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Durante mucho tiempo Vietnam ha sido un país de referencia para el estudio del desarrollo, puesto que su rápido crecimiento, marcado principalmente desde 1998 al 2009, ha desembocado en importantes mejoras para su población, de hecho para ese entonces se lo consideraba como el Estado que podía cumplir o estar próximo a alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio de 2015; el número de personas bajo el índice de pobreza había disminuido rápidamente en comparación a la década del ’90, lo mismo ocurrió con el nivel de escolarización infantil y de mediana edad. Podemos decir que hasta el 2009 Vietnam registraba un fuerte crecimiento, uno de los más altos en su región y hasta a nivel mundial, así, este país con alrededor de 90 millones de habitantes (el 13º más poblado del mundo) ha tenido un fuerte crecimiento económico, ubicándolo entre los mayores del mundo, un logro sorprendente para un Estado que hace apenas 20 años sufría la pobreza en un contexto de profunda crisis.

Reformas estratégicas como un punto de partida
En este sentido, es adecuado recordar algunos hechos trascendentales que tornaron este proceso de crecimiento y desarrollo en Vietnam.
Sin lugar a dudas, el año 1986 ha sido un punto de inflexión para la economía de Vietnam. En ese entonces, el gobierno implementó el “Doi Moi” o “Renovación”, que permitió el inició de una gradual apertura económica.
Las nuevas reglas de mercado permitieron el ingreso de inversiones extranjeras al país y, por ende, el establecimiento de nuevas relaciones comerciales con países capitalistas de Occidente y Asia oriental.
Asimismo, este proceso de reforma económica integral impulsado desde el Estado, incluyó una serie de medidas que consintieron la propiedad privada de la tierra y fue garantizada en la Nueva Constitución de la República Socialista de Vietnam.
Por otro lado, para entender el éxito de las reformas implementadas, no podemos pasar por alto el ingreso del país a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) en el año 1995 y su posterior admisión en la Organización Mundial del Comercio (OMC) en el año 2006.

Perspectivas de sostenibilidad del crecimiento
Pero la crisis económica mundial, ocasionada por el quiebre financiero estadounidense de Lehman Brothers, afectó en gran medida a la continuidad de ese desarrollo que se venía registrando en Vietnam, provocando una disminución en su crecimiento en comparación al periodo anterior, de modo que el ritmo económico se desaceleró. Aunque al año siguiente, es decir, durante el 2010, se pudo recuperar, aún es difícil alcanzar las estadísticas deseadas. Esto no significa que hoy el país cuente con una magra realidad, es lógico que luego de mantener altas tasas de crecimiento luego desminuyan con el tiempo. Sin embargo, los desafíos de la incertidumbre económica internacional de los últimos años, no frenaron la continuidad y desarrollo del país. Las reformas e innovaciones emprendidas al respecto desempeñan un papel importante, considerando que se está impulsando la reestructuración del sistema bancario, la elaboración de nuevas políticas, reformas empresariales y solución a problemas de bienes raíces.
Es importante considerar, que el factor de la estabilidad es el que mejor se emplea para la evolución política y económica en estas dos últimas décadas de un Estado que cuenta con un sistema político de régimen unipartidario.
Una de las ventajas de Vietnam es su gran población, donde el nivel de analfabetismo es prácticamente cero, registrando una mano de obra barata, con una sociedad estable y, por lo general, étnicamente homogénea, con un 87% de etnia Viet. Estamos frente a una país que ha demostrado a lo largo de su historia una fortaleza increíble para luchar contra las adversidades y enemigos potenciales, derrotando en diferentes circunstancias a poderes imperiales como China, Francia e incluso a Estados Unidos.
En general existe en la prensa una posición generalizada: velocidad de cambios. Vietnam ingresó a la OMC en el 2007, como país número 150 y ya ha experimentado una evolución económica muy importante a comparación de otros países miembros, son varios los indicadores de superación cuando se compara su modelo, al que se califica como exitoso.

Vietnam emergente y pujante
Nos preguntamos ¿Qué imagen asociamos cuando pensamos en Vietnam?, seguramente, alguna imagen del pasado. Poco se muestra en la prensa occidental, pero la lectura sobre los datos de éxito del país nos sugieren una mayor atención. El caso de Vietnam viene siendo utilizado por analistas y observadores que buscan conocer sobre las claves del modelo de desarrollo de este país socialista que logra importantes tasas de crecimiento con su importancia estratégica en el Sudeste Asiático.
En un informe que publica el Banco Mundial llamado “Habilidades de Vietnam: preparando la fuerza de trabajo para una economía de mercado moderna”, se estipula una serie de pautas a seguir para que Vietnam siga desarrollándose bajo una perspectiva de economía moderna, sobre la base de la mano de obra calificada y de recursos humanos, siendo estos los puntos troncales para poder alcanzar las expectativas alcanzadas frente a un escenario económico que aún sigue padeciendo los efectos de la gran crisis del 2008.
La mejora en el nivel profesional, en las habilidades básicas laborales y una eficaz división de trabajo, hacen que los trabajadores vietnamitas puedan impulsar un crecimiento económico y por ende una reducción de la pobreza, porque tener una mejor educación y nivel de preparación ocasionará un aumento en la  productividad, es decir, a mayor fuerza laboral más productividad del trabajo y un más óptimo uso del tiempo para efectivizar la elaboración del producto final.
Hoy podemos observar que los empleadores tipos identifican que la mejor habilidad que ellos emplean es en las labores técnicas, siendo categorizadas, por los mismos, como la más importante. Paralelamente, se busca efectivizar las habilidades cognitivas y estratégicas, para mejorar la resolución de problemas a través de un pensamiento crítico, que conlleve también a una habilidad de compartimiento y así poder alcanzar un trabajo en equipo con una mejor comunicación.
El informe devela que existe, en cierto modo, un “buen modelo de gobernanza” en cuanto a lo social y pone acento que Hanoi pueda potenciar esfuerzos hacia la educación y de la formación para los desafíos de alcanzar una mano obra cualificada en la población, que se caracteriza por una gran cantidad de jóvenes, a los fines de maximizar la capacitación de trabajo y con el objetivo de seguir generando un continuo desarrollo para el sistema económico nacional.
Por consiguiente, el Banco Mundial expresa una serie de recomendaciones para materializar este desarrollo estratégico para incrementar el nivel de habilidades que forman a los empleados que componen esta estructura  de mercado moderno. A estos efectos, se sugiere tres principales pasos. El primero de ellos en referencia a la preparación de escolaridad infantil; promover y proporcionar asistencia y trabajo social para aquellos padres que no sepan cómo incentivar educativamente a su hijo. Asimismo, universalizar el acceso a la educación e incrementar la fuerza laboral del docente para aumentar el nivel académico. Luego, con respecto al segundo paso, la creación de una sólida base cognitiva y conductual en la educación general, a través de una mayor educación para toda población, con un plan de estudios y métodos de enseñanzas que fortalezcan las bases de conocimiento de aquellos estudiantes que serán futuros profesionales. Y finalmente un tercer paso, creación de capacidades técnicas y de trabajo, con un sistema que conecte a empleadores con los estudiantes, universidades y escuelas vocacionales, para su consecución se debe recurrir a una mejor información, a más incentivos de capacidad cognitiva y concretar el desarrollo de una capacitación adecuada, invirtiendo en la formación del empleado para que pueda contar con liderazgo y habilidad de gestión.
Al tomar una reflexión final sobre este informe del Banco Mundial, es importante considerar los puntos centrales que identifican el modelo adoptado por Vietnam, que se han establecido como un ejemplo de crecimiento vigoroso y de desarrollo social, impulsado en gran parte por las exportaciones y la atracción de los capitales extranjeros de la Inversión Directa, hacia un mercado que cuenta con una mano de obra de barata y alfabetizada. Con la interpretación de este informe para conocer de Vietnam, observamos que se pone en relevancia el factor de la educación y formación profesional para alcanzar una economía moderna, basada en tres habilidades fundamentales: habilidad técnica, cognitiva y de comportamiento. Así, en gran parte del mundo occidental se asocia a Vietnam al esquema de gobernanza de tinte comunista, este 2014 será para Vietnam un año de consolidación de crecimiento a ritmo lento, pero con fuertes señales de sostenibilidad para su sistema de economía de mercado, que hace valer su posición geopolítica en una región del mundo que se caracteriza por su dinamismo.

Desarrollo & Contenido
Vanina Soledad Fattori

Fuentes:
“Skilling up Vietnam: Preparing the workforce for a modern market economy. Vietnam Development Report 2014” – Informe de Banco Mundial. http://www-wds.worldbank.org/external/default/WDSContentServer/WDSP/IB/2013/11/26/000461832_20131126115640/Rendered/PDF/829400AR0P13040Box0379879B00PUBLIC0.pdf
2014 – Año de crecimiento sostenible para economía vietnamita” – VOV World. http://vovworld.vn/es-es/Economia/2014-a%C3%B1o-de-crecimiento-sostenible-para-economia-vietnamita/215480.vov
“Vietnam, crecimiento y estabilidad” – El Exportador.  http://www.el-exportador.es/icex/cda/controller/PageExportador/0,8723,6735394_6735499_6742676_4301550_4298447,00.html 
“Optimismo de la economía vietnamita 2014” – Vietnam Plus. http://es.vietnamplus.vn/Home/Optimismo-de-economia-vietnamita-en-2014/20142/28596.vnplus