, las razones para oponerse a la expansión son fuertes. La expansión implica una nueva división en Europa. Debilita las fuerzas liberales en Rusia y refuerza el nacionalismo”.Hutschenreuter RADIO
Para “robustecer” la importancia del realismo en relación con el logro del equilibrio internacional, en un reciente artículo publicado en la revista “Foreign Policy”, “What Would a Realist World Have Looked Like?”, el profesor Stephen M. Walt (otro gran realista) plantea que durante los últimos 25 años los mandatarios estadounidenses han ignorado el realismo. Entre los casos más concluyentes, Walt argumenta que esa ignorancia explica las cada vez más conflictivas relaciones de Estados Unidos con Rusia y China, la retirada de la democracia en Europa del este, la degradada situación en Medio Oriente, en Afganistán, etc. Sostiene que si Bush hubiera escuchado a realistas, por caso, a un Brent Scowcroft, no habría invadido Irak en 2003, y la región no sería el caos que es e Irán no tendría el poder que ostenta.
Asimismo, sostiene el experto que si se hubieran considerado patrones del realismo “los Estados Unidos no habrían empujado a expandir la OTAN, pues los realistas entienden que las grandes potencias son especialmente sensibles a las configuraciones de poder cerca de sus fronteras. Expandir la OTAN habría envenenado las relaciones con Rusia”. Un realista habría optado por la “Asociación para la Paz”, un espacio que buscaba construir lazos de seguridad con Europa del este y con Rusia”.
Tal vez no sea demasiado tarde para revertir una situación que ha deteriorado las relaciones internacionales. Pero para ello se necesitará que los que adoptan decisiones en (este caso) Bruselas consideren la experiencia y los mensajes del realismo, antes de seguir avanzando y reforzando defensas que hace tiempo dejaron de serlo.

Por Dr. Alberto Hutschenreuter
Académico – Analista Internacional
Autor del libro “Política Exterior de Rusia & Humillación – Reparación” y el libro “La Gran Perturbación”
Director de Equilibrium Global

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