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No existen una única definición para entender el significado del concepto de guerra hibrida. Sin embargo, en forma generalizada, se puede definir como el uso de diversos instrumentos de poder que actúan atacando sobre un actor social determinado (este puede ser un actor estatal). Ese uso de las herramientas de poder se convierte en un ataque, que busca identificar distintas vulnerabilidades para causar efectos varios.
Podemos decir que, además, es un impulso que ejecutan actores estatales y no estatales para lograr el objetivo de dañar e impactar a un actor social. Y en muchos casos se ejecuta utilizando la tecnología para explotar todas las deficiencias o fallas nacionales en el plano político, militar, económico, social, informativo o de infraestructura.
L a conceptualización de guerra hibrida no es nueva, sino que data de largo tiempo, y muchos especialistas coinciden que es un uso combinado de métodos convencionales y no convencionales para llevar a cabo el objetivo político, es decir, tiene en su naturaliza una forma antigua de conflicto. El principio fundamental es atacar la falla, pero con una mínima visibilidad y una perfecta coordinación.
La importancia de la Guerra Hibrida tiene una ventaja por sobre la guerra convencional, es que esta última se ha vuelto económicamente muy costosa y acarrea sus peligros al momento de llevarse a cabo; sin embargo la Guerra Híbrida, permite accionar por etapas con riesgos minimizados.
La Guerra Hibrida utiliza diversos recursos para conseguir sus objetivos, y estos son medios no convencionales como campaña de noticias falsas, ciberataques y espionaje. Herramientas que sirven para crear confusión entre las masas y muchas veces alcanzan a paralizar la toma de decisión. China y Rusia son actores estatales que han utilizado este tipo de prácticas contra las instituciones democráticas. Las consecuencias de la Guerra Híbrida tienen un alcance más amplio, porque si bien puede ser enfocada a alterar cambios en un actor estatal, existe la posibilidad de que una expansión de ese ataque alcance una alteración del orden global. Sus principales mecanismos, en el mundo de hoy, los provee la tecnología. Y en muchos casos, causa un efecto en la libertad de expresión y un perjuicio a las personas que respetan la ley.
Por otra parte, como se identifica en la práctica no en teoría, podemos decir que un agente de guerra hibrida puede penetrar en la instituciones del objetivo atacado. El asistente general estadounidense James Mcoville describe la guerra como un método para “robar, replicar y reemplazar”, lo cual significa que primero se erosionan las capacidades y credibilidad de los órganos de gobierno, la academia y las entidades diplomáticas; lo que lleva luego a su remoción o reemplazo
El liderazgo tecnológico de China es un caso de análisis, porque abundan las acusaciones hacia empresas chinas de robar conocimiento a empresas estadounidense, tanto su propiedad intelectual, copia de tecnología. Cuando esto se materializa, hay ejemplos donde luego la compañía perjudicada se ve reemplazada en el mercado por la que cometió las prácticas de desleales.

Los agentes de la Guerra Híbrida, evitan la guerra convencional, ya que esta última es la opción final y extrema. En cambio, la Guerra Híbrida permite crear caos y desorden de las masas; y esto se logra con grandes aparatos para creación de noticias falsas, y la propaganda a través de medios cibernéticos.
La reciente investigación del Indian Express (1) revelo que una empresa de tecnología con sede en Shenzhen, Zhenhua Data Information Technology Co, se encontraba monitoreando a más de 10 mil individuos y organizaciones indias en su base de datos global, mientras trabajaba en estrecha colaboración para el partido comunista chino. Algunos personajes destacados como el presidente Ram Nath Kovind, el primer ministro Narendra Modi incluso la presidenta interina del congreso Sonia Gandhi y sus respectivas  familias, padecían el monitoreo. Estos casos confirman que esta política no solo se aplica a personas influyentes del establishment político y oficial, sino que es transversal y puede alcanzar a cualquier ciudadano del país que está siendo atacado. En este caso, los datos se compilan para influir en las decisiones del titular del cargo vital, según el Ejército Popular de Liberación y el Partido Comunista de China.
Dentro de las prácticas de la Guerra Híbrida, se utilizan instrumentos no militares como la extracción de información y es indispensable tener presencia en las plataformas de redes sociales.
Aquí es fuente de información donde se desarrollan seguimientos de trabajos de investigación, artículos, patentes; a la par del intento de alcanzar a personas que ocupan posiciones decisorias en las organizaciones.

Indians Express define esta forma de guerra en sus propias palabras como la “contaminación de  información, gestión de la percepción y propaganda”. Robert Potter, experto en ciberseguridad, tecnología y datos con sede en Canberra, dijo: “todos los países hacen esto de una forma u otra, ese es el trabajo de la inteligencia extranjera. Pero usando ciencia y tecnología de datos, Beijing, claramente, lo ha llevado a la recopilación de datos a través de diferentes plataformas que posee y considera una amenaza inmediata para la seguridad nacional. Sin embargo, los datos recopilados durante un largo período, procesados ​​y analizados con Inteligencia Artificial, se convierten en activos poderosos capaces de cambiar las políticas, las decisiones de los líderes y, finalmente, la percepción de las personas. Durante las elecciones estadounidenses de 2016 y la votación del Brexit en el Reino Unido, la influencia rusa sirvió como el ejemplo perfecto de guerra híbrida”.
Por lo tanto, la guerra híbrida puede denominarse “guerra no lineal”, que implica aquellas tácticas no convencionales que inducen a la desestabilización social y el caos político, sobre la base de crear campañas de desinformación que apunta a debilitar la estructura militar convencional del oponente.

Instrumentos de guerra híbrida
Después de tener una proximidad del significado de lo que es la Guerra Híbrida, podemos pasar a profundizar sobre cuáles son los instrumentos de la misma. Tal vez en occidente, tienen en forma generalizada una concepción definida sobre una estrategia de guerra asociada a la que lleva a una victoria rápida y decisiva; pero cuando se trata de Guerra Híbrida, el factor del tiempo es diferente. Perseverancia y paciencia son características de la Guerra Híbrida, y en el caso de mi país y el ejemplo que ejecutó China, se puede apreciar tácticas de largo plazo donde se aplicaron las siguientes acciones:

-Atacar funciones críticas y vulnerabilidades:
Identificar puntos débiles y las vulnerabilidades, puede resultar accesible cuando se trata de instituciones sociales, económicas, políticas y constitucionales de las naciones de un país. Cuando estas se ven interrumpidas o vulneradas, pueden conducir al colapso de todo el sistema de trabajo. Esta es función crítica e involucra a actores (individuos y organizaciones), y alcanza a la  infraestructura (redes eléctricas, comunicaciones y red ferroviaria). También es posible intervenir en procesos (judicial, electoral, policial).
En el 2014, el grupo de hackers rusos CyberBerkut explotó la vulnerabilidad cibernética de la comisión electoral nacional de Ucrania para socavar su credibilidad. De manera similar pero en mayores dimensiones, la división religiosa, cultural y étnica de la vulnerabilidad de la India, también puede ser objetivo para crear el caos dentro del sistema indio.
Y podemos ver un ejemplo que hoy día nos grafica cómo funcionan las cosas, el de la mafia y las organizaciones delictivas que utilizan la circulación de videos, imágenes o publicaciones falsas en Facebook; algo que expone la vulnerabilidad de las instituciones indias.
De modo que, un oponente posee un amplio aspecto para generar daños, hay múltiples oportunidades para optar dónde emprender una acción de Guerra Híbrida.
Por lo tanto, contrarrestar la Guerra Híbrida requiere un análisis en profundidad de los mecanismos que pueden ser utilizados y las vulnerabilidades del sistema hacia donde se ha enfocado para generar el daño. Cada parte del sistema requiere una evaluación y una estrategia de prevención como única vía para reducir las exposiciones.
Veamos Yemen y la crisis en Siria, desde hace meses lo que ocurre en el terreno es un claro ejemplo para mostrar cómo se aprovechan las vulnerabilidades a favor del lado agresor. La división profunda, sectaria, étnica y económica de ambas sociedades fue explotada por Irán y grupos terroristas para lograr su objetivo estratégico.
No es un hecho oculto que el arte de la Guerra Híbrida se alimenta de sacar ventaja de las fallas de un país. En el caso de la India, esto aplica para cualquier agresor que apunte a romper el tejido secular del país, como ha sido evidente en varios casos. Para contrarrestar esas tácticas, también hasta reviste importancia identificar las líneas divisorias socioeconómicas de la sociedad, para interpretar cómo un adversario buscaría atacar, hacia donde enfocaría sus esfuerzos para causar daño.
Cuando hablamos de Guerra Híbrida, de sus instrumentos, tenemos que mencionar la importancia de los medios de comunicación, actor clave para esta práctica belicosa en donde, ya no sólo las grandes cadenas pueden impactar en llevar una narrativa distorsionada de los hechos; sino también, terceros actores a través del uso de las redes sociales.
Ya se encuentran antecedentes en la política internacional, cuando un adversario utiliza a menudo las plataformas de medios prominentes para pintar una imagen sombría de la economía de la nación y, a menudo, se utilizan consignas para presentar al adversario como más poderoso para infundir miedo en la mente de la población en general.
Como muchos coincidirán, los medios afectados pueden transmitir una influencia e impactar sobre el estado de ánimo de una nación, por su llegada a la opinión pública, por la capacidad de moldear la realidad. Sus noticias, su mensaje, en cadena, afecta a las emociones de la gente; pueden producir la ira, la irritación y hasta desesperación. Y muchas veces, son vulnerables a corromperse por dinero. El agresor puede explotar las fallas que se abren cuando se abordan las cuestiones como el extremismo étnico / religioso, momentos de debacle económica y el agite sobre las insurgencias. El perpetrador tiene el potencial de alimentar la inestabilidad política sin quedar expuesto, pero involucrándose a niveles de tener interferencia en cómo una sociedad reacciona a las políticas nacionales de su propio gobierno.

-Sincronizacion de los medios:
En el concepto de Guerra Híbrida un actor agresor puede sincronizar todos los medios posibles para crear el efecto deseado en el tiempo y el espacio adecuados. Esto incluye la utilización de medios militares y no militares en forma simultánea para lograr el objetivo. Esa “sincronización” de medios que el agresor dispone es una táctica que permite acercarse al resultado de: incitación a caos e incertidumbre, capacidad de aumentar la vulnerabilidad, encontrar aliados locales que adhieren al mensaje del agresor y finalmente asestar el golpe deseado. Esta práctica potencia la capacidad de daño al nivel de generar parálisis en el oponente. Y como vemos, apuntar a las emociones es parte inseparable de una táctica de esta naturaleza.
Esta sincronización de medios pone al agresor en una posición ventajosa a través de dos pasos. En primer lugar, la detección de agentes híbridos será una tarea de identificar los “soportes locales” que le servirán en su estrategia; en segundo lugar, cuando el agresor de una acción híbrida está ejecutando la acción se beneficia del caos que ha logrado en el actor que es víctima, para así cometer su acto de impacto. Por ejemplo, en 2013, Irán sincronizó las amenazas terroristas, utilizando los ciberataques y la propaganda para influir en los cálculos de Estados Unidos y sus aliados para disuadir la intervención externa en Siria. Después de explotar las líneas donde la víctima recibe las primeras fallas, se puede lograr el avance de los objetivos aislando sistemáticamente al adversario en varios foros y plataformas internacionales.
Una práctica para la “sincronización” de medios también es a través del uso inteligente de un cabildeo diplomático. El lobby previo para obtener información, conocer el terreno para preparar la agresión. Incluso en estado en guerra, cuando una acción híbrida se está desarrollando, se puede explotar las vulnerabilidades de las redes diplomáticas del estado objetivo. Esta herramienta también se puede utilizar para difamar y empañar eficazmente la imagen del país, una vía táctica es a través de las plataformas de las redes sociales. Esto no solo genera daño en imagen, confusión y pérdida de credibilidad, sino que hasta se alcanza un nivel de aislamiento internacional y diplomático es una excelente; siendo que muchas decisiones que afectan al país quedan congeladas y demoradas. Esta herramienta funciona como punto de convergencia y es una parte de la “sincronización” de todos los medios de la guerra híbrida; es tan simple como que la explotación gradual de las fallas internas conduce en última instancia a la difamación diplomática del Estado. Para que esto le de resultado al agresor, no sólo tiene que actuar en el país objetivo, sino que tiene que desplegar un lobby y un fuerte cabildeo en varios foros internacionales. Lo que puede producir un efecto dominó, ya que impacta en el territorio del estado objetivo y limita circunstancialmente su capacidad de acción internacional. Además de todo esto, si hay sanciones impuestas al estado objetivo debido a un fuerte cabildeo, funciona como “un combustible” para fogonear un incendio ya existente. De esta manera, ya contamos en el mundo con varios ejemplos donde se logra un daño en un país objetivo, y sin siquiera disparar una sola bala.
Una vez que los actores híbridos han sincronizado todos los medios para atacar la vulnerabilidad del país objetivo y dañar sus puntos críticos, llega el momento de capitalizar la anarquía para lograr una meta más definida o específica. Dado que el resultado del ataque no lineal sobre el oponente es impredecible. El agente híbrido necesita un seguimiento adecuado de la situación y cumplir con el paso final para el cual diseñó su estrategia y quiere obtener beneficio. Los actos subversivos también pueden ser utilizados dentro del estado objetivo a través de “poderes proxy” y actores no estatales que juegan para debilitar políticamente la ley y el orden; estos se convierten en piezas funcionales para el agresor. La capitalización sistemática de estos efectos en cascada es necesaria para lograr el objetivo deseado, que se puede lograr canalizando los recursos de manera eficaz, aunque cuidadosa.

Alcance y relevancia de la guerra hibrida
Después de abordar las líneas generales de lo que es la Guerra Híbrida, necesitamos comprender el alcance y la relevancia de esta práctica en el escenario internacional actual. En 2019, un estudio del centro estadounidense de evaluaciones estratégicas y presupuestarias (CSBA) argumentó que la Guerra Híbrida tiene raíces profundamente históricas y culturales en China. Como se mencionó anteriormente, la filosofía de lucha de China está inspirada en Sun Tzu. China ha utilizado esta técnica en el Tíbet antes de anexarla finalmente en 1950 y utilizó el mismo método para volver a desplegar sus objetivos e intereses en las islas en el mar del sur de China; y sin disparar una sola bala. Considerando la estrategia del engaño, la sorpresa y el caos como el principio fundamental de la guerra. En el siglo XXI, cuando la guerra directa parece imposible  y se evita al máximo, el concepto de Guerra Híbrida se ha vuelto predominante.
Cuando el objetivo o el interés nacional deseado se puede lograr por medios no militares, librar cualquier otra acción bélica militar parece inútil.
En el caso de India, el poderío y el valor de las Fuerzas Armadas son invalorables, pero aún contando con arsenal de vanguardia y tecnología militar avanzada, no es suficiente para combatir en un “nuevo campo de batalla”, como lo propone cualquier agresor que utilice tácticas de Guerra Híbrida. Así funcionan las cosas en estos tiempos, ya que la guerra, tal como conocimos en el pasado, ya no se libra en escenarios convencionales.
Un ejemplo práctico; el hecho de que estamos claramente detrás del ISPR (Inter Services Public Relations Pakistan) de Pakistán en el ámbito de la guerra de información. Entidad que ha mostrado su capacidad de desacreditar los logros reales de las Fuerzas Armadas de la India en sus redes sociales, hasta develar supuestas violaciones de derechos humanos por parte de las Fuerzas Armadas de la India. La situación de Cachemira sigue siendo un punto agudo para la estabilidad regional de Asia, y el ISPR ha recorrido un largo camino para ‘actuar juntos’, como lo ha señalado el teniente general Rajesh Pant (retd) y ganar ventaja en la guerra de la información contra la India. Es cierto que el ISPR de Pakistán ha superado a PR Arms de las Fuerzas Armadas de la India al desempeñar un papel proactivo en la comunicación, y también ha realizado un “trabajo excepcional para Pakistán”, como ha dicho el respetado teniente general Syed Ata Hasnain (retd). Las líneas difusas entre la administración política de Pakistán y sus Fuerzas Armadas han sido una bendición disfrazada para ellos, ya que ha dado como resultado una estructura administrativa-militar de gran eficacia en el factor de la comunicación; este ente que no dejado espacio sin cubrir cuando se trata de participar competitivamente en la guerra de información. Así es que India, debe prepararse para contrarrestar esto de manera efectiva.

Guerra Híbrida, su alcance

  • Coerción política y económica: está asociada a periodos donde un Estado puede tener altibajos o crisis económicas, es cuando se torna más vulnerable ante el eventual intento de interferencia en la política interna, sea en la agenda política o económica en sus asuntos internos. Especialmente en cualquier país democrático, y donde los procesos eleccionarios son un momento crucial. Por ejemplo, la acusación contra la Federación Rusa en el medio de la campaña de las elecciones estadounidenses. Otro punto discutido es China u su utilización de la diplomacia de la “trampa de la deuda”, como medio para ganar el apoyo en países más pequeños, pero aprovechar de esa dependencia que luego se genera.
  • Operaciones cibernéticas: en esto, el actor agresor actúa para paralizar las estructuras estatales del actor objetivo. En los países del mundo libre, donde la libertad de expresión es un derecho fundamental, se utiliza como herramienta para difundir noticias falsas, propaganda para crear caos y agitación. Por ejemplo, países como Irán, Rusia, China y ahora Pakistán a través del ISPR, apuntan a los datos en línea y a los portales del servicio estatal del actor objetivo. Actualmente están involucrados en ataques cibernéticos, interferencias de GPS, piratería de sitios web, hackeos, etc. Hemos sido testigos del objetivo de los esfuerzos conjuntos de Islamabad y Beijing, que han intentado desestabilizar al estado indio, creando una atmósfera de miedo e inseguridad en las mentes de las personas; apuntando a las áreas sensibles, principalmente a través de ataques directos que pretenden desarrollar un sentido de inseguridad a través de tácticas hábilmente elaboradas de sembrar el miedo.
  • Proxies y fuerzas controladas por el estado: aquí, la nación intenta ganarse el apoyo de las grupos excluidos o insatisfechos, no contenidos y aquellos que están al límite de actuar fuera del sistema. Es fácil identificarles, apoyarles con dinero y armas para crear la situación de insurgencia. Esto pone al actor objetivo, si es un Estado, a combatir a un actor no estatal. Para el caso de India, en nuestra vecindad, sabemos que Pakistán está tratando de crear un considerable movimiento insurgente en una zona caliente como Cachemira Jammu.

Conclusión:
En el siglo XXI, en este mundo globalizado y profundamente interconectado, la carrera por los recursos se ha intensificado más allá de los límites; y proyectar el interés es una meta que lleva a una competencia feroz entre los estado-nación de nuestro sistema. Para lograr resultados, como lo muestra la historia, el conflicto es un mecanismo. Y los Estados están destinados a adaptar esta naturaleza que se ajusta y se moderniza, en particular en las últimas dos o tres décadas. Pese a esto, no se ha dejado de ejecutar la guerra convencional aunque esta, es muy costosa para cualquier Estado. Así que en el desafío de adaptarse a las nuevas realidades, cualquier estado-nación debe hoy adquirir las nuevas técnicas para defenderse de los actos de Guerra Híbrida que buscan el objetivo de generar daño sin luchar realmente en la guerra convencional. Y ya tenemos ejemplos de estos métodos no coercitivos para lograr el objetivo de perjudicar a un actor objetivo. El reconocido profesor de relaciones internacionales, Hedley Norman Bull, argumentó que “la guerra no es más que violencia organizada llevada a cabo por unidades políticas entre sí”.
Así que en conclusión, cuando se trata de Guerra Híbrida el término “violencia organizada” puede reemplazarse por “métodos no coercitivos”. Hoy en día, la información se considera el nuevo petróleo, porque los datos pueden usarse para moldear la opinión de las personas de acuerdo con sus necesidades. Si la información no se regula correctamente puede ocasionar graves daños a la seguridad nacional. Por lo tanto, hoy, cualquier Estado necesita tener un sistema adecuado para gestionar la dinámica cambiante de la guerra.

Por Swaraj kariya. Investigador especializado en asuntos de defensa y seguridad. Investigador asociado en The Kootneeti. Con aportes adicionales de Vaibhav Kullashri

Publicado originalmente en https://thekootneeti.in/ Traducción – Adaptación de Mariano Danculovic

(1) https://indianexpress.com/article/explained/hybrid-warfare-pm-modi-cds-gen-rawat-zhenhua-data-information-artificial-intelligence-china-is-watching-6594884/

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