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Desde la vigencia de la geopolítica, en esta década de cambios y transformaciones, la revalorización estratégica del territorio antártico representa un mayor interés de los actores potencia del sistema internacional.

Como bien sostiene la experta neozelandesa Anne-Marie Brady: “China está entrando en una nueva fase histórica en su compromiso con la Antártida. Desde 2005, el gobierno chino ha aumentado drásticamente su gasto en asuntos antárticos y ha intensificado su publicidad doméstica (aunque reducido la extranjera) sobre estas actividades […]” (Brady, 2010: 759).

Este punto de inflexión, sobre la política antártica de Beijing, debe contextualizarse con el alcance exitoso por parte de los científicos chinos del “Domo A”, una región de difícil acceso y hasta entonces inexplorada en la Antártida.

En concordancia con las interpretaciones del jurista Zou Keyuan, de la Universidad Central de Lancashire en el Reino Unido, se comparte un enfoque que divide las actividades antárticas de China en tres etapas:

1)  1978-1984: China aprende de la experiencia de los demás países con el fin de establecer su programa antártico.
2) 1985-1989: China es capaz de crear sus propias bases y comienza a lanzar las primeras expediciones independientes.
3)  A partir de 1900: China comienza a cambiar sus prioridades en la investigación científica.

Anne-Marie Brady pone énfasis en esta cronología y propone comprender la dinámica de hoy, sumando la siguiente etapa:
4)  2005 – hasta el presente: China está buscando algo más que un papel de liderazgo en los asuntos antárticos.

En un contexto signado por la Guerra Fría, durante los años 1958-1959, China se rehusó a participar de los proyectos científicos emprendidos en la Antártida durante el Año Geofísico Internacional (IGY por sus siglas en inglés). Esto debido a que el comité organizador del IGY no brindó garantías de que su rival político, la República de China, no participe de tal expedición.

Ello fue motivo suficiente para que Estados Unidos -quién ejercía una gran influencia en el comité organizador- vetara la participación China en la firma del Tratado Antártico de 1959. Sin embargo, esto no resultó de mayor trascendencia ya que aunque muchos científicos chinos fueron nuevamente invitados a participar, el gobierno Chino desestimó la oferta.

A fines de la década de los años 70, mediante la implementación de la “Reforma y Apertura”, comenzará a gestarse la política antártica china. Es así que se emprendieron las primeras investigaciones y expediciones en conjunto con otros países. De esta forma, entre 1979-1980 dos científicos chinos se sumaron a la Expedición de Investigación Antártica Australiana.

En 1981 China establece el Comité Nacional de Expedición Antártica con el fin de coordinar la investigación antártica a nivel nacional y facilitar la cooperación con otros países. El 8 de Junio del año 1983 se adhiere al Tratado Antártico y, tiempo después, pasa a formar parte del estatus consultivo (7 de Octubre de 1985). Un año después, en 1986, China pasa a formar parte del Comité Científico para la Investigación Antártica (SCAR).

En la segunda mitad de la década de 1980, China comienza a construir sus propias bases científicas antárticas. Es así que en 1985 inaugura su primera base llamada “Changcheng Zhan” (Estación Gran Muralla) en la Isla Rey Jorge localizada en la Antártida Occidental.
En 1989 se construye una nueva base llamada “Zhongshan Zhan” (Estación Zhongshan) en el sector oriental de las Colinas Larsemann, cerca de una base rusa. En octubre del mismo año se establece el Instituto de Investigación Polar de China (Zhongguo Jidi Yanjiusuo) en Shangai, bajo la dirección de la Administración Oceánica Estatal de China.

Sin embargo, esta expansión por el continente antártico se detiene durante la década de los 1900s para comenzar una etapa de consolidación. Por lo tanto, se torna primordial el desarrollo de un significativo programa de investigación científica.

Por ello, se profundizan las investigaciones en el marco del Instituto de Investigación Polar de China. Dicho organismo, tiene tres tareas principales (Brady, 2010: 764):

              a)La supervisión de la investigación polar de China.

              b)La organización de las expediciones polares de su país.

            c)La organización de la logística de las expediciones (incluye la gestión de las bases polares chinas y el mantenimiento del rompehielos “Xue Long” o Dragón de Hielo).

En 1994 se estableció un nuevo órgano administrativo polar adicional -llamado Comité Asesor para la Investigación Polar de China- (Zhongguo Jidi Kaocha Zixun Weiyuanhui), dirigido por la Administración Oceánica Estatal de China. El mismo esta encargado de asesorar a todos los departamentos gubernamentales, así como de desarrollar conferencias académicas sobre temas polares y evaluar el contenido y los resultados del Programa de Investigación Polar de China.

Por otro lado, en 1996 el Comité Nacional de Expedición Antártica se renombró como Administración Ártica y Antártica China (CAA).
Sumado a ello, encontramos que China ha impulsado la creación de una serie de centros especializados para la investigación de la Antártida en el marco de universidades, como el Centro de Topografía y Cartografía de la  Antártida de la Universidad de Wuah o el Centro para Astronomía Antártica de la Universidad de Nanjing.

Luego de varios intentos fallidos, el 18 de Enero de 2005 un equipo de exploradores chinos llega al pico de “Domo A”, más conocido como “Domo Argus”. Este logro marca un punto de inflexión para la presencia China en el continente antártico. Luego de concretar su objetivo, se iniciaron una serie de exploraciones para identificar distintos puntos de importancia geológica que fueron bautizados con nombres propios de la tradición e historia china como Gui Shan (Montaña de la Tortuga) o She Shan (Montaña de la Serpiente).

En esta nueva etapa, de su política antártica, China incrementó exponencialmente sus gastos presupuestarios con miras a liderar las investigaciones en asuntos antárticos. Los estudios realizados en “Domo A” tienen como objetivo obtener resultados innovadores que permitan un reconocimiento internacional que posicione el liderazgo de China dentro del Sistema del Tratado Antártico.
Sin embargo, a pesar de proyectar su “diplomacia antártica” a largo plazo, China también posee intereses mediatos. Uno de ellos, es impulsar turismo en el continente antártico.

A pesar del exponencial crecimiento de inversiones que está realizando Beijing, los resultados de las investigaciones científicas chinas aún son relativamente pequeños, sobre todo, si tenemos en cuenta que sus contribuciones se encuentran por detrás de la de países como Italia o Sudáfrica.

Sin embargo, en un contexto donde se demuestra que la geopolítica continúa delineando prioridades y moldeando la política exterior de los Estados, más allá del incipiente desarrollo científico, la presencia de China en la Antártida también se reviste de una lógica “política” vinculada a los intereses del dragón asiático en el continente antártico. Sobre todo, teniendo en cuenta la presencia global de China y que muchos autores señalan que la Antártida se traduce como un potencial escenario de disputas debido a su riqueza mineral.

Brady señala que, a pesar del gran esfuerzo chino entre los años 2005-2010, el programa antártico chino se encuentra aún muy por detrás de los poderes dominantes como Estados Unidos, Reino Unido o Francia. Por ello, es dable advertir que dejando de lado sus aspiraciones, China aún no ha emergido con todo su potencial en el continente antártico.

Desarollo & Contenido
Martín Rafael López – Relaciones Internacionales UCALP
Departamento de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur del Instituto de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de La Plata.

 

Bibliografía:

-Brady, Anne-Marie, “China’s Rise in Antarctica?”, Asian Survey, Vol. 50, Nº 4 (July, August), pp. 759-785, University of California Press, 2010.
-Zou Keyuan, “China’s Interests in and Policy toward Antarctica”, in Bruce Davis and Richard Herr (eds.), Asia in Antarctica, Canberra: Australian National University Center for Resource and Environmental Studies, 1994.
-Kissinger, Henry, “China”, Ed. Debate, Buenos Aires, 2012.

Webgrafía:

http://www.chinare.gov.cn/en/
http://www.abc.net.au/news/2015-01-20/chinas-desire-for-antarctic-mining-despite-international-ban/6029414
http://www.uclan.ac.uk/staff_profiles/keyuan_zou.php