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El testimonio del experto Muhammad Asif Noor en Islamabad, para conocer opiniones en primera persona sobre como es el  prisma desde Pakistán sobre atolladero en el que se encuentra Afganistán aún sin un rumbo claro hacia la constitución de un poder estatal soberano capaz de establecer la paz, la reconciliación y ponga fin a la violencia para dar una expectativa de desarrollo para el pueblo afgano. Desarrollo de Vanina Fattori para entrevistar al Director de uno de los think-tanks aliados a nuestro medio: “The Diplomatic Insight-Peace Through Informed Dialogue”, que es una organización independiente que proporciona un servicio a la comunidad internacional desde el aporte académico multidisciplinario.

De cara a la retirada de la ISAF (Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad) ¿Cómo cree que seguirá siendo la situación política y  social en Afganistán frente a los retos de la formación de un poder  autónomo soberano del Estado? ¿Cómo podrá afectar a la región?
Muhammad Asif Noor: La comparación de las políticas  afganas antes y después de la ocupación de Estados Unidos en el 2001,  revela que efectivamente Afganistán ha hecho progresos desde la caída de  los talibanes. El acuerdo de Bonn en Diciembre de 2001 reunió a las  partes para negociar el establecimiento de un gobierno de amplia base,  “sensible” al género, multiétnico y plenamente representativo.  Plausiblemente el multipartidismo comenzó a emerger: el número de  antiguos grupos muyahidines reformado y convertido en los partidos  políticos; y las mujeres afganas comenzaron a participar en la arena política.
Luego, la  nueva constitución fue aprobada en Enero de 2004 y la nueva Asamblea Nacional se inauguró en Diciembre de 2005, después de las elecciones  parlamentarias y provinciales de Septiembre de 2005.
La salida de las fuerzas de Estados Unidos se aproxima y en base a ello,  se plantean interrogantes en el frente nacional e internacional sobre la  sostenibilidad política de Afganistán post 2014, un país que  materializa la peor parte de tres décadas de guerra que ha vivido. Hay  muchos factores políticos y sociales que contribuyen a estas  preocupaciones y que incluyen:
* Baja confianza pública en el sistema político a causa del aumento de  la corrupción. La mala experiencia de los afganos con sus gobiernos ha  devaluado la democracia para muchos, siendo que no confían en las  instituciones gubernamentales. Por otra parte, la debilidad del gobierno  es también uno de los factores para que los grupos insurgentes  (talibanes y otro) obtengan su fuerza.
* El control del Gobierno sobre el Estado sigue siendo débil a pesar del  importante apoyo internacional y de la presencia de la ISAF. Las  afiliaciones políticas se basan en gran medida en criterios étnicos,  tribales y regionales, representando la importancia en la conformación  de la dinámica política, social y económica de Afganistán.
* El regreso de los talibanes en el círculo político tampoco se ha  descartado por completo. Red Haqqani, Hezb-i-Islami Gulbuddin Hikmatiar y  otros grupos insurgentes siguen funcionando en todo el país con  diferentes niveles de integración, coordinación y cooperación entre  ellos mismos. Es importante recordar, que durante los últimos diez años,  las fuerzas internacionales y el Gobierno afgano se mantuvieron en  guerra con los talibanes. En este último tiempo han comenzado los  intentos por negociar un acuerdo político con los talibanes, siendo  estos percibidos como el elemento importante para el logro de la estabilidad política. Pero sin embargo aún no se podido alcanzar un progreso sustancial al respecto.
* Examinando la situación social, el vivir cotidiano del afgano es devastado por  los conflictos generalizados en muchos distritos y pueblos. Las personas  se sienten inseguras a causa del aumento de las bajas civiles  producidas por: el enfrentamiento entre grupos armados; por las  incursiones nocturnas; ataques aéreos como bombardeos suicidas, y la  colocación de dispositivos explosivos improvisados; todo esto es lo que  lleva a un desplazamiento interno. Además, las comunidades se sienten  atrapadas entre las partes en conflicto, debido a que la disputa se ha  extendido a zonas categorizadas, previamente, como “tranquilas”.
* Afganistán es uno de los países más pobres del mundo. No cuenta con  las capacidades para hacer cumplir las necesidades básicas de su  población, dependiendo en gran medida de la ayuda.
En este contexto, se puede decir que después de la retirada de la ISAF,  la formación del poder autónomo soberano del Estado no será una tarea  fácil.

Considerando que la incertidumbre que persiste sobre la estabilidad política y social de Afganistán, ¿es también una fuente de preocupación para los países vecinos de la región?
Muhammad Asif Noor: Principalmente a causa de su inestabilidad y vulnerabilidad, el país  afgano está siendo utilizado como un estado tapón por las superpotencias  que han luchado en guerras de poder en esta parte del mundo. Por lo  tanto, una Afganistán inestable post 2014 significará llamar nuevamente a  la intervención extranjera. Sin embargo, también, la inestabilidad  significará más presupuesto militar de Pakistán para desplegar fuerzas  en las fronteras adyacentes al país.M.INSI
Asimismo, resulta preocupante que muchos grupos contendientes están  tratando de ingresar en el poder. Si los Estados vecinos apoyan  facciones opuestas, es decir el apoyo a los talibanes de Pakistán y la  India, una vez más se dará lugar al desarrollo de desconfianza, creando  inestabilidad en otros. La lucha por el poder y el vacío del mismo en  Afganistán también ayuda a la unificación de los grupos insurgentes  dispersos.
Por lo tanto, si se sigue en este escenario de inestabilidad no se podrá  construir avances de cooperación y de desarrollo entre los países de  Asia Meridional y Central. De todos modos, el dilema de seguridad se  continuará insistiendo sobre la región, independientemente de la  tendencia global del mundo.

Luego de 12 años desde que las tropas estadounidenses  arribaron en Afganistán: en el contexto actual, ¿podemos decir que la  intervención ha alcanzado sus objetivos iniciales o esta incursión sólo  habrá sido un fracaso en la política de Washington?
Muhammad Asif Noor: Las tropas estadounidenses  arribaron al territorio afgano por los siguientes objetivos: 1. Para  interrumpir, desmantelar y derrotar a Al Qaeda, para asegurarse de que  nunca pueda regresar a Afganistán; 2. Garantizar que las fuerzas de  seguridad nacional afganas fueran entrenadas y equipadas, a fin, de  evitar que los talibanes derroten al gobierno nacional.
Debemos resaltar que Estados Unidos fue muy rápido en la consecución de  su objetivo de expulsar a al-Qaeda en los dos primeros años. Desde  entonces, los esfuerzos estadounidenses se concentran en la creación de  las condiciones que puedan fortalecer a Afganistán frente al-Qaeda con  una asistencia internacional limitada. Sin embargo, este objetivo  todavía se destaca como un reto, así como lo fue en el año 2001. Resulta  importante marcar la muerte de Osama bin Laden y otros líderes clave,  como la victoria del pensamiento que ha neutralizado a Al-Qaeda Ayman al  Zawahiri, siendo éste el reemplazo sólido de Bin Laden.
Para hablar de la formación de las Fuerzas de Seguridad Afganas (ANSF),  según datos de un reciente informe del Pentágono, sólo una de 23  brigadas del Ejército Nacional Afgano es capaz de funcionar sin el apoyo  de Estados Unidos y de otros países de la OTAN, lo que indica que la  creación de una ANSF totalmente independiente puede tomar décadas.
En lo que se refiere a la última meta de detener el derrocamiento del  Gobierno talibán, la ISAF informó públicamente estimaciones que muestran  que hay aproximadamente entre 25.000 y 35.000 combatientes en  Afganistán, ampliando su círculo de actividades, creando un caos social,  y un estado de malestar e inseguridad en Pakistán.
Siguiendo con la retirada de las fuerzas internacionales, muchos Estados  (que tienen sus intereses en Afganistán) están dispuestos a finalizar  esta guerra con el intento de incorporar a los talibanes en las  conversaciones de negociación con el fin de hacer posible una transición pacífica.

¿Cuál es su opinión con respecto a las víctimas civiles producto de los bombardeos cada vez más frecuentes de los Unmanned Aerial Vehicle  –Vehículos Aéreos No Tripulados (UAV)? Pakistán ha denunciado la  violación del Derecho Internacional y la intromisión en su territorio. ¿Cree usted que el uso de este tipo de equipos es útil para luchar  contra los insurgentes?
Muhammad Asif Noor: Desde 2004, los UAVs son usados ​​como el arma más sofisticada de Estados Unidos, ya que precisamente  apuntan a los centros militantes. Según las estadísticas de la Fundación  Nueva América, en el año 337 los drones ataron produciendo alrededor de  1.558 – 2.700 militantes fallecidos, mientras que por otro lado, en  este mismo ataque las estadísticas de la Oficina de Periodismo de  Investigación revelaron que entre 2.524 -3.247 civiles habían muerto y  más de 1.330 fueron heridos.
Las cifras  muestran que por cada militante asesinado por los drones, diez civiles murieron a causa de estos ataques aéreos que  son motivo de desacuerdo entre Estados Unidos y Pakistán. Los Estados  Unidos afirman que tienen el derecho de ataque preventivo (con derecho preferente) para eliminar a su enemigo a través de cualquier medio.
Pakistán afirma que estos ataques no sólo violan su soberanía y el derecho internacional, sino que también amenazan a los derechos humanos; inculca la agresión y los sentimientos anti-estadounidenses entre las  masas por la matanza de inocentes. En resumen, a pesar del despliegue de drones no se pueden determinar el éxito en la lucha contra los  insurgentes.

Tanto hacia los desafíos en la reconciliación hacia el interior  del país como en el establecimiento de un orden que logre finalizar con  la violencia: ¿Cuál es su opinión sobre los desafíos al que se debe  enfrentar el gobierno de Afganistán? ¿Cuáles son las claves para  entender la situación por venir?
Muhammad Asif Noor: El presidente Karzai es  constitucionalmente inelegible para ser reelegido por tercera vez en  2014, debido a que será un año que marcará un cambio en la historia de Afganistán y por ello requerirá un gobierno fuerte para tomar algunas  decisiones visionarias.
Teniendo en cuenta los esfuerzos de reconciliación y el establecimiento  de un orden para poner fin a la violencia, el desafío más importante es  que en Afganistán, los partidos políticos nacionales no han desarrollado  plenamente sus propias visiones estratégicas. El país está en riesgo  por la fluctuación de un poder titular a otro sin las reformas que se  puedan presentan luego de las rivalidades partidarias y del cambio de  administración política.AFpak
El gobierno afgano es continuamente objeto de críticas por no hacer  frente a la corrupción; al control de los fondos; a los problemas de  seguridad de dirección; y al uso sin control de las ayudas que reciben,  ayudas que no logran materializar un progreso necesario en la realidad.  Por lo tanto, la credibilidad del gobierno afgano se encuentra en  observación, es decir, repreguntarnos si realmente puede gestionar la  transición y tomar una verdadera responsabilidad de su propia seguridad,  debido a que las instituciones gubernamentales a nivel sub-nacional  siguen siendo débiles y desconectadas del Gobierno central.
En general, cualquier forma significativa de éxito depende de las  siguientes claves que son esenciales para comprender el escenario futuro  por venir:
* El nivel de los progresos realizados en contra de los insurgentes por  parte de: Estados Unidos; La Fuerza de Asistencia de Seguridad  Internacional (ISAF), y las Fuerzas de Seguridad Afganas (ANSF).
* Cálculo de la fuerza de ANSF en términos de asumir y mantener la  responsabilidad de la seguridad de Afganistán con los fondos de ayuda  limitada y con la presencia militar de Estados Unidos.
* La eficiencia del gobierno civil afgano para ganar el apoyo del público.
* Las posibilidades de traer cambios en la política afgana a través de  elecciones, es decir el establecimiento de un nuevo equilibrio después  de la retirada de las fuerzas, siendo necesario para alcanzar la  estabilidad.
* Cooperación con Pakistán y otros países vecinos que puedan contribuir a una Afganistán estable.
* Perspectiva de las relaciones entre Estados Unidos y Afganistán: si  Estados Unidos seguirá apoyando a Afganistán en su proceso transitorio o  lo abandonará luego de la retirada. Sumado a ello, el grado en que los  intereses estratégicos estadounidenses seguirán centrándose en  Afganistán, como clave para comprobar las amenazas terroristas frente a  Al Qaeda y a otros grupos extremistas islámicos en la región.

Desde el punto de vista étnico y religioso, ¿cuáles son las  posibilidades de que el gobierno logre una representatividad legítima  del pueblo afgano? ¿Cómo cree que los países vecinos pueden influir y / o  cooperar en el desarrollo de estas relaciones intra-estatales?
Muhammad Asif Noor: En referencia a las perspectivas para una armonía  dentro de Afganistán, la palabra clave a destacar y analizar es la  “asimetría”. Teniendo en cuenta los hechos sobre el terreno montañoso  asimétrico de Afganistán y la pluralidad asombrosa de la etnicidad y  subculturas, cada grupo étnico mantiene su propio poder peculiar y de  importancia. Lograr una armonía sustancial entre las diversas y  competitivas etnias en la sociedad afgana, resulta ser una tarea difícil. Un punto por excelencia a tener en cuenta, aunque muy a menudo  ignorado de los asuntos intra-estatales de Afganistán, es que no existe  un concepto de nacionalidad afgana unificada. De acuerdo a las  estimaciones, la población consta de pastunes (44%), tayikos (25%),  hazara (10%), uzbekos (8%) y otros grupos. La paz sostenible y la  armonía en un país devastado por la guerra no se puede lograr, a menos  que todas estas diferentes etnias participen en todos los ámbitos, para  crear virtualmente una cierta simetría entre ellos con el fin de que  logren ver que son partes de un mismo todo.
Este proceso de armonización  de los diferentes grupos puede ser a la vez iniciado o incluso  saboteado por aquellos países fronterizos de Afganistán. Sin embargo, el  papel que ocupan Turkmenistán, Tayikistán y Uzbekistán, es muy probable  de que no sea eficaz, porque estos Estados están luchando con sus  problemas internos y no tienen, hasta ahora, la capacidad de  establecerse como Estados democrático o Estados más estables. Por su  parte, Pakistán, Irán y China son los países que sin duda puede influir  en el proceso de paz en Afganistán, ya sea como mediadores o como  catalizadores indirectos. En cuanto a Pakistán, puede tener influencia sobre todo en los pastunes  ya que son mayoría con el 44% de la población afgana, compartiendo en la  frontera una identidad étnica común como es pastún, que viven  principalmente en las regiones del sur y del este de Afganistán a través  de la Línea Durand. Por otra parte, en realidad, sólo unos pocos se  atreverían a contradecir a los talibanes, que serían la parte más  importante de cualquier acuerdo de paz, por el cual se pueda preceder a  la salida de las fuerzas de la OTAN en Afganistán. Es probable que  Pakistán desempeñe un rol clave en el proceso de armonización de los  talibanes en esta negociación de paz entre los diversos Agentes  Poderosos de Afganistán.

Por su parte, el papel de Irán en el proceso de paz afgano no es tan  pronunciado como si lo es Pakistán. Es sabido que la muy arraigada  escisión entre el sur sunita (región pastún) y el norte de Afganistán,  poblado principalmente por los chiitas, es sin duda un gran obstáculo en  el camino de establecer la armonía intra-estatal en Afganistán. Esta  escisión se refleja en el pasado, a través del franco antagonismo entre  el gobierno Talibán (sunita pastunes) y el iraní respaldado por la  Alianza del Norte de Afganistán. Irán puede desempeñar un rol de mediador indirecto en la reducción de  esta brecha entre el Sur y el Norte de Afganistán, con el fin de  preparar el camino para un verdadero representante que se articule en un  gobierno central legítimo, autorizado por el acuerdo mutuo de los  distintos segmentos de la sociedad afgana.
En cuanto a China, su papel en el proceso de paz afgano es dudoso,  porque al parecer no tiene participaciones importantes en Afganistán,  excepto por su potencial que puede “rejuvenecer” la derrotada economía  afgana, producto de la guerra en el país. Su participación, también,  puede estar relacionada al interés chino en el aprovechamiento de los  recursos naturales del territorio afgano.

El acceso a un testimonio en primera persona de lo que sucedió  en este lapso de 12 años, ¿cuál es su conclusión sobre esta misión de  la ISAF en territorio afgano? El Secretario General de la OTAN Anders  Fogh Rassmusen dijo que “la estrategia está funcionando.” Sin embargo,  si hablamos de un balance general de la situación, ¿cuáles son los  puntos positivos y negativos de este proceso?
Muhammad Asif Noor: En lo que se refiere al éxito o  fracaso de la ISAF en Afganistán, un examen o escrutinio imparcial del  contraste absoluto entre su política oficialmente establecida y el  resultado real de su presencia en el territorio afgano, es suficiente  para desentrañar la verdad. ISAF llegó a Afganistán con objetivos  declarados en mejorar las condiciones de paz y seguridad en el país y en  ayudar al establecimiento del orden. A pesar que hay quienes afirman  que la presencia de esta coalición de fuerzas internacional logró  éxitos, lo cierto es que la situación general de seguridad en el país ha  empeorado desde que llegaron a Afganistán. Otro objetivo importante que  la ISAF declaró por cumplir fue la contratación y formación de las  Fuerzas de Seguridad Afganas. La ISAF ha sido capaz de entrenar a un  significativo número de tropas de ANSF, pero llamar esto un éxito  sería contrario a las exigencias de la razón. El aumento constante del  índice de ataques “green-on-blue” desafía todas las afirmaciones de  éxito de la política de ISAF. La carencia de éxitos de ella, se puede  atribuir a su total desprecio hacia la santidad de los símbolos  religiosos y de los valores tribales de Afganistán, como por ejemplo fue  el caso en que los soldados occidentales profanaron y quemaron el Corán  provocando incidentes e invocando la ira de la población local.

Desde el 07 de diciembre 2004, Abd El Hamid Karzai es el  presidente de Afganistán. Su política en las relaciones con los Estados  Unidos ha sidopendular: etapas del “romanticismo”, y fricciones con  Washington. Usted, ¿qué balance puede hacer en estos ocho años de  gestión de Hamid Karzai?
Muhammad Asif Noor: Es difícil de comprender y  racionalizar la oscura política pendular de Hamid Karzai hacia Estados  Unidos, pero en mi opinión, los extraños giros políticos son un atributo  característico de cualquier titular Jefe de Estado, cuyo poder como tal  no se deriva del  reconocimiento y aceptación del pueblo  correspondiente, sino más bien se deriva de una delegada autoridad  extranjera: Hamid Karzai.

Desarrollo & Contenido
Vanina Fattori – Universidad del Salvador

Desde Islamabad Muhammad Asif Noor Director del: http://thediplomaticinsight.com/