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La labor diplomática entendida en términos clásicos, es decir la actividad de embajadores y otros funcionarios diplomáticos de un país para establecer y consolidar las relaciones con sus contrapartes de otro país, es, muy seguramente, la principal y más importante manera de encarar las relaciones internacionales. Pero, entendemos, que no la única, especialmente más aún por las facilidades que brinda el mejoramiento en los medios de comunicación. Esto llevo a que otros actores, públicos gubernamentales, incluso privados no gubernamentales, dentro de un mismo país pudieran encarar relaciones con contrapartes semejantes en pos de intereses compartidos y objetivos comunes.
Es dentro de este marco en el cual se tienen que entender la iniciativa de No Chains o Sin Cadenas. En el mes de marzo del año 2009, tras haberse conocido en una reunión organizada por el Centro Monitor de Recursos de Asia (o ASIA Monitor Resource Centre), una ONG de Hong Kong, y descubrir que compartían valores y objetivos similares, la cooperativa de trabajadores textiles «La Alameda» de la ciudad de Buenos Aires, Argentina y su contraparte «Dignity Returns» de la ciudad de Bangkok, Thailandia, decidieron aunar esfuerzos e iniciaron un proyecto conjunto llamado Sin Cadenas (o No Chains en inglés). El mismo tiene como objetivo organizarse para defender sus puestos de trabajo a la vez de buscar cambiar las condiciones laborales, denunciando y luchando contra la explotación y el trabajo esclavo en talleres textiles, en pos de una forma de producción textil no explotadora que respete la dignidad de los trabajadores, libres de cadenas. Ambos emprendimientos autogestionados por los trabajadores se articulan para participar en campañas coordinadas en ambos países sobre el consumo textil responsable y ético, y luchar contra las condiciones laborales explotadoras fomentadas por grandes marcas de ropa. Incluso han lanzado conjuntamente una marca de ropa, cuyo objetivo no es obtener ganancias sino generar consciencia sobre la lucha contra el trabajo esclavo textil.NO chains
Ahora bien, para lograr todo esto fue necesario no solo conocerse sino también entenderse entre si. Ambas cooperativas pertenecen a distintas regiones geográficas distanciadas por miles de kilómetros, donde existen distintas costumbres y se hablan distintas lenguas. Incluso más allá de estas diferencias generales, existen diferencias fundamentales a la misma actividad, en que por ejemplo los costos de producción por unidad al igual que el marco legal laboral son distintos en ambas regiones, sin mencionar las divergencias en los costos de vida. Todas estas, y muchas otras dificultades tuvieron que ser superadas, aprendiendo en el proceso. Por otro lado además habían otros elementos en común, como las condiciones laborales exploradoras entre otros abusos, que llevaba a compartir intereses. Es así se pudo construir una relación y trabajar juntos.
La iniciativa esta abierta a la posibilidad de colaborar con otras cooperativas de trabajadores textiles, o, incluso, otras entidades, como agrupaciones de consumo o emprendimientos privados textiles responsables. Desde su creación, a parte de los miembros fundadores, se han incorporado otras cooperativas, específicamente de la región del Sudeste Asiático, Defend JOB de Filipinas y 100% Milik Pekerja de Indonesia.

Desarrollo & Contenido

Lic. Ezequiel Ramoneda