Compartimos otra publicación de la serie de artículos “Perspectiva India”, donde la experta Dra. Lía Rodríguez de la Vega nos acerca mensualmente un material para una proximidad con la agenda actual de la India. Aquí en análisis un suceso social que conmueve a toda la población, el suicidio del líder estudiantil Rohith Vemula y detrás, el espíritu de nuevos aires latente en las nuevas generaciones. India se proyecta hoy como un poder emergente, asociado a un ideario de paz y de culturas milenarias que a lo largo de la historia han salido al mundo, con innumerables ejemplos que dan cuenta de su poderoso “soft power” aún antes de que tal término fuese acuñado. Sin embargo, la multifacética configuración de las castas muestra su aspecto más arduo, asociado a valores absolutamente opuestos a aquellos que se quiere pregonar. Pocas noticias llegan de la India al lector hispanoparlante, y hay mucha información que merece ser interpretada, contextualizada y analizada para entender su impacto. Aquí el foco sobre el suceso de Rohith Vemula donde la académica del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales nos ayuda a desgranar qué efectos produce esto en la sociedad de la India, que será la nación más poblada del planeta en un futuro próximo y por ello, tenemos que tomar una proximidad.

El suicidio de Rohith Vemula, becario estudiante de doctorado Dalit de la Universidad de Hyderabad resulta otro testimonio de la controvertida cuestión de las castas, que ofrece además una mirada al interior de la sociedad india y las diputas de poder entre diversos grupos, reflejadas en este caso en las instituciones universitarias.
Vemula era uno de los cinco becarios de investigación Dalits pertenecientes a la Ambedkar Students Association (ASA), suspendidos por la administración de la Universidad de Hyderabad, permitiéndoles en virtud de tal suspensión, seguir estudiando allí pero prohibiéndoles la entrada a los albergues, edificio de la administración y otros lugares comunes a otros grupos.  Se suspendió también a Vemula el estipendio de 25.000 rupias, desde el mes de julio -hecho que un empleado de la universidad liga a la burocracia interna de la institución-. La suspensión del estipendio y la circunstancia general, motivaría una carta de Vemula al rector, en diciembre de 2015, pidiéndole sarcásticamente que proveyera facilidades para la eutanasia de los estudiantes Dalits. Terriblemente, casi como la personificación de la impotencia de los espacios de resistencia a los que adscribía, usaría un banner de ASA para suicidarse, de acuerdo a lo señalado por su amigo cercano, Krishna Kumar.
El caso, como puede imaginarse fácilmente generó/a protestas en la misma universidad, otras universidades del país (ha sido muy publicitado todo lo acontecido en la Universidad Jawaharlal Nehru, por ejemplo) y los medios de comunicación social, al tiempo que continúa ocupando las mentes y sentimientos de muchos fuera de India también.
La razón aparente de la suspensión de Vemula y los otros cuatro becarios fue la de un presunto enfrentamiento entre los estudiantes pertenecientes a la ASA y la Akhil Bharatiya Vidyarthi Parishad (ABVP), una filial de Sangh Parivar. A cuento de ello, una investigación de la universidad culminó con la orden de suspensión y contra esa medida punitiva, los estudiantes desarrollaron diversas protestas, culminando todas esas circunstancias en el suicidio de Vemula, cuya nota de suicidio fue publicada en las redes sociales, afirmando en ella, él mismo, que nadie era  responsable de su acto.
Sin embargo, no se llegó a esto sin antes haber agotado las opciones para mitigar lo establecido por la universidad, habiendo alcanzado al ex presidente de la University Grants Commission/UGC (2006-2011), Sukhdeo Thorat – renombrado economista, Presidente del Consejo Indio de Investigación en Ciencias Sociales, Profesor de Economía en la Universidad Jawaharlal Nehru, multipremiado en reconocimiento a su tarea y servicio público para grupos marginales en la India, comprometido participante del movimiento de derechos civiles en contra de la intocabilidad y discriminación de casta y él mismo un Dalit-  con una nota de 10 páginas que no llegó a leer antes del suicidio de Vemula.
El profesor Thorat envió la nota al Ministro de Justicia Social y Empoderamiento, Thavar Chand Gehlot y sostuvo que el activismo es una parte integral de la vida estudiantil y no debió haber sido vuelto contra estos estudiantes. La nota solicita(ba) su intervención inmediata con la Comisión Nacional de Castas, el Ministerio de Justicia Social y el Ministerio de Recursos Humanos y Desarrollo, mencionando el alcance de la punición sobre los citados estudiantes.
Cabe recordar que hace unos años, la UGC (Comité Thorat), que fue constituida para investigar el tratamiento diferencial de los estudiantes de las denominadas Scheduled Castes /SC y Scheduled Tribes/ST en el prestigioso Instituto Indio de Ciencias Médicas, de Nueva Delhi, había salido con una dura crítica acerca de la manera como los estudiantes Dalit eran tratados (se había registrado otra muerte, la de un estudiante de medicina Dalit en esa institución). Los hallazgos aludían a que los estudiantes eran forzados a constituir  guetos en el albergue, discriminados por los profesores, no tenían acceso a las actividades deportivas y culturales y apuntaban que su ingreso a estas instituciones educativas prestigiosas del país, significaban la entrada a un ámbito sumamente hostil hacia ellos. La administración no aceptó los hallazgos.
Retomando el caso Vemula, la policía ha iniciado diversas causas tras el incidente. Una contra el Ministro de Estado de Trabajo y Empleo, Bandaru Dattatreya -nacido en Hyderabad-, otra contra el Rector de la Universidad de Hyderabad, P. Appa Rao, y otra en contra de dos activistas de ABVP por los delitos de instigación al suicidio, y la violación de la SC y ST (Prevención de atrocidades) Act.
Los activistas señalan que las circunstancias que condujeron a la muerte de Vemula fueron provocadas por una carta del señor Dattatreya a la Ministro de Recursos Humanos y Desarrollo, Smriti Irani, señalando a la ASA como  “extremista” y “anti-nacional”.
Dado el panorama, no resulta sorprendente que, de acuerdo con una estimación, en los últimos cuatro años dieciocho alumnos Dalit eligieran terminar con sus vidas en lugar de seguir la pelea -que parece eterna- en contra de los prejuicios de casta y la exclusión y marginalidad sociales.

La enormidad del evento generó el desplazamiento de distintos líderes políticos a la ciudad de Hyderabad y a la universidad misma. Llegado allí, Rahul Gandhi, Vicepresidente del Partido del Congreso, se reunió con los estudiantes de la ASA y demandó la renuncia inmediata del Rector de la Universidad de Hyderabad. El legislador del Partido del Congreso, Hanumantha Rao, también presente en el lugar, señaló por su parte que los derechos de los Dalits deben ser asegurados.


Por supuesto tales presencias no pasaron desapercibidas para el Partido Bharatiya Janata/BJP (al que pertenece el Primer Ministro Modi), cuyo Secretario General, P. Muralidhar Rao, acusó a Rahul Gandi de politizar una muerte que nada tenía que ver con la condición de Dalit del fallecido, alegando además que los enfrentamientos del grupo de estudiantes de la ASA con otros grupos, se relacionaba con la postura de Vemula de apoyo al terrorismo, incluyendo la oposición al ahorcamiento de Yakub Memon. Agregó que el Partido del Congreso que ha acosado al líder Dalit B.R. Ambedkar “toda su vida” quería ahora proyectarse como campeón de la causa Dalit.
Por otro lado, la Ministro Irani, se ha mostrado alineada con su partido, el BJP, en un discurso unidireccional de negación absoluta de cualquier relación del incidente con la cuestión de las castas y la acusación hacia quienes sostiene quieren politizar esta cuestión y proyectarla de manera maliciosa como “una batalla de castas”.
La estrategia del BJP para enfrentar la situación, de acuerdo a fuentes del mismo citadas por el diario The Hindu, en un encuentro de sus Secretarios Generales presidido por el presidente del partido, Amit Shah, es la de desarrollar un programa de una semana de duración conmemorando el aniversario del nacimiento del Dr. Bhimrao Ambedkar, el 14 de abril. Ello parece darse, de acuerdo a lo referido por este diario, en medio de una sensación de que los Dalits, que en las elecciones generales de 2014 votaron en un importante número al BJP, no parecen pensar hacerlo nuevamente en las elecciones de Uttar Pradesh, en 2017, donde puede apreciarse un resurgimiento del Partido  Bahujan Samaj, tradicionalmente formado por SC, ST, OBC (Other Backward Classes) y otras minorías. Fundado en 1984 por Kanshi Ram, este partido sostiene estar orientado por la filosofía de B. R. Ambedkar, Chhatrapati Shahuji Maharaj, Periyar E. V. Ramasamy y Mahatma Jyotiba Phule, habiendo resultado el tercer partido en las elecciones generales de 2014 -aunque no logró ningún escaño en el 16avo Lok Sabha o nuevo congreso-, siendo su base mayor, aquella que tiene, precisamente, en el estado de Uttar Pradesh.
El programa del BJP parece incluir un trabajo en torno del concepto de “samajik samarasta” (armonía social), del  Rashtriya Swayamsevak Sangh (RSS), incluyendo la distribución de un folleto titulado “Sabhi Hindu Sahodar Hain” (todos los Hindúes son hermanos y hermanas), que ensalza la figura de Ambedkar , Madhukar Dattatraya Deoras (líder ya fallecido del RSS, que sostuvo que pregonaba la creencia en una cultura/una nación Hindu rashtra, sin aludir a una fe en particular y denunció en la década del ’70, la práctica de la intocabilidad), etc.
La perspectiva de las elecciones de 2017 lleva a la consideración de una segunda fase de acción a través de distintos programas que comenzarán el 1· de mayo, cuando se lanzará una serie de seminarios sobre panchayati raj (gobiernos locales) y cómo sobrellevar la impresión de que el partido está en contra de los agricultores, considerando las protestas desarrolladas en contra de la controvertida Ley de Tierras.
India se proyecta hoy como un poder emergente, asociado a un ideario de paz y de culturas milenarias que a lo largo de la historia han salido al mundo, con innumerables ejemplos que dan cuenta de su poderoso “soft power” aún antes de que tal término fuese acuñado. Sin embargo, la multifacética configuración de las castas muestra su aspecto más arduo, asociado a valores absolutamente opuestos a aquellos que se quiere pregonar. Por tal motivo, es necesario volver sobre los propios pasos de todos, con una mirada mucho más lejana que las elecciones de 2017 (ya presentes en todos los ojos del escenario político), revisando de manera urgente los niveles de violencia cotidiana que parecen haber permeado con precisión las instituciones -también las de educación superior-.
Vemula se convirtió en la crítica incómoda no del gobierno de turno, ni de la institución educativa particular sino  de toda la sociedad india (cabe recordar que había dejado el Partido  Comunista Indio por ser discriminado por su condición de Dalit y se había ocupado de criticar públicamente el hecho de que en 51 años de existencia del partido allí no hubiese habido un miembro Dalit del politburo).
Su muerte, en el marco del cuestionamiento al sistema de discriminación positiva y el recrudecimiento de algunos incidentes de violencia comunal, confronta y estalla esa rotunda “cultura de la memoria” en India en diversas posibles direcciones, invitando a enterrar algunos pasados (como los que sustentan inevitables narrativas de casta y violencias). Esta proyección internacional del orden de la interacción en India, remite a la relación de “los momentos y sus hombres” y en tal sentido, el momento de Rohith Vemula (y quienes murieron antes que él) es el de la batalla por el contenido del futuro en India.

Por Dra. Lía Rodriguez de la Vega
Analista Internacional – Académica
Comité de Asuntos Asiáticos del Consejo Argentino para las Relaciones Internacionales CARI
Ex. Directora de la Asociación Latinoamericana de Estudios de Asia y Africa ALADAA

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