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La Elección estratégica de la India: Balance de poder o Autonomía estratégica. Análisis en clave geopolítica por Abhishek Saxena.

Este escrito es una respuesta a un paper recientemente publicado por el distinguido colega Shivshankar Menon, de Brookings, titulado “La Estrategia India para Asuntos Exteriores” (1) publicado en la serie “Imapcto” de Brookings India. En el paper, Menon argumenta que el mundo alrededor de la India ha cambiado fundamentalmente debido a:

  • El cambio en el equilibrio de poder económico entre los países del Asia.
  • Una China que busca obtener la primacía en un mundo aún dominado por los Estados Unidos.
  • El incremento de la amenaza a la seguridad proveniente del terrorismo.
  • El crecimiento de la violencia social, acompañado por una ola de líderes nacionalistas y populistas.

Estos puntos hacen que Menon sostenga que la India necesita ajustar sus políticas a las nuevas realidades. Él identifica el ascenso de China como el principal desafío que podría descarrillar el rumbo indio. Como respuesta a la creciente amenaza china, Menon esquiva la alianza con los Estados Unidos; contrariamente, recomienda a la autonomía estratégica como el mejor curso de acción para India. Este autor plantea tres herramientas de política exterior para gestionar la relación con China: balance interno, compromisos bilaterales y balance de poder regional.
En su artículo, Menon destaca correctamente que China es el mayor desafío para la seguridad de la India, parte del cual es perfectamente visible en las escaramuzas en el Mar Meridional de la China, y la activa presencia de China en las márgenes del Océano Índico. Pero, personalmente, no estoy convencido con su argumento de que  luchar por la autonomía estratégica es la mejor opción para la política exterior de India. Soy escéptico respecto a la posición de Menon por la sencilla razón de que no provee ningún argumento contundente para explicar por qué la autonomía estratégica es una mejor opción para la política exterior que el balance de poder con los Estados Unidos. En este artículo, avanzaremos con el argumento de que la alianza y el equilibrio de poder junto a los Estados Unidos es la opción más pragmática para la India. Cabe señalar que el alineamiento que persigue la India no sería necesariamente una alianza militar formal. Ergo, algunas opciones permanecen abiertas para la India si la situación demanda este curso de acción para mejorar su seguridad. La relación que propongo se basará en una profunda cooperación estratégica, lazos económicos y tecnológicos, dirigidos contra un enemigo común. De hecho, la alianza para todo tipo de clima de Pakistán y China no se basa en documentos formales sino en intereses de seguridad comunes.
En este artículo, comenzaré con un poco de marco teórico, el cual proponiendo la idea de por qué el balance de poder es la política más adecuada contra una amenaza creciente, explicando por qué China es una amenaza inminente a la India. Seguidamente, proveeré contra argumentos a las opciones planteadas por Menon y, finalmente, expondré argumentos para explicar por qué el balance o el bandwagoning  son una elección deseable y pragmática para la India.

¿Por qué los estados recurren al balance de poder?
La teoría del balance de poder, presente en la concepción Waltizana del neorrealismo, es la piedra basal de las Relaciones Internacionales. El sistema internacional es anárquico y no existe autoridad central que ofrezca protección a los estados que lo conforman. Desde que los estados perciben la competencia por el poder como un juego de suma cero; cuando uno de ellos intenta convertirse en el dominante, los demás se sienten amenazados. De acuerdo a la teoría del balance de poder, los estados amenazados formarán una coalición defensiva y adquirirán capacidades militares para constreñir al estado cuyo poder está en ascenso.  Algunos críticos pueden argumentar que China no es un estado revisionista (2), y no tiene intención de jugar agresivamente. Pero, como John Mearshimer destaca en “The Tragedy of Great Power Polítics”, respecto que los estados nunca pueden tener certezas respecto a las intenciones de los demás, el balance de poder se realiza respecto a las capacidades, no a las intenciones.

China: un nuevo dragón en la habitación
Hablando en términos de estructura, el poder preponderante de China y los intereses expansionistas de India, a medida que su influencia económica y diplomática crece es en sí misma una causa de tensión y rivalidad entre las dos grandes potencias asiáticas. China se posa como una amenza militar directa hacia India, a la luz de las grandes disputas fronterizas en los sectores oriental y occidental, y las menores en el área central. Más aun Beijing goza de influencia en Organizaciones Internacionales de primera línea, como el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y el Grupo de Proveedores Nucleares, y ha tenido el tiempo y la decisión de ser un obstáculo para las ambiciones de la India en la arena internacional. El compromiso Chino con Pakistán y su voluntad de actuar como el “balanceador externo” en contra de Delhi es una amenaza de magnitud para India en la región. El creciente alto perfil chino en Asia Meridional es contrario a los intereses indios, en una región que India considera su esfera de influencia. Finalmente, el creciente protagonismo económico chino le permite actuar en contra de los intereses económicos indios.

La autonomía estratégica: un disparo errado
Shivhsankar Menon argumenta que, dado que ningún otro país comparte el conjunto de intereses de la India, este país debe reservar su poder material para su interés nacional, y esforzarse en alcanzar la autonomía estratégica o, lo que se llamaba en el pasado “no alineamiento”. En los hechos, las razones detrás de por qué Estados Unidos quiere balancear a China y porque lo desea la India son completamente diferentes. Pero esas diferencias son poco importantes en términos prácticos porque lo que realmente importa es que tanto India como Estados Unidos tienen suficiente incentivo para contener el poder de China, y ambos están dispuestos a hacerlo. Lo evidencias los recientes acuerdos firmados entre ambos países respecto a cuestiones militares, logísticas y tecnológicas.
La aseveración respecto a que la cooperación estratégica con los Estados Unidos llevaría a una trampa es fútil, del modo en que lo destacan Abhinjan Rej y Rahul Sagar (3). De acuerdo con estos autores, Modi ha jugado cautelosamente en los momentos críticos de la relación con Estados Unidos, priorizando sagazmente el interés nacional sobre manifiestas preocupaciones Estadounidenses, como las evidenciadas en los casos del puerto de Chabahar, del acuerdo con Rusia para el sistema de misiles antiaéreos S-400, y la reluctancia a un despliegue militar en Afganistan, pese a la continua insistencia norteamericana.

La polémica respecto al alineamiento –o no- en política exterior no es nueva en la India. En los primeros años transcurridos desde la independencia del país, esto fue únicamente una cobertura para disimular su debilidad (4) y lograr de hacerse un lugar en el sistema internacional., en palabras de Pratap Bhanu Mehta. C. Raja Mohan asegura que los críticos del alineamiento no comprenden bien el no alineamiento, del mismo modo que la naturaleza de la realpolitik. India “no ha tenido grandes dificultades en concretar alianzas cuando sus intereses se lo demandaron” (5). Finalmente, Tanvi Madan sostiene que no-alineamiento no es igual a no  concretar alianzas o relacionaminentos estables. (6) (7). Ella puntualiza dos instancias en que la India se alineó con superpotencias: con Estados Unidos durante 1962-63 y con la Unión Soviética en 1971. Teniendo en mente los actuales desafíos estratégicos y de seguridad que la India enfrenta desde China, el no alineamiento es una opción suicida. Rajesh Rajagolpan correctamente señala que en no alineamiento no es una opción factible para países que enfrentan amenazas significativas de seguridad, que no pueden ser contraarrestadas únicamente por un balance interno (8).    El no alineamiento durante la guerra fría, aunque sea retórico, operaba en un entorno de seguridad completamente diferente con grandes potencias presentes lejos de las fronteras de la India. No tenemos tal lujo en el caso de China.

Equilibrio interno, compromiso bilateral y equilibrio regional: Una falsa promesa
Menon propone tres opciones de política exterior para la India que mejorarán la seguridad de este país sin comprometer su autonomía estratégica: equilibrio interno, compromiso bilateral y equilibrio regional. Sostengo que estas opciones son atractivas a primera vista pero no son viables dada la limitada capacidad material y latente de la India y la de sus asociados regionales. Tomando uno a la vez, presento mis contra-argumentos contra cada uno de ellos
El equilibrio interno no es una opción factible para la India por la sencilla razón de que la India no tiene suficiente capacidad militar para contrarrestar a China por sí sola. China posee casi el doble de aviones de combate modernos que la India y casi el triple de buques y submarinos de combate de superficie importantes (9). Además, China tiene una enorme reserva de capacidad de energía latente en su base de recursos humanos, económicos y tecnológicos altamente capacitados. Pero, de todos modos, el desarrollo de la capacidad interna de la India siempre será una prioridad para Nueva Delhi, incluso si adopta cualquier otra opción estratégica.
La India se ha comprometido bilateral y multilateralmente con China desde Wuhan hasta Mamallapuram, desde el BRICS hasta la OCS y desde las Naciones Unidas hasta otras instituciones internacionales. Hablando con realismo, la cooperación es a veces difícil de lograr y siempre difícil de mantener, ya que los estados siempre se preocupan por las ganancias relativas y las trampas. Sanjaya Baru argumenta que el compromiso no ha sido capaz de resolver los dos principales déficits de confianza entre India y China: los estrechos lazos de China con Pakistán y el creciente déficit comercial. (10)
El equilibrio regional con socios como Australia, Japón, Vietnam, Singapur, Indonesia y Malasia es importante pero no suficiente porque China ya es demasiado fuerte para que las potencias regionales se equilibren con ella. Además, estos países están geográficamente distantes de la India y entra en juego el concepto de Mearsheimer de “detener el poder del agua”. Además, siempre existe la posibilidad de que la India se vea envuelta en las controversias territoriales y marítimas de estos países.
Habiendo dejado claro que el equilibrio interno, la participación bilateral y el equilibrio regional no son opciones de política adecuadas; presento mi argumento de que, dado el actual desequilibrio de poder en Asia, los intereses estratégicos de la India probablemente se verían mejor servidos con una alineación más estrecha con los Estados Unidos.

Balance o Bandwagoning entre India y Estados Unidos
La razón más fundamental para una alineación más estrecha con los Estados Unidos es que ayudaría a la India a equilibrarse respecto a China, ya que ningún otro país por sí solo o incluso una combinación de ellos puede proporcionar a la India este beneficio. Los Estados Unidos son la potencia unipolar preponderante del mundo y lo han sido durante casi tres décadas, comandan los bienes comunes globales (11); quieren equilibrarse con China y están dispuestos a asociarse con la India. Su voluntad es evidente desde que los Estados Unidos modificaron unilateralmente las normas mundiales para poner fin a la condición de “paria nuclear” de la India mediante la firma del acuerdo nuclear civil en 2008 (12); la visión estratégica conjunta de los Estados Unidos y la India para la región de Asia y el Pacífico y el océano Índico (13); acuerdos militares, logísticos y de transferencia de tecnología como GSOMIA, LEMOA y COMCASA. (14)
Los críticos podrían argumentar que los Estados Unidos podrían volverse opresivos en el futuro, pero una gran potencia distante es mucho más preferible a una potencia próxima, porque una mayor distancia los hace menos amenazadores. Además, los Estados Unidos pueden hacer avanzar los intereses de la India en los foros multilaterales. Un compromiso más estrecho con los Estados Unidos no es algo nuevo, sino que será la continuación de una tendencia general que ha sido visible en la estrategia de la India en los dos últimos decenios.

Doklam: un argumento a medias
Menon sostiene que el “empate” de Doklam en 2017 fue un ejemplo de la renuencia de los Estados Unidos a prestar su apoyo a la India. Robert Farley escribió un artículo en The Diplomat en el que argumentaba que había buenas razones por las que EE.UU. resistio su apoyo (15). La razón más importante es que, aunque Doklam tenía implicaciones de seguridad para la India, era necesariamente un problema de Bután y la India tenía sus razones para ayudar a Bután, como argumentaban Sumit Ganguly y S. Paul Kapur en un artículo publicado en Foreign Policy (16). La India estaba desempeñando el papel de un hermano mayor y a ella misma no le hubiera gustado la intervención del “gran papá”.

Conclusión
La asociación entre la India y los Estados Unidos no se hizo “en el paraíso”, sino que está impulsada por una percepción similar de la amenaza y la voluntad de actuar juntos para contrarrestar esa amenaza. Por lo tanto, mi argumento se basa en el actual equilibrio de poder, si China supera a los Estados Unidos como la nación más poderosa del mundo o si China se debilita y los Estados Unidos ya no perciben a China como una amenaza, el equilibrio de poder cambiará y por lo tanto, la estrategia tiene que cambiar. Pero en las circunstancias actuales, un compromiso más estrecho con los Estados Unidos es la única estrategia efectiva para asegurar sus intereses y proteger su seguridad.

Por Abhishek Saxena
Maestrando en Estudios Internacionales
Universidad Jawaharal Nehru, Nueva Delhi

Publicado originalmente por The Kootneeti
https://thekootneeti.in/2020/05/08/strategic-balancing-strategic-autonomy/

(traducción y adaptación: Martin Pizzi. Relaciones Internacionales UCA Salta)

Referencias:
(1) https://www.brookings.edu/research/indias-foreign-affairs-strategy/
(2) https://muse.jhu.edu/article/738693/pdf
(3) https://carnegieendowment.org/2019/04/04/bjp-and-indian-grand-strategy-pub-78686
(4) https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14736480903116750?journalCode=find20
(5) https://www.foreignaffairs.com/articles/asia/2006-07-01/india-and-balance-power
(6) “Nonalignment is not equal to no alingment” en el original (Nota del Traductor)
(7) https://www.tandfonline.com/doi/abs/10.1080/14736489.2019.1662188
(8) https://carnegieindia.org/2017/09/14/india-s-strategic-choices-china-and-balance-of-power-in-asia-pub-73108
(9) https://www.iiss.org/publications/the-military-balance/the-military-balance-2017
(10) https://indianexpress.com/article/opinion/columns/narendra-modi-xi-jinping-informal-summit-chennai-mamallapuram-india-china-relation-6067787/
(11) https://www.mitpressjournals.org/doi/abs/10.1162/016228803322427965?journalCode=isec&
(12) https://www.firstpost.com/india/india-us-nuclear-deal-all-you-need-to-know-about-the-landmark-agreement-3596209.html
(13) https://www.orfonline.org/research/us-india-joint-strategic-vision-for-asiapacific-and-indian-ocean-region/
(14) https://www.thehindu.com/news/national/lemoa-already-fully-operational/article24904359.ece
(15) https://thediplomat.com/2017/08/why-hasnt-the-united-states-thrown-its-support-behind-india-in-the-doklam-standoff/
(16) https://foreignpolicy.com/2017/10/17/is-india-starting-to-flex-its-military-muscles/ 

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