Comparte este contenido

Desde nuestra red de alianzas con think-tanks y expertos en diferentes capitales del mundo compartimos esta colaboración desde Ucrania. …»Ucrania se encuentra en el colapso de su economía, y no puede mantenerse por sí misma…..»el problema del actual gobierno es que se ha centrado más en lo internacional que en lo nacional y que en todas sus acciones rinde cuentas a la UE, EEUU o Rusia»…dos de las consideraciones de la politóloga Kateryna Palanska que nos refleja en su testimonio aspectos centrales sobre el delicado momento que atraviesa Ucrania. Desde el paso por las reseñas históricas claves en lo identitario, para ver qué papel juegan estas en el presente, Kateryna Palanska explica con profundidad y detalles el contexto social de este momento tan delicado de Ucrania. De cara a las elecciones del 25 de Mayo y en un escenario de tensiones en la región del este, se transmite en este testimonio que existe un interrogante generalizado por la postura de pasividad total, cediendo en todo ante los separatistas, que tiene el actual gobierno de Kiev, el cual no tiene la capacidad de unir Crimea a Ucrania. 

Pregunta: Somos testigos de una delicada situación, caracterizada por la fragilidad institucional y la incertidumbre. Observamos las fricciones entre Rusia y Occidente donde se hace presente factor de la geopolítica en torno a Ucrania. Hemos visto, a través de la prensa, la histórica movida de «euromaidan» desatada en Kiev con los sucesos que dieron lugar al fin del gobierno de Yanukovich. ¿Usted considera que en esto ha existido una injerencia de Estados Unidos y Europa para un cambio de régimen político en Ucrania?
Respuesta: Para contestar a esta pregunta añadiré datos que quizás pocos conozcan acerca de Ucrania. Es verdad que el gobierno de Yanukovich ha terminado gracias al Maidan, pero también es cierto que, en principio, esa no era la meta del pueblo. Todo comenzó por un mensaje que puso un periodista, Mustafa Nayyem, en el cual decía: “Nos encontramos a las 22:30 en la plaza de la Independencia. Abríguense, traigan paraguas, café, té, buen humor y a sus amigos. Se agradece cualquier tipo de “compartir – retwitt”. Así fue como el 21 de noviembre salieron a las calles periodistas y estudiantes y comenzó algo que ni ellos creyeron que podría pasar: el Maidan. ¿Qué indujo a Mustafa? El hecho de que en ese momento se supo que Yanukovich no firmará el acuerdo de Libre Comercio con la UE. Para muchos este acuerdo simbolizaba un primer paso hacia las puertas de la futura unión de Ucrania con la UE. Y era la última esperanza de cambiar algo en el país, después de 3 años de un descontento masivo por el gobierno de Yanukovich.
Yanukovich comenzó a ser “el problema» luego de la introducción de Berkut en las calles y después de los primeros 3 muertos. Fue allí cuando el pueblo dejó de hablar de la UE y comenzó a hablar del cambio y la dimisión de Yanukovich y de su gobierno. Veamos la implicación en esto de la UE y EEUU. Efectivamente, muchos políticos de la UE y de EEUU, visitaron Kiev durante estos 5 meses y de diferentes maneras apoyaban y demostraban su presencia en las calles del Maidan, repartiendo comida, o dando discursos desde el escenario general. Este comportamiento fue tomado por muchos como una clara evidencia de que los que están al mando son ellos y no la oposición de entonces o el gobierno provisional actual. El problema se sitúa más a fondo, detrás de los gobiernos y detrás de los partidos ucranianos. Lamentablemente, el patrocinio y la manipulación de los partidos salen de las manos de la oligarquía de Ucrania. Ahmetov, Firtash, Kolomoiskii, Zhyvago son los grandes dueños del país, los que han convertido a Ucrania en su propio negocio privado.
El cambio de gobierno en Ucrania es llevado a cabo por el mismo circulo que distribuía su dinero en las campañas electorales anteriores, de hecho, hasta los hay quienes repartían su dinero igualitariamente entre los partidos con tal de ganar más. Por lo tanto, está claro quien compra los votos en Ucrania. En cuanto a la pregunta de si conviene a la UE este conflicto con Rusia, creo que no hace falta resaltar que muchos países europeos dependen de Rusia, y los múltiples acuerdos económicos que se han dado anteriormente están creando muchos saltos en las bolsas de ambos bandos.
Por lo tanto, sería incoherente hablar de la participación de la UE o de EEUU en el cambio de un gobierno que no les beneficiaba. El hecho de que Yanukovich se echó atrás en el último momento no implica que no tenía relación con la UE o EEUU, hasta se afirma que tenía bastante apoyo y que no era tan pro ruso.
Uno de los puntos claves del Maidan fueron, en su momento, los francotiradores, que ya se ha comprobado que eran rusos. En cuanto a su gestión, se habla de subvenciones económicas, quizás por otros partidos. Pero el Maidan se sostuvo sólo, con ingresos desde el extranjero por la comunidad ucraniana, con la comida y medicinas que se traían día tras día por los ciudadanos de kyiv. Concretamente, se reunió alrededor de 30.000€ en Madrid y actualmente, se siguen mandando ropa y artículos de primera necesidad y algo de dinero.
Se ha creado un sistema de autogestión que para muchos parece imposible, porque perdieron el sentimiento de solidaridad. Es difícil hablar sobre la influencia de la UE y de EEUU. Está claro que la hay por su continuo apoyo a los acontecimientos que han demostrado con las sanciones hacía Rusia, pero de ahí a hablar sobre que es su mano la que movía las fichas en el Maidan es muy dudoso.

Pregunta: Los sentimientos y la efervescencia de aires independentistas en ciudades del Este de Ucrania, ¿Considera que son auténticos o son manipulados desde Moscú? ¿Cómo interpreta que ha sido la respuesta de Rusia en torno a la crisis en Ucrania?
Respuesta: Para poder responder a esta pregunta es necesario conocer el contexto etnohistórico de las regiones de Ucrania. La pertenencia de las tierras ucranianas a otro países en el pasado ha jugado un papel muy grande en el desarrollo de su cultura, mentalidad y de la posición de la población. Históricamente en territorios ucranianos han convivido ucranianos, rusos, bielorrusos, polacos, judíos, tártaros, rumanos, búlgaros, etc. Pero esto no les impidió votar a favor de la independencia de la Unión Soviética con una mayoría de 90,32% a favor, y una participación del 84,18%. Esto refleja el hecho de que la mayoría de la población sentía una necesidad de independencia y de formar parte de un nuevo estado: Ucrania.
Al evaluar los siguientes años podemos observar que los gobiernos ucranianos no se esforzaron en conseguir la unificación de las diferentes regiones, que se distinguían principalmente en cuanto a la lengua. Y es que, para muchos ucranianos seguía siendo la rusa, después de tantos años instalados en la Unión Soviética y con la anterior rusificación llevada a cabo por Stalin. También eran diferencias en aspectos históricos. Esto se refleja en la aceptación de la Hambruna del 1932-1933 (en ucraniano, Holodomor) que no habían vivido muchas otras zonas de Ucrania, la posterior II Guerra Mundial y el supuesto apoyo que dieron los grupos de la parte del Este de Ucrania a la Alemania Nazi, el famoso Bandera tan nombrado en los medios de comunicación actualmente. Bandera fue usado y manipulado por la URSS como una especie de «antihéroe» – llegando a ser usado por el pueblo como un simple insulto. Era un símbolo todavía «humeante» en Ucrania y «caliente» Rusia, por eso esta última, como la continuidad de la URSS, lo rescata de nuevo ahora, aunque en este tema hay que profundizar a parte.
Por lo tanto, encontrándonos en el terreno de hoy y observando los acontecimientos que están pasando en las regiones ahora llamadas pro-rusas, desde mi punto de vista sólo puedo decir que esto se debe a las especulaciones y manipulaciones que trabajaban durante años en estas regiones.
El deseo de independencia en estas zonas es mínimo. Más que nada se ha creado una imagen mítica de apoyo por parte de los ciudadanos. Sin embargo, es muy fácil ver la participación en las manifestaciones de ambos bandos para entender que la población no apoya a los rebeldes que ocupan las instalaciones públicas. Lo que sí es apoyado es que al idioma ruso se le de más relevancia a nivel nacional, por lo tanto habría que regionalizarlo, para que cada región tuviera el derecho de escoger su propio idioma regional. Sea el ruso u otro idioma de las minorías ucranianas, cabe recordar que cuando la ley de idiomas regionales estaba en vigor, el rumano fue escogido como lengua regional en una región de Ucrania.
La influencia de Rusia también jugó un papel importante, contando con la propaganda de la televisión rusa y el miedo creado hacia los participantes del Maidan por gobernantes de estas regiones, que con solo comenzar el cambio del gobierno, salieron a las calles y anunciaron la futura llegada de armados que vendrían a por los ciudadanos de estas regiones para matarlos. Todo esto, claramente, ha despertado el miedo y el resentimiento entre las personas de las regiones. Además, muchos de ellos confían más en Rusia por su cercanía y convivencia, y por la crítica situación económica y laboral de las zonas es muy común la emigración hacia Rusia para trabajar.
Cuando el tema de la federalización de Ucrania no era actual, Putin lo postuló como un requisito para seguir dialogando, al igual que la exigencia de que el idioma ruso fuese oficial en Ucrania. Las directrices que se han dado desde Moscú fueron seguidas por los rebeldes pro-rusos y este es un punto clave de manipulación.
La actuación de Rusia ante la crisis de Ucrania ha sido más que intermediaria. Creo que ha utilizado la situación crítica del país, para desatar una fuerte confrontación interna mientras consigue sus propios beneficios. La necesidad de no perder a Ucrania para Rusia es esencial. Geopolíticamente Ucrania es uno de lo ingredientes para cumplir el deseo imperial de Rusia, como se ha dicho muchas veces Rusia sin Ucrania nunca llegaría a ser un imperio.

Pregunta: ¿Por dónde pasan las claves de Kiev para armonizar las divisiones sociales y frenar presiones de partición de su territorio? ¿Medidas de contención como la oficialización del idioma ruso sirven para integrar la parte Este del país?
Respuesta: Es bastante complicado percibir lo que está planeando hacer el gobierno provisional de Ucrania. Más que nada, vemos continuos diálogos fuera de Ucrania con representantes de otros países que intentan encontrar una solución a esta crisis. El poder que tiene ahora el gobierno es muy cuestionable, desde su intento de mandar sobre el Maidan, sus inútiles acuerdos con la UE y con Rusia, y el último acuerdo en Ginebra, que demuestra que no tiene ningún poder por vías pacificas sobre los rebeldes. Por ello mismo, han intentado desalojarlos con el ejército, y tampoco es que se les haya dado bien esa opción.
En una situación tan crítica como esta, como ya lo he dicho anteriormente, no es el idioma el generador del problema, sino que es la excusa que se utiliza para desestabilizar el país, para que las futuras elecciones presidenciales no se den.
Aunque la postura del gobierno provisional ha sido bastante pacifica no sólo en estas regiones, sino también en Crimea, por lo que está siendo apoyado por los agentes exteriores como la UE y EEUU, lamentablemente ha perdido su postura interna. De hecho, la población no entiende dicha postura de pasividad total, cediendo en todo ante los separatistas y dejando Crimea sin luchar por ella.
Creo que los separatistas buscan más provocaciones que cambios. Y es que, la amnistía que se les ha dado, el propósito de descentralizar el poder en Ucrania y establecer el idioma ruso como regional como compromisos por parte de Kiev, no despiertan ninguna reacción positiva entre los separatistas. En lugar de ello, están tomando cada día nuevas medidas de distanciamiento del gobierno de Kiev, proclamando nuevas repúblicas y prohibiendo partidos del gobierno de Ucrania como Udar, Batkivchina o Svoboda.
El problema del actual gobierno es que se ha centrado más en lo internacional que en lo nacional y que en todas sus acciones rinde cuentas a la UE, EEUU o Rusia, dependiendo del partido ucraniano en cuestión. A su vez, se centran en sus propias campañas y continúan sin hacer nada para unir a las regiones que se encuentran influenciados por el odio propagandístico. Podemos ver que hay más acción social por parte de la ciudadanía para conseguir la unión entre las regiones que por parte del Gobierno.

Pregunta: ¿Cómo cree que el nuevo gobierno de Ucrania puede llevar adelante una gestión de reclamo por el territorio de Crimea? Hemos visto que la reunión de Ginebra en el formato de cuatro bandas (Ucrania-Rusia-Estados Unidos y la UE) se ha realizado con liviana participación de Kiev en la hoja de ruta, ¿esto supone que el destino de Ucrania se decide en gran medida en el exterior?
Respuesta: Sintiéndolo mucho me veo obligada a afirmar que el gobierno actual no está capacitado para volver a unir Crimea con Ucrania y no creo que ningún gobierno futuro pueda conseguirlo. Quizás se trate de una posición bastante pesimista, pero creo que los ejemplos de Abjasia del Sur, nos demuestran que los territorios tomados u ocupados por Rusia se quedan con los rusos hasta que ellos lo consideren oportuno.
Y efectivamente, el destino de Ucrania se decide mayoritariamente desde fuera. En la peor posición se encuentran los ciudadanos ucranianos y las minorías que viven en Crimea, pues son ellos los que tendrán que acostumbrarse a las consecuencias de los agentes exteriores. La pérdida de Crimea, por lo que hemos visto, no ha sido tan dolorosa para el gobierno provisional de Kiev, es más, muchos dicen que Crimea fue el precio que se ha tenido que pagar por un futuro europeo en el país. Estas minorías ucranianas y tártaras de Crimea se sienten olvidadas y vendidas por el gobierno de Ucrania, porque nadie dio la cara por ellos y de un día para otro se despertaron en el territorio de otro estado.
Lamentablemente, el gobierno actual de Kiev mueve toda su voluntad hacia el diálogo con la UE y EEUU para su mejor posicionamiento en las siguientes elecciones, ya que muchos de los votos seguirán al líder europeísta. Mientras, Rusia busca a su propio representante, declarando su confianza en Dobkin, el representante del Partido Regional, que menos apoyo electoral tiene hasta hoy. Veremos como se moverán las fichas después de las elecciones.

Pregunta: Luego de Mayo, habrá un nuevo gobierno. ¿Qué orientación cree Usted que debe adoptar la nueva dirigencia ucraniana: un formato de neutralidad con un equilibrio en las relaciones entre Rusia y Europa o acaso sirve un gobierno “europeísta” que inicie un proceso de ingreso a la OTAN? ¿O la posición de integración con Rusia?
Respuesta: Creo que el término de neutralidad será bastante difícil para el Gobierno de Ucrania. Especialmente, cuando ambos lados – UE y Rusia – provocan con sus acuerdos un posicionamiento determinado de Ucrania. Nuevamente, nos chocamos con una competencia de intereses exteriores en el país. La orientación, si pudiera ser real, sería la neutralidad. Pero puesto que tenemos que firmar acuerdos con uno de los lados, ya que Rusia no permitiría colaborar con la UE en paralelo, veo muy complicado el renacimiento de la neutralidad.
Ucrania es un país que geopolíticamente está condenado a ser utilizado por intereses exteriores, su clave situación otorga poder a una de las hegemonías que la rodean. Ucrania depende financieramente, con sus exportaciones e importaciones, de Rusia y de los países de Asia, pero mentalmente la sociedad se identifica con Europa (por lo menos una gran parte), por lo tanto ven en Europa una salida a la crisis y al estancamiento soviético que viven en el país. Ucrania necesita reformas, actualizar su forma de gobernar, mejorar la calidad de su producción para poder competir en otros mercados y no ser dependiente de otros.
Acerca del ingreso a la OTAN, el Primer Ministro Yacenyk ha dejado claro que el ingreso a la OTAN es un punto cerrado en el cual Ucrania no está interesada. En lo que sí se interesa el gobierno actual es en una cooperación socioeconómica con la UE y en un futuro se ve en la Unión Europea como miembro oficial. Si los países como Finlandia, Irlanda, Malta, Suiza, Suecia o Austria han podido mantener una posición militarmente neutral, Ucrania podría seguir su ejemplo.

Pregunta: Para que los ciudadanos que estamos en América Latina tengamos una impresión más cercana a la realidad profunda del pueblo ucraniano. ¿Cuál podrá ser el futuro que le espera a Ucrania en cuanto a la situación económica? En nuestra región, muchos países han recibido salvatajes financieros y se han sometido a las directrices del FMI, pero esto ha representado ajustes y altos endeudamientos que heredan las generaciones venideras. ¿Teme Usted que pueda caerse en esta situación?
Respuesta: Ucrania se encuentra en el colapso de su economía, y no puede mantenerse por sí misma. El casi previsto default del país se acerca cada día más, la banca está vacía, los préstamos anteriores siguen en el aire y las deudas de gas no están pagadas.
Sin duda a Ucrania le espera una fuerte crisis económica, más aguda que la actual. Pero también es verdad que, ya sea el FMI o Rusia el representante de estos ajustes económicos no tiene diferencia, sólo se difiere en el posicionamiento.
Cada uno de los préstamos que puede recibir Ucrania en un futuro serán sometidos a violentos cambios. Pero, sea quien sea el prestador, no deberíamos sufrir las consecuencias políticas por elegir uno u otro lado. Esto se refleja en la subida de precios del gas por parte de Rusia, lo que implica que las personas tendrán que pagar más en un país donde los salarios no crecen y continúan en su media por los 200 dólares, con los cuales no es suficiente ni para una persona en el contexto económico del país.
Ucrania vive una realidad pública que es considerada tal sólo oficialmente. El nivel de corrupción se ha instalado en todos los centros públicos existentes del país: hospitales, policía, colegios, universidades, centros de atención a la ciudadanía, etc. Por eso mismo, cuando hablan de recortes en Ucrania, lo primero que me viene a la mente es que el mercado negro aumentará y con él, la cantidad de personas que cubren sus ingresos.
No se le da demasiada importancia al hecho de pagar impuestos en Ucrania. La nueva ley, que no fue apoyada por el actual gobierno, podría haber sido una de las salidas para conseguir la igualdad en el país. Consistía en pagar los impuestos según un porcentaje de los ingresos, es decir, cuanto mayor es el ingreso, mayor es el porcentaje de impuestos que se debería de pagar. Esto permitiría el desarrollo de las clases media y baja, mientras que la clase alta pagaría unas tasas de acuerdo a sus explotaciones diarias del país. Pero, lamentablemente, dicha ley no fue apoyada por el Partido de los Regionales y por el Partido Comunista.
Por lo tanto, para poder entender qué es más rentable para Ucrania, un préstamo del FMI o de Rusia, habría que considerar cuál de los dos haría menos daño por parte del opositor al crédito prestado y cuál promovería el avance del sistema soviético en Ucrania.

Desarrollo & Contenido
Vanina Soledad Fattori

Kateryna Palanska, Kiev – Ucrania
Economía internacional en la Universidad Nacional Económica de Kiev.
Ciencias Políticas en la Universidad Complutense de Madrid.
Autor y Portavoz en el portal informativo: Conucrania.com
Ha trabajado como Jefe de Prensa en Cinema Hall Kyiv en Ucrania.
Miembro de la Asociación AIP en la facultad de Políticas
Directora en las campañas visuales de VotoJoven España 2013
Publicaciones en: Conucrania, Perspectivas Venezuela, Digital Extremadura, Revista Estudiantil ¿Que pasa? (Universidad de Moscu).
Participación en diferentes Círculos Políticos en España, Colombia: Programas: La tuerka, Córdoba Internacional. Radio: Capital radio (España). Contagio Radio (Colombia). Conferencias organizadas por JEF Madrid.
Principales áreas de investigación: Europa del Este

Uma Karina, Komsomolsk – Ucrania
Periodismo en la Universidad Carlos III de Madrid
Máster en Conflictos Internacionales en la Universidad Södertörns, Estocolmo, Suecia. Periodista freelance, redactora y traductora: Conucrania.com
Publicaciones en Columna Zero Bloguera en www.umasoviet.blogspot.com
Modelo en EFTI, Agencia Calden y Agencia PopLife Profesora de inglés, español y ruso